San Miguel Arcángel pesando las almas en el Juicio Final
Mostrando entradas con la etiqueta Maligno. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Maligno. Mostrar todas las entradas

lunes, 5 de marzo de 2018

Demanda de exorcistas “ha aumentado exponencialmente” en Irlanda, advierte sacerdote

Resultado de imagen para sacerdote realizando exorcismo

Basada en un hecho real, la película "El Exorcista" de William P. Blatty es un fiel reflejo de lo que sucede en una sociedad en la que Dios ha sido desplazado por el Demonio.

Redacción ACI Prensa

22 de enero de 2018
Un sacerdote pidió a la Iglesia Católica en Irlanda que incremente el número de exorcistas ya que en los últimos años “ha aumentado exponencialmente” la demanda de estos, debido al crecimiento de la actividad del maligno.

En declaraciones al periódico The Irish Catholic, el P. Pat Collins, exorcista de la región, indicó que “lo que estoy descubriendo desesperadamente, es que la gente en sus propias mentes cree, correcta o equivocadamente, que están afligidos por un espíritu maligno”.

“Creo que en muchos casos ellos piensan erróneamente, pero cuando se dirigen a la Iglesia, esta no sabe qué hacer con ellos y les recomienda acudir a un psicólogo o donde alguna persona de la que han oído hablar que está interesada en ese tipo de ministerio. Y así sus casos pasan inadvertidos y a menudo no reciben ayuda”, expresó.  

Ante esta realidad, el P. Collins escribió una carta abierta, de la cual una parte fue recogida por The Irish Catholic. En el texto advierte que ha observado el aumento de la apostasía dentro de la Iglesia y que “como esto ha sucedido, hubo una creciente evidencia de la actividad maliciosa del maligno”.


El sacerdote dijo que recibe un alto número de llamadas y correos electrónicos debido a que la gente se entera por internet de que es exorcista. “En los últimos años la demanda ha aumentado exponencialmente”, explicó.

El P. Collins indicó que está “desconcertado” por el hecho de que los Obispos de Irlanda no estén tomando medidas para designar sacerdotes con la experiencia necesaria para que lidien con esta situación.

“En la mayoría de los casos, después de varias reuniones, surgirá la posibilidad de que se trate de un problema médico, psiquiátrico o psicológico, y luego la persona será derivada a los especialistas pertinentes", señaló el sacerdote vicentino.

Afirmó que si los obispos creen que no hay demanda de exorcistas, están “fuera de contacto con la realidad”. Recordó que la Biblia revela que el exorcismo es algo central en el ministerio de Jesucristo.

Agregó que se ha cuestionado si actualmente el clero cree en la existencia de espíritus malignos y opinó que “sospecho que no lo hacen”.


The Irish Catholic contactó con una vocera de la Oficina de Comunicación de la Conferencia Episcopal Irlandesa, cuyo nombre no es mencionado, quien explicó que cada diócesis debería tener un exorcista experimentado que sepa distinguir los signos de la posesión demoniaca de los que son propios de una enfermedad mental o física.

“Los exorcismos son muy raros y en esta oficina no ha tenido conocimiento de ningún caso de 'exorcismo' en Irlanda en los últimos años”, destacó.
(https://www.aciprensa.com/noticias/demanda-de-exorcistas-ha-aumentado-exponencialmente-en-irlanda-advierte-sacerdote-92088)

sábado, 8 de noviembre de 2014

Exorcistas ven más casos de posesiones y distintas tipologías que antes



El accionar del maligno se incrementa y cambia

En el reciente Congreso Mundial de Exorcistas, los sacerdotes exorcistas y demás técnicos han afirmado que se están notando más casos de posesiones.


Pero también algunos exorcistas han reportado que se están empezando a ver nuevas clase de posesiones.

LOS EXORCISTAS DICEN QUE HA MAS CASOS DE POSESIONES

El Papa Francisco dirigió una carta al Presidente de la Asociación de Exorcistas, Padre Francesco Bamonte, en ocasión del XII Convenio mundial que ha reunido a  300 exorcistas  en Roma del 20 al 25 de octubre.

El Papa Francisco en su mensaje

“animó a manifestar en este especial ministerio” del exorcismo “ejercitado en comunión con los propios Obispos” para que se manifieste “el amor y la acogida en la Iglesia de quienes sufren debido a la obra del maligno)”.

El portavoz oficial de la Asociación, el psiquiatra, Valter Cascioli entrevistado por Radio Vaticano ha alertado sobre las consecuencias del  ocultismo, satanismo y el esoterismo dijo,

“Estas prácticas abren el camino a la actividad demoniaca. El número de las personas que han hecho estas prácticas sufren graves daños sociales, psicológicos, espirituales y morales”.

Pero lo más interesantes es que el profesional a admite que la  Asociación de Exorcistas ha constatado un aumento preocupante de la actividad del demonio, llamada “extraordinaria” ”que se manifiesta en obsesiones, vejaciones y posesiones demoniacas”.

Los riesgos de la actividad del demonio, según Cascioli aumentan debido al momento histórico.

“El  individualismo, la superficialidad, la secularización, parecen dominar nuestra sociedad”. Es en estos síntomas, el experto, considera que se encierra una lucha entre el bien el mal. “La lucha contra el maligno que se está convirtiendo en una emergencia”. 



valter cascioli



La fuerza del mal, la oposición al bien de Dios, aumenta debido a

“l a debilidad de la fe, a la falta de normas, a la falta de valores, y al relativismo cultural” señaló.

Esta cultura del mal se difunde a través de

“libros, programas de televisión, películas” que esconden mensajes ‘sensacionalistas’ pensado para llegar a las nuevas generaciones para llevarlos a la “práctica del ocultismo, el satanismo, y muchas veces a practicarlo” directamente.

Por último, el portavoz de la  Asociación Internacional de Exorcistas anota  que

“el diablo – no sólo nos separa de Dios- sino que también  separa las personas, las familias; separa además de la realidad porque, lamentablemente, a veces existen situaciones de alienación mental, que siguen a las actividades secundarias del demonio” llamadas extraordinarias.

Este cambio se suma a otro registrado por un exorcista estadounidense, el padre Vincente Lampert, que dice que está viendo un tipo nuevo de casos.

ALGO NUEVO QUE ESTÁ VIENDO

El sacerdote católico, compartiendo sus experiencias sobre exorcismos y los enfrentamientos con la realidad del mal en el campus de la Universidad de Illinois, dijo que ha experimentado un comportamiento inusual en los últimos años.

Las cosas que suceden en los exorcismos en que él ha participado no son como los de las películas dice, pero últimamente se está encontrando con fenómenos más extraños.

El exorcista del Vaticano dijo que ha experimentado un comportamiento inusual en los últimos años.

Él describió la realización del rito en una mujer con una voz profunda que dijo estar poseída por el demonio Leviatán, quien exhibió un comportamiento animal, incluyendo aullidos y gruñidos.

“Ella se abalanzó sobre mí como un perro salvaje”, dijo.

Cuando Lampert completó el exorcismo, la voz de la mujer cambió de grave a aguda mientras recitaba las palabras: “Dios te salve María, llena eres de gracia”.

“La mujer cambiaba frente a mí más rápido de lo que podía chasquear los dedos“, dijo.

Dijo que una vez vio a una mujer poseída sacudirse violentamente antes de que comenzara a levitar unos 4 o 5 centímetros por encima de una silla durante un exorcismo.

“El diablo, el padre de todas las mentiras, utiliza el ilusionismo o el engaño”, dijo.

Lampert dijo que también ha visto a la gente hablar y comprender idiomas que no habían conocido anteriormente.

Una persona poseída, le arrancó la estola que el sacerdote llevaba en su cuello y la pisoteó, presentando lo que Lampert describió como “una fuerza sobrehumana”.



Rev Vincent Lampert



Y otra persona experimentó lo que Lampert llama percepción elevada: conocer información no conocida previamente.

DISCERNIMIENTO DE LA POSESIÓN DE LA ENFERMEDAD

Aunque algunas personas creen que los exorcismos son reliquias de la época medieval. Lampert dijo que la Iglesia Católica sigue creyendo que el mal existe. El Rito de exorcismo revisado de la iglesia entró en vigor, dijo, en 1999, en sustitución de un texto que había estado en uso desde 1614.

