San Miguel Arcángel pesando las almas en el Juicio Final
Mostrando entradas con la etiqueta San Miguel Arcángel. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta San Miguel Arcángel. Mostrar todas las entradas

martes, 14 de mayo de 2019

La visión del Papa León XIII que dio origen a la oración a San Miguel Arcángel

La imagen puede contener: una persona, texto

El Papa León XIII, tuvo una visión el 13 de Octubre de 1884. Al acabar la Santa Misa quedó 10 minutos en éxtasis. Quedó sumido en una realidad que solamente él veía. Su rostro tenía expresión de horror y de impacto. Fue palideciendo. De repente, se incorporó, levantó su mano como saludando y se fue a su estudio privado. Le preguntaron algunos cardenales: ¿Qué le sucede, Santidad? ¿Se siente mal? y luego de ello explicó que oyó dos voces:

Satanás gritaba a nuestro Señor: "Quiero destruir tu Iglesia". 
Nuestro Señor le Responde: "¿Puedes hacerlo? Pues hazlo". 
Satanás replica: "Para eso tengo necesidad de 75 a 100 años y más poder".
El Señor Responde: "Tienes el tiempo y tendrás el poder. Haz con ello lo que quieras".

Otra versión dice: "Vi demonios y oí sus crujidos, sus blasfemias, sus burlas. Oí la espeluznante voz de Satanás desafiando a Dios, diciendo que él podía destruir la Iglesia y llevar todo el mundo al infierno si se le daba suficiente tiempo y poder. Satanás pidió permiso a Dios de tener 100 años para poder influenciar al mundo como nunca antes había podido hacerlo."

Según otra versión, el Papa León XIII, escuchó a Satanás pedir a Dios Padre más poder y tiempo para afligir y probar la fidelidad de su Iglesia. Y Dios en sus inescrutables designios, se lo concedió. Entonces vio legiones de demonios que salieron del Infierno, y como negras sombras invadieron toda la tierra. Comprendió el Papa la gran importancia que tendría en la lucha el Arcángel San Miguel (Dn. 12,1) y que era el destinado a encadenar y encerrar con las llaves del abismo a todos los demonios (Apoc. 20, 1-3). Es por esta visión, que el Papa León XIII compuso el famoso rezo a San Miguel Arcángel.

Esta visión la tuvo el Papa León XIII en 1884, y Satanás pide de 75 a 100 años para destruir a la Iglesia. Sumando 75 a 1884, llegamos al año 1959. ¿Cuál fue el evento de mayor importancia que sucede en la Iglesia en aquel año? Ese año, Juan XXIII anunció que la Iglesia se prepararía para el Concilio Vaticano II. Fue también, un año antes, de que el mismo Juan XXIII leyera el verdadero tercer secreto de Fátima en 1960; secreto, que según los eruditos en los temas de Fátima, seguramente menciona la apostasía en la Iglesia.

jueves, 14 de marzo de 2019

«El Exorcista» y San Miguel Arcángel



Por Germán Mazuelo-Leytón - 12/03/2019

La película «El exorcista» de 1973, llevada a la pantalla sobre un guion de William Peter Blatty, se inspiró en un hecho verídico de posesión diabólica en un niño de 13 años, conocido por los seudónimos Robbie Mannheim o Roland Doe. Los detalles del exorcismo fueron registrados en el libro Possessed de Thomas Allen.

I. Setenta años atrás: Dominus

Robbie, era hijo único. En enero de 1949 una tía, espiritista, con la que tenía un trato cercano le enseñó a usar la tabla Ouija.

Poco después los padres de Robbie advirtieron que alrededor de su hijo sucedían cosas extrañas como ruidos inexplicables en su habitación, sonido incesante del goteo de agua y más tarde un ruido de arañazos como garras raspando madera, movimiento de mesas y objetos, algunos de los cuales eran lanzados por los aires. Casi al mismo tiempo murió su tía Harriet y Robbie comenzó a usar durante horas y horas la Ouija como un medio para contactarla. Sucesivamente se dieron anormalidades físicas alarmantes en el cuerpo de Robbie: marcas de rasguños, ronchas y moretones, aparecidas sin ninguna razón aparente.

Más inquietante aún fue la transformación de su personalidad. El adolescente retraído y oscuro, se tornó repentinamente agresivo con frecuentes arrebatos de ira y rabietas violentas dirigidas a sus padres. Robbie comenzó a hablar en latín, una lengua que no tenía cómo haberla aprendido. Fue entonces cuando sus padres decidieron que necesitaban ayuda. Lo intentaron casi todo sin resultados. Como protestantes acudieron a su pastor, quien consideraba el exorcismo una reliquia de la Edad Media.

Finalmente acudieron a la parroquia católica cercana a su casa. El sacerdote Albert Hughes fue elegido para ayudar a los angustiados padres, pero resultó ser totalmente inadecuado para la tarea. Al fracasar en su intento de liberar al adolescente de la posesión, les sugirió que lo hospitalizaran.

Trasladaron su residencia a Saint Louis, Missouri, donde un familiar les animó a hablar con el Padre Raymond J. Bishop, quien a su vez lo hizo con el Padre William Bowdern S.J. Ambos visitaron la casa de la familia donde fueron testigos de los fenómenos. Este último indicó al Padre Bishop que tomara nota de lo que estaba sucediendo con el muchacho, gracias a lo cual se tiene conocimiento detalle a detalle de cómo fue el exorcismo de Robbie.

El P. Bowdern, finalmente fue designado por el arzobispo de Saint Louis para realizar el exorcismo, el sacerdote que fue descrito por un compañero jesuita como totalmente intrépido, fue asistido por los sacerdotes Walter Halloran y William Van Roo.

Desde su primera visita a la casa el 11 de marzo de 1949, el P. Bowdern puso a Nuestra Señora de Fátima en el centro de su lucha,[1] y fue justamente ese día cuando el sacerdote exorcista le contó a Robbie acerca de cómo tres niños de su edad recibieron el privilegio especial de ver a la Madre de Dios cuyo nombre es María. Esto ayudó a explicar el Avemaría al niño, que no era católico.

La historia de Fátima fascinó al adolescente y el padre Bowdern la repitió varias veces durante los siguientes treinta y ocho días. Esto llevó a Robbie a preguntar más sobre la fe católica que finalmente lo llevó a su conversión y más tarde a la de sus padres.

El 23 de marzo comenzó su preparación a la recepción del Bautismo, sacramento que recibió el 1 de abril y al día siguiente la Primera Comunión.

Después de su bautismo, los demonios que poseían a Robbie se volvieron más violentos. Trasladado el niño a un sector del Alexian Brothers Hospital, le posibilitó al sacerdote exorcista privacidad y cercanía con el niño.

El Hermano Rector del Hospital hizo colocar una estatua de Nuestra Señora de Fátima cerca de la pieza, y posteriormente otra de San Miguel Arcángel en la propia habitación.

El P. Bowdern durante todo el proceso del exorcismo había reflexionado sobre algo que el diablo había pronunciado al principio con voz gutural: no me iré hasta que se pronuncie cierta palabra, y no permitiré que este niño lo diga.

Durante las semanas siguientes, el exorcista y su asistente soportaron indecibles insultos, blasfemias, lenguaje sucio y violencia de los demonios que poseían al niño, incluso la rotura de la nariz del P. Halloran.

Cada vez que el espíritu maligno se manifestaba en Robbie, la voz del niño se distinguía por su tono cínico, áspero y diabólico, sin embargo, el lunes de Pascua a las 10:45 p.m, la voz del muchacho cambió a tonos claros y dominantes que no causaron temor. Un augusto personaje dijo: ¡Satán! ¡Satán! Soy San Miguel y te ordeno a ti y a los otros espíritus malignos, que abandonen inmediatamente este cuerpo en el nombre de Dominus, ¡Ahora, ahora, ahora!»[2]

Seguidamente Robbie tuvo las más violentas convulsiones de todo el exorcismo, al final se calmó y dijo a los que rodeaban su cama: se ha ido.

