San Miguel Arcángel pesando las almas en el Juicio Final
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domingo, 12 de enero de 2020

El psiquiatra que presenció más de 100 exorcismos desvela todo sobre posesiones

"Tengo a mucha gente orando por mí". El psiquiatra Richard Gallagher lleva toda una vida dedicándose a luchar contra Satanás y ha sacado un libro en el que lo cuenta
Foto: Richard Gallagher, un hombre experto en demonios. (Disclose.tv)
Richard Gallagher, un hombre experto en demonios. (Disclose.tv)
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E. ZAMORANO
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SOCIALMEDICINAPSICOLOGÍA
TIEMPO DE LECTURA7 min
23/06/2018 05:00 - ACTUALIZADO: 24/06/2018 16:12
"Son ángeles caídos. Esto es lo que creo. Son mucho más listos que los humanos. Llevan milenios sobre la Tierra". Todos hemos temblado al ver la terrorífica y soberbia película de William Friedkin, 'El Exorcista'. Su mito se extiende a lo largo del tiempo a pesar de que pasen los años y se vea más el cartón en los efectos especiales, muy adelantados para su época pero que ahora con todos los avances cinematográficos quedan ya algo obsoletos. Quizás, la parte que más pavor suscita entre los espectadores es la posibilidad y seguridad de que existen casos reales y no es otra de esas ficciones inventadas por Hollywood hechas simplemente para aterrorizar.

El psiquiatra Richard Gallagher podría ser perfectamente la versión real del padre Damien Karrax, interpretado a la perfección por el actor Jason Miller. Como él, Gallagher ha atendido más de 100 casos de posesiones demoníacas en los últimos 25 años. Estas bodas de plata luchando contra el demonio en el corazón del mundo occidental, Nueva York, se han visto reflejadas en un nuevo libro que acaba de sacar titulado 'Demonic Foes: Experiences of a Psychiatrist in the World of Exorcism'.

Hay muchas historias de personas santas que tenían muchos problemas con demonios

A lo largo de su dilatada carrera como psiquiatra y hombre de ciencias, ha tratado a casi 25.000 pacientes cuyos síntomas no tenían nada que ver con Satanás y sí con el cerebro o las enfermedades mentales. Sin embargo, muchos de los casos de sospechosa posesión demoníaca han sido transferidos a él por sacerdotes y hombres de fe. Como el padre Karrax, Gallagher es una persona que pulula en ambos terrenos: el de la psiquiatría y el de la fe. "Nunca me ofrecí voluntario para desempeñar este trabajo", reconoce en una entrevista a 'The Daily Mail'. "Tal vez, pensaron que era una persona de mente abierta o lo que sea. Probablemente, aquellos curas sabían que yo era un católico creyente y poco a poco comencé a pensar que era una especie de experto en casos así".

Gallagher establece dos tipos de casos relacionados con el asunto. Están las "posesiones", en las que "un espíritu maligno controla a una persona", y las "opresiones", en la que "dicho espíritu maligno ataca y sabotea a su presa, pero nunca toma su personalidad". Pero lo que todo el mundo seguramente se esté preguntando: ¿Cómo se llega hasta ahí? ¿Cuál es la causa? "No es aleatorio, en absoluto: siempre hay una causa discernible. La más común es que hayas recurrido al mal o al ocultismo. Y, de forma paradójica, cuando intentas alejarte de ello, el mundo demoníaco ya tiene una influencia directa sobre ti. Incluso puedes haber hecho un pacto con Satanás y al intentar salir, eres castigado. Esta es la razón más común por la que las personas son atacadas por algo así", sentencia.

En muchos casos, creer férreamente en Dios no te salva; al contrario. "Hay muchas historias de personas santas que tenían muchos problemas con demonios", avisa. El exorcista pone de ejemplo a una mujer de mediana edad que se dedicaba a las labores benéficas, tenía fe y ayudaba a los más necesitados. "Precisamente porque era muy santa y realizaba obras caritativas para los demás, estaba poseída", relata. "Creo que fue atacada porque al demonio no le hacía gracia su nivel tan alto de santidad. Todas sus pruebas médicas fueron negativas, sus análisis de sangre revelaron que estaba todo bien. No parecía tener ninguna otra enfermedad médica o psiquiátrica. Tenía hijos, una familia normal, pero todo se fue al traste cuando Satanás entró en su cuerpo".

Richard Gallagher creció como un devoto católico en el seno de una familia de cinco hijos formada por un abogado irlandés y un ama de casa. Desde muy pequeño, asistió a la misa dominical y estudió en el reconocido instituto católico Regis en la ciudad de Nueva York antes de ser aceptado en Princeton. "No sabía lo que quería hacer. Pensaba en ser abogado, profesor o alguna cosa por el estilo. Me gustaba ayudar a la gente, así que cuando estaba en Princeton y conocí a unos cuantos compañeros que querían ser médicos, comencé a interesarme por el tema. Por esa época me encantaba leer y eso me llevó a interesarme en las ideas psicoanalíticas. De ese modo, junté mi afán por ayudar a las personas con mi interés por la psiquiatría, y conseguí hacerme médico psiquiatra", relata.

Sienten un placer sádico a la hora de destruir a aquellos que todavía pueden salvarse

Sin embargo, a medida que su carrera avanzaba, se intensificó su conocimiento por el mundo de los espíritus malignos. Asegura que ha viso alrededor de cuatro casos por año, pero ha oído hablar de cientos más, especialmente en las reuniones de la Asociación Internacional de Exorcistas con sede en Europa. Su prueba de fuego iniciática fue una mujer que había incurrido en rituales satánicos durante su juventud y que afirmaba sentirse atraída por el Maligno desde siempre. "Ella hizo algunas cosas espeluznantes, en las que no quiero entrar. Cuando el demonio entró en su cuerpo, fue realmente violento. Le bloqueó muchos de los sentidos, sobre todo el oído y teníamos que comunicarnos con ella con papel y bolígrafo", menciona.

¿Qué razones hay detrás de que Satanás entre en tu cuerpo? "Los espíritus malignos se apoderan de las personas porque odian a Dios y a los humanos", señala Gallagher. "Tenemos la capacidad de amar y volvernos hacia Dios; ellos no. Tomaron sus decisiones y odian la imagen de Dios en los seres humanos. A decir verdad, odian a los humanos, es decir, no solo quieren destruirnos espiritualmente, alejarnos de Dios, sino que parecen sentir un placer sádico a la hora de destrozar a las criaturas que todavía pueden volverse hacia Dios, su mayor enemigo. Criaturas que pueden amar. Han rechazado la idea de la bondad y el amor de una forma perversa", puntualiza.

Perfecto día para un exorcismo. (Fotograma promocional de 'El Exorcista', 1973)
Perfecto día para un exorcismo. (Fotograma promocional de 'El Exorcista', 1973)
Los demonios, según Gallagher, exhiben poderes extraordinarios tales como el conocimiento de la vida personal y la clarividencia divina. En una ocasión, uno de los poseídos le reveló la enfermedad por la que su madre murió: cáncer de ovario. "Ese espíritu malvado sabía cómo murieron los padres de otras 15 personas, no solamente cómo lo hicieron los míos", arguye.

Otro caso: una mujer de 30 años que era miembro de un asociación de ritos satánicos y que estaba pensando en retirarse. Fue en ese momento cuando el demonio actuó y entró en su cuerpo. "Estaba en la parte de atrás del coche cuando entró en trance y empezó a vomitar insultos y cosas muy crueles. Al cabo de unos minutos, cayó inconsciente y cuando despertó, no recordaba nada. Después de unos meses, estaba hablando por teléfono y de repente me saltó su voz diciendo: '¡Déjala en paz, cura putero!'. Fue horripilante", explica Gallagher.

Mucha gente ora por mí. No veo al demonio por todas partes, pero el diablo existe

"En general, no es una creencia marginal dentro de la sociedad estadounidense", analiza el psiquiatra. "Es más bien popular. Las encuestas muestran que probablemnete cerca del 60% de la población cree en el demonio. Entiendo que creer en Satanás no es una creencia muy reconfortante que se diga. Existen teorías alternativas. Cuando he visto alguno de estos casos, te das cuenta de que esto claramente no es algo que pueda ser explicado por la psicopatología ni nada de eso", sostiene.

Y a pesar de haber sido testigo del mal durante tantos años, no afirma estar especialmente preocupado de que un día el diablo venga a por él. Se escuda en su fé y en la fe de los demás. "Tengo mucha gente que ora por mí", concluye. "Así como estoy harto de negar que el diablo no existe, no veo al demonio en todas partes".
(https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2018-06-23/nuevo-libro-exorcismo-psicologo-son-reales_1581499/?fbclid=IwAR2YB5-py3IpmPAWhpoMZeJy1splZfxGrYS5OvsPn3cokkr3TqRJA2GGETs)

jueves, 3 de octubre de 2019

«En los exorcismos el diablo mismo me dice que entra en las personas a través de la televisión»

Fiorenzo Castorre, el exorcista de la basílica de San Vicinio, con la cadena del santo, su detector de demonios, dice

Fiorenzo Castorre, el exorcista de la basílica de San Vicinio, con la cadena del santo, su detector de demonios, dice
FacebookTwitterGoogle+LinkedinWhatsappEmailReL31 enero 2017TAGS:Demonio/SatanásExorcismos
Sarsina es una pequeña población del centro de Italia (3.600 habitantes) a cuya basílica llegan cada año decenas de miles de fieles para recibir una bendición especial, la bendición de la cadena de San Vicinio.

El santo obispo patrón de la ciudad vivió en el siglo IV y los especialistas creen que el objeto (la cadena, un collar de hierro) es del siglo VIII o anterior. La imposición de esta cadena se ve como un gesto de humildad, penitencia y purifucación.

Uno de los sacerdotes que la impone es el exorcista de la diócesis, Fiorenzo Castorri, que ve cómo llegan a la basílica, en una mezcla cotidiana, gente con desequilibrios mentales, devotos serios, personas supersticiosas y también personas seriamente afectadas con síntomas demoníacos. 

Unas doscientas personas piden cada año hablar con el padre Castorri para exponerle temas ligados a lo demoníaco. Muchos, dice él, tienen en realidad problemas mentales, no de tipo espiritual ni demoníaco. Pero hay otros casos que sí son de posesión o de presencia del mal. Dice también que hay casos de actividad maligna ligados a la televisión. "Durante los exorcismos, el mismo diablo me está diciendo que entra en el cuerpo de las personas a través de la televisión", declara en una entrevista a un diario italiano.

