San Miguel Arcángel pesando las almas en el Juicio Final
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miércoles, 29 de octubre de 2014

El rock satánico no es pura imagen comercial... ¡es satánico en serio!


Lo mejor es no infravolar esta subcultura y ayudar a los jóvenes evitarla (lo mismo se diga de la cumbia villera, del rap, del cuarteto, y de los géneros "musicales" similares, que exaltan el hedonismo, el alcoholismo, la violencia, y el desenfreno de las pasiones, porque el satanismo persigue precisamente eso: el desenfreno de las pasiones. N. del R.)

JULIO DE LA VEGA-HAZAS 
El diablo fascina, sobre todo al ignorante o al malvado. Siempre ha sido así, esto no es una novedad. La mezcla de poder oculto, poder al servicio del mal, y la posibilidad fácil de compartirlo, siempre han sido tentadores. Al fin y al cabo, el demonio se dedica a tentar, y si su propia figura sirve al caso, pues estupendo para él.

Lo que es novedoso en la actualidad es la extensión de los medios de comunicación, y la libertad para transmitir los contenidos que se quieran.

Vemos así desde hace años la proliferación de una especie de subcultura de símbolos, imágenes y referencias satánicas. Aquí nos fijaremos solamente en la música.

No se limita al rock –está también, por ejemplo, la música gótica-, pero éste, y en particular el heavy metal (rock duro), se llevan la palma, con numerosos jóvenes, y algunos no tan jóvenes, en un auténtico éxtasis coreando letras de canciones con títulos tan explosivos como “autopista al infierno” (highway to hell).

Hay autores famosos que difunden una imagen de devoción al diablo. Los veteranos Rolling Stones se hacen llamar “sus satánicas majestades”, aunque sus letras no contengan apenas referencias sobre tal patrocinio –eso sí, están llenas de vacío moral-.

Pero quizás la figura más representativa sea la del cantante Brian Hugh Warner, que se hace llamar Marilyn Manson en honor a Marilyn Monroe y a Charles Manson, el satanista que asesinó a la actriz Sharon Tate. Hay, desde luego, bastantes más, y alusiones satánicas en canciones de estilos diferentes al rock & roll.

¿Va en serio, o es pura imagen comercial y filón de ventas? No es nada fácil dar una respuesta precisa. Las entrevistas personales al mencionado Manson revelan más a un cínico más interesado en aprovechar de la imagen que se ha creado que a un auténtico adorador del diablo. Pero esto no se puede generalizar, y, siendo arriesgado precisar, no lo es decir que hay de todo.

Algo parecido puede decirse del público, aunque aquí son gran mayoría los que son arrastrados por una moda de mal gusto sin que su satanismo vaya más allá del puro desenfreno.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que el demonio existe, y donde se mueve más a su gusto y tiene más posibilidades de actuar es precisamente en un ambiente de desenfreno en el que además, se le invoca con reverencia.

Para un público joven –en realidad, para cualquiera- un ambiente así es ya algo necesariamente nocivo, sin necesidad de echar incienso a un bafomet –esa especie de cabra que representa al demonio- o pintar estrellas invertidas de cinco puntas –otro símbolo satánico-.

A fin de cuentas, el diablo mismo a veces se deja ver y otras muchas parece considerar más rentable llevar a los hombres a su terreno sin que se aprecie su presencia.

Y lo que no debe dudarse es que una atmósfera de invocaciones a Satanás es, y se entiende así a cualquier edad, una invitación a la inmoralidad. Éste es el peligro más extendido, y razón más que suficiente para evitar e invitar a evitar ese tipo de ambientes.

Ahora bien, resulta que si a la música “diabólica” le sumamos internet, la cosa se puede poner más fea. Especialmente entre un público joven, toda esta simbología del mal suscita curiosidad, y en la red hay material de sobra para satisfacerla.

De quien va más en serio, y quien va menos; de satanistas individuales, y de grupos –sectas- satánicos. Los textos –libros, revistas- y la parafernalia están a disposición del consumidor.