II. El tentador

Este año marca el septuagésimo aniversario de ese único exorcismo documentado meticulosamente en los Estados Unidos de América, por los sacerdotes jesuitas que la realizaron.

Esto es importante porque una de las mayores mentiras del diablo es convencer a la humanidad de que no existe.

Dice Sertillanges que la obra maestra de Satanás ha sido hacer creer a los hombres que él no existe.[3]

La existencia de Satanás es dogma de fe. Está definido en el Concilio Lateranense IV. El P. Justo Collantes, S.I.,dice que las palabras utilizadas en este capítulo son «una profesión de fe».[4]

Dice el Concilio Lateranense IV: «Creemos firmemente y confesamos sinceramente que (…) el diablo y demás demonios fueron creados por Dios buenos, mas ellos, por sí mismos, se hicieron malos».[5] «Por lo tanto no se puede negar la existencia real de un ser creado por Dios».[6]

«Hubo una batalla en el cielo. Miguel y sus ángeles peleaban con el dragón… y no fue hallado su lugar en el cielo» (Apocalipsis 12, 7). «Fue precipitado en la tierra, y sus ángeles fueron con él precipitados» (Apocalipsis 12, 9).

Sus oficios son: engañar a los hombres, aún con apariencias de ángel de luz. Está como león rugiente intentando devorarnos (1 Pedro 5, 8). Así lo subraya San Ignacio de Loyola: «Propio es del ángel malo, que toma la apariencia de ángel de luz,[7] entrar con la ánima devota, y salir consigo; es a saber, traer pensamientos buenos y santos conforme a la tal ánima justa, y, después, poco a poco, procura de salirse, trayendo a la ánima a sus engaños cubiertos y perversas intenciones».[8]

El relato de la «tentación de Jesús» (Lucas 4, 1-13), es rico en enseñanzas sobre la naturaleza del diablo y, ante todo, sobre su poder, que se opone al de Dios (Hechos 26,18). En efecto, Satanás le muestra a Cristo «todos los reinos del mundo y su gloria, y le dice: «Todo esto te daré si postrándote me adoras» (Mateo 4, 8-9). Los hombres están sometidos a Satanás en razón del pecado (1 Juan 3,8: «Quien comete el pecado es del diablo»), están sometidos a Satanás que posee un imperio inmenso (Mateo 12,26; Apocalipsis 13,2). Así pues, su dominación es universal; tal como se lo expresa en Romanos 6,16: «os hacéis esclavos de aquel a quien obedecéis» y en 2 Pedro 2,19: «uno queda esclavo de aquel que le vence». Jesús calificará a Satanás con el título de «Príncipe de este mundo» (Juan 12, 31; 14, 30; 16,11) y san Pablo con el de «dios de este mundo» (2 Corintios 4,4; cf. Efesios 2,2). Más aún, Satanás es el «Príncipe de los demonios» (Mateo 9,34), es decir, el primero de todos los ángeles caídos. Con el fin de expresar su autoridad suprema, el Apocalipsis lo representa como un dragón sentado en un trono (2,13), poseedor de «poder y… gran poderío» (13, 2), con la cabeza coronada de diademas (12,3) y recibiendo la adoración de todos sus súbditos (13,3; 16,2).[9]

Sus obras son: la posesión diabólica, la enfermedad y la muerte. Satán lucha continuamente con el hombre, atacándole de codicia, de cólera, de soberbia, de maledicencia, con los que desea arrastrarlo a la perdición.

El diablo es el tentadorpor excelencia, exactamente como lo había sido en figura de serpiente, engañando a Eva con su astucia (Génesis 3,1 y ss.; cf. Corintios 11,3; 1 Timoteo 2,14), y como seguirá haciéndolo con los discípulos del Salvador (1 Corintios 7,5; Apocalipsis 2,10). Siempre se esforzará en «descarriar» a los fieles, en sustraerlos del Señorío de Cristo para arrastrarlos consigo (1 Timoteo 5,15). Su arma es siempre la misma, la que ha empleado respecto de Jesús: la astucia (2 Corintios 2,11). Es un mentiroso (Juan 8,44; cf. Apocalipsis 2, 9; 3, 9) que adquiere las mejores apariencias para seducir a sus víctimas. Lobo con piel de oveja (Mateo 7,15), este ángel de las tinieblas va incluso a disimularse cual ángel de luz (2 Corintios 11,14). He ahí por qué su actividad es constantemente señalada como engañosa y de extravío para las naciones o la tierra entera (Apocalipsis 12, 9; 20, 2, 7, 10). Por estas razones, se opone tan radicalmente como la noche al día (cf. 2 Corintios 6, 5; Juan 8, 44) a Cristo, que es la Verdad (Juan 14, 6; 18, 37: 2 Corintios ll,10) y la Luz (Mateo 4, 15; Juan 1, 4, 9; 8,12; 9,15; 12,46).

Satanás ofrece a nuestra vista, figuras atractivas y placeres fáciles de conseguir, para destruir por medio de la vista, la virtud de la castidad. Tienta a nuestros oídos con dulces melodías, para deleitar y amenizar el vigor cristiano por medio de plácidos oídos, excita la lengua con las injurias, instiga las manos cuando éstas hieren, empujan hasta el homicidio, para que alguno sea defraudador le propone ganancias injustas, para cautivar un alma con el dinero, sugiérele la idea de ahorros perniciosos. Promete honores terrenos para privar de los celestiales, luce lo falso para arrebatar lo verdadero, y cuando no puede engañar oculta e insensiblemente, amenaza a las almas intentando excitar el terror de las tribulaciones para así derrocar a los siervos de Dios, inquieto siempre y enemigo durante la paz, es doloroso y violento en la persecución.

Así Satanás, y como quiera que los dardos que nos arroja con disimulo son los más frecuentes, y su modo de acometer es oculto, consigue pasar inadvertido y herirnos grave y frecuentemente, lo cual nos obliga a vigilar, para conocer y rechazar sus acometidas.

Cuántas personas sienten estas tentaciones, estas inclinaciones, estos apetitos y estos deseos y no quieren darse cuenta de que son obra del Demonio. Ahí está precisamente el peligro principal de la actuación de Satanás, en que logra que la víctima no se percate de que es él quien está actuando y así no da importancia alguna a sus insinuaciones malévolas.

El alma está dormida en su sueño del pecado, ¿para qué despertarla? afirma Satanás, mientras permanezca en ese estado es mía, no siente temor de su condenación ni interés alguno en zafarse de mis garras.

III. «Jesús derrotado por el diablo»

Recientemente en el impúdico y repugnante carnaval de Río de Janeiro, una escuela de samba presentó una escenificación titulada «Saliva de los Santos y el Veneno de la Serpiente», con alusiones a los demonios y una puesta en escena en la que Jesús era «derrotado» por Satanás en una «batalla entre el bien y el mal».