En siete años, 5 casos claros de posesos
"Aquellos que claramente afirman ser víctima de amarres, influencias malignas o maleficios, que indican también a menudo los autores, es muy difícil que sean presas del diablo. En los últimos siete años, desde que recibí este encargo, sólo han sido cinco los claramente posesos; y cada semana les recibo para expulsar al demonio de sus cuerpos", explica el exorcista al diario italiano Cesena Today.

El padre Castorri recuerda los 5 criterios que usa para discernir qué casos muestran actividad diabólica: 

1) no toleran que la mano del sacerdote les bendiga 
2) no toleran que el sacerdote le imponga las manos 
3) rechazan absolutamente oír siquiera hablar de la Santísima Virgen María; 
4) se niegan a tocar la estola 
5) no permiten la imposición del cilicio de San Vicinio alrededor de su cuello".

"El collar del santo es mi 'detector de satanás', un instrumento muy poderoso que, junto con los demás, puede revelar la posesión del maligno", explica el padre Castorri. 


  Fiorenzo Castorri, exorcista de la basílica de 
San Vicinio, con el collar o cadena del santo

Los 4 niveles de actividad demoníaca
El sacerdote sigue exponiendo la realidad que vive y la enseñanza de la Iglesia: "El rito de la Iglesia Católica -cuando existen indicios claros de la presencia del diablo-, prevé que el demonio podría haber poseído a una persona de cuatro maneras. Cuando hay posesión, algunos afectados entran en trance durante el exorcismo; la vejación, si el maligno aflige varias partes del cuerpo; la obsesión, cuando el cerebro está manipulado por la entidad; y la infestación… que no tiene nada que ver con los fantasmas. Muchos  tienen como referencia a la película 'El Exorcista', pero yo que dialogo con el diablo cinco días a la semana, puedo decirle que eso nada tiene que ver con la realidad".

- ¿Quiénes son los endemoniados?
- Son personas que se han dejado infectar por el diablo, alejándose de la ley de Dios y aproximándose al demonio... Los que acompaño son personas solitarias, frágiles y débiles. Son los más pobres de Occidente, que han perdido el sentido de la esperanza siendo seducidos por el poder, el tener, el placer y dieron así consentimiento. Uno de los aspectos más preocupantes es que, durante los exorcismos, el mismo diablo me está diciendo que entra en el cuerpo de las personas a través de la televisión.

- ¿Qué puede decirnos de las personas que cada semana vienen a Sarsina para ser exorcizadas?
- El exorcismo para la Iglesia es un evento privado y se protege la privacidad de quienes se someten al rito. Las cinco personas que acompaño son todas las mujeres, con edades comprendidas entre los 40 y los 60 años, y el mal que las posee se mueve a lo largo de sus cuerpos. Ningún médico ha sido capaz de diagnosticar lo que les aqueja… de hecho es el diablo quien se mueve dentro de ellas. Para liberarlas de sus padecimientos es necesario el exorcismo al menos una vez a la semana y continuar durante el tiempo que se precise, así fueren siete u ocho años.

- ¿Cómo es el diablo?
- Cada una de estas personas que acompaño tiene un diablo distinto. Algunos son muy habladores, mientras que otros no quieren hablar. Los que hablan a menudo utilizan también otros idiomas, que los poseídos no conocen. Durante los exorcismos, el poseído demuestra una fuerza sobrehumana, al punto que se necesitan al menos cinco personas para mantenerlos quietos. En nuestro museo mantenemos una silla de contención, para bloquearlos, pero nunca la usamos.

- ¿Ha podido descubrir cómo fue que estas señoras llegaron a estar poseídas?
- De los cinco casos que acompaño, en tres de ellos hubo maleficios hechos por las suegras de estas mujeres que no querían que sus hijos se casaran con ellas. En un caso, sin embargo, fue la madre de la víctima, mientras que en el último estamos empezando y todavía se está evaluando la situación. La maldición se realizó por el consumo que las víctimas hicieron de material malignizado, preparado por un sacerdote del diablo. Se trata de personajes muy astutos y, que en ningún caso desean ser descubiertos. A menudo me sonrío cuando una persona viene y me da el nombre de presuntos magos o hechiceros, afirmando haber sido maldecido por ellos. Quienes preparan estas cosas permanecen ocultos, en la oscuridad.

- ¿Cómo llega la liberación del diablo?
- En mis siete años de exorcista sólo en un caso llegué a la liberación del maligno. Podemos decir que una persona es liberada del demonio sólo cuando ella ya no entra en trance durante el exorcismo y no acusa malestares. De hecho, para los exorcistas la verdadera liberación del diablo ocurre fuera del alcance de sus ojos. Es sólo la Santísima Virgen María quien puede liberar completamente destruyendo las entidades malignas aplastándoles su cabeza...
(https://www.religionenlibertad.com/europa/54585/los-exorcismos-diablo-mismo-dice-que-entra-.html?fbclid=IwAR3v2TzIqxAZEVKnOqkoZeDl1gvy_Ic4dl7_iI-5SUjjDQrsfqBKEeUDiC8)

sábado, 6 de mayo de 2017

Un sacerdote con 6.000 exorcismos a sus espaldas advierte de las 7 puertas que no se deben abrir


El tablero Ouija, peligrosísimo "juego" demoníaco.


Francisco López Sedano es un religioso mexicano de los Misioneros del Espíritu Santo que a sus ochenta años ha pasado la mitad de su vida luchando contra Satanás como exorcista llegando a ser el coordinador de los exorcistas de la Archidiócesis de México. Calcula que durante su extenso ministerio ha realizado al menos 6.000 exorcismos y no teme al demonio sino que afirma que el demonio le teme a él.

En una entrevista para el diario Hoy Los Ángeles, editado en lengua española en California (EEUU), este anciano sacerdote cuenta algunas de sus experiencias y advierte a la gente de las puertas que no hay que abrir para que el demonio no pueda entrar en sus vidas y alerta de la poca fe de algunos sacerdotes:

-¿El diablo existe?
-Por supuesto.

-¿Pero existe así como un ente maligno o es sólo la maldad del ser humano?
-Jesús se enfrentó muchas veces con Satanás mismo y habló con él. No se habla con una cosa, se habla con una persona.

-¿Cómo fue que se volvió exorcista?
-No fue por mi gusto, fue por necesidad, por ver casos muy serios, muy dolorosos y tener que entrarle al toro. Antes no creía que el demonio pudiera actuar tan agresivamente. Me parecía fantasioso, no realista.

-¿Y qué le hizo creer?
-Un compañero sacerdote que estaba metido en eso me hizo ver que combatir al Maligno era una obligación. Me dijo: "tienes que meterte en esto por mandato del Señor".

-¿Por mandato?
-Los tres mandatos son llevar la palabra de Dios, sanar enfermos y echar demonios. Los tres están vigentes en la iglesia, pero muchos sacerdotes no quieren entrarle al toro, le tienen miedo.

-¿A qué le tienen miedo?
-A la venganza del Otro.

-¿No será que esos sacerdotes simplemente no creen en el demonio?
- No creen, no intervienen y por eso no tienen experiencia. Me han tocado casos en los que, previamente, la gente fue con su párroco y éste les dijo: "usted está imaginándose cosas, eso no existe". Y la persona se va sin saber qué hacer, porque en la noche "alguien" lo molesta, lo golpea, lo tumba de la cama, lo golpea contra la pared.

-¿Usted ha hablado con el demonio?
-Muchas veces. El demonio habla a través de la gente, gente que se ha metido en sus terrenos. A mí. ¡cuántas veces! "¿Y tú quién eres para expulsarme?". Y le respondo: no soy nadie, pero vengo de parte de Cristo, tu Dios y Señor y te largas ahora mismo, te mando en nombre de Él que te vayas, ¡fuera!


La ouija es un juego extendido entre los jóvenes que abre la puerta al demonio

- ¿Cómo distingue entre una persona que está fingiendo y una persona que está poseída?
- La persona en la que están los demonios empieza a gritar, empieza a ladrar como perro, empieza a vociferar o a retorcerse y a andar como culebras en el piso. Son mil formas.

-¿Y no le da miedo?
-No, porque Dios nos protege. Si no lo hiciera, nadie se metería en eso.

-¿Qué busca el diablo?
-El demonio lo que quiere es apartarnos de Dios, nos mete flojera, nos mete cansancio, nos mete sueño, desconfianza, nos mete desesperación, odio; todo lo negativo.

-Entonces, vivimos una época muy endemoniada.
- Así es. No he tenido buena salud y he dejado un poco de atender gente, pero normalmente antes atendía tres o cinco casos al día.

-¿Cómo sabe una persona que necesita un exorcismo?
-Oye voces, siente odio o rechazo por Dios, antes creía y ahora patea la Biblia. Es gente que tiene un dolor de espalda terrible, pero los médicos dicen que está perfectamente bien. Los daños de Satanás están fuera del orden médico clínico. Gente que vive con una diarrea permanente y con nada se le quita; gente que tiene dolor de ojos y los oftalmólogos no les encuentran nada. Son daños que la ciencia no detecta.

-Entonces, ¿estar poseído por un demonio no significa andar trepando las paredes como Linda Blair?
- No precisamente, pero puede ser. Cuando hay presencia del demonio puede suceder cualquier cosa.

- A usted le ha tocado ver algo así.
-Sí. En una iglesia, un muchacho de unos 18 años empujó cinco bancas de estas grandes, muy pesadas, que ni 10 personas lo habrían logrado. Tenía una fuerza terrible. Lo tuvimos que agarrar entre tres para practicarle el exorcismo. Habiendo presencia del Otro, ya se explica cualquier cosa. Que puedan subirse por las paredes, sí; y volar también.


Una de las escenas más conocidas de la película de El Exorcista

- ¿Qué le gusta al diablo o a satanás?
Lo que le gusta es separarnos de Dios, meternos miedo, amenazarnos, tenernos temblando y la gente así anda luego.

-¿Pero el diablo escoge a la gente o la gente lo deja entrar?
-La gente deja entrar al diablo. No se metería con nosotros si no le abriéramos puertas. Por eso Dios prohíbe practicar magia, superstición, brujería, hechicería, adivinación, consulta a muertos y espíritus y astrología. Esos son los 7 terrenos de la mentira y el engaño.

- Pero todos en México consultan su horóscopo.
-Que los astros influyan en nuestra vida es la mentira más grande. ¡Están a millonadas de kilómetros! Son cuerpos formados por metales y gases, ¿cómo van a influir en nosotros? Lo mismo pasa con la magia, que es atribuir a las cosas un poder que no tienen. Cargar una herradura porque me va a dar buena suerte, es mentira.