Cualquiera puede leer lo que escribió Aleister Crowley, un psicópata satánico que vivió hace un siglo y es el principal inspirador del satanismo actual; o puede dejar guiarse por alguien que convierte a una chica en bruja “de verdad” o se adentra en los secretos de Satán; o puede crear un grupo satánico con unos amigos, solicitando por correo materiales y rituales por un precio razonable.
Evidentemente, no todos los asistentes a conciertos de heavy metal de, pongamos por ejemplo, ACDC, acaban así, pero hay un porcentaje que sí se adentra en ese mundo tan poco saludable. Y conviene no tener la ingenuidad de ignorarlo. 

A la vez, sería un error pensar que una vez que alguien cae en las redes del diablo ya no puede desenredarse. A Satanás le gusta presentarse como un rey que todo lo puede en este mundo –con esa actitud intentó tentar al mismo Jesucristo- pero es mentira. Ya ha sido vencido.

Y, en realidad, la mayor parte de estas seducciones diabólicas son bastante efímeras. Es muy común ver gente que, tras una loca adolescencia y primera juventud, acaba sentando la cabeza.

El terreno que aquí se contempla no es una excepción. Las sectas satánicas mismas a que suele dar lugar no duran mucho por lo general.

No son esos grupos que meticulosamente preparan misas negras, sino jóvenes irresponsables con afán de experimentar sensaciones nuevas que cometen algún acto de vandalismo satánico, como profanar alguna tumba, y no suele pasar mucho tiempo antes de que se hastíen, o se den cuenta de la estupidez en la que se han metido, y se disuelvan con la misma rapidez con la que se han formado.

De todas formas, también sería un error pensar que al abandonar ese ambiente todo queda en un recuerdo que no ha dejado huella. Tanto el bien como el mal dejan poso en el hombre.

Remontar desde más abajo siempre costará más que ascender desde más arriba. De ahí que no sea bueno trivializar esa subcultura con un “son cosas de jóvenes, ya se les pasará”.

Es algo nocivo, que hay que ayudar a evitar. Aunque a veces pueda acabar sirviendo para bien, pues cuando uno se ha asomado a los abismos del mal es cuando más atractiva puede surgir la figura de Dios, un Padre, un Hermano –Cristo-, un amigo que nos quiere y ha dado su vida por nosotros, que tantas veces hemos sido ingratos, en ocasiones hasta el punto de jugar a venerar a quien le odia y nos odia. 
(artículo extraído de: http://www.aleteia.org/es/arte-y-espectaculos/articulo/el-rock-satanico-va-en-serio-o-es-pura-imagen-comercial-5902844280438784?page=2)

viernes, 12 de julio de 2013

Los mensajes ocultos y satánicos, enmascarados en canciones y videos


caratula de sgt peppers muestra a aleister crowley

Carátula de Sgt peppers muestra a satanista Aleister Crowley
Una tradición que se dice impregnó al rock.

Algunos alegan que ciertas canciones de rock, escuchadas en reversa, contienen mensajes satánicos, lo cual unido a la admiración a satanistas de muchas de las figuras rockeras, los hacen creíble para unos cuentos. Pero también esos mensajes están en videos aparentemente ingenuos.