“El tema principal del Nuevo Testamento es el choque entre el reino de Dios y el reino del mal”, dijo.

Lampert añadió que la mayoría de las personas que experimentan una crisis espiritual no están siendo poseídas por un demonio.

Dijo que muchas de las condiciones físicas o mentales, como la epilepsia, el síndrome de Tourette y la esquizofrenia, pueden imitar los síntomas de posesiones demoníacas.

Y él siempre exige que la víctima tenga una evaluación con un profesional de salud mental, y luego se reúne con el profesional acerca de si en él o en ella hay una causa médica o si pasa algo que no se puede explicar, antes de proceder. Dijo que el objetivo general es dar a la persona la ayuda que él o ella realmente necesita.

“La psicología y la religión no deben estar en contradicción entre sí debido a que el objetivo general es proporcionar ayuda a la persona”, dijo.

Fuentes: News Gazette, Signos de estos Tiempos
(artículo extraído de: http://forosdelavirgen.org/71621/exorcistas-ven-mas-casos-de-posesiones-y-distintas-tipologias-que-antes-2013-11-03/)

martes, 14 de octubre de 2014

Los nombres de los demonios



La gente suele creer que las palabras diablo y demonio son sinónimos, y como tales los usa. Pero la Sagrada Escritura no usa la palabra estas dos palabras como sinónimos. Por lo que dice la Biblia del Diablo, éste es un espíritu muy superior al resto de jerarquías demoníacas. La palabra Diablo o Satán o Beelzebub siempre son usadas en singular, así como sus otras denominaciones equivalentes (la Serpiente, el Dragón, etc). Mientras que la palabra demonio aparece unas veces en singular y otras en plural.

La palabra hebrea Satán significa adversario, su traducción al griego es la palabra Diabolos, de la raíz dia-ballo, dividir, el significado de Diablo sería quien pone división, y su sentido derivado sería calumniador. En árabe la palabra Satán significa macho cabrío.

Belial o Beliar, de la raíz Baal que significa el señor, es otra forma de nombrar a Satanás en el Nuevo Testamento. El símbolo de Baal es el toro, frente a la ferocidad del toro, o de la cabra, se contrapone la mansedumbre del cordero, símbolo de Jesucristo

Beelzebul (o Beelzebub) significaría príncipe del estiércol, o príncipe de las moscas. Si mezclamos la palabra aramea be´el (que significa señor) con la palabra hebrea zebul (que significa casa) sería entonces señor de la casa.

El Diablo aparece en la Sagrada Escritura con las siguientes denominaciones además de las ya dichas antes:

el Acusador ,
el Enemigo,
el Tentador,
el Maligno,
el Asesino desde el principio,
el Padre de las mentiras,
el Príncipe de este mundo,
la Serpiente,

Lucifer es una denominación que no se haya en la Biblia, y significa estrella de la mañana. La simbología sería que las estrellas representan a las naturalezas angélicas, la luna a la Virgen María, y el sol -el astro rey- representaría a Dios. El día primero de la creación, en que se separa la luz de las tinieblas, la luz representaría la creación de los ángeles bienaventurados, mientras que la noche la defección de los ángeles rebeldes, Satanás sería el lucifer, es decir la estrella primera que anuncia la noche, la primera defección que apareció en el cielo crepuscular. De ahí que el nombre de Lucifer le conviene por la belleza de la estrella que corresponde a su naturaleza angélica superior a las otras, y por ser la primera estrella del crepúsculo. Algunos traducen erróneamente la palabra latina lucifer como el que lleva la luz, pero eso es un error ya que ese significado corresponde a la palabra luciferarius.

Este nombre de Lucifer se le aplicó a Satanás cuando algunos Santos Padres se dieron cuenta de que las palabras del profeta Isaías sobre el gran príncipe babilónico convenían perfectamente al Diablo, la estrella de la mañana que cae desde los cielos por su orgullo.

¿Cómo has caído del cielo
astro rutilante,
hijo de la aurora,
has sido arrojado a tierra,
tú que vencías a las naciones?
tú dijiste en tu corazón: el cielo escalaré,
por encima de las estrellas de Dios elevaré mi trono. (…)
Por el contrario, al seol has sido precipitado.
Is 14, 12-15

Aquí, en esta obra, hago uso de la palabra Lucifer como sinónimo del Diablo. Sin embargo algunos, entre ellos Don Gabriele Amorth, consideran que Lucifer es un demonio distinto de Satanás, Lucifer sería el segundo en dignidad dentro de los ángeles caídos. No obstante, la tradición no ha distinguido entre estos dos términos. Ya Orígenes en el siglo III los usa como sinónimos y, francamente, yo pienso que no hay sólidas razones para considerar que son dos espíritus y no uno.

En el libro de Tobías aparece el nombre de un demonio: Asmodeo (del persa Aaesma daeva) que significaría “espíritu de cólera”.
El nombre de Lilith (Is 34,14) es un hapax  que siempre ha sido considerado como una figura demoníaca. En la mitología mesopotámica ese nombre corresponde a un genio con cabeza y cuerpo de mujer, pero con alas y extremidades inferiores de pájaro. Su nombre es muy probable que esté relacionado con “lylh” que significa “noche”.

En Is 13, 21 y Bar 4, 35 aparecen los “seirim” que se podría traducir como los “peludos”, deriva del hebreo “sa´ir” “peludo” o “macho cabrio”), San Jerónimo optó por traducir esa palabra como “sátiros”, traducción sumamente acertada pues esa palabra hebrea se consideraba que designaba a algo así como demonios en forma de machos cabríos. Esta palabra designaría antiguas entidades demoníacas a las que se tributaría culto, “no sacrificarán más sus sacrificios a los sátiros, tras los cuales se prostituían” (Lev 17,7).

En Ap 9,11 se nos dice Ael ángel de abismo, cuyo nombre es en hebreo Abaddón y en griego tiene por nombre Apolyon.. El nombre de Abaddón significa “perdición, destrucción”. Apollyón significa “destructor”.

La palabra griega daimon significa genio (bueno o malo), si bien en el Nuevo Testamento se utiliza sólo para designar espíritus malignos. Con la excepción de He 17, 18, en que tiene el significado genérico de “divinidades”. En el ambiente pagano de la época clásica, los puntos de referencia al hablar del concepto demonio son muy diversos pues consideraban que existían fantasmas, eones, espíritus de la naturaleza, mediadores, almas de ciertos difuntos, genios buenos y genios malos, etc.

La palabra espíritu inmundo y demonio se usan indistintamente, así la mujer sirofenicia dice que su hija está poseída del demonio en Mateo, y en Marcos dice que tenía un espíritu inmundo

Los distintos nombres con que se designa a los demonios son:

-espíritu sordo; Mc 9,25
-espíritu mudo; Mc 9,17
-espíritu impuro; Mc 1,23
-espíritu maligno; Lc 7,21
-demonio impuro; Lc 4,33

En el Evangelio aparece una vez la palabra lunático (Mt 17,14). Esta palabra en la antigüedad podía referirse tanto a la epilepsia como a la posesión, y deriva de la creencia de la influencia de la luna sobre los estados de crisis de estas personas.

Energúmeno es otra forma de designar a los poseídos, viene de la palabra energía, por la fuerza que desplegaban en los estados de crisis.

Luzbel es otra forma extra bíblica de denominar al Diablo.

Mefistófeles es el nombre del demonio que aparece en la obra Fausto de Goethe. En las antiguas leyendas germanas aparece este personaje infernal como compañero del doctor Fausto y con el nombre Mefostofies, cuya antigüedad data del año 1587. La forma actual y corriente de este nombre se ha generalizado por la influencia de Goethe. Su etimología más probable es la que se origina de Megistophiel, Ophiel (del griego Aophis@, serpiente) era un sobrenombre de Hermes Trismegisto que en la antigüedad era el patrono de los hechiceros, resucitado en la literatura del s. XVI y clasificado por ésta entre los siete grandes príncipes infernales.