-¿No pasa lo mismo con algunos artículos de la Iglesia Católica? Los milagritos, por ejemplo.
- Bueno, no. Hay que saber distinguir. Si yo traigo una imagen de Cristo o de María Santísima como protección, detrás hay algo serio, auténtico, mientras que detrás de una herradura no hay nada, hay mentira.

-¿El diablo sabe más por viejo que por diablo?
- De acuerdo.

-¿Hay algún personaje público que usted crea que tiene tratos con el demonio o que esté poseído?
-Bueno, pues Hitler.

¿De los actuales?
-Pues a ratos (Enrique) Peña Nieto con sus cosas locas de los matrimonios gay y todo eso.

-¿Qué pasa con los narcos y los sicarios?
- Es difícil afirmar rotundamente si son satánicos o no, pero andan en la maldad, ciertamente.

- ¿En algún momento ha sentido miedo?
- No, el diablo me tiene miedo a mí.

- ¿Cómo se imagina el cielo?
No lo podemos imaginar, está fuera de nuestro alcance.

-¿Usted piensa en la muerte?
- Sí, con frecuencia porque tengo que tratar enfermos o, a veces, muertos.

- ¿Le preocupa?
- Ligeramente, porque es uno pecador y está uno en sangre pecadora.

-¿Cómo va a ser pecador si usted combate demonios?
-Sí, pero ¿acaso no puedo pensar en matarte ahorita?

-¡Espero que no!
-Jajajaja. Lo que quiero decir es que estamos en sangre pecadora y nadie puede decir "yo no soy pecador". Basta que estemos en carne humana para que seamos pecadores y fallemos en muchas cosas, el Papa y todos, somos humanos.

-¿Qué pasa, por ejemplo, con los sacerdotes pederastas?
-No tuvieron una formación suficiente como para luchar contra sus tendencias pederastas, no tuvieron fuerza espiritual para sobreponerse.

-¿Qué castigo merece alguien que abusa de un niño?
-Merecería que le corten sus partes.

- ¿Cuál quiere que sea su epitafio?
-Simplemente: "Gracias, Señor, por la vida".

-Tanta maldad, ¿no le quita la esperanza?
- No, para mí se confirma la esperanza porque desde la cruz Cristo ya venció y ganó la guerra absoluta. Satanás trata de hacerle un poco la guerra, pero no le hace ni cosquillas.



sábado, 7 de marzo de 2015

Infestación Diabólica y Exorcismos


Cuatro casos de "infestación diabólica", investigados por el psicólogo Adam Blai, miembro auxiliar de la "Asociación Internacional de Exorcistas Católicos" (documental realizado por el canal Discovery Channel en el 2011).

lunes, 10 de marzo de 2014

Confesiones grabadas de lo que le agrada y desagrada al demonio


El libro Catechesi di Satana, recoge la compilación que el padre Marcello Pellegrino Ernetti realizó sobre las palabras dichas por el mismo demonio, por boca de los posesos, durante exorcismos cuando se les ordenó en el nombre de Jesús que confesaran lo que le más le agrada y desagrada.


Las palabras de los demonios fueron registradas en grabadoras por los colaboradores del padre Ernetti. El valor y veracidad de este documento está corroborado por los testigos que estuvieron presentes en dichos exorcismos y confirman los testimonios.
Resumiendo, lo que más le desagrada es:
* La confesión, donde Cristo lava nuestras almas con su sangre preciosa.
* La Eucaristía, que nos alimenta con el Cuerpo y la Sangre de Jesús.
* La adoración eucarística, donde continuamos la unión con Jesús.
* El amor a María y el rezo del rosario.
* Las apariciones de la Virgen, que nos llevan a la conversión.
* La obediencia al Papa, representante de Jesús en la tierra.
* La oración de las almas contemplativas.
Por el contrario, dice el padre Pellegrino, que lo que más le agrada es:
* La profanación de las hostias consagradas.
* El aborto, que es la matanza de niños inocentes.
* La droga, que hace alocarse a los jóvenes.
* El divorcio, que destruye a las familias.
* Las faldas cortas y los vestidos indecentes de las mujeres.
* Los eclesiásticos que niegan su existencia
LO QUE DESAGRADA MÁS AL DEMONIO
LA CONFESIÓN
“¡Qué estúpido invento! ¡Cuánto daño me hace! Me hace sufrir… Aquella Sangre de vuestro falso Dios!!! (la Sangre de Cristo que se derrama en la Confesión para limpiar de los pecados)… ¡Cómo me aplasta, cómo me destruye… lava vuestras almas y me hace escapar!!! (gritos horribles de espanto)… ¡ahh esta Sangre, esta Sangre, es mi dolor más atroz!!!. Pero… ¡¡¡he encontrado sacerdotes que no creen más en la Confesión y mandan a los cristianos a recibir al falso Dios en pecado… ¡Bien, bien, bravísimo!!!…¡Cuántos sacrilegios hago cometer!”
LA COMUNIÓN
“¡¡¡Esa comida donde se come y bebe la Sangre del Crucificado que yo he matado¡¡¡ Aquí me encuentro desarmado!!!. ¡¡¡No tengo fuerzas para luchar!!!. ¡Los que se alimentan de esta Carne y beben de esta Sangre se hacen fortísimos contra mí, se hacen invencibles a mis astutas seducciones y tentaciones!!!. Parecen diferentes a los otros, ya que poseen una luz especial por la que me rechazan rápidamente y se alejan de mí y me rechazan como a un perro… ¡Qué tristeza! ¡Qué dolor! Pero yo los persigo ferozmente y muchos van a comer la hostia en pecado… ¡Qué alegría para mí!”
LA ADORACIÓN AL SANTÍSIMO
“¡Adorar un pedazo de pan! ¡Cuántos insensatos pierden horas y horas, día y noche, de rodillas, adorando un pedazo de pan, escondido en una caja sobre el altar del falso Dios! (se refiere a la Hora de Adoración Eucarística). ¡Cuánta rabia me dan estas personas!… ¡¡¡Así destruyen todas las malas obras que hago haciendo cometer incontables sacrilegios a los cristianos, a los sacerdotes, a las religiosas y a los obispos!!!. ¡Sí, cuántos sacrilegios, y son una incesante victoria mía!. Pero: ¡cuánta rabia me dan estas adoraciones irracionales!”
EL ROSARIO
“Odio el Rosario, ese cacharro devastador y podrido de aquella Mujer (La Ssma Virgen María)!!!. El Rosario es para mí como un martillo que me destroza y corta la cabeza!!!. ¡¡¡Ahiiiiiiii!!!!!. Es la invención de los falsos cristianos, que no me obedecen y siguen a aquella Mujer. ¡Son unos falsos, falsos.. En vez de escucharme a mí que reino en todo el mundo, estos falsos cristianos se van a rezar a aquella Mujer, mi primera enemiga con ese cacharro!!! (el Rosario). ¡Oh, cuanto mal me hacen!” (gritos de espanto)
LAS APARICIONES DE MARÍA
“El mal más grande de este tiempo son las continuas apariciones de esta Mujer en todo el mundo. En todas las naciones se aparece y me persigue, quitándome de mis manos numerosas almas, millares y millares, por oír sus falsos mensajes…Por suerte me defienden aquellos obispos y sacerdotes que no creen en Aquella innoble Señora… No creen y así atraen el caos… ¡¡¡bravo, bravo para estos apóstoles míos de la herejía!!! ¡¡¡¡ja,ja,ja,ja,ja!!!”.
EL PAPA
“¡¡¡Lo que mayormente me destruye es la obediencia de asnos que algunos tienen hacia aquel hombre vestido de blanco (el Papa), que manda en nombre de vuestro falso Salvador y Redentor!!!. ¡Qué burros que son, que ovejas, qué poco inteligentes!. ¡Obedecer a un hombre que ama a aquella Mujer, (la Ssma Virgen María) que me persigue desde siempre! ¡Qué vergüenza! ¡Esto destroza mi reino!. Pero yo he suscitado cientos de sacerdotes, hermanos, teólogos y obispos que le hacen la guerra!!!. ¡¡¡Guerra sin fronteras a ese payaso blanco!!!. ¡¡¡Soy yo el que venceré, yo venceré!!! ¡¡¡¡ja,ja,ja,ja,ja!!!”. Lo haré morir, asesinar… le daré una muerte espantosa!!!. ¡Es muy odioso para mis seguidores, ese polaco (el Papa Juan Pablo II) que ama a la Señora…!¡ con esa propaganda que hace del Rosario de la innoble Señora como su oración preferida! ¡Qué cobarde… qué asno… me aplasta… me destruye! ¡¡¡ohohohohohohohoho!!! (gritos de espanto).
LAS MONJAS CONTEMPLATIVAS DE CLAUSURA
“¡Me preocupan mucho aquellas siervas con la cabeza cubierta, que abandonan todo y a todos para recluirse dentro de cuatro muros y sacrificar todo lo que es bueno y bello por aquel Dios a quien solo yo he vencido!”.
“¡Día y noche, ellas se mortifican, no duermen lo suficiente con vigilias y ayunos inconscientes e inconsistentes…, no duermen lo suficiente… no comen según la necesidad del apetito y el cuerpo, que reclama el alimento necesario… no hablan libremente siempre y en todas partes… silenciosas… con cara seria… llenas de tristeza, la más inhumana… rezan, cantan!…¿y por qué hacen todo este sacrificio?. ¿Por qué motivos particulares, por qué fin, con qué resultados?… La gran mayoría de ellas, por fortuna, son personas poco o casi nada inteligentes… obtusas de mente… abúlicas de voluntad, que se dejaron arrastrar por algún sacerdote descontento…¡Pobres mujeres tontas que no saben ni conocen el verdadero placer del sexo con todo el placer que da!… “¡Pobres sirvientas que no han sentido nunca las sensaciones de la carne que dan los abrazos y los besos de mis hombres!… ¡Sin embargo a cuantas hago caer y las reduzco a una vida rutinaria, privada de todo fervor, estéril, arrojándolas a los extremos de la acedia!. Sí, debo hacer en ellas un verdadero estrago, porque de estas religiosas claustrales yo tengo terror!, ¡y qué miedo terrible!”.
“¡Son mis enemigos más terribles y aguerridos, me quitan de las manos tantas almas de hombres y mujeres, de toda clase y condición!. ¡Qué enemigos tan terribles!. Cuando comienzan a rezar por la conversión de un alma para arrancármela no se detienen e insisten una y otra vez… ¡son tenaces y obstinadas!… Pero cuando no son suficientes las largas y extenuantes oraciones a su falso Dios Crucificado, -de quien se declaran sin vergüenza sus esposas-, entonces comienzan a hacer extenuantes penitencias de todo género.. ¡Qué enemigos tengo… qué soldados de primer asalto! ¡He intentado tantas veces de disminuir las vocaciones a tan estúpida vida… pero, por desgracia todavía no he tenido éxito!… ¡Son demasiadas todavía las mujerzuelas estúpidas y tontas que viven así… aunque muchas veces ingresan profesionales con títulos académicos!”.
LOS EXORCISTAS
“Pero mis verdaderos perseguidores, los más acérrimos y feroces, son aquellos que se llaman “exorcistas”… ¡Qué horribles personajes!… ¡qué desgracia para el mundo!… Por fortuna, todavía son pocos, poquísimos, porque yo persuado a los obispos para que no los nombren, y éstos me creen y me obedecen, si bien contra el mandato de su Dios Crucificado que les dijo claramente: “Expulsad demonios en mi nombre”… ¡Qué bufones que son! ¡Lo que sucede es que estos obispos me tienen tanto, tantísimo miedo!!!. A ellos ya los poseo bajo una forma delicada, delicadísima de modo que no se dan cuenta… ¡y sin embargo los poseo!… ¡Les impulso a que impidan a los suyos que hagan exorcismos contra mí y que no permitan que se nombren exorcistas… ¡qué enemigos feroces tengo en los exorcistas!”…
“Muchas veces he tenido éxito en mis venganzas y los he castigado (a los exorcistas)… a veces con bofetadas, otras con bastonazos…o bien los he atacado produciéndoles innumerables y variadas enfermedades… con frecuencia, muy graves…Pero, ¡¡¡por desgracia, no ceden, no se detienen!!!… ¡¡¡y cuando se acercan a mi presa, debo escaparme!!!… ¡Pronto o tarde, debo huir!. ¡Esas oraciones que dicen, siempre en el Nombre de su Dios, o de la Señora, Madre del Crucificado, qué dolor terrible y qué tortura son para mí!”
LO QUE AGRADA AL DEMONIO
LA COMUNIÓN EN LA MANO
“Con la Comunión en la mano, yo puedo humillar a vuestro Dios a quien yo he matado; y puedo celebrar mi misa (se refiere a las Misas negras) con mis sacerdotes que se los he arrebatado a Él (se refiere a los sacerdotes católicos apostatas que celebran estas misas sacrílegas)
LA VESTIMENTA SECULARIZADA DE LOS SACERDOTES
“A los sacerdotes vestidos de cualquier manera(2) y camuflados, los conduzco a donde yo quiero: a los prostíbulos y casas privadas, a la búsqueda de mujeres y de homosexuales ¡y cuántos sacrilegios les hago cometer y así los llevo a mi reino!. ¡Cuántos, cuántos sacerdotes “mimetizados” ya tengo en mi reino, y no se me escaparán jamás!!!” (risas desaforadas)
SACERDOTES Y OBISPOS QUE PERTENECEN A LA MASONERÍA
“¡Cuántos obispos y sacerdotes que se han inscrito en la masonería y en mis sectas!…. ¡Oh, cuántos y cuántos son los que arrastro tras el dinero y las mujeres! ¡Cuántos se han transformado en mis fieles amigos!. ¡Sea mediante el dinero o las mujeres yo capto a todos los que quiero y los arrastro a mi reino!”.
LAS FALDAS CORTAS DE LAS MUJERES….

