San Miguel Arcángel pesando las almas en el Juicio Final

viernes, 13 de septiembre de 2013

¡El infierno existe y si no nos convertimos iremos ahí!



EL INFIERNO EXISTE.
Introducción


Fatima y la vision del infierno

Padre Marcel Nault [1] (1927-1997)

Discurso pronunciado por el Padre Marcel Nault en la Conferencia Mundial de Paz de Obispos Catolicos, en Fatima, Portugal, en el año 1992. Este discurso causo tal impacto que despues de la conferencia, algunos Obispos pidieron al Padre Nault que escuchara sus confesiones.

Nuestro Señor Jesucristo vino a la tierra por un motivo, para salvar a las almas del Infierno. Enseñar la realidad del Infierno es la tarea mas importante e ineludible de la Santa Iglesia Catolica. Uno de los grandes Padres de la Iglesia, San Juan Crisostomo, continuamente enseñaba que Nuestro Señor Jesucristo predicaba con mas frecuencia sobre el Infierno que sobre el Cielo. Algunos piensan que es mejor predicar sobre el Cielo. No estoy en acuerdo. Predicar sobre el Infierno produce muchas mas y mejores conversiones que las obtenidas con la mera predicacion sobre el Cielo.

San Benito, el fundador de los Benedictinos, al estar viviendo en Roma el Espiritu Santo le dijo: “Tu vas a perder tu alma en Roma e iras al Infierno”. Él dejo Roma y se retiro a vivir en el silencio y la solicitud fuera de Roma para meditar sobre la vida de Jesus y el Santo Evangelio. San Benito huyo de todas esas ocasiones de pecado de la Roma pagana. Él oro, se sacrifico por si mismo y por los pecadores. El Espiritu Santo difundio la noticia de su santidad. Como resultado, la gente lo visitaba para ver, escuchar y seguir su ejemplo y consejo. San Benito se aparto por si mismo de toda ocasion de pecado y alcanzo la santidad. La Santidad atrae a las almas.

¿Por que piensan que San Agustin cambio su vida? ¡Por temor al Infierno! Yo predico con frecuencia sobre la tragica realidad del Infierno. Es un dogma catolico que sacerdotes y obispos ya no predican mas. El Papa Pio IX, que pronuncio los dogmas de la Infalibilidad del Papa y el de la Inmaculada Concepcion de Maria, y que tambien emitio su famoso Silabo condenatorio contra los errores y herejias del mundo moderno, solia pedir a los predicadores que enseñaran a los fieles con mayor frecuencia sobre las Cuatro Postrimerias, en especial sobre el Infierno, asi como el mismo daba ejemplo predicando. El Papa pidio esto porque la meditacion sobre el Infierno genera santos.

Los santos temen al Infierno

Aqui nos encontramos con algo curioso, los santos temen ir al Infierno pero los pecadores no sienten tal temor. San Francisco de Sales, San Alfonso Maria Liguorio, el Santo Cura de Ars, Santa Teresa de Ávila, Santa Teresita del Niño Jesus, tuvieron miedo de ir al Infierno. San Simon Stock, el Superior General del Carmelo, sabia que sus monjes tenian miedo de ir al Infierno. Sus monjes ayunaban y hacian oracion. Vivian recluidos, separados del peligroso mundo dominado por Satanas. Aun asi tenian miedo de ir al Infierno. En 1251, Nuestra Señora del Monte Carmelo se aparecio en Aylesford, Inglaterra, a San Simon Stock. Ella le dijo: “No teman mas, te entrego una vestidura especial; todo el que muera llevando esta vestidura no ira al Infierno”. Yo llevo puesto mi Escapulario del Carmen bajo mis vestiduras y llevo otro en mi bolsillo porque nunca se cuando la gente me pedira que les hable sobre el Infierno o el Escapulario del Carmen.