En ocasiones estudiosos cristianos han expresado preocupación acerca de la música moderna, y en particular la música rock que apareció a finales de los años cincuenta y durante los sesenta. Los frutos no siempre han parecido buenos (a pesar de nuestros propios afectos juveniles por esa música).
Este es un material para discernir.
UNA CONTRACULTURA MALIGNA CON LA PRESENCIA DEL OCULTISMO
Como si estuvieran malditas, estrellas de rock a menudo han muerto en sus veinte años. Por lo general, por involucramiento en drogas y exceso de medicamentos.
Los mensajes de sus canciones ayudaron a alimentar lo sexual, las drogas, la Nueva Era, y las revoluciones feministas. Incluso las “buenas” canciones de amor a menudo llevan esas connotaciones.
Esto es relevante porque la música tiene una habilidad sobrenatural para llegar al alma, y las personas se ven afectadas en gran medida por ella. La música se imprime en nosotros. Resuena profundamente (a veces con un ritmo tipo vudú) en nuestros instintos y emociones.
Algunos músicos han incursionado directamente con el ocultismo. Estrellas de rock, incluso han llegado a visitar a un cruce de caminos rurales en Mississippi, donde la leyenda cuenta que a un guitarrista de blues, que algunos consideran como uno de los fundadores del rock, le fue conferido un talento repentino por el diablo (con quien hizo un pacto).
Cualquiera que sea la verdad, el lado oscuro sin duda tiene un papel que desempeñar en la música de nuestro tiempo; algunos músicos han sido propensos a idolatrar a un famoso satanista británico llamado Aleister Crowley.
En toda esta mezcla, también se han producido afirmaciones de “enmascaramiento y ocultaciones” – es decir, la supuesta inserción de mensajes ocultos en las canciones, que son descifrables sólo cuando la grabación se pasa al revés.
LED ZEPPELIN, ALEISTER CROWLEY Y OTROS
Corre la leyenda que “Stairway to Heaven”, la famosa canción de los Led Zeppelin, es una cancion satánica, pero antes de comentar esto debemos de situarnos en el contexto del grupo.
Tras la muerte del hijo de Robert Plant, cantante del grupo, este acusó a su amigo y guitarrista Jimmy Page, de su muerte, debido a las prácticas ocultistas que este realizaba.
Jimmy Page siempre ha sido un gran seguidor de esos temas, y su mayor idolo era Aleister Crowell, para muchos, el más famoso practicante de magia negra del siglo XX.
Page incluso compró la mansión donde vivió el ocultista Aleister Crowley, habitándola entre los descansos de las giras del grupo. Según una leyenda, esta mansión está maldita porque se construyó sobre las ruinas de una iglesia que ardió con los feligreses dentro, y a esto se añadió la leyenda de las prácticas ocultistas de Crowley.
Y además, fué en esta mansión donde murió John Bonham, el bateria del grupo. Segun la versión oficial, su muerte se debió a una borrachera salvaje, como acostumbraba a hacer el baterista: estuvo todo el dia bebiendo Vodka con Naranja.
Hay rumores, como el que dice que todos vendieron su alma al diablo, excepto Jones (el bajista del grupo), y por esto, es el unico que no ha sufrido las desgracias que si le han sucedido a los restantes miembros.
Cuando se oye en reversa, se alegó que el éxito musical “Stairway to Heaven“, de la banda Led Zeppelin contiene las palabras:
 “Oh, aquí está mi dulce satán. Aquél cuyo camino me pondrá triste, cuyo poder es falso. Él te da el 666. Había un pequeño taller en donde nos hacía sufrir, triste satán”
¿Realmente hay algo de verdad en esto – o escuchamos lo que queremos? ¿O la mente simplemente interpreta los sonidos apenas audibles de manera subjetiva (como se pretende con muchas imágenes “milagrosas”)?
La idea viene de lo que ellos llaman la psicoacústica, que se refiere a la ocultación temporal de los sonidos más suaves antes o después de los más fuertes.
En la canción de los Beatles “Number Nine”, la frase repetida “número nueve” se convierte en “conviérteme en hombre muerto” cuando se pasa al revés, en la opinión de algunos que lo escucharon.
Pasada hacia adelante, otra canción tenía las palabras vagas y apenas audibles, “Yo enterré a Paul.” 
En la década de 1980, la banda Queen fue acusada de ocultar un mensaje en reversa en su éxito, “Another One Bites the Dust.” Afirmaron evangelicos que cuando se toca al revés las palabras “another one bites the dust”, se convierten en “es divertido fumar marihuana”.
“La conexión con el satanismo oculto se remonta a un libro de 1913 del místico Aleister Crowley, quien recomendó a los interesados ??en la magia negro que harían bien en ‘aprender a pensar y hablar hacia atrás’, afirma un acusador . “Sesenta años más tarde, el guitarrista de Led Zeppelin, Jimmy Page, se mudó a mansión de Crowley [en realidad una casa de campo].” 
Una imagen de Crowley se incluye en en la portada del álbum “Sgt. Pepper” de los Beatles, que se puede ver en la imagen que encabeza este artículo.
¿QUÉ HAY DETRÁS DE ESTO?
La pregunta siempre ha sido: ¿en que medida los músicos simplemente están tratando de ser vanguardistas, y hasta cuando existe realmente en mal en sí  mismo?
Y la pregunta con el enmascaramiento oculto es:
¿cómo podrían las letras de una canción, que dicen una cosa cuando se reproducen hacia adelante, decir algo completamente diferente – con los mismos sonidos – a un ser humano, cuando se pasa a la inversa?
Y ¿por qué molestarse? ¿Quién escucha las canciones de la inversa? ¿El subconsciente realmente convierte los mensajes hacia ??adelante, traduciéndolos hacia atrás y los absorbe?
¿Podrían estos músicos realmente ser tan tecnológicamente capaces?, porque una cosa es hacer la grabación de sonidos a la inversa, como los Beatles hicieron en algunas canciones, que eran sólo comprensibles cuando se pasaban de una manera, pero no a la inversa, y otra muy distinta es que los mismos sonidos formen dos diferentes conjuntos de palabras comprensibles. ¿Es un fenómeno demoníaco o un caso de simples coincidencias?
“Una supuesta práctica de ciertas personas malvadas, especialmente músicos de rock, de decir o cantar palabras que, cuando se escuchan a la inversa contienen mensajes malvados como ‘Mi dulce satanás’ o ‘mátate a ti mismo’”, señala un blog escéptico del supuesto fenómeno. “Si ellos pudieran contener mensajes tales como ‘es divertido fumar marihuana’ o “duerme conmigo, no soy demasiado joven’, usted probablemente no va a escuchar estos mensajes hasta que alguien se lo señala primero. La percepción está influenciada por la expectativa y la expectativa se ve afectada por lo que los demás le señalan. Como la mayoría de la gente no escucha la música hacia atrás, la creencia en estos mensajes parecen estar predicada sobre una o dos ideas falsas. Que el cerebro puede estar influenciado subliminalmente con palabras confusas, cuyo significado es captado directamente por el subconsciente, o, que la mente consciente traduce el discurso en conversación inversa donde el “verdadero” significado se entiende en la mente subconsciente. En cualquier caso, la mente subconsciente supuestamente dirige entonces la mente consciente para pensar cosas malas o hacer cosas malas. Y no hay evidencia de la existencia de tales mecanismos“.