“¡Mediante las faldas bien cortas yo consigo enlazar a hombres y mujeres con los que lleno mi reino! (profiere risas prolongadas y desencajadas). ¡Qué contento… que gozo… que alegría!”.
LA TELEVISIÓN
“¡La televisión… uhhhhh la televisión!!!. ¡Es “mi” aparato, yo lo he inventado para destruir a cada una de las almas y a la familia! ¡Las separo, las disgrego con mis programas de modo sutilísimo y penetrante!. ¡Uhhh la televisión es el centro de atracción mediante el cual me apropio de tantos sacerdotes, hermanos y hermanas (religiosos y religiosas), especialmente en las horas de la madrugada para conseguir luego que dejen de orar! ¡jajajajajajajajajaja!. ¡En un momento aparezco ante todo el mundo… me escuchan y me ven todos y así ayudan perfectamente tanto a mí como a mis fieles siervos los magos, las brujas, los que tiran las cartas, los tarotistas, los que leen las manos, los astrólogos!… ¡jajajajajajajajajajaaaaa!”.
LAS DISCOTECAS
“¡Qué bellas son las discotecas! ¡Son mis palacios de oro hacia donde atraigo las mejores esperanzas de la sociedad, y a quienes van los hago míos, destruyendo sus almas y sus cuerpos!… ¡A cuántos miles y miles atrapo aquí con el alcohol, la droga y el sexo!!!… ¡Oh, qué constante cosecha hago aquí!. ¡En estos lugares he conseguido tantos políticos que son mis fieles siervos y consagrados!…. ¡Yo soy el verdadero rey del mundo, y no vuestro Dios a quien yo he crucificado!!!!”.
EL DIVORCIO
“¡Los divorcios y separaciones de los esposos han sido inventados por mí y reivindico la propiedad!!!. Ha sido uno de mis más inteligentes descubrimientos… Y mientras distraigo a la familia destruyo a la sociedad donde soy adorado como verdadero rey del mundo!… ¡El sexo… el sexo!… ¡No escuchen a Aquel Hombre colgado en una Cruz que no les dará nada… solo yo les doy el verdadero placer con el sexo libre!. ¡Mi reino se basa sobre todo en la libertad total del placer sexual con el cual reino en la tierra!.
EL ABORTO Y LA MUERTE DE LOS INOCENTES…

“¡Oh… urrahhh!… urrahhh!. ¡Ha sido mi logro más bello y que más feliz me ha hecho!. ¡Matar a los inocentes en vez de los culpables de los homicidios de la mafia!. ¡Destruyo así a la humanidad, y a los adoradores de vuestro falso Dios ya antes de nacer!… urrahhh!… urrahhh!!!!!.
LA DROGA
“¡Es el alimento más sustancioso que hago comer a los jóvenes para hacerlos locos!. De esta manera hago lo que quiero con ellos… ladrones, asesinos, lujuriosos, feroces como yo, dominadores del mundo y mis ministros!”.
LOS SACERDOTES QUE NIEGAN LA EXISTENCIA DEL DEMONIO
“¡Pero sobre todo me alegran y me llenan de placer aquellos eclesiásticos que niegan mi existencia y mis obras en el mundo!… ¡Son tantísimos!… ¡Oh que gozo, que gozo inmenso es esto para mí!. Porque de esta manera yo trabajo tranquilo y seguro!. ¡Hoy en día, son incluso los mismos teólogos quienes no creen en mi existencia!(3). ¡Qué bello, qué gozo!. Incluso, niegan a su Dios que vino para destruirme… pero yo lo he vencido.. lo he crucificado en su Cruz!. ¡Jajajajajajajajajajaaaaa!”.
¡Bravo para estos sacerdotes… bravísimo para estos obispos… bravísimo para estos teólogos! ¡Porque al obrar así todos ustedes se hacen mis fidelísimos esclavos y yo hago con ustedes lo que se me da la gana!. ¡Jajajajajajajajajajaaaaa!”. ¡Hoy son todos míos… los llevo a donde quiero… vestidos de sepultureros, con el cigarrillo siempre en la boca, perfumados como afeminados cercanos a las mujeres fáciles… con auto de última moda…  repletos de dinero… se rebelan a los dogmas de su falso Dios y de la falsa Iglesia (la Iglesia Católica) de la que el Crucificado es mi víctima!. ¡Ellos son mis soldados más seguros de mi reino que está lleno… lleno de ellos!. ¡A través de ellos introduzco la confusión y el desconcierto en el pueblo, que se aleja cada vez más el falso Dios… y los arrojo a mi reino de odio y desesperación eterna donde estarán para siempre conmigo!… ¡jajajajajajajajajajaaaaa!”.
“¡A cuántos de éstos he logrado que pertenezca a mis sectas… seducidos por mis carreras y mi dinero yo los compro con facilidad… y termino con el triunfo de que no amen más a su falso Dios y de la Señora que pretende haberme vencido…”
LAS SECTAS
“Tengo una particularísima predilección que son las tantísimas SECTAS que continuamente estoy creando y difundiendo en todo el mundo. Son los medios más inmediatos a través de los cuales les quito la fe en vuestro falso Dios Crucificado…Creo así una babel en la fe (risas prolongadas)….
Vuestro sacerdote blanco (el Papa) grita y da voces de alarma… Es que tiene miedo de mí, tiene miedo que la quite el trono ya bastante vacilante… pero yo ya he ganado, y he introducido la babel en la fe; tanto en los sencillos como en los instruidos incluso sacerdotes, teólogos, obispos… mis sectas son cada vez más invisibles… “mi” masonería paga muy bien a todos mis seguidores… ¡Yo seré siempre el vencedor y la babel de la fe será mi especial victoria!…
Solo en vuestra Italia tengo más de 672 sectas y mis “religiones satánicas” repletas de almas que se me han entregado, consagrado y bautizado en mi nombre con su propia sangre… Lo cual me rinde cada día el culto que merezco como soberano de la tierra, con oraciones, himnos, cánticos… y con la “misa negra” durante la cual venzo, pisoteando y destruyendo aquella Hostia en la cual los estúpidos cristianos creen que está presente su estúpido Crucificado… Y si esto fuera verdad ¿por qué Él permite que lo destruya impunemente?… (risotadas muy largas y desencajadas)….
Estas sectas, mandadas por mí, forman el estado mayor de mi reino, y convierten incesantemente a los cristianos para hacerlos mis seguidores… son cientos y cientos los que, a toda hora, reniegan de vuestra fe, para adherirse a mis sectas, donde yo los acojo con los brazos abiertos y les doy todos mis placeres y toda la libertad de vivir bien lejos de vuestra Iglesia (la Iglesia Católica)… mientras yo los sacio con la verdadera felicidad…el verdadero gozo que solo yo puedo dar a los hombres…
Desde la alta, a la media hasta la baja Italia con sus islas, y en todas partes, tengo a mis sectas que trabajan febrilmente… Por otra parte, actualmente muchas iglesias y parroquias están sin sacerdotes… ya que hemos tenido éxito en destruir y hacer morir las vocaciones… por todo lo cual, mis sectas han suplantado al sacerdote… ¡jajajajajajajajajajaaaaa!” (risas prolongadas).
Los Testigos de Jehová, los Centros de la Era de Acuario, a los antroposofistas de Steiner, los teósofos, Carolina, cenáculo 33, con los chamanes, los rosacruces, los arcobaleno, los gialli, los ergonianos, la cienciología, y tantas de mis sectas y religiones que cada día invento y creo, son un verdadero ejército que lucha contra vuestra Iglesia (Católica)… ¡y yo venceré, venceré, aunque vuestro Crucificado haya dicho que: “las puertas del infierno no prevalecerán contra ella”!!!!!… ¡jajajajajajajajajajaaaaa!” (risotadas).
LOS TEÓLOGOS
“¡Y mis teólogos con sus doctrinas que yo les he inspirado!…
¡Oh, estos sí que constituyen “mi punta de diamante” de la trinchera delantera!!!!…
¡¡¡Qué teólogos inteligentes tengo…!!!. Ellos han comprendido que esos dogmas rigidísimos, dictados por algunas locas cabezas de eclesiásticos, son, en realidad, falsedades pueriles, que colapsan ante la simple confrontación con la realidad cotidiana…
¡¡¡Qué cráneos…bravo… bravísimo!!!!.
A otros, los he impulsado a que enseñen mis doctrinas no solo en los seminarios diocesanos, sino mejor aún en las más altas y prestigiosas Universidades Pontificias, incluso en la romana de vuestro sacerdote blanco (el Papa… se refiere a la Universidad Lateranense).
La doctrina de la “muerte de Dios”, la he inspirado yo, y, a través de ella, me vinieron al punto millones de estudiosos, que se transformaron en mis discípulos y fieles convencidos. Y desde que yo reino, vuestro Dios ha muerto, no existe más. Se ha acabado toda ley constrictiva: todos pueden y deben vivir libremente tal como yo lo enseño: libertad de ideas, libertad de pensamiento, libertad de acción…
¡¡¡Todo el mundo es totalmente libre de ser y querer aquello que él quiere y desea, en todas partes y siempre y con cada uno!!!. ¡¡¡No existe más ninguna norma ni regla.. Ahora cada uno es como soy yo ahora: maestro de todos y de todo: vuestro Dios ha muerto!!!. Y ¿quién puede negarlo, si vuestro mismo Dios Crucificado ha declarado que yo, y solo yo soy “el príncipe de este mundo”?. Él mismo ha dicho que “todo el mundo está bajo mi dominio y poder indiscutible”?… ¡¡¡Finalmente estos teólogos, los más inteligentes de todos, me han dado la razón!!!.
Pero, si Dios ha muerto, ahora es claro que se esfuman todos los otros dogmas: la Creación, la Encarnación, la Resurrección; la Inmaculada; la Asunción; la Eucaristía y todos los Sacramentos… Todas las historietas inventadas para tener dominados a los cristianos bobos…Y he aquí que cientos y cientos de mis teólogos que tuvieron el coraje de desafiar al cura blanco (el Papa) con cartas y firmas que prueban lo contrario, y que son personas con coraje y capaces… Y él ha movido la cabeza y ha dejado que mis teólogos siguieran con sus enseñanzas, sin la más mínima reprimenda o castigo… ¡Por tanto está de acuerdo conmigo en la negación de todos sus dogmas!… ¡bravo!!!!! (risotadas…).
Y mientras estos grandes teólogos están conmigo, hay otros pequeños teólogos infestados que, por venganza, niegan mi existencia, como un cuento de la Edad Media; atribuyendo todas mis presencias y manifestaciones como hechos del orden únicamente psiquiátrico o psíquico… ¡¡¡¡Bravísimo para estos teólogos, sacerdotes, para tantos obispos, urraaaa por ellos!!!!.
¡Este es el mayor servicio que me pueden hacer señores, porque me permite obrar silenciosamente, sin luchar nada contra mi presencia y astucia!… ¡¡¡Bravísimo, continúen siempre así que yo continuaré mi obra infernal sin tirar un solo tiro!!!.
Mis teólogos inteligentes niegan los dogmas de vuestra Iglesia, y los teólogos estúpidos niegan mi existencia… ¡¡¡Qué triunfo!!! (risotadas).
Pero, desde hace poco tiempo, ¿dónde están los más heréticos de una vuelta?. ¡Ninguno!. Nadie que niegue los dogmas, nadie que me niegue, ya que entre los dogmas se incluía mi existencia…!. ¡¡¡¡He vencido a vuestra Iglesia!!!.
Fuentes: Catechesi di Satana, Signos de estos Tiempos