Maria dijo al sacerdote dominico, el beato Alan de la Roche, “Yo vendre y salvare al mundo a traves de Mi Rosario y Mi Escapulario”. Uno no puede especializarse en todo y enseñar sobre todo; uno debe elegir. Yo creo que esta es la voluntad de Dios: que yo predique sobre el Infierno. Un Moseñor, mi superior hace tiempo, me dijo en una ocasion: “Predicas con demasiada frecuencia sobre el Infierno y eso asusta a la gente”. Él agrego: “Marcel, yo nunca he predicado sobre el Infierno, porque a la gente no le gusta. Tu los asustas”. En un tono muy amistoso, Monseñor me dijo en su oficina: “Marcel, yo nunca he predicado sobre el Infierno y nunca lo hare, y mira que agradable y prestigiada posicion he alcanzado”. Yo guarde un largo silencio, luego lo mire a los ojos. “Monseñor”, le dije, “usted esta en la via del Infierno para toda la eternidad. Monseñor, usted predica para complacer al hombre, en lugar de predicar para complacer a Cristo y salvar a las almas del Infierno. Monseñor, es un pecado mortal de omision el rehusarse a enseñar el Dogma Catolico sobre el Infierno”. Cuando Dios envio Profetas en el Antiguo Testamento, fue para recordarle al hombre que regresara a la verdad, que regresara a la santidad. Jesus vino, predico y envio a sus Apostoles al mundo para predicar el Santo Evangelio. La Serpiente vino y difundio su veneno a traves de herejias, pero Jesus envio a su Amadisima Madre, la Reina de los Profetas: “Ve a la tierra y destruye las herejias”. Los Padres de la Iglesia han escrito que la Madre de Dios es el martillo de las herejias. Si se toman el tiempo de estudiar con gran atencion el mensaje de Nuestra Señora de Fatima, notaran que es un mensaje de lo mas tragico y profundo, que refleja las enseñanzas del Santo Evangelio.

Las Lecciones dadas en Fatima

El resumen del Mensaje de Fatima es, que el Infierno existe. Que el Infierno es eterno y que iremos ahi si morimos en estado de pecado mortal. “¿De que le sirve al hombre ganar el mundo entero si pierde su alma?” Nuestra Señora vino y nos dijo que podemos salvarnos a traves de sus dos divinos sacramentos de predestinacion: el Santo Rosario y el Escapulario del Carmen. Tambien manifiesta un enfasis especial sobre la Devocion a su Inmaculado Corazon y la Devocion de los Primeros Cinco Sabados. En la primera aparicion del Ángel de Portugal en el Cabeco, en mayo de 1916, el Ángel vino a los tres niños y les mostro como adorar a Dios con la oracion: “Dios mio, yo creo, adoro, espero y Te amo. Te pido perdon por los que no creen, ni adoran, ni esperan y no Te aman”. El Ángel oro esta oracion mientras se postraba con la frente en el suelo. El Ángel de Fatima les habia mostrado a los tres niños en el orden de las oraciones, que es lo primero. Primero, uno debe adorar a Dios y despues orar a los santos. Primero Dios, las criaturas despues. El Ángel de Fatima mostro al hombre que debe adorar a Dios y orar ante Él de rodillas. Cuanto mas conoce el hombre a Dios, mas se humilla ante Dios su Creador.



El gran Obispo frances Bossuet dijo: “El hombre en verdad se engrandece cuando esta de rodillas”. Si, el hombre realmente se engrandece cuando se arrodilla ante su Creador y Redentor, Jesus, en el Santisimo Sacramento. El Ángel de Fatima vino a enseñarles a los tres niños que nuestro primer deber, de acuerdo con el Primer Mandamiento, es adorar a Dios. En su tercera aparicion en el Cabeco, el Ángel de Portugal vino con un Caliz en su mano izquierda y una Hostia en la mano derecha. Los niños se preguntaban que estaba pasando. El Ángel milagrosamente suspendio el Caliz y la Hostia en el aire y se postro en tierra y recito una oracion Trinitaria de profunda adoracion: “Santisima Trinidad, Padre, Hijo y Espiritu Santo, Te adoro profundamente y Te ofrezco el Preciosisimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del mundo, en reparacion de todas las ofensas, sacrilegios, abandonos e indiferencias con Él mismo es ofendido y por los meritos infinitos de su Sacratisimo Corazon y por la intercesion del Inmaculado Corazon de Maria, Te pido la conversion de los pobres pecadores”.