Fuentes: padre Fortea en Posesión y Exorcismo

(extraído de: http://forosdelavirgen.org/34257/los-nombres-de-los-demonios/)

domingo, 2 de febrero de 2014

Dos historias asombrosas recientes muestran que el maligno es real

Existe, se esconde y nos desinforma.
La liberación de una familia y una casa endemoniada mediante un exorcismo, y la confesión de un ex-satanista a una sacerdote sobre las hostias consagradas, muestran inequívocamente que el maligno es real y no un mero recurso literario.

secta satanica

La dificultad para su reconocimiento es que el propio Satanás lleva adelante una inteligente campaña de desinformación para hacer creer que no existe y limitar su mención entre los cristianos generando vergüenza pública de creer en “cuentos medievales”.

El CASO DE POSESIÓN DE UNA FAMILIA Y UNA CASA

La historia de Latoya Ammons, una mujer de Indiana que tuvo que tener un exorcismo para ella y sus hijos, apareció en los medios con una inusual investigación del fenómeno sobrenatural y la posterior liberación, tratada con seriedad y objetividad por un policía llamado Charles Austin, que se involucró, puso en duda la dimensión paranormal y pronto se convenció.
La mujer y tres niños afirmaban estar poseídos por demonios. Un niño de 9 años caminó de espaldas en una pared en presencia de un asistente social y una enfermera del hospital. El capitán de la policía Charles Austin de la ciudad de Gary dijo que era la historia más extraña que jamás había escuchado. Dijo que inicialmente pensó que la residente de Indianapolis, Latoya Ammons y su familia, inventaron un cuento para hacer dinero. Pero después de varias visitas a su hogar y entrevistas con testigos, Austin dijo simplemente: “Yo creo lo que sucedió”.
Usted puede leer la historia de la casa embrujada y posterior liberación-la posesión de Latoya y los niños aquí.
Uno de los aspectos sorprendentes de esta historia es que los interesados no llaman a un pastor protestante para llevar a cabo el exorcismo. 
Cuenta el padre Dwight Longenecker que
Una vez me llamaron por una casa embrujada a mi parroquia y cuando le pregunté a la gente por qué no llamaban a su propio pastor de la mega iglesia local a la que concurrían, solo se rieron y dijeron que su pastor no podía manejar ese tipo de cosas y que sabían que es necesario llamar a un sacerdote católico.

LA CONFESIÓN DE UN EX SATANISTA

El Padre Andrew Trapp, un joven sacerdote de la diócesis de Charleston registra aquí su entrevista con un ex satanista en Francia.
El pobre hombre probablemente sentía que estaba siendo interrogado por la CIA en este punto, pero sabiendo que nunca podría tener esta oportunidad otra vez, le pregunté:
Nicolas una última pregunta. Le dije que había oído que los que estaban muy profundo en el satanismo pueden realmente decir si una hostia había sido consagrada o no. Por ejemplo, no van a robar el pan de la comunión de comuniones protestantes, ni van a robar el pan de comunión sin bendición para profanación en las “misas negras”. Si fuera así no funcionaría porque algunos de los satanistas reconocerían de inmediato que se trataba de pan común, y erían capaces de decir que Jesucristo no estaba sacramentalmente allí.
Le pregunté a Nicolas si esto era cierto. Él respondió que era así, y él dijo que podía hacerlo antes de su conversión del satanismo. 
Un escalofrío me recorrió la espina dorsal. Si alguien pusiera diez hostias idénticas frente a él, nueve no consagradas y una consagrada, él habría sido capaz de señalar directamente e inmediatamente la hostia que había sido consagrada. Le pregunté con asombro: “¿Pero cómo puede saberlo?” Él me miró y pronunció palabras que quedaron para siempre en mi memoria: “Debido al odio”, dijo. ”Debido al odio ardiente que sentía hacia esa hostia”

LAS MISMAS VERDADES SE REVELAN EN AMBAS HISTORIAS 

Satanás y los demonios son reales y desprecia y blasfema al sacerdote católico y a la Eucaristía católica.
¿Qué conclusiones podemos sacar de estas historias impactantes y dramáticos?
En primer lugar el recuerdo no sólo de que satanás y sus secuaces son reales, sino también un recordatorio de que a menudo se esconde. Satanás es un mentiroso y por lo general viene disfrazado como un ángel de luz.
Él no nos tienta primero, no con horror, blasfemia y violencia, sino con una forma retorcida de lo bello, lo bueno y lo verdadero.
No es de coincidencia que el Papa Francisco hable con frecuencia sobre la realidad de satanás. Y es sorprendente que una de las pocas veces que los dos papas se reunieron (Francisco y Benedicto XVI) fue para dedicar una nueva estatua de San Miguel Arcángel, el príncipe que nos ayuda en la batalla contra satanás.
Esto se debe a que estamos entrando en tiempos oscuros. El espíritu de ateísmo se ha movido desde el Este hacia el Oeste. Nubes de tormenta en el horizonte para Cristo y su iglesia; satanás es fuerte y no duerme.

LAS TRES MENTIRAS DEL MALIGNO

Recuerde que la mentira favorita de satanás es decir que él no existe. Esta mentira viene en varias formas. La más flagrante es decir que él y Dios no existen.
La segunda forma es dejar que usted crea en Dios, pero decir que el mismo Satanás no existe, que es una creencia medieval o supersticiosa.
La tercera forma de la mentira es que él no es una persona real y personal, que “el diablo” es simplemente otro nombre para el mal o lo “sombrío” o “el lado oscuro de la vida”.
Estas son mentiras. La verdad es que satanás es real. Si usted es un cristiano él lo odia. Él quiere destruirle. Él quiere devorarle.
Recuerde las palabras de la Sagrada Escritura:
“Sean sobrios y estén vigilantes, porque su enemigo, el diablo, ronda como león rugiente buscando a quién devorar” (1 Pedro 5:8)

martes, 10 de diciembre de 2013

Magia, Maleficios y Espiritismo

Autor: Oscar Gerometta 

Según el pensamiento mágico existen fuerzas en la naturaleza que pueden ser captadas a través de rituales y utilizadas para el bien o para el mal.

En los últimos años ha ido ganando campo el pensamiento mágico, el que puede ser caracterizado por el convencimiento personal de la existencia de una serie de fuerzas en la naturaleza, susceptibles de ser captadas a través de rituales que permitirían direccionarlas en beneficio o detrimento de las personas.

No se trata de grupos definidos y estructurados en general, sino más bien de la difusión del recurso habitual a ‘parapsicólogos’, ‘videntes, ‘sanadores’, ‘adivinos’, ‘chamanes’, capaces de ‘ver’ lo que suele estar oculto a los ojos del vulgo, realizar o destrabar trabajos, preparar conjuntos, talismanes y pociones, etc.

Este fenómeno tiene algunas manifestaciones que podríamos considerar como ‘culturales’, tales como el uso de cintas rojas en la muñeca para evitar la envidia; pero también puede tomar características más estructuradas cuando van de la mano de personas supuestamente dotadas de ‘dones’ que les permiten ofrecer sus ‘servicios’ a quienes los requieran, aprovechando un cierto espíritu supersticioso.

En este sentido, y ante la confusión que estas ofertas y prácticas provocan, es conveniente tener en cuenta: 


Que la posibilidad de manifestaciones que pueden parecer no comunes (tales como predicciones, hipnosis, capacidad de influenciar, etc.), no requiere de suyo la apelación a una calificación sobrenatural para poder explicarlas. 

Que muchas de estas manifestaciones o fenómenos se pueden explicar suficientemente a través de la sugestión individual o colectiva, que puede ser directamente querida y provocada por quien lo conduce, o provocada incluso involuntariamente. 

Que el hecho de que la ciencia no pueda dar una explicación acabada de un fenómeno no indica su carácter preter o sobre natural, sino simplemente nos señala uno más de los límites de la ciencia, los cuales hemos de aceptar con humildad. 

Que ante el deseo de buscar una explicación, ha de apelarse primeramente a las explicaciones de orden físico, luego a las de orden médico, luego a las de orden psicológico, y solo entonces a las de orden sobre humano. Pero aún en este último supuesto, no quiere decir que sean necesariamente referidas a Dios. 