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¿HAY MENSAJES OCULTOS EN LOS DIBUJOS ANIMADOS? 
Incluso Disney ha sido acusado: en la película “Aladino“, algunos oyen una voz misteriosa en el fondo cuando Aladino está hablando con un tigre.
“Buenas adolescentes se quitan la ropa” se dice que es audible (en este caso, no hacia atrás, sólo sutilmente, como en psicoacústica).
También una persona que sabía suajili llevó a su hijo a ver “El Rey León“, de Disney. Iba traduciendo los nombres de los personajes al niño por lo visto, “Simba” significa, como corresponde, “león”, pero “Pumba” – el nombre del cerdo salvaje – equivale a “esmegma”, la secreción blancuzca que se forma en el prepucio.
Las aventuras del pequeño león contienen otras alusiones políticamente incorrectas: en un momento en que Simba está tumbado ante un fondo de estrellas titilantes, puede verse como los puntitos brillantes forman la palabra “sex”.
Y el más famoso puede verse en la portada de cualquier vídeo de “La Sirenita“,entre las formas del palacio dorado del fondo podemos apreciar un falo representado con gran realismo. Y en la misma película, en la escena final de la boda, se puede vislumbrar una erección bajo el manto del sacerdote que oficia el acto.
Hay demandas también de mensajes subliminales en los show de “Pokeman” y merchandising. Mostrando que  la publicidad subliminal sin duda existe. Las empresas han utilizado durante mucho tiempo las palabras o imágenes que son sólo apenas perceptibles, en comerciales y anuncios sugerentes.
¿PERO “EL ENMASCARAMIENTO”?
Si esto es cierto, parecen inflexiones sobrenaturales, no un diseño humano consciente.
En uno de sus canciones se alegó que la banda “Judas Priest” formó las palabras “yo tomé mi vida” en la letra, que pasada hacia adelante dice, “más allá del reino de la muerte”. Las palabras, “¡Hágalo!, ¡Hágalo!”, también se reivindican que la banda fue incluso demandada cuando un muchacho que era su fanático se suicida.
¿Y esa canción inolvidable “Hotel California”, que algunos creen que habló de una iglesia satánica bajo tierra en ese estado, oculto en estas letras, dicen algunos, están las palabras, cuando se oye a la inversa, “Sí, satanás organizó su propia religión”.
La lista es interminable.
Como con tantas cosas, no estamos seguros qué pensar. Lo presentamos para discernir.
Fuentes: Spirit Daily, Signos de estos Tiempos