Dios desea que Le adoremos de rodillas. ¿Nos arrodillamos en adoracion y oracion ante Jesus en el Santisimo Sacramento? Debemos hacerlo. Cuando los tres Reyes Magos de Oriente fueron a Belen y entraron en donde estaba el Niño Jesus, se postraron frente a Él para adorarlo de rodillas. Tenemos este ejemplo en las Escrituras y del Ángel de Fatima, que Dios quiere que Le adoremos de rodillas.

El Reforzamiento de los Dogmas Catolicos

Un año mas tarde, el 13 de mayo de 1917, los niños vieron a una jovencita aparecerse ante ellos. Era la primera aparicion de Nuestra Señora. Lucia le pregunto: “¿De donde vienes?” Ella le contesto: “Vengo del Cielo”. El Dogma Catolico de la existencia del Cielo. Los niños preguntaron: “¿Iremos al Cielo?” Ella contesto: “Si, iran al Cielo”. Entonces preguntaron: “¿Nuestras dos amiguitas estan en el Cielo?” Maria les contesto: “Una de ellas, si”. Los niños preguntaron: “¿Donde esta la otra chica? ¿Esta en el Cielo?” Maria les contesto: “Ella esta en el Purgatorio y lo estara hasta el fin del mundo”. Esta chica tenia unos 18 años de edad. Un segundo Dogma Catolico, el Purgatorio existe y prevalecera hasta el fin de este mundo. La Madre de Dios no puede mentir. El Ángel de Fatima enseño a los tres niños como adorar a Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espiritu Santo. Este es un reforzamiento del Dogma de la Santisima Trinidad, el mayor de todos, sin el cual la Cristiandad no podria permanecer. Debemos adorar a las Tres personas de la Santisima Trinidad.

Una Vision del Infierno

El viernes 13 de julio de 1917, Nuestra Señora se aparecio en Fatima y les hablo a los tres pequeños videntes. Nuestra Señora nunca sonrio. ¿Como podia sonreir, si en ese dia les iba a dar a los niños la vision del Infierno? Ella dijo: “Oren, oren mucho porque muchas almas se van al Infierno”. Nuestra Señora extendio sus manos y de repente los niños vieron un agujero en el suelo. Ese agujero, decia Lucia, era como un mar de fuego en el que se veian almas con forma humana, hombres y mujeres, consumiendose en el fuego, gritando y llorando desconsoladamente. Lucia decia que los demonios tenian un aspecto horrible como de animales desconocidos. Los niños estaban tan horrorizados que Lucia grito. Ella estaba tan atemorizada que penso que moriria. Maria dijo a los niños: “Ustedes han visto el Infierno a donde los pecadores van cuando no se arrepienten”.

Un Dogma Catolico mas, la existencia del Infierno. El Infierno es eterno. Nuestra Señora dijo: “Cada vez que recen el Rosario, digan despues de cada decada: Oh Jesus mio, perdona nuestros pecados, libranos del fuego del Infierno, lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las mas necesitadas de Tu misericordia”. Maria vino a Fatima como profeta del Altisimo para salvar a las almas del Infierno. El patrono de todos los pastores, San Juan Maria Vianney, solia predicar que el mayor acto de caridad hacia el projimo era salvar su alma del Infierno. Y el segundo acto de caridad es el aliviar y librar a las almas de los sufrimientos del Purgatorio. Un dia en su pequeña iglesia (donde hasta este dia se conserva su cuerpo incorrupto), un hombre poseido por el demonio se le acerco a San Juan Maria Vianney y le dijo: “Te odio, te odio porque arrebataste de mis manos a 85 mil almas”. Eminencias, Excelencias, Sacerdotes, cuando seamos juzgados por Jesus, Jesus nos hara una sola pregunta: “Yo te constitui Sacerdote, Obispo, Cardenal, Papa, ¿cuantas almas salvaste del Infierno? San Francisco de Sales, de acuerdo con estadisticas, ha convertido, y probablemente salvado, a mas de 75 mil herejes. ¿Cuantas almas has salvado tu? Cuando leemos a los Padres de la Iglesia, a los Doctores de la Iglesia y a los santos, uno se estremece ante una realidad: todos ellos enseñaron el Evangelio de Jesus y sobre las Cuatro Postrimerias: Muerte, Juicio, Infierno y Paraiso. Todos han predicado el Dogma Catolico del Infierno porque cuando meditamos en el destino de los condenados, no deseamos ir al Infierno. No es mi intencion criticar a los Obispos, pero debo confesar esta verdad. En mis 30 años de sacerdocio, es triste reconocer que nunca he visto, ni escuchado, que un Obispo, aun mi Obispo o cualquier otro Obispo, predique el Dogma de la Iglesia Catolica Romana sobre el Infierno. Supongo que en sus paises o en otros lugares si lo hacen, pero en Norteamerica no es predicado este Dogma de Fe.