Que el demonio obra más habitualmente a través de la tentación y la seducción, que utilizando recursos extraordinarios. No debe adjudicarse a la acción del maligno, lo que puede ser simplemente explicado a través de la libertad y la debilidad del hombre. 

Que un cristiano en Gracia de Dios, no tiene motivo para tener ningún ‘trabajo’ o ‘brujería’, ya que en él está presente el mismo Señor. La mejor prevención contra los maleficios es la confesión frecuente. 

Que Dios obra ordinariamente en el mundo, conduciendo la historia a través de los hombres y mujeres sencillos que son fieles a su llamado de Amor; las intervenciones extraordinarias, tienen lugar solo extraordinariamente, y por lo tanto no debe darse un carácter extraordinario a lo que podría explicarse de un modo más sencillo. 

Algunas Consideraciones

Desdichadamente, la falta de formación y un cierto espíritu supersticioso que anida en el corazón de todo hombre, hace que muchos cristianos aún piadosos acudan a prácticas mágicas o adivinatorias en algunas circunstancias. En este punto es conveniente recordar lo que señala el Catecismo de la Iglesia Católica al respecto (n. 2116-2117).

"Todas las formas de adivinación deben rechazarse: el recurso a Satán o a los demonios, la evocación de los muertos, y otras prácticas que equivocadamente se supone ‘desvelan’ el porvenir" (Cf. Dt 18,10; Jr 29,8). 

La consulta de horóscopos, la astrología, la quiromancia, la interpretación de presagios y de suertes, los fenómenos de visión, el recurso a ‘médium’ encierran una voluntad de poder sobre el tiempo, la historia y, finalmente, los hombres, a la vez que un deseo de grajearse la protección de poderes ocultos. Están en contradicción con el honor y el respeto, mezclados de temor amoroso, que debemos solamente a Dios.

"Todas las prácticas de magia o de hechicería mediante las que se pretende domesticar potencias ocultas para ponerlas a su servicio y obtener un poder sobrenatural sobre el prójimo – aunque sea para procurar la salud -, son gravemente contrarias a la virtud de la religión. Estas prácticas son más condenables aún cuando van acompañadas de una intención de dañar a otro, recurran o no a la intervención de los demonios. Llevar amuletos es también reprensible. 

El espiritismo implica con frecuencia prácticas adivinatorias o mágicas. Por eso la Iglesia advierte a los fieles que se guarden de él. El recurso a las medicinas llamadas tradicionales no legitima ni la invocación de las potencias malignas, ni la explotación de la credulidad del prójimo."

sábado, 19 de octubre de 2013

Los medios para liberarse de los demonios



El padre Ángel Peña O.A.R., en su libro “Líbranos del Maligno” menciona las cosas que los cristianos y la Iglesia deben hacer para librarse del maligno, así como las cosas que más le disgustan, y por lo tanto que son efectivas contra él.


EXORCISMOS
El exorcismo es una oración por la que, en el Nombre de Jesús, se ordena al demonio para que se aleje de una persona que está endemoniada o tiene un fuerte influjo del maligno. Para hacer exorcismos públicos y solemnes, con el ritual establecido, hace falta que lo haga un sacerdote con permiso del obispo del lugar. Pero hay muchas influencias maléficas como obsesiones, opresiones, o algunos problemas producidos por haber asistido a una reunión satánica o espiritista, en los que la persona no está poseída y, en ese caso, cualquier cristiano, en Nombre de Jesús, puede hacer una oración de liberación. Y ordenar al diablo que se vaya, con tal de que no use el ritual de exorcismo ni interrogue directamente al diablo. Para hacer exorcismo u oración de liberación es recomendable que se haga en equipo y que haya alguna mujer.
Evidentemente, en estos casos hay que discernir si no se trata de una enfermedad sicológica, pues hay personas que se creen poseídas y no lo están en realidad. Las verdaderas posesiones son muy raras. Por eso, es bueno hacer oraciones de liberación y los casos más difíciles, en los que se ve que hay algo más que simple influencia, se los encomienden a los sacerdotes exorcistas.
A este respecto, Monseñor Andrea Gemma, dice que desde el principio de su trabajo pastoral organizó todos los viernes en la noche, en la catedral, una reunión para hacer oraciones de liberación. Al orar por liberación, algunas personas se manifestaban de modo violento o muy extraño y, a estas personas, las atendía personalmente en la sacristía más privadamente. Estas reuniones tenían tanto éxito que la catedral estaba totalmente llena los viernes por la noche.
El mismo obispo Andrea Gemma escribió a todos sus feligreses una carta pastoral el 29 de junio de 1992, estableciendo que en todas las misas de la diócesis, antes de la bendición final, se hicieran oraciones de liberación, que son verdaderos exorcismos.
Mandó que se recitaran las siguientes oraciones:
En comunión con el Papa y con el obispo, recordando agradecidos nuestro bautismo y confirmación, renunciamos a Satanás y a todas sus obras y seducciones.
- Oh María, sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos.
- San Miguel arcángel, defiéndenos del enemigo y ampáranos de todas las asechanzas del maligno. Que Dios te reprima espíritu maligno y tú, príncipe de la milicia celestial, arroja con el divino poder a Satanás a lo más profundo del infierno y también a los otros espíritus inmundos, que vagan por el mundo buscando la perdición de las almas.
Todos sabemos que, en las misas de antes del concilio, se decía al final esta oración a san Miguel arcángel, que es un verdadero exorcismo, y que tiene su origen en una visión que tuvo el Papa León XIII. Vio a la Iglesia amenazada por el diablo y tuvo la inspiración de mandar rezar esta oración como una defensa contra la avalancha del maligno, que ahora vemos cómo ha invadido la cultura occidental en el siglo XX y no sabemos hasta cuándo.
Sobre los exorcismos debemos anotar que nunca han hecho daño a nadie: ni al paciente ni a sus familiares. En cambio, muchas curas médicas son y han sido perniciosas. La influencia o posesión diabólica no son contagiosos. Por tanto, los familiares pueden sentirse tranquilos, si alguien de su familia manifiesta estos síntomas o, incluso, si en su casa se dan fenómenos raros de la presencia del maligno.
Ciertamente que no hay que acusar al diablo de cualquier problema que haya en la familia. Hay que evaluar el caso, pueden ser fenómenos parapsicológicos o producidos por fuerzas ocultas. Por ejemplo, si alguien de la familia ha acudido a reuniones espiritistas o satánicas o se ha iniciado en grupos ocultistas o de magia, podríamos tener un buen indicio del origen diabólico de estos fenómenos.
Durante los exorcismos, se ven cosas increíbles que sobrepasan las fuerzas naturales. Por ejemplo, los ojos de las personas quedan totalmente en blanco y, después, no se acuerdan de nada; sus brazos y piernas pueden doblarse más allá de lo normal. El padre Amorth cuenta el caso de un poseído que subió hasta el techo y se quedó allí durante varios minutos. Algunos dan saltos de varios metros hacia atrás sin hacerse daño. No olvidemos que son fenómenos preternaturales producidos por el poder del demonio y que, por tanto, van más allá de nuestras posibilidades e, incluso, de nuestra imaginación.
El padre Cándido, maestro del padre Gabriele Amorth, dice que en una ocasión invitó a un siquiatra para que le ayudara en un exorcismo. El siquiatra, después de hablar con la joven que iban a exorcizar, escribió una receta y le dijo que tomara esas medicinas. En ese momento, ante la mirada atónita del siquiatra, la joven estiró su brazo, que alargó más de dos metros, agarró la receta y le dijo: Esto no me sirve. Y lo tiró a la papelera. Está demás decir que el siquiatra quedó espantado, ante aquel fenómeno preternatural e insospechado. El padre Cándido se reía de gusto y, a continuación, hizo el exorcismo para poder sacar el demonio. A veces, puede ocurrir que un enfermo siquiátrico esté también endemoniado. Entonces, se necesita del exorcista para sacar el demonio y después del siquiatra para ayudarle en su enfermedad. Otras veces, lo que parecía ser una enfermedad siquiátrica se cura con el exorcismo, pues todo su raro comportamiento se debía al influjo del demonio. Por eso, se cuenta en la vida del beato Francisco Palau, carmelita, que siendo capellán de un hospital de dementes, los exorcizaba a todos; los que tenían influjo satánico, se curaban, y los otros quedaban como estaban.
El obispo Andrea Gemma en su libro Yo, obispo exorcista, afirma que su ministerio de exorcista ha sido de grandes bendiciones para él. Dice: Puedo decir que el ministerio de exorcista me ha dado un gran renovamiento espiritual y la alegría de pertenecer a Cristo y a su Iglesia. Y creo que esto podrían firmarlo todos los exorcistas.
El padre Gabriele Amorth, decía que no le tenía miedo al diablo, sino que era el diablo quien le tenía miedo a él, pues actuaba con el poder de Jesús. Por ello, nunca había recibido daños de parte del demonio.
Es bueno recordar aquí que el patrono de los exorcistas es san Benito de Nursia, declarado así por el Papa Honorio III. La medalla de san Benito es muy poderosa también para protegerse del demonio.
Andrea Gemma cuenta el caso de un millonario industrial de Turín que creía sólo en la fuerza de su inteligencia para sus negocios. Un día comenzó a desvariar y a no darse cuenta de lo que decía ni de lo que hacía. Despreciaba a Dios y a la Iglesia y a todo lo sagrado en general. Buscó en magos y brujas de todo el mundo la manera de curarse, pero solo consiguió que le fueran sacando millones y millones de su gran riqueza, mientras él estaba cada día peor, más arrogante, soberbio y egoísta. No quería saber absolutamente nada de sacerdotes ni de bendiciones. Su rostro, a veces, aparecía terriblemente feo con ojos llenos de odio y a veces tenía una fuerza de león que nadie podía contener. Sus negocios empezaron a venir a menos y todo iba de mal en peor. Un día, al entrar en su fábrica, empezó a gritar como un cerdo y a berrear con un elefante, blasfemando contra todos y tratando de hacer daño a sus 300 obreros. Fue entonces cuando ellos entendieron que su patrón estaba endemoniado… No digo más. Pero me lo trajeron once hombres robustos después de muchas peripecias. Apenas me vio con la estola empezó a amenazarme diciendo: Te la haré pagar, te destrozaré. Comencé a hacerle exorcismo con fervientes oraciones… Finalmente, después de largos sudores, el demonio lo dejó y cayó a tierra con desmayo e inerme, vencido. Nadie se había dado cuenta de que mientras hacía el exorcismo, se habían filmado algunas escenas, grabando su voz y las blasfemias y palabrotas. Cuando despertó, no se acordaba de nada, había olvidado todo y se encontró delante del sacerdote a quien había odiado tanto y amenazado. Estalló en llanto y comenzó a ser desde ese día un corderito y un cristiano totalmente practicante y un verdadero apóstol de Cristo.
Cuando vio las escenas grabadas y se dio cuenta hasta qué punto la soberbia y el orgullo de Satanás le habían llevado, vendió todo y con su familia se fue a un país de África a ayudar a los misioneros y pobres del tercer mundo donde vive ahora.
El ministerio de los exorcistas es tan importante en el mundo actual que en algunas universidades eclesiásticas como el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum de Roma, se han organizado ya varios cursos sobre exorcismos para sacerdotes y seminaristas. No olvidemos que el demonio puede manifestarse de cuatro maneras: posesión (se apodera del cuerpo), vejación (hace sufrir desde el exterior), obsesión (con ideas fijas mentales) e infestación (en cosas, lugares o animales).