sábado, 19 de octubre de 2013

Los medios para liberarse de los demonios



El padre Ángel Peña O.A.R., en su libro “Líbranos del Maligno” menciona las cosas que los cristianos y la Iglesia deben hacer para librarse del maligno, así como las cosas que más le disgustan, y por lo tanto que son efectivas contra él.


EXORCISMOS
El exorcismo es una oración por la que, en el Nombre de Jesús, se ordena al demonio para que se aleje de una persona que está endemoniada o tiene un fuerte influjo del maligno. Para hacer exorcismos públicos y solemnes, con el ritual establecido, hace falta que lo haga un sacerdote con permiso del obispo del lugar. Pero hay muchas influencias maléficas como obsesiones, opresiones, o algunos problemas producidos por haber asistido a una reunión satánica o espiritista, en los que la persona no está poseída y, en ese caso, cualquier cristiano, en Nombre de Jesús, puede hacer una oración de liberación. Y ordenar al diablo que se vaya, con tal de que no use el ritual de exorcismo ni interrogue directamente al diablo. Para hacer exorcismo u oración de liberación es recomendable que se haga en equipo y que haya alguna mujer.
Evidentemente, en estos casos hay que discernir si no se trata de una enfermedad sicológica, pues hay personas que se creen poseídas y no lo están en realidad. Las verdaderas posesiones son muy raras. Por eso, es bueno hacer oraciones de liberación y los casos más difíciles, en los que se ve que hay algo más que simple influencia, se los encomienden a los sacerdotes exorcistas.
A este respecto, Monseñor Andrea Gemma, dice que desde el principio de su trabajo pastoral organizó todos los viernes en la noche, en la catedral, una reunión para hacer oraciones de liberación. Al orar por liberación, algunas personas se manifestaban de modo violento o muy extraño y, a estas personas, las atendía personalmente en la sacristía más privadamente. Estas reuniones tenían tanto éxito que la catedral estaba totalmente llena los viernes por la noche.
El mismo obispo Andrea Gemma escribió a todos sus feligreses una carta pastoral el 29 de junio de 1992, estableciendo que en todas las misas de la diócesis, antes de la bendición final, se hicieran oraciones de liberación, que son verdaderos exorcismos.
Mandó que se recitaran las siguientes oraciones:
En comunión con el Papa y con el obispo, recordando agradecidos nuestro bautismo y confirmación, renunciamos a Satanás y a todas sus obras y seducciones.
- Oh María, sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos.
- San Miguel arcángel, defiéndenos del enemigo y ampáranos de todas las asechanzas del maligno. Que Dios te reprima espíritu maligno y tú, príncipe de la milicia celestial, arroja con el divino poder a Satanás a lo más profundo del infierno y también a los otros espíritus inmundos, que vagan por el mundo buscando la perdición de las almas.
Todos sabemos que, en las misas de antes del concilio, se decía al final esta oración a san Miguel arcángel, que es un verdadero exorcismo, y que tiene su origen en una visión que tuvo el Papa León XIII. Vio a la Iglesia amenazada por el diablo y tuvo la inspiración de mandar rezar esta oración como una defensa contra la avalancha del maligno, que ahora vemos cómo ha invadido la cultura occidental en el siglo XX y no sabemos hasta cuándo.
Sobre los exorcismos debemos anotar que nunca han hecho daño a nadie: ni al paciente ni a sus familiares. En cambio, muchas curas médicas son y han sido perniciosas. La influencia o posesión diabólica no son contagiosos. Por tanto, los familiares pueden sentirse tranquilos, si alguien de su familia manifiesta estos síntomas o, incluso, si en su casa se dan fenómenos raros de la presencia del maligno.
Ciertamente que no hay que acusar al diablo de cualquier problema que haya en la familia. Hay que evaluar el caso, pueden ser fenómenos parapsicológicos o producidos por fuerzas ocultas. Por ejemplo, si alguien de la familia ha acudido a reuniones espiritistas o satánicas o se ha iniciado en grupos ocultistas o de magia, podríamos tener un buen indicio del origen diabólico de estos fenómenos.
Durante los exorcismos, se ven cosas increíbles que sobrepasan las fuerzas naturales. Por ejemplo, los ojos de las personas quedan totalmente en blanco y, después, no se acuerdan de nada; sus brazos y piernas pueden doblarse más allá de lo normal. El padre Amorth cuenta el caso de un poseído que subió hasta el techo y se quedó allí durante varios minutos. Algunos dan saltos de varios metros hacia atrás sin hacerse daño. No olvidemos que son fenómenos preternaturales producidos por el poder del demonio y que, por tanto, van más allá de nuestras posibilidades e, incluso, de nuestra imaginación.
El padre Cándido, maestro del padre Gabriele Amorth, dice que en una ocasión invitó a un siquiatra para que le ayudara en un exorcismo. El siquiatra, después de hablar con la joven que iban a exorcizar, escribió una receta y le dijo que tomara esas medicinas. En ese momento, ante la mirada atónita del siquiatra, la joven estiró su brazo, que alargó más de dos metros, agarró la receta y le dijo: Esto no me sirve. Y lo tiró a la papelera. Está demás decir que el siquiatra quedó espantado, ante aquel fenómeno preternatural e insospechado. El padre Cándido se reía de gusto y, a continuación, hizo el exorcismo para poder sacar el demonio. A veces, puede ocurrir que un enfermo siquiátrico esté también endemoniado. Entonces, se necesita del exorcista para sacar el demonio y después del siquiatra para ayudarle en su enfermedad. Otras veces, lo que parecía ser una enfermedad siquiátrica se cura con el exorcismo, pues todo su raro comportamiento se debía al influjo del demonio. Por eso, se cuenta en la vida del beato Francisco Palau, carmelita, que siendo capellán de un hospital de dementes, los exorcizaba a todos; los que tenían influjo satánico, se curaban, y los otros quedaban como estaban.
El obispo Andrea Gemma en su libro Yo, obispo exorcista, afirma que su ministerio de exorcista ha sido de grandes bendiciones para él. Dice: Puedo decir que el ministerio de exorcista me ha dado un gran renovamiento espiritual y la alegría de pertenecer a Cristo y a su Iglesia. Y creo que esto podrían firmarlo todos los exorcistas.
El padre Gabriele Amorth, decía que no le tenía miedo al diablo, sino que era el diablo quien le tenía miedo a él, pues actuaba con el poder de Jesús. Por ello, nunca había recibido daños de parte del demonio.
Es bueno recordar aquí que el patrono de los exorcistas es san Benito de Nursia, declarado así por el Papa Honorio III. La medalla de san Benito es muy poderosa también para protegerse del demonio.
Andrea Gemma cuenta el caso de un millonario industrial de Turín que creía sólo en la fuerza de su inteligencia para sus negocios. Un día comenzó a desvariar y a no darse cuenta de lo que decía ni de lo que hacía. Despreciaba a Dios y a la Iglesia y a todo lo sagrado en general. Buscó en magos y brujas de todo el mundo la manera de curarse, pero solo consiguió que le fueran sacando millones y millones de su gran riqueza, mientras él estaba cada día peor, más arrogante, soberbio y egoísta. No quería saber absolutamente nada de sacerdotes ni de bendiciones. Su rostro, a veces, aparecía terriblemente feo con ojos llenos de odio y a veces tenía una fuerza de león que nadie podía contener. Sus negocios empezaron a venir a menos y todo iba de mal en peor. Un día, al entrar en su fábrica, empezó a gritar como un cerdo y a berrear con un elefante, blasfemando contra todos y tratando de hacer daño a sus 300 obreros. Fue entonces cuando ellos entendieron que su patrón estaba endemoniado… No digo más. Pero me lo trajeron once hombres robustos después de muchas peripecias. Apenas me vio con la estola empezó a amenazarme diciendo: Te la haré pagar, te destrozaré. Comencé a hacerle exorcismo con fervientes oraciones… Finalmente, después de largos sudores, el demonio lo dejó y cayó a tierra con desmayo e inerme, vencido. Nadie se había dado cuenta de que mientras hacía el exorcismo, se habían filmado algunas escenas, grabando su voz y las blasfemias y palabrotas. Cuando despertó, no se acordaba de nada, había olvidado todo y se encontró delante del sacerdote a quien había odiado tanto y amenazado. Estalló en llanto y comenzó a ser desde ese día un corderito y un cristiano totalmente practicante y un verdadero apóstol de Cristo.
Cuando vio las escenas grabadas y se dio cuenta hasta qué punto la soberbia y el orgullo de Satanás le habían llevado, vendió todo y con su familia se fue a un país de África a ayudar a los misioneros y pobres del tercer mundo donde vive ahora.
El ministerio de los exorcistas es tan importante en el mundo actual que en algunas universidades eclesiásticas como el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum de Roma, se han organizado ya varios cursos sobre exorcismos para sacerdotes y seminaristas. No olvidemos que el demonio puede manifestarse de cuatro maneras: posesión (se apodera del cuerpo), vejación (hace sufrir desde el exterior), obsesión (con ideas fijas mentales) e infestación (en cosas, lugares o animales).