Cierto dia en una catedral le dije a un Obispo: “Su Excelencia, usted realiza bellas meditaciones sobre el Santo Rosario cada noche por la radio. Esto es hermoso. Pero debo preguntarle, por que no abrevia un poco su meditacion e inserta despues de cada decena del Rosario la oracion: ‘Oh Jesus mio, perdona nuestros pecados, libranos del fuego del Infierno, lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las mas necesitadas de Tu misericordia’. ¿Por que se rehusa decir esta pequeña oracion despues de cada decena, tal como lo pidio Nuestra Señora de Fatima el 13 de julio de 1917, despues de que les habia mostrado el Infierno a los tres videntes?” El Obispo me dijo: “Mire, a la gente no le gusta que prediquemos sobre el Infierno, la palabra Infierno les asusta.”No estamos para predicar lo que complazca a las multitudes sino para salvar sus almas del Infierno, para evitar que vayan al Infierno eternamente. Es probable que esta afirmacion no sea aceptada por todos los Obispos pero con frecuencia los oigo rezar el Rosario omitiendo esta oracion piadosa para salvar almas del Infierno.

Yo creo que esta pequeña oracion de Nuestra Señora de Fatima dada a los niños el 13 de julio de 1917, es mas poderosa y mas placentera a Dios que cualquier meditacion por bella que sea, aunque haya sido expresada por un Obispo. Cada uno de nosotros hemos recibido nuestra mision de Dios, y creo que Jesus y Nuestra Señora desean que mi mision sea que yo predique sobre el Infierno. Por esto es que predico sobre el Infierno. Hay muchas revelaciones que podemos leer en la biografia de las almas privilegiadas. Algunas almas que estan en el Infierno han sido obligadas por Dios a hablarnos para ayudarnos a crecer en nuestra fe. Constituye un pecado mortal de omision el rehusarse a predicar el Dogma Catolico sobre el Infierno. Tales almas condenadas han dicho:”Podriamos soportar estar en el Infierno por mil años. Podriamos soportar estar en el Infierno un millon de años, si supieramos que un dia dejariamos el Infierno”. Amigos mios, debemos meditar, no solo en el fuego del Infierno, no solo en la privacion de contemplacion de Dios, sino tambien en la eternidad del Infierno. Meditar seriamente frente al Sagrario sobre el Dogma Catolico sobre el Infierno. Queridos Obispos, ustedes deben predicar por completo el Evangelio de Jesus, incluyendo la tragica realidad del Infierno eterno.

Concepto Heretico de la Misericordia de Dios

Un sacerdote en una conferencia carismatica dijo a una multitud de unas 3 mil personas y unos 100 sacerdotes que: “Dios es amor, Dios es misericordia y veran su infinita Misericordia en el fin del mundo, cuando Jesus liberara a todas las almas del Infierno, aun a los demonios”. Este sacerdote sigue predicando y su Obispo no suspende sus facultades por enseñar tal herejia. “Vayan al fuego eterno”, dijo Jesus. Fuego eterno, no fuego temporal. Con mi limitada inteligencia humana me atrevo a hacer una pequeña reflexion filosofica: “Dios es amor. Dios es Nuestro Padre. ¿Como puede un padre, ¡por amor de Dios!, tomar al pequeño Pedro y arrojarlo a un horno ardiente? Es imposible. Es un insulto a Dios, que Es amor”. ¿Cuantas veces han escuchado esto? La verdad, sin embargo, es que el Infierno existe. El Infierno es eterno, y todos iremos al Infierno si morimos en estado de pecado mortal. Yo puedo ir al Infierno. Ustedes pueden ir al Infierno. Si algunos de nosotros morimos en pecado mortal, estaremos en el Infierno por toda la eternidad, ardiendo, llorando y gritando sin consuelo. No por un millon de años, sino por billones y billones y billones de años y mas alla, por toda la eternidad.