Cuatro días después, se informó que el personaje que hizo el papel del diablo venciendo a Jesús, murió carbonizado en un violento accidente de tránsito.[10]

La suprema importancia del relato de la «tentación de Jesús», consiste en oponer al Nuestro Señor Jesucristo (Dominus) y al diablo como dos personajes que tienen una soberanía propia y un papel que jugar en la salvación del mundo. Satanás es considerado desde ahora como el «anticristo», así como Jesús, por su lado, acaba por apoderarse del reino del diablo: «El Hijo de Dios se manifestó para deshacer las obras del diablo» (1 Juan 3,8). La autoridad de Aquél sobre éste aparece absoluta; Jesús, al ser de una inocencia perfecta, no ofrece ningún asidero en sí; nada hay en su persona que pueda servir de base para vencerlo o acusarlo; es, sin pecado (Hebreos 4,15) ni complicidad alguna con el mal: «el Príncipe de este mundo. En mí no tiene ningún poder» (Juan 14,30). Además, su poder es muy superior al de su adversario, expresándose en la orden: «Apártate, Satanás» (Mateo 4,10), ¡vete! Jesús triunfa, allí donde el primer hombre había sucumbido. Ciertamente, no se trata sino de un primer enfrentamiento, y sobre todo en el Calvario, por la ignominia y las torturas —y no por la gloria y el éxito— es donde el Salvador destronará al Adversario. Este, hasta el fin de los tiempos, continuará atacando a los discípulos, pero éstos se agruparán y se protegerán en una Iglesia contra la que serán vanos los asaltos del infierno (Mateo 16,18). Satanás pues es el gran vencido.[11]

Prestemos atención -si alguno quiere- porque Dios a nadie quiere privar de su voluntad, sino que escoja sus propios caminos para que luego no hable de desagradables sorpresas ni de inesperados castigos. Ahí está el secreto de cada uno en su elección totalmente voluntaria, nadie se condena si no lo desea, claro que en el fondo no lo desea, pero tampoco evita esa condenación mientras le es posible gozar torpemente de la vida, y cuando se percata del peligro, quizás es definitivamente tarde.

[1] ALLEN, THOMAS, Possessed: The True Story of An Exorcism.

[2] GARRISON, CHAD, The True Story of the St. Louis House That Inspired The Exorcist.

[3] Cf.: CREUS VIDAL, LUIS, Introducción a la Apologética.

[4] COLLANTES S.J., P. JUSTO, La fe de la Iglesia Católica, nº 208.

[5] DENZINGER: Magisterio de la Iglesia, n.428.

[6] ANGELO SCOLA: Sectas satánicas y fe cristiana.

[7] 2Cor 11, 14.

[8] E.E., 332.

[9] Cf.: SPICQ O.P., Fr. CESLAS, La existencia del Diablo pertenece a la revelación del Nuevo Testamento.

[10] https://www.catolicodefiendetufe.org/2019/03/muere-carbonizado-el-hombre-que-simulo.html

[11] Cf.: SPICQ O.P., Fr. CESLAS, La existencia del Diablo pertenece a la revelación del Nuevo Testamento.
(https://adelantelafe.com/el-exorcista-y-san-miguel-arcangel/?fbclid=IwAR2C3PlG3UT60ZLNnfZ9auZOEiXa545OgGZZfrwvAj_s9013XyUKV8MwXZ0)

martes, 12 de marzo de 2019

León XIII vio demonios blasfemando después de Misa y ordenó una oración a San Miguel Arcángel


Por Hispanidad Católica -  12 marzo, 2019
Es muy importante que seamos devotos de San Miguel Arcángel, pues junto con la devoción a la Virgen son dos de las armas más poderosas que Dios nos da para combatir al maligno, que quiere nuestra perdición

A finales del siglo el Papa León XIII, de feliz memoria, tuvo una visión mística que tendría una importancia singular en la propagación de la devoción a San Miguel.

Fue una visión espantosa después de celebrar la Santa Misa. “Vio demonios blasfemando y al mismo Satanás desafiando a Dios con voz espeluznante. Gritaba con rabia diciendo que podía destruir la Iglesia y llevar todo el mundo al infierno si se le daba suficiente tiempo y poder. Satanás pidió permiso a Dios de tener 100 años para poder influenciar al mundo más que nunca en la historia” León XIII entendió que si el demonio no lograba su objetivo, sería un gran triunfo para la Iglesia. De repente vio a San Miguel Arcángel aparecer de forma majestuosa y lanzar a Satanás y sus esbirros al fondo del infierno.

Al cabo de un rato de oración decidió que todos los obispos del mundo ordenasen recitar después de cada Santa Misa la siguiente oración a San Miguel.

“San Miguel Arcángel,
defiéndenos en la batalla.
Sé nuestro amparo
contra la perversidad y asechanzas
del demonio.
Reprímale Dios, pedimos suplicantes,
y tú Príncipe de la Milicia Celestial,
arroja al infierno con el divino poder
a Satanás y a los otros espíritus malignos
que andan dispersos por el mundo
para la perdición de las almas.
Amén.” 
(https://www.hispanidadcatolica.com/2019/03/leon-xiii-vio-demonios-blasfemando-despues-de-misa-y-ordeno-una-oracion-a-san-miguel/?fbclid=IwAR2MuZvM01JH7r0ofd9LXiZoVmOi4wJIHy9VzC9eQHTAWu_0YHbUWBHv_ss)

domingo, 18 de enero de 2015

Ocultismo, instrumento directo del demonio


Por "ocultismo" entendemos una influencia supra-humana o sobrenatural que no es de Dios y comúnmente lo asociamos con lo que tiene influencia demoníaca.

   En los Estados Unidos, el ocultismo es ahora mucho más popular que hace veinte años. Esto se manifiesta en la música popular satánica, las pandillas callejeras satánicas, el aumento de los adoradores de Satanás, el uso más extendido del horóscopo y el estudio de los signos del zodiaco y los juegos satánicos que pueden comprarse. A pesar de esto, mucha gente no toma el ocultismo seriamente, se ríen de la noción del poder del mal y no lo consideran parte del mundo "real" en que vivimos.

   Estoy convencido de que la influencia demoníaca es muy real y constituye una amenaza peligrosa para nuestro bienestar espiritual. Lo que se escribe aquí es un resumen breve de una realidad que no deseo pasar mucho tiempo explorando y mi propósito es sencillamente impartirles conocimientos suficientes, para que puedan cuando menos sospechar la presencia de lo oculto y puedan evitarla por completo.

   En su carta a los Efesios (1,3-10), San Pablo nos dice que Dios nos escogió en Jesucristo antes del principio del mundo. Estamos llamados a vivir limpios de pecado en su presencia. Dios nos llamó para ser sus hijos por medio de Jesucristo. Hemos sido salvados y nuestros pecados han sido perdonados en Jesús y mediante su Sangre. Esto muestra la generosidad de Dios, Nuestro Padre, hacia nosotros. El nos ha dado la sabiduría para comprender este misterio, este plan que nos reveló en Cristo.

   Somos cristianos bautizados y confirmados. En estos dos sacramentos hemos renunciado a Satanás, a sus obras y a sus promesas vacías del reino de las tinieblas. En el bautismo profesamos nuestra fe en Jesucristo y en la Iglesia. Ahora, el Reino de Dios está absolutamente opuesto al reino de Satanás. La salvación en Jesucristo presupone el rechazo del reino de las tinieblas, sin embargo, nuestra vida es una guerra espiritual. En su primera carta, San Juan (1 Jn 5,18-69) nos dice dos cosas: Que nacimos de Dios (por el bautismo y el Espíritu Santo) y que estamos protegidos por El para que el Maligno no pueda tocarnos, pero también nos dice que el mundo entero está bajo el Maligno.

   El Maligno puede tentarnos, pero no nos toca directamente a menos que le abramos la puerta. No debemos temerle, pero tampoco debemos buscarlo constantemente en los acontecimientos ordinarios de nuestra vida.

   No se concentren en los espíritus malos, sino fijen sus ojos y su fe en Nuestro Señor y Salvador, Jesucristo. Somos salvados sólo por Jesucristo, mediante la oración, nuestra adhesión a la Palabra de Dios en la Biblia y mediante los sacramentos, especialmente por la presencia de Jesús en la Sagrada Eucaristía.

   No debemos olvidar incluir a María, la Madre de Dios, en nuestra oración; Ella ha aplastado la cabeza de la antigua serpiente (Gén 3,15). La devoción a María es un medio poderoso de protección en nuestra vida diaria.

   ¿Cómo es el reino de Satanás, el reino de las tinieblas? Es una mentira que busca parecerse al Reino de Dios. Lean Isaías (14,12-15); se trata de Satanás. El profeta nos dice que, en su corazón, Satanás está determinado a ser como Dios.