OTROS  MEDIOS  DE  LIBERACIÓN
Para liberar a los oprimidos por el diablo tenemos a disposición algunos medios que la Iglesia nos propone.
Para librarse del poder del demonio, dice el exorcista de Roma, Gabriele Amorth: Es importante la frecuencia de los sacramentos y una conducta de vida conforme con el Evangelio. Se toca con la mano el poder del rosario y, en general, del recurso a María Virgen; muy poderosa es la intercesión de los ángeles y de los santos; utilísimas las peregrinaciones a los santuarios… La palabra de Dios es de gran eficacia… Añado la importancia protectora de las imágenes sagradas, tanto sobre la persona como en los lugares: sobre la puerta de la casa, en las habitaciones, en el comedor o en el lugar en que más comúnmente se reúne la familia… He experimentado, muchas veces, la eficacia de la medallita milagrosa, difundida por el mundo en muchos millones de ejemplares, y si habláramos de las gracias prodigiosas obtenidas por esa simple medallita, no acabaríamos nunca.
El padre Mario Boretti, exorcista de la diócesis de Firenze, ha repartido más de cuatro millones de medallas milagrosas y sugiere colocarlas en el coche, en la almohada y en otras partes para que la presencia de María, a través de la medalla, nos proteja de todo poder del maligno.
Un día vino a verme Marcela, que sufría de malestares de estómago punzantes y de un comportamiento que no lograba dominar ni en casa ni en el trabajo: daba respuestas ofensivas sin poder controlarse. Para los médicos no tenía nada. Cuando le puse las manos sobre los párpados, al comienzo de la bendición, mostró los ojos enteramente blancos, con las pupilas apenas perceptibles hacia abajo y estalló en una risa irónica. Apenas tuve tiempo para pensar que allí estaba Satanás, cuando oí que me decía: “Yo soy Satanás”, con una nueva risotada. Poco a poco, Marcela intensificó su vida de oración, se hizo constante en la comunión, y en el rosario diario y en la confesión semanal (¡la confesión es más fuerte que un exorcismo!). Tuvo una progresiva mejoría y se curó sólo después de dos años.
El obispo Andrea Gemma dice: He visto, con frecuencia, cómo una gota de agua bendita, echada a la cabeza del poseído, produce una reacción furibunda con exclamaciones de intenso dolor. Y lo mismo pasa con los óleos benditos, sobre todo, los bendecidos por el obispo el Jueves Santo. Sólo con amenazar tocarlo, ya le hace gritar. He visto cómo la misma Biblia, colocada sobre el poseído, lo atormenta. Una vez, estábamos dos exorcistas rezando por Rosita y le coloqué un texto de la Biblia sobre la columna y, de repente, se tiró a tierra como si le hubiese dado un mazazo… La palabra santa, ¡qué don y qué poder, qué medio tan grande tenemos a nuestra disposición para la liberación! (de los oprimidos por el diablo)… Lo mismo digo del rosario bendito y de las reliquias de los santos. Me habían regalado un pedacito de tela con la que el santo padre Pío de Pietrelcina se había limpiado las llagas. Una vez, la coloqué sobre la columna de una paciente, sin que se diera cuenta, y, de inmediato, tuvo una rabiosa y rapidísima reacción con la acostumbrada frase: Quítamela de encima.
Mi cruz pastoral, que había recibido en mi ordenación episcopal, colocada sobre los poseídos, los hacía temblar de terror… Lo mismo pasaba con mi anillo pastoral, que me había puesto en el dedo el Papa Juan Pablo II el día de mi consagración episcopal y que había sido bendecido por el mismo Papa… Así he comprendido que la Iglesia ha hecho muy bien en multiplicar bendiciones de objetos y personas y lugares. Tenemos agua bendita, sal bendita y aceite bendito… Y ¿qué decir de la santa Eucaristía? Siempre ha sido suficiente la amenaza de ir al sagrario, para hacer temer de ira al espíritu maligno. En casos graves, el poner sobre su cabeza las hostias consagradas hacía que el paciente se arrojase a tierra y quedara inmóvil. Hacer coger al poseso el copón con las hostias consagradas era sentir unos gritos lastimeros tremendos, como si le hubieran puesto un peso enorme, del que pedía ser liberado…
El exorcismo más eficaz es siempre participar en la Eucaristía y recibirla con devoción lo más frecuentemente posible. Sobre la devoción a María, emplearé todo un capítulo. Yo siempre comienzo los exorcismos con el rezo del rosario y no llego al último misterio, cuando los posesos ya están temblando.