En nuestra vida mortal, ¿quien no ha cometido un pecado mortal? Un solo pecado mortal no confesado con arrepentimiento, antes de morir, es suficiente para que Jesus nos arroje al Infierno. Uno de los grandes Padres de la Iglesia, Patron de todos los predicadores catolicos, San Juan Crisostomo dijo: “Pocos Obispos se salvan y muchos sacerdotes se condenan”. Cuando venia de Lisboa a Fatima por autobus, tuve la ocasion de predicar a los laicos, sacerdotes y obispos presentes en el autobus. Les implore: “Por favor, cuando lleguen a Fatima, por que no se animan a hacer una buena confesion general de vida. Quizas hace diez años, quizas hace cincuenta, no han tenido el valor de confesar ese pecado grave por vergüenza. Por favor, hagan una confesion santa y completa en Fatima antes de su regreso. Hay muchos sacerdotes en Fatima que nunca mas volveran a ver hasta que lleguen al Cielo”. Yo predico a los Obispos como lo hago con toda persona, porque los Obispos tambien tienen un alma que salvar. Y si los Obispos son realmente humildes, aceptaran la verdad aun si proviene de un simple y ordinario sacerdote. No nos vayamos de Fatima sin hacer una Santa Confesion General.

Un Gran Acto de Caridad

Sus Excelencias, Jesus nos hizo sacerdotes. Jesus, Nuestro Señor, nos escogio entre millones de hombres para hacernos sacerdotes. Nos hicimos sacerdotes por un motivo: para ofrecer el Santo Sacrificio de la Misa a Dios Padre Todopoderoso, para rezar el Breviario cada dia y para predicar el Evangelio de Jesus para salvar las almas del Infierno. Nadie tiene la seguridad de ir al Cielo a menos que haya recibido una revelacion privada de Dios como le ocurrio al Buen Ladron en la cruz o a los tres videntes de Fatima. ¿Por que no abrazar los medios seguros que el Cielo nos ha dado, el Santo Rosario (“la devocion a Mi Rosario es un signo seguro de predestinacion”), el Escapulario del Carmen y el maravilloso Sacramento de la Confesion.

Prediquen, mis queridos Obispos, como los hacian los Padres de la Iglesia. La tarea principal de un Obispo es predicar, no solo administrar una diocesis. La Iglesia necesita ver y escuchar a los Obispos predicando como lo hacian los Padres de la Iglesia. Si uno solo de ustedes, Obispos presentes aqui en Fatima, regresara a su diocesis y en ciertas ocasiones predicara sobre las Cuatro Postrimerias junto con todo el mensaje de Fatima, que gran acto de caridad seria para todos sus amados fieles. Con la asistencia del Espiritu Santo digan a sus fieles: “Escuchen, mis hermanos en Cristo, yo soy su Obispo, estoy aqui para salvar su alma del Infierno. Por favor escuchen, acepten y mediten mi enseñanza en este dia. Ustedes tambien, mis amados sacerdotes de mi diocesis, imiten a su Obispo, y prediquen sobre el Infierno con la autoridad que Jesus les ha dado. Prediquen cuanto menos una vez al año un sermon completo sobre el Infierno”. Si hacen esto, estan realizando el mayor acto de caridad de su sacerdocio, de su episcopado.

Como mencione anteriormente, en mis treinta años de sacerdocio, nunca he escuchado a un Obispo predicar sobre el Infierno. Cuando deseo encontrar un sermon sobre el Infierno, me veo obligado a leer a San Juan Crisostomo, a los Padres de la Iglesia, a los Doctores de la Iglesia y a los santos predicadores. Queridos Obispos, por favor, prediquen sobre el Infierno como lo hizo Jesus, Nuestra Señora de Fatima, los Padres y los Doctores de la Iglesia y salvaran a muchas almas. Quien salva a un alma, salva a su propia alma. Predicar sobre el Infierno es un gran acto de caridad porque quienes los escuchan creeran por la autoridad que les confiere la Iglesia. Estas personas rectificaran su modo de vivir y haran una santa confesion de sus pecados.