OTROS  MEDIOS  DE  LIBERACIÓN
Para liberar a los oprimidos por el diablo tenemos a disposición algunos medios que la Iglesia nos propone.
Para librarse del poder del demonio, dice el exorcista de Roma, Gabriele Amorth: Es importante la frecuencia de los sacramentos y una conducta de vida conforme con el Evangelio. Se toca con la mano el poder del rosario y, en general, del recurso a María Virgen; muy poderosa es la intercesión de los ángeles y de los santos; utilísimas las peregrinaciones a los santuarios… La palabra de Dios es de gran eficacia… Añado la importancia protectora de las imágenes sagradas, tanto sobre la persona como en los lugares: sobre la puerta de la casa, en las habitaciones, en el comedor o en el lugar en que más comúnmente se reúne la familia… He experimentado, muchas veces, la eficacia de la medallita milagrosa, difundida por el mundo en muchos millones de ejemplares, y si habláramos de las gracias prodigiosas obtenidas por esa simple medallita, no acabaríamos nunca.
El padre Mario Boretti, exorcista de la diócesis de Firenze, ha repartido más de cuatro millones de medallas milagrosas y sugiere colocarlas en el coche, en la almohada y en otras partes para que la presencia de María, a través de la medalla, nos proteja de todo poder del maligno.
Un día vino a verme Marcela, que sufría de malestares de estómago punzantes y de un comportamiento que no lograba dominar ni en casa ni en el trabajo: daba respuestas ofensivas sin poder controlarse. Para los médicos no tenía nada. Cuando le puse las manos sobre los párpados, al comienzo de la bendición, mostró los ojos enteramente blancos, con las pupilas apenas perceptibles hacia abajo y estalló en una risa irónica. Apenas tuve tiempo para pensar que allí estaba Satanás, cuando oí que me decía: “Yo soy Satanás”, con una nueva risotada. Poco a poco, Marcela intensificó su vida de oración, se hizo constante en la comunión, y en el rosario diario y en la confesión semanal (¡la confesión es más fuerte que un exorcismo!). Tuvo una progresiva mejoría y se curó sólo después de dos años.
El obispo Andrea Gemma dice: He visto, con frecuencia, cómo una gota de agua bendita, echada a la cabeza del poseído, produce una reacción furibunda con exclamaciones de intenso dolor. Y lo mismo pasa con los óleos benditos, sobre todo, los bendecidos por el obispo el Jueves Santo. Sólo con amenazar tocarlo, ya le hace gritar. He visto cómo la misma Biblia, colocada sobre el poseído, lo atormenta. Una vez, estábamos dos exorcistas rezando por Rosita y le coloqué un texto de la Biblia sobre la columna y, de repente, se tiró a tierra como si le hubiese dado un mazazo… La palabra santa, ¡qué don y qué poder, qué medio tan grande tenemos a nuestra disposición para la liberación! (de los oprimidos por el diablo)… Lo mismo digo del rosario bendito y de las reliquias de los santos. Me habían regalado un pedacito de tela con la que el santo padre Pío de Pietrelcina se había limpiado las llagas. Una vez, la coloqué sobre la columna de una paciente, sin que se diera cuenta, y, de inmediato, tuvo una rabiosa y rapidísima reacción con la acostumbrada frase: Quítamela de encima.
Mi cruz pastoral, que había recibido en mi ordenación episcopal, colocada sobre los poseídos, los hacía temblar de terror… Lo mismo pasaba con mi anillo pastoral, que me había puesto en el dedo el Papa Juan Pablo II el día de mi consagración episcopal y que había sido bendecido por el mismo Papa… Así he comprendido que la Iglesia ha hecho muy bien en multiplicar bendiciones de objetos y personas y lugares. Tenemos agua bendita, sal bendita y aceite bendito… Y ¿qué decir de la santa Eucaristía? Siempre ha sido suficiente la amenaza de ir al sagrario, para hacer temer de ira al espíritu maligno. En casos graves, el poner sobre su cabeza las hostias consagradas hacía que el paciente se arrojase a tierra y quedara inmóvil. Hacer coger al poseso el copón con las hostias consagradas era sentir unos gritos lastimeros tremendos, como si le hubieran puesto un peso enorme, del que pedía ser liberado…
El exorcismo más eficaz es siempre participar en la Eucaristía y recibirla con devoción lo más frecuentemente posible. Sobre la devoción a María, emplearé todo un capítulo. Yo siempre comienzo los exorcismos con el rezo del rosario y no llego al último misterio, cuando los posesos ya están temblando.