LA  VIRGEN  MARÍA
Todos los exorcistas, sin excepción, hablan en sus libros por experiencia propia que acudir a la Virgen María es fundamental en los casos de exorcismos, especialmente en los más difíciles. El poder de María sobre el demonio viene desde antiguo. Por eso, el Génesis 3, 15 dice: Ella te aplastará la cabeza. Algunos teólogos dicen que la rebelión contra Dios fue, precisamente, por tener que aceptar a Jesús como Dios, siendo a la vez hombre y, sobre todo, por tener que ser menos que María, una simple criatura humana, inferior a ellos en naturaleza. De hecho, María es el terror de los demonios y basta pronunciar su nombre, con el de Jesús, para que huyan despavoridos. Cuando se reza el rosario, se manifiestan con violencia, como si les hicieran un gran daño. Por ello, normalmente, en todos los exorcismos suele acostumbrarse a comenzar con el rezo del rosario.
San Luis Orione les decía a los miembros de su Congregación el 4 de diciembre de 1973.
Estamos en la novena de la Inmaculada. Es tan grande el privilegio de la Inmaculada Concepción que este privilegio ha desatado en el demonio una inmensa rabia y odio. Por eso, cuando se quiere saber si una persona está poseída por el demonio, un medio fácil es hacerle repetir “Oh María sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos”. Los posesos dicen el Gloria al Padre, dicen el Avemaría. Pero esta jaculatoria no la quieren repetir… Cuando estaba en América, un día vino un médico, presidente del hospital mayor de Buenos Aires, estimadísimo entre todos los médicos de la capital. Y me dijo: “Tengo una hija endemoniada, hágame la caridad de exorcizarla…” Su hija estaba verdaderamente endemoniada, hablaba en lenguas diversas, que nunca había estudiado y tenía una voz fuerte de hombre…
Me trajo el permiso del arzobispo, fui a la capilla escogida y comencé el exorcismo. La niña corría entre las bancas como una serpiente, pasaba entre los bancos con rapidez, pero no podía salir; porque las puertas estaban cerradas. La amarraron y no me fue posible hacerle decir:  “Oh María sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos”. Ella decía algunas letras: ía… cado… bida: pero no repetía la jaculatoria entera. Al fin, el Señor la liberó.
Hice otro exorcismo a una novicia convertida del protestantismo. Algunas religiosas vinieron a decirme que estaba endemoniada… Ella recibía la comunión todas las mañanas y el demonio la obligaba a tirar la hostia santa en un lugar indecente. Cuando le echaba agua bendita, gritaba como si le echara plomo fundido. Tampoco a ella pude hacerle repetir la jaculatoria de María.
Por eso, cuando seáis sacerdotes, si os llaman para hacer exorcismos, os doy una señal clara para reconocer si son o no endemoniados, pues podría ser histerismo o pueden darse extraños fenómenos nerviosos o enfermedades, que la ciencia puede explicar y, a veces, curar. La señal es: Si repite la jaculatoria: Oh María sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos, estad tranquilos, no está poseído, es una enfermedad; pero, si no la repite, estad seguros que el diablo ha tomado dominio de su cuerpo. Hay otras señales como hablar en lenguas extrañas, conocer cosas a distancia, etc.
El obispo Andrea Gemma escribe: Un día me trajeron a un jovencito de trece años, llamado Pascualino, llevado con dificultad por dos hombres robustos en un silla y acompañado por su madre. El chico no podía caminar solo, a pesar de que los médicos no habían encontrado en él nada malo. El calvario de la familia había comenzado varios años antes, desde que Pascualino estaba en el vientre de su madre. Me dijo su madre que, cuando era muy niño todavía, tenía el vientre tan hinchado y duro que parecía de piedra. Los médicos lo operaron y no encontraron nada malo. Todo estaba normal.
Era un caso de maleficio que le hicieron a su madre, cuando el niño estaba todavía en su vientre. Por eso, cuando empecé a orar por el chico, su madre comenzó también a sufrir inexplicables dolores. Así estuve rezando por él cada semana, durante algún tiempo. Después de varias sesiones de oración, parecía que no había adelanto en su curación. Hasta que llegó un día en que yo estaba en Sicilia, invitado a predicar en el santuario de Nuestra Señora de la Consolación de Paterno (Catania) y, antes de tomar el avión en el aeropuerto de Catania para regresar a mi casa en Iserna, quise visitar la Roca de Belpasso, un lugar mariano donde se cree que se apareció la Virgen María. No tenía mucho tiempo y me recogí en oración intensa. Le hablé a María de Pascualino. Mi oración estaba llena de esperanza.
Al día siguiente, después de haber descansado toda la noche en mi casa, sonó el teléfono y me dijeron con alegría que Pascualino caminaba y que estaba libre del poder del demonio. Algunos días después, Pascualino vino con sus familiares a visitarme para poder constatar personalmente el milagro realizado después de la fervorosa oración que había hecho ante la Roca de Belpasso. Fue para todos una alegría increíble y un milagro extraordinario.
El poder de intercesión de María es muy poderoso contra el poder del maligno. El mismo obispo Andrea Gemma ha afirmado en repetidas ocasiones que el demonio le ha dicho que si no fuera, porque la Virgen lo protege, lo habría aplastado hace mucho tiempo.
Un día, en pleno rito de exorcismo, el pobre paciente estaba en el colmo de su desesperación a causa de que le echaba agua bendita, lo ungía con óleo bendito y, sobre todo, invocaba a María. Entonces, empezó a llorar, gritó volviendo la cabeza hacia la imagen de María (no los ojos), y dijo con una afirmación amarguísima para él: Ella lo hace todo.
Eso es lo que muchos santos, como san Bernardo, han dicho hace siglos: Cristo ha querido hacerlo todo por María, como si dijera que Jesús se da el gusto de darnos todas las gracias y bendiciones por medio de María. Por eso, suele decirse que María es la mediadora o medianera de todas las gracias.
La historia de veinte siglos de catolicismo no es más una resplandeciente confirmación de esta soberana decisión de Dios: Todo por María. Sentirlo decir por el demonio ha sido una de las más grandes alegrías de mi vida religiosa y sacerdotal, y la confirmación de un programa de vida que es mío desde siempre.
Por eso, hay que recomendar a todos los liberados del poder del maligno que amen mucho a María y recen el rosario. El rosario, según decía el santo padre Pío de Pietrelcina, es un arma formidable contra Satanás.
María Simma, la conocida mística austriaca, que tenía el carisma de ver a las almas del purgatorio, que se le aparecían para pedirle ayuda, dice: Un día estaba sentada en mi casa en un sillón y tomé el rosario para rezarlo. Como tuve que salir un momento de la habitación, dejé el rosario sobre el sillón. Al regresar, lo encontré anudado de modo increíble. No podía quitar los nudos. Entonces, le dije a Satanás: Estúpido, o me deshaces ahora mismo los nudos o te saco inmediatamente diez almas del purgatorio. Ante mis ojos asombrados, los nudos se desataron y yo pude continuar rezando el rosario. Cuando veo alguna interferencia de Satanás en mis cosas, le ordeno en el Nombre de Jesús y me obedece inmediatamente[9].
Ciertamente, el rosario es una de las cosas que más desagrada a Satanás.

¿QUÉ  DESAGRADA  MÁS  A  SATANÁS?
El padre Pellegrino Ernetti en su libro Catechesi di Satana, recomendado por el cardenal Pío Laghi, prefecto de la Congregación para la Educación católica, nos hace un resumen de lo que más desagrada al diablo. Todo ello, tomado de lo que dice el propio demonio por boca de los posesos, al realizar exorcismos y ordenarles en el nombre de Jesús que digan lo que más le desagrada. Esto ha sido registrado en grabadoras y delante de algunos de los colaboradores del padre Ernetti. El demonio dice literalmente que le desagrada:
La confesión.- ¡Qué estúpida invención! ¡Cuánto daño me hace! Me hace sufrir… Aquella sangre… Es mi dolor más atroz. Pero he encontrado sacerdotes que no creen es la confesión y mandan a los cristianos a recibir al falso Dios en pecado… ¡Cuántos sacrilegios hago cometer!
La comunión.- Aquí me encuentro desarmado. No tengo fuerzas para luchar. Los que se alimentan de esta carne y beben de esta sangre se hacen fortísimos contra mí, se hacen invencibles a mis seducciones y tentaciones. Parecen diferentes a los otros, parece que tienen una luz especial y me rechazan rápidamente y se alejan de mí y me rechazan como a un perro… ¡Qué tristeza! ¡Qué dolor! Pero yo los persigo ferozmente y muchos van a comer la hostia en pecado… ¡Qué alegría para mí!
La adoración al Santísimo.- Adorar un pedazo de pan ¡Cuántos insensatos pierden horas y horas, día y noche, de rodillas, adorando un pedazo de pan, escondido en una caja sobre el altar del falso Dios! ¡Cuánta rabia me dan estas personas! ¡Cuánta rabia me dan estas adoraciones irracionales!
El rosario.- Odio el rosario, ese utensilio gastado y podrido de aquella Mujer (se refiere a la Virgen). El rosario es para mí como un martillo que me golpea la cabeza. Es la invención de los falsos cristianos, que no me obedecen y siguen a aquella Mujer. En vez de oírme a mí, que reino en todo el mundo, se van a rezar a aquella Mujer, mi primera enemiga con esa cosa (rosario)! ¡Me hacen tanto daño!
Las apariciones de María.- Mi gran dolor de este tiempo son las continuas apariciones de esta Mujer en todo el mundo. En todas las naciones se aparece y me persigue, quitando de mis manos tantas almas, millares y millares, por oír sus falsos mensajes, por suerte me defienden algunos obispos y sacerdotes que no creen.
El Papa.- Lo que mayormente me destruye es la obediencia a aquel hombre vestido de blanco (el Papa), que manda en nombre del falso Salvador y Redentor. ¡Obedecer a un hombre que ama a aquella Mujer, que me persigue desde siempre! ¡Qué vergüenza! Parecen ovejas, conejos, asnos… ¡Qué vergüenza! Es odioso a mis seguidores el polaco que ama a la Mujer y que propaga el rosario como su oración preferida.
Religiosas contemplativas.- Me preocupan mucho aquellas siervas con la cabeza cubierta, que abandonan todo para recluirse dentro de cuatro muros y sacrificar todo por Dios.
Día y noche, ellas se mortifican, no duermen lo suficiente, no comen según las necesidades del apetito y del cuerpo, no hablan libremente en todas partes, rezan, cantan… De estas religiosas claustrales tengo miedo, un miedo terrible. Son mis enemigos más terribles y aguerridos, me quitan de las manos muchas almas de toda clase y condición. ¡Qué enemigos tan terribles! Cuando comienzan a rezar por la conversión de un alma, son tenaces.
Resumiendo, lo que más le desagrada es:
- La confesión, donde Cristo lava nuestras almas con su sangre preciosa.
- La Eucaristía, que nos alimenta con el Cuerpo y la Sangre de Jesús.
- La adoración eucarística, donde continuamos la unión con Jesús.
- El amor a María y el rezo del rosario.
- Las apariciones de la Virgen, que nos llevan a la conversión.
- La obediencia al Papa, representante de Jesús en la tierra.
- La oración de las almas contemplativas.
Por el contrario, dice el padre Pellegrino, que lo que más le agrada es:
- La profanación de las hostias consagradas.
- El aborto, que es la matanza de niños inocentes.
- La droga, que hace alocarse a los jóvenes.
- El divorcio, que destruye a las familias.
- Las faldas cortas y los vestidos indecentes de las mujeres.
- Los eclesiásticos que niegan su existencia…

martes, 23 de julio de 2013

Los exorcismos realizados en Argentina por el exorcista de confianza del Papa Francisco

exorcista argentino carlos mancuso

Los casos de expulsión de demonios más recordados.

Al padre Carlos Mancuso, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, le derivaba los casos de posesión demoníaca más graves:
“Como nosotros hacemos en La Plata todas las semanas una tanda de exorcismos, cuando Monseñor Bergoglio era arzobispo de Buenos Aires nos enviaba los casos que le llegaban. A veces venía algún sacerdote en nombre suyo, y alguna vez alguien nos comentó que Bergoglio decía ‘Bueno, cuando me toca un caso así, yo lo mando al padre Mancuso y chau’. Es que él no tenía en Buenos Aires un sacerdote preparado para esta finalidad”, cuenta Mancuso.