   Satanás quiere en su reino todo lo que hay en el Reino de Dios, pero su reino es una mentira; es falsedad. En el reino de las tinieblas hay culto y adoración falsa; hay oración maligna. Nos ofrece felicidad y paz falsa, nos da sabiduría y conocimiento falso. Así tentó a Adán y Eva (Gén 3,5). Satanás dijo: "No. Dios sabe que al momento que comáis (el fruto prohibido) seréis como dioses, conocedores del bien y del mal." En su reino, Satanás nos ofrece salud, que es la muerte y falsa protección. Así como nos imaginamos a los ángeles del cielo cantando y adorando a Dios, así también hay una música especial en el reino de las tinieblas, que es mala.

   El reino de Satanás es la mentira. Quiere ser como Dios, pero en el primer madamiento, Dios dijo a Moisés: "Yo soy el Señor tu Dios. No tendrás otro dios más que a mi" (Exodo 20,3). San Pablo nos recomienda estar en guardia: "El Espíritu dice claramente que en los últimos tiempos algunos renegarán de la fe, dando oídos a espíritus falaces y a doctrinas diabólicas" (1 Tim 4, l). Aferrémonos a nuestra fe en el Señor Jesús y en su Iglesia, pues nuestra salvación se logra por Jesucristo, mediante la oración, leyendo y estudiando la palabra de Dios en la Biblia y mediante la presencia de Jesús en el santo sacrificio de la Misa en nuestros sagrarios.

   Cuando los israelitas estaban a punto de llegar a la tierra prometida, el Señor Dios les dio muchos mandatos relacionados con la verdadera adoración deseada por El y la adoración falsa que aborrecía. Este mismo Mandamiento es válido para nosotros en la actualidad.

   "Cuando hubieres entrado en la tierra que tu Señor te dará, guárdate de querer imitar las abominaciones de aquellas gentes. No se vea en tu país quien purifique a tu hijo o hija, pasándolos por el fuego; ni quien consulte adivinos, y haga caso de sueños y de agüeros; no haya hechicero, ni encantador, ni quien pida consejo a los que tienen espíritu pitónico y a los astrólogos, ni quien intente averiguar por medio de los difuntos la verdad. Porque todas estas cosas las abomina el Señor; y por haber cometido semejantes maldades aquellos pueblos, acabará con ellos a tu entrada. Tú has de ser perfecto y sin mácula para con el Señor Dios Tuyo" (Dt 18, 9-13).

   El Señor dice que debemos ser sinceros con Él. No podemos servir a dos señores. Jesús dice: "Quien no está conmigo, está contra mi" (Mt 12, 30). Debemos ser firmes en nuestra resolución de seguir solamente al Señor.

   Consideremos ahora algunos ejemplos de poder y conocimiento prohibidos. Cuando hablamos de conocimiento prohibido queremos decir el que es obtenido fuera de la influencia divina o por el camino normal en que 1os humanos tenemos conocimientos. Nadie conoce el futuro; mediante nuestro conocimiento de circunstancias particulares posiblemente podemos llegar a deducir lo que va a pasar. Esto no es lo mismo que buscar conocer el futuro o el conocimiento íntimo de otra persona, aparte de Dios y con la ayuda de clarividencia y espíritus, eso es conocimiento prohibido.

   Poder prohibido es cierta clase de poder mágico que produce efectos, apartado de Dios y que en cierta manera está más allá de los medios humanos ordinarios.

El reino de las tinieblas y el conocimiento prohibido

   "No os desviéis de Dios en busca de magos, ni consultéis a adivinos, porque seréis por ellos corrompidos. Yo, el Señor Dios vuestro" (Lev 19,31). "La persona que se desviare para ir a consultar a los magos y adivinos, y se abandonara a ellos, yo mostraré mi saña contra ella y la exterminaré de en medio de su pueblo" (Lev 20,6).

   La astrología y los horóscopos son costumbres paganas

   Los adivinos tratan de predecir el futuro mediante el uso de lo oculto, la magia o superstición. Está prohibido buscar el conocimiento del futuro usando cartas de baraja, de tarot, la bola de cristal, el estudio de la mano, las estrellas, examinando el hígado de animales muertos, lanzando flechas, usando la ouija o cualquier otro medio supersticioso.

   Un médium es una persona que tiene conocimiento inmediato o secreto, ya sea por algún poder dudoso de sí mismo o mediante el poder de algún espíritu malo que trabaja por su medio. En el Libro Primero de Samuel (Reyes), capítulo 3, leemos cómo el Rey Saúl consultó a un médium y murió al día siguiente. En el 1 Crónicas (Paralipómenos) 10, 13 dice que Saúl murió por este pecado.

Astrología y horóscopos

   Jeremías 10, 2:  "Esto dice el Señor: No imitéis las costumbres de las naciones; ni temáis las señales del cielo, que temen los gentiles." Mediante el estudio de las estrellas y planetas, un astrólogo calcula un horóscopo sobre la base del mes y el día de nacimiento de un individuo. El horóscopo es una predicción de eventos que pudieran suceder, basado en el movimiento de las estrellas y planetas. Aunque miles de personas siguen los horóscopos con más o menos interés, esto es un tipo de adivinación. Aunque digamos no creer en horóscopos y solamente leamos el nuestro por diversión, debemos abandonar esta práctica, pues el horóscopo diario puede influirnos fácilmente de vez en cuando y es un modo en que nos hacemos receptivos a lo oculto.

   Si queremos vivir en el Reino de Dios, debemos renunciar a los horóscopos y a todos los otros medios de adivinación. Deben ser destruidas las barajas, ouijas y otras cosas usadas para adivinación.

El reino de las tinieblas y el poder prohibido

   La brujería o magia supersticiosa se usa para producir efectos que están más allá del poder humano. Estos efectos pueden ser buenos o malos y se realizan por medio de palabras o gestos mágicos, por el uso de hierbas mágicas, polvos, líquidos o cosas similares. Con frecuencia hay una invocación especial al diablo. Males físicos son dirigidos contra individuos, a causa de odio o celos. Todos hemos oído sobre alfileres clavados en muñecas, el mal de ojo, la maldición de alimentos o bebidas que mediante el poder de las tinieblas deben causar daño, enfermedad o muerte; esto es brujería. En la actualidad, las brujas pueden encontrarse casi en todas partes y con frecuencia son presentadas bajo una luz positiva. Recuerden que toda persona envuelta en adoración falsa, que busca conocimientos prohibidos o usa poderes prohibidos, deberá ser evitada a toda costa.

   También hay un interés creciente en la brujería africana: el vudú. Los dioses del vudú son "malos y buenos" y el servicio de esta práctica empieza usualmente al anochecer, terminando al amanecer. Con frecuencia incluye el sacrificio sangriento de una cabra o un pollo, hay oración y canto, se supone que los dioses entran brevemente en la persona durante el ritual.

   Algunas veces se usan objetos católicos en el vudú y la brujería, tales como imágenes de santos, crucifijos, velas, agua bendita y oraciones católicas, así como otros objetos y oraciones. No nos dejemos engañar por la naturaleza aparentemente religiosa de lo que sucede.

   Si Uds. tienen objetos y oraciones que han sido usados en brujería o les han sido dados por alguna bruja, deben destruirlos por completo.

   Si se ha estado envuelto en brujería, se debe renunciar al demonio, renunciar a la brujería que se haya practicado y a toda otra brujería, pedir perdón a Dios y confesarse. En la confesión se encuentra el Poder Divino necesario para librarse de la influencia del mal.

Amuletos

   Esta es una forma de magia por la que se cree que un objeto particular tiene el poder de atraer el bien y alejar el mal. Estos son particularmente malos cuando nos son dados por un adivino, espiritista, "curandero" o alguna persona envuelta en lo oculto. Cuando el objeto es usado en la persona, llevado en la cartera o colocado en el hogar, significa que la presencia maligna siempre está con nosotros.