LA  VIRGEN  MARÍA
Todos los exorcistas, sin excepción, hablan en sus libros por experiencia propia que acudir a la Virgen María es fundamental en los casos de exorcismos, especialmente en los más difíciles. El poder de María sobre el demonio viene desde antiguo. Por eso, el Génesis 3, 15 dice: Ella te aplastará la cabeza. Algunos teólogos dicen que la rebelión contra Dios fue, precisamente, por tener que aceptar a Jesús como Dios, siendo a la vez hombre y, sobre todo, por tener que ser menos que María, una simple criatura humana, inferior a ellos en naturaleza. De hecho, María es el terror de los demonios y basta pronunciar su nombre, con el de Jesús, para que huyan despavoridos. Cuando se reza el rosario, se manifiestan con violencia, como si les hicieran un gran daño. Por ello, normalmente, en todos los exorcismos suele acostumbrarse a comenzar con el rezo del rosario.
San Luis Orione les decía a los miembros de su Congregación el 4 de diciembre de 1973.
Estamos en la novena de la Inmaculada. Es tan grande el privilegio de la Inmaculada Concepción que este privilegio ha desatado en el demonio una inmensa rabia y odio. Por eso, cuando se quiere saber si una persona está poseída por el demonio, un medio fácil es hacerle repetir “Oh María sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos”. Los posesos dicen el Gloria al Padre, dicen el Avemaría. Pero esta jaculatoria no la quieren repetir… Cuando estaba en América, un día vino un médico, presidente del hospital mayor de Buenos Aires, estimadísimo entre todos los médicos de la capital. Y me dijo: “Tengo una hija endemoniada, hágame la caridad de exorcizarla…” Su hija estaba verdaderamente endemoniada, hablaba en lenguas diversas, que nunca había estudiado y tenía una voz fuerte de hombre…
Me trajo el permiso del arzobispo, fui a la capilla escogida y comencé el exorcismo. La niña corría entre las bancas como una serpiente, pasaba entre los bancos con rapidez, pero no podía salir; porque las puertas estaban cerradas. La amarraron y no me fue posible hacerle decir:  “Oh María sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos”. Ella decía algunas letras: ía… cado… bida: pero no repetía la jaculatoria entera. Al fin, el Señor la liberó.
Hice otro exorcismo a una novicia convertida del protestantismo. Algunas religiosas vinieron a decirme que estaba endemoniada… Ella recibía la comunión todas las mañanas y el demonio la obligaba a tirar la hostia santa en un lugar indecente. Cuando le echaba agua bendita, gritaba como si le echara plomo fundido. Tampoco a ella pude hacerle repetir la jaculatoria de María.
Por eso, cuando seáis sacerdotes, si os llaman para hacer exorcismos, os doy una señal clara para reconocer si son o no endemoniados, pues podría ser histerismo o pueden darse extraños fenómenos nerviosos o enfermedades, que la ciencia puede explicar y, a veces, curar. La señal es: Si repite la jaculatoria: Oh María sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos, estad tranquilos, no está poseído, es una enfermedad; pero, si no la repite, estad seguros que el diablo ha tomado dominio de su cuerpo. Hay otras señales como hablar en lenguas extrañas, conocer cosas a distancia, etc.
El obispo Andrea Gemma escribe: Un día me trajeron a un jovencito de trece años, llamado Pascualino, llevado con dificultad por dos hombres robustos en un silla y acompañado por su madre. El chico no podía caminar solo, a pesar de que los médicos no habían encontrado en él nada malo. El calvario de la familia había comenzado varios años antes, desde que Pascualino estaba en el vientre de su madre. Me dijo su madre que, cuando era muy niño todavía, tenía el vientre tan hinchado y duro que parecía de piedra. Los médicos lo operaron y no encontraron nada malo. Todo estaba normal.
Era un caso de maleficio que le hicieron a su madre, cuando el niño estaba todavía en su vientre. Por eso, cuando empecé a orar por el chico, su madre comenzó también a sufrir inexplicables dolores. Así estuve rezando por él cada semana, durante algún tiempo. Después de varias sesiones de oración, parecía que no había adelanto en su curación. Hasta que llegó un día en que yo estaba en Sicilia, invitado a predicar en el santuario de Nuestra Señora de la Consolación de Paterno (Catania) y, antes de tomar el avión en el aeropuerto de Catania para regresar a mi casa en Iserna, quise visitar la Roca de Belpasso, un lugar mariano donde se cree que se apareció la Virgen María. No tenía mucho tiempo y me recogí en oración intensa. Le hablé a María de Pascualino. Mi oración estaba llena de esperanza.
Al día siguiente, después de haber descansado toda la noche en mi casa, sonó el teléfono y me dijeron con alegría que Pascualino caminaba y que estaba libre del poder del demonio. Algunos días después, Pascualino vino con sus familiares a visitarme para poder constatar personalmente el milagro realizado después de la fervorosa oración que había hecho ante la Roca de Belpasso. Fue para todos una alegría increíble y un milagro extraordinario.
El poder de intercesión de María es muy poderoso contra el poder del maligno. El mismo obispo Andrea Gemma ha afirmado en repetidas ocasiones que el demonio le ha dicho que si no fuera, porque la Virgen lo protege, lo habría aplastado hace mucho tiempo.
Un día, en pleno rito de exorcismo, el pobre paciente estaba en el colmo de su desesperación a causa de que le echaba agua bendita, lo ungía con óleo bendito y, sobre todo, invocaba a María. Entonces, empezó a llorar, gritó volviendo la cabeza hacia la imagen de María (no los ojos), y dijo con una afirmación amarguísima para él: Ella lo hace todo.
Eso es lo que muchos santos, como san Bernardo, han dicho hace siglos: Cristo ha querido hacerlo todo por María, como si dijera que Jesús se da el gusto de darnos todas las gracias y bendiciones por medio de María. Por eso, suele decirse que María es la mediadora o medianera de todas las gracias.
La historia de veinte siglos de catolicismo no es más una resplandeciente confirmación de esta soberana decisión de Dios: Todo por María. Sentirlo decir por el demonio ha sido una de las más grandes alegrías de mi vida religiosa y sacerdotal, y la confirmación de un programa de vida que es mío desde siempre.
Por eso, hay que recomendar a todos los liberados del poder del maligno que amen mucho a María y recen el rosario. El rosario, según decía el santo padre Pío de Pietrelcina, es un arma formidable contra Satanás.
María Simma, la conocida mística austriaca, que tenía el carisma de ver a las almas del purgatorio, que se le aparecían para pedirle ayuda, dice: Un día estaba sentada en mi casa en un sillón y tomé el rosario para rezarlo. Como tuve que salir un momento de la habitación, dejé el rosario sobre el sillón. Al regresar, lo encontré anudado de modo increíble. No podía quitar los nudos. Entonces, le dije a Satanás: Estúpido, o me deshaces ahora mismo los nudos o te saco inmediatamente diez almas del purgatorio. Ante mis ojos asombrados, los nudos se desataron y yo pude continuar rezando el rosario. Cuando veo alguna interferencia de Satanás en mis cosas, le ordeno en el Nombre de Jesús y me obedece inmediatamente[9].
Ciertamente, el rosario es una de las cosas que más desagrada a Satanás.