El Vestido de Gracia

La gente con frecuencia me pregunta: “¿Por que, Padre, es que ya no se predica sobre el Escapulario del Carmen? En el pasado recibiamos el Escapulario en nuestra Primera Comunion, pero ahora ya no hay mas bendiciones e imposiciones del Escapulario del Carmen. ¿El Escapulario del Carmen sigue siendo valido como en el pasado?” Si, el Escapulario del Carmen es valido en estos tiempos tambien, esta verdad no ha cambiado. El sabado 13 de octubre de 1917, durante el Milagro del Sol en Fatima, la Virgen Maria aparecio ante los tres videntes sosteniendo el Escapulario del Carmen en una de sus manos. La hermana Sor Lucia dijo: “El Rosario y el Escapulario del Carmen son inseparables”. ¿Por que entonces los sacerdotes ya no predican sobre el Escapulario del Carmen? ¿Como podrian hacerlo si deliberadamente rehusan predicar sobre el Infierno? Si nunca predican sobre el Infierno, la gente no creera en el Infierno y por tal motivo, ¿cual seria el objeto de recibir y llevar consigo el Escapulario del Carmen?

Jesus dijo: “Si tienen fe, moveran montañas”. Si tienen fe, convertiran las almas con la gracia de Dios. Si predican sobre el Infierno con fe, la gente creera en el Infierno. San Pablo dijo a sus discipulos: “Prediquen con conviccion”. Solo pronunciar o leer una homilia en una iglesia no es predicar. La predicacion debe buscar mover las voluntades; la predicacion debe motivar a los hombres a cambiar sus vidas para salvar sus almas del Infierno.

La Desercion Sacerdotal

Hay cuatro razones principales por las que 75 mil sacerdotes han abandonado el sacerdocio: 1) Porque se han negado a orar cada dia. 2) Porque no evitaron las ocasiones de pecado y olvidaron que la prudencia es la ciencia de los santos. 3) Porque no tuvieron la humildad y el valor para hacer confesiones santas y completas. Jesus dijo: “Sin Mi, nada pueden realizar.” 4) Porque vivian en pecado mortal y continuaban celebrando. Si un sacerdote esta en estado de pecado mortal y celebra la Santa Misa, es una Misa sacrilega para el. Cuando recibe la Comunion en este estado, realiza una Comunion sacrilega. Entonces, ¿como puede un sacerdote en estado de pecado mortal predicar bajo la inspiracion y la fuerza del Espiritu Santo? ¿Como puede predicar si esta endemoniado? Sacerdotes, vayan y hagan una santa confesion y se volveran en excelentes predicadores. El Espiritu Santo les hablara a ustedes y por medio de ustedes, y salvaran a miles de almas de ir al Infierno. Un dia, el Santo Cura de Ars recibio la visita de un joven sacerdote de una parroquia cercana. Este sacerdote tenia gran interes de conocer personalmente al Cura de Ars. Despues del almuerzo, el Cura de Ars le dijo: “¿Serias tan amable de escuchar mi confesion?” El joven sacerdote por poco se cae de su silla ante la suplica del Cura de Ars de escuchar la confesion de este admirable sacerdote con fama de santidad. ¡Los Santos se confiesan! Y los que se confiesan se vuelven Santos.

Finalmente, Nuestra Señora de Fatima dijo: “Oren, oren mucho y hagan muchos sacrificios porque muchas almas se van al Infierno porque no hay quien ore ni se sacrifique por ellas”. Oremos continua y diariamente la oracion que Ella nos enseño: “Oh Jesus mio, perdona nuestros pecados, libranos del fuego del Infierno, lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las mas necesitadas de Tu misericordia”.

[1] El 30 de marzo de 1997, domingo de Pascua, a las 12:00 del mediodia, el Padre Marcel Nault fue llamado de esta vida terrenal a la presencia de Dios a quien el amo y sirvio con profunda devocion. Nacio el 3 de marzo de 1927 en Montreal, Quebec, Canada y su vocacion fue relativamente tardia. Se ordeno como sacerdote diocesano el 4 de marzo de 1962, un dia despues de su cumpleaños 35.

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