   Algunos ejemplos son: Llevar ajo en la bolsa para tener siempre dinero, mantener unas tijeras abiertas para la buena suerte, mantener hierbas especiales en un frasco, usar una media luna al cuello o un collar de ajo, poner alfalfa y flores frente a una estatua, tener ídolos orientales o indostanos en la casa, etc. Mucha de la joyería usada al cuello hoy día representa algo usado en brujería y por lo general la gente la usa sin saberlo.

   Debemos tener cuidado de no usar medallas religiosas e imágenes de manera supersticiosa. Ninguna medalla, imagen o artículo religioso tiene poder o suerte conectado con ella. Una medalla, imagen o vela es solamente una señal de nuestra plegaria al santo para que interceda ante Dios por nosotros. Toda adoración debe dársele a Dios y solamente a El.

   Todos los objetos descritos anteriormente o cualquier objeto usado de una manera supersticiosa, debe ser destruido o tirado. Si usamos joyería que corresponde a algún signo del zodíaco o que representa brujería, inocentemente podemos dar entrada al reino de lo oculto. La gente usa medallas religiosas porque busca la intercesión de la Sma. Virgen María o de los santos y desean la protección y la bendición de Dios. Usar algo que representa lo oculto, aún de una manera inocente, es símbolo de nuestra dependencia del poder de las tinieblas. No debemos vacilar en deshacernos de este tipo de joyería. O deseamos  pertenecer al Reino de Dios o no.

   Hay que renunciar a Satanás, renunciar al uso de amuletos y pdir perdón a Dios. Si se  esculpió o talló deliberadamente tal objeto para alejar el mal o atraer buena suerte, sería bueno mencionarlo al confesarse.

   Tenemos que poner la fe, no en el reino de las tinieblas, sino en Jesucristo que sana, salva, proteje y nos ama.

Espiritistas o iglesias espiritistas

   El espiritismo pretende entablar comunicación con los muertos o con el mundo de los espíritus, por algún medio psíquico u oculto.

   Debe tenerse mucho cuidado, porque muchos son engañados. Puede usarse la Biblia, agua bendita, imagenes de santos e himnos católicos. Los espiritistas con frecuencia creen en la paternidad de Dios, en hacer el bien a otros, la responsabilidad personal por los actos del individuo, la recompensa por las buenas obras y el castigo por las malas. Muchos de ellos son cristianos y aún católicos y profesan la fe en Jesús.

   Sin embargo, siempre es un peligroso intento de comunicarse de alguna manera con los muertos o con espíritus. Esto puede ser mediante una sesión especial o tal vez la persona sólo parece entrar en trance.

   Los espiritistas están envueltos algunas veces en curaciones, brujerías, adivinación y hasta en la bendición de los hogares para protegerlos. Algunas veces se cree también en la reencarnación.

Reencarnación (Teosofía)

   Esta es la creencia de que el alma, después de la muerte, pasa al cuerpo de otro ser humano, animal o planta, o hasta a un objeto. Muchos cultos o religiones orientales creen en esto. En el Hinduismo, se cree que el dios Visnú tuvo varias reencarnaciones como pez, enano, la persona de Rama y como Krishna, en las diferentes edades del mundo. Esto es contrario a la Biblia y a toda creencia cristiana en la otra vida. "Porque está escrito que el hombre muera una vez y después de la muerte sea juzgado" (Heb 10,27).

   Aquellos que están involucrados con espiritistas deben renunciar a Satanás, al espiritismo, pedir perdón a Dios y confesarse.

Curaciones mediante la superstición "curanderos" y "santeros"

   No importa que se utilicen imágenes religiosas, agua bendita, crucifijos, oraciones a Jesús, a María y a los santos, si hay prácticas supersticiosas, es malo. Algunos ejemplos son:

- el uso de amuletos o de un tomate para lavar el cuerpo, colocando el resto bajo la cama,

- limpiar el cuerpo con huevos o limones y quemar estos con carbón,

- usar agua de rosas y alcohol como remedio (a veces, esto fue preparado colocando un esqueleto en el agua durante seis horas, seguido de canto y oraciones sobre el agua).

   Algunas veces el "curandero" receta alguna vitamina especial y también oraciones "católicas" que deben rezarse. Ninguna de estas oraciones deber decirse en estas circunstancias, porque fueron preparadas bajo la influencia del mal. Otros ejemplo incluyen: - tomar un baño especial, preparado con vino, flores, pan, canela, azúcar negra y agua de un río, - envolver a la persona en un vendaje especial cortándolo poco a poco y enterrándolo en una fosa reciente, en el cementerio.        

  
   Estas son unas cuantas de las supersticiones usadas, pero hay muchísimas más. Algunas veces la gente reza a Dios y a los santos y luego busca alivio en el reino de las tinieblas. Muchas veces Dios no sana por medio de oraciones o doctores, porque desea que el alma sane primero del odio, celos o algún otro pecado. El sabe lo que hace y nosotros tenemos que escoger entre el poder de Dios y el poder del mal. Si se tiene algúno objeto que se haya usado en estas curaciones falsas, debeser destruido; debe renunciarse a Satanás y a este pecado, pedir el perdón de Dios y confesarse.

Hipnotismo

   Aunque el hipnotismo es usado ahora por doctores respetables, dentistas o terapeutas, en el pasado estaba relacionado con lo oculto y la superstición.

   A pesar de que es legítimo, hay cierto peligro que debe ser considerado muy cuidadosamente. En el hipnotismo, uno entrega por cierto tiempo su propia capacidad de razonar; la voluntad del hipnotizado depende del hipnotizador y puede haber consecuencias indeseables que resulten de esta técnica.

   Se debe evitar someterse a un hipnotizador, a menos que exista una razón poderosa; nunca debe hacerse con el propósito de divertirse.

Música

   En nuestros días, cierta música de rock, tocada por grupos musicales "satánicos" presenta problemas adicionales. Esta música con frecuencia glorifica a Satanás y a veces despierta deseos de cometer suicidio, usar drogas, cometer perversiones sexuales, y también se ha sabido que incita a la violencia física. Hasta el infierno se presenta como el fin deseado de la vida. La maldad se encuentra en la combinación de letra, ritmo y ruido. Estos discos y cintas no deberían tenerse en el hogar, sino destruirse, aunque hayan costado una cantidad considerable de dinero. ¡Elijamos el Reino de Dios!

Adoración al diablo

   No es necesario que digamos que rezar al diablo, adorar a Satanás, leer la biblia satánica o tomar parte en una Misa Negra que ridiculiza la Crucifixión de Jesús y la Eucaristía, son algunos de los pecados más serios que se pueden cometer.

   En ciertos cultos satánicos algunas veces hay sacrificios a Satanás que consisten en la horrible muerte de animales y en algunas partes hasta en asesinatos. El secreto que rodea estas actividades, permite a la "iglesia de Satanás", obtener cierta respetabilidad en nuestra sociedad y hasta tener en algunas partes los mismos derechos legales que cualquier otra iglesia.

   No hay que dejarse engañar; tomar parte en esta iglesia falsa es un asunto muy serio. Los católicos que deseen arrepentirse, deben renunciar a esta religión falsa sin importar el costo, renunciar de corazón a Satanás y confesarse. 

El movimiento de "la Nueva Era" ("New Age")

   Aunque hace algunos años era virtualmente desconocido, este movimiento está aumentando en popularidad a nivel internacional. En la superficie parece ser un movimiento pro "paz," pero en mi opinión, definitivamente pertenece a lo oculto, porque presenta algunas características básicas que están identificadas con lo oculto, aunque no se menciona a Satanás.