exorcista argentino carlos mancuso

Mancuso fue mas de  más de treinta el párroco del templo de San José, ubicado en la calle 6 de La Plata, Argentina. Tiene autorización de la Iglesia Católica para practicar el ritual del exorcismo y es un estudioso de la psiquiatría, la parapsicología y la demonología.
Realizó decenas de exorcismos y ecomienda que la película más realista sobre exorcismo es “El exorcismo de Mary Rose”. El relata 3 de sus más sonados exorcismos.
UNA MONJITA LE AVISA EN SUEÑOS SOBRE MANCUSO
A Miguel se le aparecía en sueños una monjita que le señalaba el rostro de un hombre. En su desesperación, Miguel soñaba que esa mujer piadosa y consagrada le decía, sin palabras,
“este hombre puede salvarte del averno”.
Miguel vivía en Entre Ríos y trabajaba con un miembro de una secta satánica que lo pretendía en amores. Se había resistido a ese requerimiento, había probado alimentos que el mago le había cocinado a modo de galante obsequio y, a partir de entonces, había sufrido convulsiones, violencias y toda clase de fenómenos autodestructivos.
Lo habían tratado médicos y psiquiatras, y un sacerdote local le había diagnosticado “posesión diabólica”. Al borde del suicidio, creyendo verdaderamente que estaba tomado por el demonio, llegó a la provincia de Buenos Aires y buscó, por medio de unos parientes alarmados, a un exorcista.
Carlos Mancuso en ese momento era el párroco del templo de San José, sobre la calle 6, y el cura autorizado por el obispado de La Plata para realizar el ritual más misterioso y estremecedor de la liturgia católica. Cuando Mancuso examinó en su despacho al paciente y comprobó que no se trataba de un asunto meramente psiquiátrico, Miguel reconoció en sus facciones la cara del hombre providencial que le señalaba, en sueños, aquella monja ignota.
El exorcismo se produjo en el 2007 en esa iglesia cerrada, sobre una frazada y con ayuda de cinco hombres que sostenían al poseso, mientras Mancuso trabajaba con las oraciones en latín, el crucifijo y el agua bendita.
En la realidad, los exorcismos son mucho menos espectaculares que en la ficción. No hay levitaciones, telequinesis, multiplicidad de voces ni pronunciación de distintas lenguas. Al menos, el padre Mancuso, que lleva veinte años cumpliendo ese ritual asegura que jamás vio semejantes piruetas o clichés del folklore.
No por eso la ceremonia resultaba menos aterradora. Miguel se sacudía, gruñía, pateaba, insultaba y de vez en cuando miraba el fondo de los ojos del exorcista y le hablaba en nombre de otro.
“Tu Dios no existe”, le dijo en un momento.
“¿Ah, no? -respondió Mancuso-. ¿Y a vos quién te mandó al infierno?”
Miguel, o su ardiente inquilino, pasó de la negación al lamento: “Dios me ha abandonado”.
El sacerdote tiene orden de su obispo de no confraternizar ni entrar en diálogos, pero no pudo en esa ocasión evitar la ironía:
“Ah, claro, ahora resulta que te abandonó”.
Miguel se movía con una fuerza impresionante, y era doblegado una y otra vez por los auxiliares y atacado con las armas del ritual.
En un momento, exhausto por el esfuerzo, sonrió de un modo escalofriante:
“Bueno, ahora podemos negociar”, le dijo al cura.
No había negocio posible. Y al final se entregó. Lo hizo adoptando un alivio absoluto, una paz nueva, un silencio limpio. Regresó a casa de sus parientes con la sensación de que había vuelto a ser él mismo después de tanto tiempo.
Y antes de viajar a Entre Ríos, fue a escuchar misa y a darle gracias a Dios a la catedral de La Plata. También visitó distraídamente la santería y entre todas las estampitas vio una de sor María Ludovica, una mujer legendaria que realizó una gran tarea en el Hospital de Niños de la ciudad y murió en 1962.
Esa era la monjita -aseguró Miguel, alelado- que se le aparecía en sueños mostrando la cara redonda pero seria del padre Mancuso.
LA CATEQUISTA ENDEMONIADA
El primer caso de posesión que Carlos Mancuso vio de cerca ocurrió en los años 80 y la protagonista del evento resultó ser una catequista. La chica estaba de novia y todo marchaba bien, directo al casamiento, a pesar de que la inminente “suegra” pensaba que ella no era un buen partido y que la relación era un error.
Al parecer, la mujer consultó un brujo y pagó por un maleficio. El mago le dio un preparado especial y le pidió que lo mezclara con frutillas e hiciera con ellas una torta para la catequista. Se trataba de un “trabajo” importante, y la madre del novio siguió las indicaciones al pie de la letra.
Después de comer varias porciones, la chica comenzó a vomitar y a perder la conciencia, cambió radicalmente su personalidad y entró en un túnel de insultos y reacciones demenciales que duró días y días, y que ningún médico atinaba a frenar. El ángel se había convertido en un demonio.
Y el cura de su parroquia, cuando la cosa se volvió inmanejable y escuchó que ella misma aseveraba tener dentro una presencia maligna, fue a buscar a Mancuso.
Era una noche de luna y el cura de la calle 6 caminó por un largo pasillo y tocó a la puerta de la casa. Lo hicieron pasar y vio que la catequista estaba en cama, con su madre a un lado y un sacerdote, amigo de la familia, del otro. Inmediatamente entró, la chica le gritó a Mancuso:
“¡Fuera, basura!”. Y comenzó a escupirlo.
Mancuso le acercó el crucifijo y le advirtió: “Este te va a vencer”.
La catequista respondió, con voz ronca: “A ése yo ya lo vencí”.
Al día siguiente Mancuso visitó al padre Antonio Sagrera, un sacerdote español que tenía 85 años y que era el exorcista oficial de la diócesis. Sagrera estaba trabajando en el jardín y en cuanto Mancuso empezó a relatarle los detalles del caso de la catequista, sin dejar de cortar los brotes con su tijera, el veterano guerrero de la oscuridad dictaminó:
“Está endemoniada”.
Lo hizo sin pestañear y sin dejar de podar su parra. Mancuso quedó impresionado por la seguridad de su maestro. Luego también él adquiría ese ojo clínico.
En aquel entonces, para practicar un exorcismo en la zona había que pedir permiso a monseñor Antonio Plaza. Luego el obispo Héctor Aguer le dio permiso especial a Mancuso para llevar a cabo esas ceremonias según su criterio: y confía absolutamente en sus razonamientos.
Plaza le dijo a Mancuso:
“Háganlo pero con mucha prudencia, tal vez no se trate de una poseída sino de una enferma”.
Los familiares de la catequista la trajeron a la rastra a la iglesia a las diez de la mañana. Cerraron el templo al público y pusieron una manta en el suelo. Pese a que Sagrera dirigía la operación, Mancuso se adelantó y les dijo a los auxiliares:
“Agárrenla entre todos”.
La catequista lo miró con sorna:
“Ah, me tenés miedo”.
A órdenes del padre Antonio comenzaron los ritos y las unciones, y su sucedieron los pataleos e insultos procaces.
En un momento pararon para descansar y uno de los auxiliares le dijo:
“La bronca es con usted, Mancuso”.
Era cierto, Sagrera manejaba el exorcismo, pero el odio de ella no se concentraba en el maestro sino en el aprendiz.
“Fue como un aviso - dice Mancuso-. Una premonición y un aviso por todos los combates que libraríamos él y yo a partir de entonces.”
Después de luchar y resistirse, después de un escándalo de voces y forcejeos, repentinamente todos escucharon una voz:
“Abandono”.
Y la chica volvió dolorosamente de su furia ciega a sus cabales. Un estudiante de medicina, que presenciaba las maniobras, la había examinado en el pico máximo de tensión: la catequista registraba los valores vitales normales. En medio de la ira sin límite y los puñetazos tenía sólo 72 pulsaciones, como si estuviera tomando una apacible siesta.

El crecimiento del ocultismo y la magia negra, la proliferación de sectas satánicas y las cofradías secretas, la multiplicación de hechiceros, curanderos y adivinadores, y la progresiva experimentación del espiritismo han sido el principal caldo de cultivo de los pacientes que el padre Mancuso ha venido atendiendo. La mayoría proviene de la provincia de Buenos Aires y de la Capital.
EL EXORCISMO DE GONZALO
El caso más resonante del exorcista de la calle 6 vino de Santiago del Estero. En 1985 un joven de veinte años llamado Gonzalo entró en una secta y firmó un pacto diabólico. Se les prometía, a quienes pactaban, placeres y dichas a cambio de ofrendas cada vez más exigentes.
A Gonzalo le pidieron, en una escalada final, la vida de un ser querido: que asesinara a un sobrino de ocho años. El joven no pudo cumplir con ese sacrificio y comenzó a tener comportamientos perversos, a manifestar que cargaba con una venganza infernal y que llevaba en su interior un espíritu demoníaco.
Lo revisaron siquiatras y médicos, y lo trajeron a La Plata en ambulancia: allí vivía su madre, que lo hizo ver en institutos de alta tecnología médica. Gonzalo cometía locuras en períodos irregulares y de manera intermitente. Lo ingresaron finalmente en un manicomio y, después de unos días de observación, un psiquiatra encaró a la familia:
“Llévenlo a un sacerdote especializado para que lo curen de la parte espiritual”.
Un jueves de ceniza un párroco de la zona, atribulado por el caso, recurrió a los exorcistas. Mancuso examinó detenidamente el asunto y decidió que harían la ceremonia. El y sus auxiliares ayunaron durante unos días y estuvieron en oración permanente. Luego se reunieron con parientes de Gonzalo y con un médico catedrático de la Universidad de La Plata, que quería presenciar el exorcismo, y partieron hacia la zona de Lisandro Olmos.
Gonzalo estaba viviendo solo en una casa humilde. Los vecinos decían haberlo visto masticar vidrios, tragar cuentas de rosario y destruir crucifijos. Había intentado pegarle a su madre, había tratado de estrangular a un hombre, había roto ventanas y dormía en el piso como un animal. Tenía, sin embargo, lapsos de lucidez y por lo tanto de congoja.
Mancuso entró en la casa y alzó su crucifijo, rodeado de su grupo de ayudantes, y Gonzalo se acercó en cuatro patas gruñendo como un cerdo y se detuvo, echó a correr en sentido contrario y se lanzó afuera por una ventana. Corrió a campo traviesa sin que pudieran alcanzarlo. Y tuvieron que volver a la parroquia con las manos vacías. Pero, después de almorzar, les avisaron a los sacerdotes que lo habían finalmente apresado y que lo llevaban maniatado en una camioneta hasta la Iglesia de San Cayetano.
El exorcismo se realizó en esa misma iglesia, con el apoyo de una veintena de personas, que lograban sujetar a Gonzalo a duras penas. El joven tenía una fuerza inverosímil y cuando Mancuso intentó ungirle la frente se sacudió con violencia. Lo dieron vuelta y lo pusieron boca abajo para que no pudiera lastimar a nadie ni zafarse, y los curas comenzaron el ritual en latín y no lo acabaron hasta que Gonzalo se aplacó y pudieron sentarlo en una silla. Allí terminaron los alaridos y extraños balbuceos.
Estaba ahora calmado y abatido, y narró el acuerdo diabólico que había firmado y por qué se había producido la posesión. Y luego, en señal de arrepentimiento, pidió que lo llevaran en andas hasta el sagrario y allí besó los pies de Jesucristo: todo había terminado.
“Gonzalo murió veinte años después, hace poco – dice Mancuso-. Muerte súbita. Le falló el corazón.”
Supongamos que un tipo cree estar endemoniado pero no lo está y ustedes le realizan un exorcismo.
“No siempre podemos estar seguros de que no simulan la posesión -confiesa encogiéndose de hombros-. Pero si la persona se va de acá mejor, hemos hecho un bien, ¿no cree?”
“Al infierno van aquellos que dicen que no existe el infierno”.
Fuentes: La Nación, Signos de estos Tiempos