¿QUÉ  DESAGRADA  MÁS  A  SATANÁS?
El padre Pellegrino Ernetti en su libro Catechesi di Satana, recomendado por el cardenal Pío Laghi, prefecto de la Congregación para la Educación católica, nos hace un resumen de lo que más desagrada al diablo. Todo ello, tomado de lo que dice el propio demonio por boca de los posesos, al realizar exorcismos y ordenarles en el nombre de Jesús que digan lo que más le desagrada. Esto ha sido registrado en grabadoras y delante de algunos de los colaboradores del padre Ernetti. El demonio dice literalmente que le desagrada:
La confesión.- ¡Qué estúpida invención! ¡Cuánto daño me hace! Me hace sufrir… Aquella sangre… Es mi dolor más atroz. Pero he encontrado sacerdotes que no creen es la confesión y mandan a los cristianos a recibir al falso Dios en pecado… ¡Cuántos sacrilegios hago cometer!
La comunión.- Aquí me encuentro desarmado. No tengo fuerzas para luchar. Los que se alimentan de esta carne y beben de esta sangre se hacen fortísimos contra mí, se hacen invencibles a mis seducciones y tentaciones. Parecen diferentes a los otros, parece que tienen una luz especial y me rechazan rápidamente y se alejan de mí y me rechazan como a un perro… ¡Qué tristeza! ¡Qué dolor! Pero yo los persigo ferozmente y muchos van a comer la hostia en pecado… ¡Qué alegría para mí!
La adoración al Santísimo.- Adorar un pedazo de pan ¡Cuántos insensatos pierden horas y horas, día y noche, de rodillas, adorando un pedazo de pan, escondido en una caja sobre el altar del falso Dios! ¡Cuánta rabia me dan estas personas! ¡Cuánta rabia me dan estas adoraciones irracionales!
El rosario.- Odio el rosario, ese utensilio gastado y podrido de aquella Mujer (se refiere a la Virgen). El rosario es para mí como un martillo que me golpea la cabeza. Es la invención de los falsos cristianos, que no me obedecen y siguen a aquella Mujer. En vez de oírme a mí, que reino en todo el mundo, se van a rezar a aquella Mujer, mi primera enemiga con esa cosa (rosario)! ¡Me hacen tanto daño!
Las apariciones de María.- Mi gran dolor de este tiempo son las continuas apariciones de esta Mujer en todo el mundo. En todas las naciones se aparece y me persigue, quitando de mis manos tantas almas, millares y millares, por oír sus falsos mensajes, por suerte me defienden algunos obispos y sacerdotes que no creen.
El Papa.- Lo que mayormente me destruye es la obediencia a aquel hombre vestido de blanco (el Papa), que manda en nombre del falso Salvador y Redentor. ¡Obedecer a un hombre que ama a aquella Mujer, que me persigue desde siempre! ¡Qué vergüenza! Parecen ovejas, conejos, asnos… ¡Qué vergüenza! Es odioso a mis seguidores el polaco que ama a la Mujer y que propaga el rosario como su oración preferida.
Religiosas contemplativas.- Me preocupan mucho aquellas siervas con la cabeza cubierta, que abandonan todo para recluirse dentro de cuatro muros y sacrificar todo por Dios.
Día y noche, ellas se mortifican, no duermen lo suficiente, no comen según las necesidades del apetito y del cuerpo, no hablan libremente en todas partes, rezan, cantan… De estas religiosas claustrales tengo miedo, un miedo terrible. Son mis enemigos más terribles y aguerridos, me quitan de las manos muchas almas de toda clase y condición. ¡Qué enemigos tan terribles! Cuando comienzan a rezar por la conversión de un alma, son tenaces.
Resumiendo, lo que más le desagrada es:
- La confesión, donde Cristo lava nuestras almas con su sangre preciosa.
- La Eucaristía, que nos alimenta con el Cuerpo y la Sangre de Jesús.
- La adoración eucarística, donde continuamos la unión con Jesús.
- El amor a María y el rezo del rosario.
- Las apariciones de la Virgen, que nos llevan a la conversión.
- La obediencia al Papa, representante de Jesús en la tierra.
- La oración de las almas contemplativas.
Por el contrario, dice el padre Pellegrino, que lo que más le agrada es:
- La profanación de las hostias consagradas.
- El aborto, que es la matanza de niños inocentes.
- La droga, que hace alocarse a los jóvenes.
- El divorcio, que destruye a las familias.
- Las faldas cortas y los vestidos indecentes de las mujeres.
- Los eclesiásticos que niegan su existencia…

martes, 15 de octubre de 2013

Los nombres de los demonios



La gente suele creer que las palabras diablo y demonio son sinónimos, y como tales los usa. Pero la Sagrada Escritura no usa la palabra estas dos palabras como sinónimos. Por lo que dice la Biblia del Diablo, éste es un espíritu muy superior al resto de jerarquías demoníacas. La palabra Diablo o Satán o Beelzebul siempre son usadas en singular, así como sus otras denominaciones equivalentes (la Serpiente, el Dragón, etc). Mientras que la palabra demonio aparece unas veces en singular y otras en plural.
La palabra hebrea Satán significa adversario, su traducción al griego es la palabra Diabolos, de la raíz dia-ballo, dividir, el significado de Diablo sería quien pone división, y su sentido derivado sería calumniador. En árabe la palabra Satán significa macho cabrío.
Belial o Beliar, de la raíz Baal que significa el señor, es otra forma de nombrar a Satanás en el Nuevo Testamento. El símbolo de Baal es el toro, frente a la ferocidad del toro, o de la cabra, se contrapone la mansedumbre del cordero, símbolo de Jesucristo
Beelzebul (o Beelzebub) significaría príncipe del estiércol, o príncipe de las moscas. Si mezclamos la palabra aramea be´el (que significa señor) con la palabra hebrea zebul (que significa casa) sería entonces señor de la casa.
El Diablo aparece en la Sagrada Escritura con las siguientes denominaciones además de las ya dichas antes:
el Acusador ,
el Enemigo,
el Tentador,
el Maligno,
el Asesino desde el principio,
el Padre de las mentira,
el Príncipe de este mundo,
la Serpiente,
Lucifer es una denominación que no se haya en la Biblia, y significa estrella de la mañana. La simbología sería que las estrellas representan a las naturalezas angélicas, la luna a la Virgen María, y el sol -el astro rey- representaría a Dios. El día primero de la creación, en que se separa la luz de las tinieblas, la luz representaría la creación de los ángeles bienaventurados, mientras que la noche la defección de los ángeles rebeldes, Satanás sería el lucifer, es decir la estrella primera que anuncia la noche, la primera defección que apareció en el cielo crepuscular. De ahí que el nombre de Lucifer le conviene por la belleza de la estrella que corresponde a su naturaleza angélica superior a las otras, y por ser la primera estrella del crepúsculo. Algunos traducen erróneamente la palabra latina lucifer como el que lleva la luz, pero eso es un error ya que ese significado corresponde a la palabra luciferarius.
Este nombre de Lucifer se le aplicó a Satanás cuando algunos Santos Padres se dieron cuenta de que las palabras del profeta Isaías sobre el gran príncipe babilónico convenían perfectamente al Diablo, la estrella de la mañana que cae desde los cielos por su orgullo.
¿Cómo has caído del cielo
astro rutilante,
hijo de la aurora,
has sido arrojado a tierra,
tú que vencías a las naciones?
tú dijiste en tu corazón: el cielo escalaré,
por encima de las estrellas de Dios elevaré mi trono. (…)
Por el contrario, al seol has sido precipitado.
Is 14, 12-15
Aquí, en esta obra, hago uso de la palabra Lucifer como sinónimo del Diablo. Sin embargo algunos, entre ellos Don Gabriele Amorth, consideran que Lucifer es un demonio distinto de Satanás, Lucifer sería el segundo en dignidad dentro de los ángeles caídos. No obstante, la tradición no ha distinguido entre estos dos términos. Ya Orígenes en el siglo III los usa como sinónimos y, francamente, yo pienso que no hay sólidas razones para considerar que son dos espíritus y no uno.
En el libro de Tobías aparece el nombre de un demonio: Asmodeo (del persa Aaesma daeva) que significaría “espíritu de cólera”.
El nombre de Lilith (Is 34,14) es un hapax  que siempre ha sido considerado como una figura demoníaca. En la mitología mesopotámica ese nombre corresponde a un genio con cabeza y cuerpo de mujer, pero con alas y extremidades inferiores de pájaro. Su nombre es muy probable que esté relacionado con “lylh” que significa “noche”.
En Is 13, 21 y Bar 4, 35 aparecen los “seirim” que se podría traducir como los “peludos”, deriva del hebreo “sa´ir” “peludo” o “macho cabrio”), San Jerónimo optó por traducir esa palabra como “sátiros”, traducción sumamente acertada pues esa palabra hebrea se consideraba que designaba a algo así como demonios en forma de machos cabríos. Esta palabra designaría antiguas entidades demoníacas a las que se tributaría culto, “no sacrificarán más sus sacrificios a los sátiros, tras los cuales se prostituían” (Lev 17,7).
En Ap 9,11 se nos dice Ael ángel de abismo, cuyo nombre es en hebreo Abaddón y en griego tiene por nombre Apolyon.. El nombre de Abaddón significa “perdición, destrucción”. Apollyón significa “destructor”.
La palabra griega daimon significa genio (bueno o malo), si bien en el Nuevo Testamento se utiliza sólo para designar espíritus malignos. Con la excepción de He 17, 18, en que tiene el significado genérico de “divinidades”. En el ambiente pagano de la época clásica, los puntos de referencia al hablar del concepto demonio son muy diversos pues consideraban que existían fantasmas, eones, espíritus de la naturaleza, mediadores, almas de ciertos difuntos, genios buenos y genios malos, etc.
La palabra espíritu inmundo y demonio se usan indistintamente, así la mujer sirofenicia dice que su hija está poseída del demonio en Mateo, y en Marcos dice que tenía un espíritu inmundo
Los distintos nombres con que se designa a los demonios son:
-espíritu sordo; Mc 9,25
-espíritu mudo; Mc 9,17
-espíritu impuro; Mc 1,23
-espíritu maligno; Lc 7,21
-demonio impuro; Lc 4,33
En el Evangelio aparece una vez la palabra lunático (Mt 17,14). Esta palabra en la antigüedad podía referirse tanto a la epilepsia como a la posesión, y deriva de la creencia de la influencia de la luna sobre los estados de crisis de estas personas.
Energúmeno es otra forma de designar a los poseídos, viene de la palabra energía, por la fuerza que desplegaban en los estados de crisis.
Luzbel es otra forma extra bíblica de denominar al Diablo.
Mefistófeles es el nombre del demonio que aparece en la obra Fausto de Goethe. En las antiguas leyendas germanas aparece este personaje infernal como compañero del doctor Fausto y con el nombre Mefostofies, cuya antigüedad data del año 1587. La forma actual y corriente de este nombre se ha generalizado por la influencia de Goethe. Su etimología más probable es la que se origina de Megistophiel, Ophiel (del griego Aophis@, serpiente) era un sobrenombre de Hermes Trismegisto que en la antigüedad era el patrono de los hechiceros, resucitado en la literatura del s. XVI y clasificado por ésta entre los siete grandes príncipes infernales.
Fuentes: padre Fortea en Posesión y Exorcismo