   Por ejemplo, el "dios" de la Nueva Era no es el Dios de la Cristiandad, sino una fuerza energética impersonal en que consiste el universo. Esta es una forma de panteísmo. Para nosotros, Dios es Creador y Señor de todo, somos sus criaturas; pero en la Nueva Era, Jesús se convierte en uno de muchos maestros espirituales que logró descubrir su más alta identidad. La creencia es que en la Nueva Era también podemos ser iluminados mediante nuestros propios esfuerzos, no mediante la revelación y la gracia de Dios.

   Algunas veces, el movimiento de la Nueva Era es llamado movimiento por la paz. Se dice que cuando formamos parte de esta "Convergencia Armónica" podemos atraer, en cierta manera, una fuerza poderosa que está más allá de nosotros, para lograr la paz del mundo; sin embargo, cuando hablamos de una fuerza que no viene de Dios y que está más allá de nosotros, estamos realmente hablando de lo oculto.

   No se dejen engañar por lo que se dice sobre la ecología, la belleza de la naturaleza en el mundo y la bondad fundamental de las metas aparentes de este movimiento. Quienes se unen al movimiento de la Nueva Era, entran en un movimiento que trata con un poder espiritual oculto, no con una fuerza espiritual proveniente de Dios, sino del reino de la luz falsa y las tinieblas.

El Reino de las Tinieblas

   Este reino ofrece una paz falsa y felicidad en el pecado. El hombre es capaz de experimentar profundamente el gozo y la paz dados por Dios, especialmente en el cielo, pero también aquí en la tierra. Muchos de nosotros lo hemos experimentado. Un gozo falso se ofrece, por ejemplo, en el pecado de la borrachera o en el abuso de las drogas, así como en los pecados de relaciones sexuales antes del matrimonio, adulterio después del matrimonio y homosexualidad.

   Cuando las personas se involucran profundamente en estos pecados o en el asesinato, el enojo violento, odio profundo, los celos y rencores, están realmente viviendo en el Reino de las Tinieblas y pueden exponerse a la posibilidad de ataques directos de los malos espíritus.

   El peligro de hoy es que el pecado ha llegado a ser muy "respetable" en nuestra sociedad y esto incluye relaciones sexuales antes del matrimonio, adulterio, borracheras sociales, aborto y homosexualidad que han llegado a cierta "respetabilidad." No parecen tan malos y se debe a que no son malos en el Reino de las Tinieblas.

Eliminando el Reino de las Tinieblas

   Nuestros hogares deberían ser lugares sagrados y pacíficos y necesitan estar limpios. No deberíamos dejar que se ensuciaran, ni deberíamos permitir el desorden acumulando cosas inútiles y suciedad en nuestros cajones y armarios. El poder del mal aborrece la limpieza.

   Deshagámonos de todo cuanto hay en nuestro hogar que haya tenido alguna relación con brujería, espiritismo o haya sido usado por algún curandero, un médium, en alguna religión oriental, algún culto, o que haya sido usado para alguna superstición. Destruyámoslo, asegurémonos de que es destruido. No guardemos joyas que simbolicen alguna brujería o que sea algún signo del zodíaco. Quemmos todas las imágenes y revistas pornográficas, aún aquellas que hayan sido guardadas en un cajón, armario o biblioteca. Destruyamos toda literatura religiosa que no esté de acuerdo con la verdad básica de nuestra fe que reconoce la divinidad de Jesucristo, que es Hijo de Dios, nuestro único Salvador y que nos conduce al Padre. Destruyamos la literatura de los testigos de Jehová, los mormones, la Ciencia Cristiana, Unidad, Ciencia de la Mente, Cienciología, Hare Krishna, yoga, meditación transcendental, Misión de la Luz Divina, Iglesia de la Unificación de Sun Myung Moon, los Niños de Dios y la Senda Internacional. Ninguna de estas literaturas, o algo similar, deberá existir en nuestros hogares. No permitamos que la influencia del mal ente en nuestros hogares mediante la televisión. Examinemos cuidadosamente los programas que vemos. Los valores enseñados en los anuncios de televisión no son los valores predicados por Nuestro Señor Jesucristo en el Evangelio de San Mateo, capítulos cinco, seis y siete.

En el hogar - buscando la presencia de Dios

   Aunque no seamos sacerdotes, como católicos bautizados tenemos un poder que no conocemos. San Pablo lo dijo en su Carta a los Efesios: " ... Y cuál aquélla soberana grandeza de su poder sobre nosotros, que creemos según la eficacia de su poderosa virtud, que Él ha desplegado en la persona de Cristo, resucitándole de entre los muertos, y colocándole a su diestra en los cielos" (Ef 1, 1 9-20). ¡Pensemos en esto! El poder de la oración es más grande de lo que creemos.

   Aunque no tengamos el poder de un sacerdote ordenado, podemos pedir a Dios que proteja y bendiga nuestros hogares. Es bueno tener agua bendita en nuestros hogares y usarla con frecuencia y si queremos pedir a Dios que nos bendiga, podemos decir una oración sencilla y rociar agua bendita en cada cuarto. Esta oración puede ser algo así:

   "Oh Padre Celestial, os suplicamos bendigáis nuestro hogar.
   En nombre de vuestro Hijo Jesús os suplicamos librarnos del pecado y de toda influencia maligna.
   Protegednos de enfermedad, accidentes, robos y toda tragedia doméstica.
   Confiamos nuestro hogar al Señorío de Nuestro Señor Jesucristo
y nos consagramos al Inmaculado Corazón de María, para que todos los que vivimos bajo este techo recibamos vuestra bendición de paz y amor."

También pueden ser recitados un Padre Nuestro, una Ave María y Gloria.

   La consagración del hogar y la familia al Sagrado Corazón de Jesús es otra bella costumbre católica. Necesitamos tener en nuestros hogares un Crucifijo y cuadros del Sagrado Corazón y de Nuestra Señora, porque deseamos que nuestro hogar sea un lugar sagrado.

   Es necesario que haya en el hogar un lugar donde la familia se una a orar. Algunas familias mejicanas tienen la costumbre de tener un pequeño altar con cuadros o imágenes, no solamente de Jesús, María y algunos santos, sino también fotografías de miembros de la familia. Esto nos recuerda rogar por ellos.

Librando mi persona del poder del mal

   Jesús, mediante su pasión, muerte y resurrección, ha destruido el poder del Maligno. Cuando la influencia del mal es percibido en nuestra propia vida, frecuentemente es por el pecado personal. A causa del pecado de un individuo sufren todos los miembros de la familia. La maldad del pecado es derrotada mediante el poder sagrado que el Señor ha depositado en su Iglesia.

   El sufrimiento puede ser aliviado mediante la medicina, la psicología y otros medios humanos, pero Jesús en su Iglesia nos ha dado el auxilio básico que es descuidado con frecuencia.

   El sacramento de la Penitencia ha caído en desuso en nuestros días; sin embargo tiene el poder de destruir la fuerza del Maligno y del pecado; lo que no es posible hacer de otra manera.

   Nuestra fe en la Eucaristía se ha debilitado. En este sacramento están el poder y la presencia de Jesús mismo. Algunas personas que han necesitado exorcismo contra el poder del Maligno, han sido curados sentándose en la presencia del Smo. Sacramento una hora diaria durante dos o tres meses. Estos fueron casos muy difíciles.

   Nuestra Sma. Madre ha sido designada por Dios para aplastar la cabeza de la serpiente (Gén 3,15) y su Rosario es un medio muy poderoso de protección y salvación. Muchos hijos han sido salvados del poder del pecado y la pérdida de la fe, mediante la perseverancia de sus padres en la recitación del Rosario.

El "mal de ojo" o "maldición": Una nota especial

   Algunas personas se atemorizan porque creen que alguien les ha mirado con "mal de ojo", les ha echado una maldición o ha hecho algo por medio de brujería para atraerlos bajo el poder destructivo del enemigo. ¿Qué hay de este problema?

   Mis creencias personales son estas: Jesús es Dios y Señor, por lo tanto tiene dominio sobre el Reino de la Luz y el Reino de las Tinieblas. Satanás no tiene dominio sobre el Reino de la Luz y sólo le está permitido un dominio limitado sobre el Reino de las Tinieblas.

   Por lo tanto, si estoy bautizado y vivo en el Reino de la Luz, en estado de gracia santificante, Satanás no tiene dominio sobre mí, a menos que por miedo, yo abra la puerta a su influencia. La gracia santificante significa que comparto de una manera misteriosa en la vida de Dios mismo y El habita en mi alma. (Rom 5,5; 1 Cor 6,16; Jn 14,23). Sin embargo, cuando cometo pecado mortal, pierdo la gracia santificante y paso a vivir en el reino de las tinieblas. Aunque haya sido bautizado y posiblemente confirmado, soy vulnerable. Si persisto en un pecado serio sin arrepentirme, soy vulnerable a la influencia de Satanás.

   Cuando vivimos en el Reino de la Luz, en estado de gracia santificante, debemos sencillamente rehusar todo temor y colocar nuestra confianza en Dios y en Nuestra Señora, luego vivir de acuerdo con el consejo dado previamente en este artículo, en lo concerniente al Reino de las Tinieblas.

   Una vez más, sin embargo, nos encontramos con la dificultad de definir el pecado en nuestros tiempos. Debemos definirlo de acuerdo con los Evangelios y la enseñanza oficial del Magisterio de la Iglesia y no definirlo desde el punto de vista contaminado de la edad moderna. Muchas personas viven en pecado y tienen una paz falsa porque su conciencia ha sido formada, no en el Evangelio, sino en el espíritu de esta era. Pueden estar viviendo respetablemente, ser ciudadanos obedientes de la ley y, en opinión de la gente, vivir bien; pero si no viven de acuerdo con los diez Mandamientos, el Evangelio y la enseñanza moral de la Iglesia aún en una sola área que implique un pecado grave, probablemente están viviendo en el Reino de las Tinieblas.

   El sacramento de la Penitencia y la Eucaristía (así como todos los demás sacramentos) son armas muy especiales que Jesús dio a su Iglesia para vencer al reino del pecado y de las tinieblas. Necesitamos usar estos sacramentos como Cristo quiso que fuesen usados y no temer al enemigo. Si alguien tiene un grave problema sobre este asunto, sugiero Misa diaria y Comunión.

Conclusión

   Hay muchas y muy variadas formas en que se nos presenta el pecado y el mal en forma atractiva. En este artículo se presentan algunas formas en las que muchos de nosotros pensamos muy rara vez. Pido al Señor que este artículo sea fuente de conocimiento y ayuda para quienes lo lean.

   La oración es remedio poderoso contra las fuerzas del mal. Acudamos a la oración sincera, que brota del corazón, para que el Señor reprenda al Maligno, e instaure en nuestras vidas su Reino de Paz y Bien, Verdad y Justicia..

Acto de consagración al Sagrado Corazón de Jesús

   Oh Sacratísimo Corazón de Jesús, presente de forma real en el Santísimo Sacramento del Altar, latiendo de amor infinito por el género humano, e intercediendo por nosotros al Padre a cada momento, queremos renovar hoy nuestro acto de consagración a Ti, con nuestros corazones llenos de confianza afectuosa en tu infinita bondad y de esperanza sincera en el cumplimiento de tus promesas.

   Jesús, Te aclamamos como Rey del Cielo y de la Tierra, pero sobre todo, te proclamamos Rey de nuestros corazones arrepentidos.

   Concédenos tu gracia, para que percibamos en nuestros corazones la realidad de Tu Majestad sobre nuestras vidas diarias.
   Ayúdanos con tu gracia todopoderosa a vencer las tentaciones del mundo, la carne y Satanás, para que protegidos de toda influencia maligna y defendidos de nuestros enemigos, podamos servirte con tranquilidad y eficacia.
   Permite que seamos instrumentos de tu Amantísimo Corazón como propagadores del Reino de Dios entre los hombres.
   Acelera el día de la plenitud de tu Reinado en nuestras vidas y en las de todos nuestros familiares y seres queridos, los cuales encomendamos en esta oración.

   Te pedimos Señor, que podamos ser fieles a la consagración a Tu Sacratísimo Corazón, que hoy estamos renovando, para que nuestros corazones palpiten junto al Tuyo ahora y siempre, en el tiempo y la eternidad. Amén.

    Oremos a María Santísima, Madre de Dios y nuestra, para que Ella nos enseñe a ser siempre fieles a la voluntad de Dios. Porque Ella es la siempre fiel, "la esclava del Señor" que por su obediencia y aceptación gozosa de los designios de Dios, aplastó para siempre la cabeza de la serpiente antigua, Satanás (Génesis 3:15). María es la Vencedora en todos los combates de Dios. Acudamos a su intercesión para nuevamente aplastar la influencia del mal en nuestro atribulado mundo.

Acto de consagración de la familia 
al Corazón Inmaculado de María

   ¡Oh Virgen María! A vuestro Corazón Inmaculado consagramos hoy nuestro hogar y todos los que lo habitan.
   Que nuestra casa sea, como la de Nazaret, morada de paz y de felicidad, por el cumplimiento de la Voluntad de Dios, por la práctica de la caridad y el perfecto abandono a la Divina Providencia.
   Velad sobre cuantos lo habitan, ayudadles a vivir cristianamente, cubridles de vuestra protección maternal y dignáos, ¡Oh bondadosa Virgen María! formar de nuevo en el Cielo este hogar, que en la Tierra pertenece por entero a vuestro Inmaculado Corazón. Así sea.

   Manos abiertas, llenas de Amor, las de María. Bendice, Madre, nuestra familia.

   Oremos a San Miguel Arcángel, Capitán de los Ejércitos de Dios, quien venció a Satanás por el poder del Señor, para que nos proteja de las asechanzas del Maligno y que junto a la corte celestial, también nosotros podamos decir "¿Quién como Dios?"

Oración a San Miguel Arcángel

    San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla, sé nuestra protección contra las perversidades y asechanzas del demonio; ¡reprímale Dios!, pedimos suplicantes;
y tú, Príncipe de la milicia celestial, arroja al infierno con tu divino poder a Satanás
y a todos los espíritus malignos que andan darramados por el mundo para la perdición de las almas. Amén.

sábado, 17 de enero de 2015

El origen de la oración a San Miguel Arcángel fue una visión de León XIII

San Miguel Arcangel

San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla; sé
nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas
del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes,
y tú,  Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno
con el divino poder a Satanás y a los demás espíritus
malignos que andan dispersos por el mundo
para la perdición de las almas.

¿Cómo nació esta oración?

   El padre Domenico Pechenino escribe: "No recuerdo el año exacto. Una mañana el Sumo Pontífice León XIII había celebrado la santa misa y estaba asistiendo a otra de agradecimiento, como era habitual. De pronto, le vi levantar enérgicamente la cabeza y luego mirar algo por encima del celebrante. Miraba fijamente, sin parpadear, pero con un aire de terror y de maravilla, demudado. Algo extraño, grande, le ocurría.

   Finalmente, como volviendo en sí, con un ligero pero enérgico ademán, se levanta. Se le ve encaminarse hacia un despacho privado. Los familiares le siguen con premura y ansiedad. Le dicen en voz baja: "Santo Padre, ¿no se siente bien? ¿Necesita algo?" Responde: "Nada, nada". Luego comentaría: «Vi demonios y oí sus crujidos, sus blasfemias, sus burlas. Oí la espeluznante voz de Satanás desafiando a Dios, diciendo que él podía destruir la Iglesia y llevar a todo el mundo al infierno si se le daba suficiente tiempo y poder. Satanás le pidió permiso a Dios de tener 100 años para influenciar al mundo como nunca antes había podido hacerlo». Pudo ver también a San Miguel Arcángel aparecer y lanzar a Satanás con su legiones en el abismo del infierno.