viernes, 16 de agosto de 2013

Buscan exorcistas para México: cada vez hay más posesiones

Wicca y paganismo


El fenómeno está muy relacionado con el culto al ídolo demoníaco llamado "Santa Muerte", a la religión "wicca" y al esoterismo

Las posibles influencias y las posesiones diabólicas se han disparado en México.  Los diferentes encargados de oficiar los exorcismos se han visto desbordados en los últimos años por el aumento de casos en todo el país.

Por tales motivos, la arquidiócesis primada de México, que encabeza el cardenal Norberto Rivera Carrera, acaba de concluir el Décimo Congreso de Exorcistas y Auxiliares de Sanación, en donde se capacitó a sacerdotes de la propia arquidiócesis primada y de todos el país así como a fieles laicos para atender a feligreses con posibles influencias o posesiones demoníacas.

Sacerdotes expertos

El sacerdote Pedro Mendoza Pantoja, uno de los organizadores del encuentro explicó a Aleteia-El Observador  que existen tres principales campos de acción del demonio: la tentación, la influencia y la posesión. “Lo más común, puntualizó, es la tentación y la influencia demoniaca, en tanto que la posesión es rarísima”.

En los años que lleva como exorcista, el Padre Mendoza Pantoja aseguró que jamás ha realizado un exorcismo por posesión diabólica. Afirma que a los sacerdotes les falta preparación en este tema, pues deben contar con las herramientas para detectar si se trata «de una simple enfermedad, una influencia demoniaca o puede haber influencia sin que llegue a ser posesión; o si realmente hay una posesión, además de una influencia demoniaca».

Los asistentes a este encuentro trabajaron en temas como “El Diablo, realidad o superstición”, “El Maligno, fuente de todo mal, “El Magisterio de la Iglesia y el ritual del exorcismo” y “Las medicinas alternativas y la acción diabólica”. Por su parte, el religioso François Marie Dermine expuso la fenomenología de la presencia diabólica y su discernimiento, así como riesgos y errores relativos al exorcismo, entre los que destaca interrogar al demonio.

Para los sacerdotes promotores de este encuentro, “el exorcista debe tener estudios en psicología, desarrollo humano, debe ser piadosos, sabios prudente e íntegro de vida”. Indicaron que en todas las diócesis deberían tener al menos un exorcista por vicaría, pero esto no siempre sucede.  Se calcula que hay un déficit de un 50 por ciento de sacerdotes que podrían dedicarse a esta labor, lo que implica que muchos casos queden sin ser sanados.

Derrotar al maligno

El rito es relativamente breve y consiste en bendiciones con agua bendita, oraciones y un interrogatorio al diablo en el que el exorcista exige saber el nombre del demonio y cuándo saldrá de la persona a la que posee. Sólo un sacerdote autorizado por un obispo puede efectuar un exorcismo, y el derecho canónico especifica que el exorcista debe estar "dotado de piedad, conocimiento, prudencia e integridad".

A México –dijeron los organizadores del encuentro anual-- le urge tener más sacerdotes exorcistas “pues el crecimiento de cultos como el de la Santa Muerte o de prácticas como la adivinación, la brujería y prácticas esotéricas está aumentando en la sociedad, con lo cual se abren infinitas puertas para influencias o posesiones demoniacas”.

Un caso que dio la vuelta al mundo

El padre Juan Rivas, legionario de Cristo, ha contado la historia del hombre que en la Plaza de San Pedro encontró al Papa Francisco. Cuenta el Padre Rivas: “Un día  me encuentro en Morelia con un señor que yo no conocía, que nunca había visto, y me empieza a contar de sus experiencias espirituales muy fuertes, y me dice: ‘Padre, la violencia está relacionada con el aborto. La Virgen está muy triste porque en México, en la capital, donde Ella misma vino a arrojar a Satanás y a acabar con los sacrificios humanos, ha vuelto México a los sacrificios humanos’”.

Más aún, este individuo, que hoy se sabe que es el endemoniado en silla de ruedas que el padre Juan Rivas llevó al Vaticano el día de Pentecostés de 2013 y sobre el cual el Papa Francisco oró imponiéndole las manos, le hizo en 2012 esta observación: “Padre, me puse a investigar: para mayo de 2011 había habido 40 mil abortos, y el número de crímenes violentos era más o menos el mismo: por arriba de los 40 mil abortos conocidos; y va a seguir la violencia mientras no se revierta el aborto,  y va a haber tanta violencia en proporción del aborto”.

Los demonios hablan de México

Ángel es el nombre del mexicano de 43 años de edad, esposo y padre de familia, que desde hace algunos años viene padeciendo la posesión diabólica, y que ya ha sido sometido a numerosos exorcismos por distintos sacerdotes autorizados, hasta el momento sin lograr la liberación.

El cardenal emérito de Guadalajara, monseñor Juan Sandoval Íñiguez, le dio a Ángel las cartas necesarias para facilitarle el acceso al Papa y para que el más autorizado exorcista de la Iglesia, el italiano Gabriele Amorth, lo recibiera.

Y como los medios de comunicación ya sabían del caso, estuvieron muy al pendiente; de ahí que el propio padre Amorth, después de una sesión de exorcismo sobre Ángel, dijo a la prensa que son cuatro los demonios metidos en el cuerpo de este hombre, y que  durante el exorcismo  revelaron que están ahí en razón de que se aprobó en la ciudad de México  el aborto en el 2007; es decir, que esta posesión es una consecuencia y un signo de lo que está pasando en el país.

Igualmente, que Dios y la Santísima Virgen están muy agraviados por haberse aprobado la ley del aborto en la ciudad de México, y que el Cielo ha permitido que por cada aborto pueda haber un homicidio por parte del crimen organizado en el país, lo cual era la tesis del propio Padre Rivas.