   Se encierra en su despacho, y al cabo de media hora hace llamar al secretario de la Congregación de Ritos y, dándole un folio, le manda imprimirlo y enviarlo a todos los obispos diocesanos del mundo. ¿Qué contenía? La oración que rezamos al final de la misa junto con el pueblo, con la súplica a María y la encendida invocación al príncipe de las milicias celestiales, implorando a Dios que vuelva a lanzar a Satanás al infierno".

   En aquel escrito se ordenaba también rezar esas oraciones de rodillas. Lo antes escrito, que también había sido publicado en el periódico La settimana del clero el 30 de marzo de 1947, no cita las fuentes de las que se tomó la noticia. Pero de ello resulta el modo insólito en que se ordenó rezar esa plegaria, que fue expedida a los obispos diocesanos en 1886. Como confirmación de la que escribió el padre Pechenino tenemos el autorizado testimonio del cardenal Nasalli Rocca que, en su carta pastoral para la cuaresma, publicada en Bolonia en 1946, escribe:

   "León XIII escribió él mismo esa oración. La frase [los demonios] "que vagan por el mundo para perdición de las almas" tiene una explicación histórica, que nos fue referida varias veces por su secretario particular, monseñor Rinaldo Angeli. León XIII experimentó verdaderamente la visión de los espíritus infernales que se concentraban sobre la Ciudad Eterna (Roma); de esa experiencia surgió la oración que quiso hacer rezar en toda la Iglesia. El la rezaba con voz vibrante y potente: la oímos muchas veces en la basílica vaticana. No sólo esto, sino que escribió de su puño y letra un exorcismo especial contenido en el Ritual romano (edición de 1954, tít. XII, c. III, pp. 863 y ss.). El recomendaba a los obispos y los sacerdotes que rezaran a menudo ese exorcismo en sus diócesis parroquiales. El, por su parte, lo rezaba con mucha frecuencia a lo largo del día.

domingo, 2 de febrero de 2014

Dos historias asombrosas recientes muestran que el maligno es real

Existe, se esconde y nos desinforma.
La liberación de una familia y una casa endemoniada mediante un exorcismo, y la confesión de un ex-satanista a una sacerdote sobre las hostias consagradas, muestran inequívocamente que el maligno es real y no un mero recurso literario.

secta satanica

La dificultad para su reconocimiento es que el propio Satanás lleva adelante una inteligente campaña de desinformación para hacer creer que no existe y limitar su mención entre los cristianos generando vergüenza pública de creer en “cuentos medievales”.

El CASO DE POSESIÓN DE UNA FAMILIA Y UNA CASA

La historia de Latoya Ammons, una mujer de Indiana que tuvo que tener un exorcismo para ella y sus hijos, apareció en los medios con una inusual investigación del fenómeno sobrenatural y la posterior liberación, tratada con seriedad y objetividad por un policía llamado Charles Austin, que se involucró, puso en duda la dimensión paranormal y pronto se convenció.
La mujer y tres niños afirmaban estar poseídos por demonios. Un niño de 9 años caminó de espaldas en una pared en presencia de un asistente social y una enfermera del hospital. El capitán de la policía Charles Austin de la ciudad de Gary dijo que era la historia más extraña que jamás había escuchado. Dijo que inicialmente pensó que la residente de Indianapolis, Latoya Ammons y su familia, inventaron un cuento para hacer dinero. Pero después de varias visitas a su hogar y entrevistas con testigos, Austin dijo simplemente: “Yo creo lo que sucedió”.
Usted puede leer la historia de la casa embrujada y posterior liberación-la posesión de Latoya y los niños aquí.
Uno de los aspectos sorprendentes de esta historia es que los interesados no llaman a un pastor protestante para llevar a cabo el exorcismo. 
Cuenta el padre Dwight Longenecker que
Una vez me llamaron por una casa embrujada a mi parroquia y cuando le pregunté a la gente por qué no llamaban a su propio pastor de la mega iglesia local a la que concurrían, solo se rieron y dijeron que su pastor no podía manejar ese tipo de cosas y que sabían que es necesario llamar a un sacerdote católico.

LA CONFESIÓN DE UN EX SATANISTA

El Padre Andrew Trapp, un joven sacerdote de la diócesis de Charleston registra aquí su entrevista con un ex satanista en Francia.
El pobre hombre probablemente sentía que estaba siendo interrogado por la CIA en este punto, pero sabiendo que nunca podría tener esta oportunidad otra vez, le pregunté:
Nicolas una última pregunta. Le dije que había oído que los que estaban muy profundo en el satanismo pueden realmente decir si una hostia había sido consagrada o no. Por ejemplo, no van a robar el pan de la comunión de comuniones protestantes, ni van a robar el pan de comunión sin bendición para profanación en las “misas negras”. Si fuera así no funcionaría porque algunos de los satanistas reconocerían de inmediato que se trataba de pan común, y erían capaces de decir que Jesucristo no estaba sacramentalmente allí.
Le pregunté a Nicolas si esto era cierto. Él respondió que era así, y él dijo que podía hacerlo antes de su conversión del satanismo. 
Un escalofrío me recorrió la espina dorsal. Si alguien pusiera diez hostias idénticas frente a él, nueve no consagradas y una consagrada, él habría sido capaz de señalar directamente e inmediatamente la hostia que había sido consagrada. Le pregunté con asombro: “¿Pero cómo puede saberlo?” Él me miró y pronunció palabras que quedaron para siempre en mi memoria: “Debido al odio”, dijo. ”Debido al odio ardiente que sentía hacia esa hostia”

LAS MISMAS VERDADES SE REVELAN EN AMBAS HISTORIAS 

Satanás y los demonios son reales y desprecia y blasfema al sacerdote católico y a la Eucaristía católica.
¿Qué conclusiones podemos sacar de estas historias impactantes y dramáticos?
En primer lugar el recuerdo no sólo de que satanás y sus secuaces son reales, sino también un recordatorio de que a menudo se esconde. Satanás es un mentiroso y por lo general viene disfrazado como un ángel de luz.
Él no nos tienta primero, no con horror, blasfemia y violencia, sino con una forma retorcida de lo bello, lo bueno y lo verdadero.
No es de coincidencia que el Papa Francisco hable con frecuencia sobre la realidad de satanás. Y es sorprendente que una de las pocas veces que los dos papas se reunieron (Francisco y Benedicto XVI) fue para dedicar una nueva estatua de San Miguel Arcángel, el príncipe que nos ayuda en la batalla contra satanás.
Esto se debe a que estamos entrando en tiempos oscuros. El espíritu de ateísmo se ha movido desde el Este hacia el Oeste. Nubes de tormenta en el horizonte para Cristo y su iglesia; satanás es fuerte y no duerme.

LAS TRES MENTIRAS DEL MALIGNO

Recuerde que la mentira favorita de satanás es decir que él no existe. Esta mentira viene en varias formas. La más flagrante es decir que él y Dios no existen.
La segunda forma es dejar que usted crea en Dios, pero decir que el mismo Satanás no existe, que es una creencia medieval o supersticiosa.
La tercera forma de la mentira es que él no es una persona real y personal, que “el diablo” es simplemente otro nombre para el mal o lo “sombrío” o “el lado oscuro de la vida”.
Estas son mentiras. La verdad es que satanás es real. Si usted es un cristiano él lo odia. Él quiere destruirle. Él quiere devorarle.
Recuerde las palabras de la Sagrada Escritura:
Sean sobrios y estén vigilantes, porque su enemigo, el diablo, ronda como león rugiente buscando a quién devorar” (1 Pedro 5:8)

domingo, 1 de septiembre de 2013

Oración a San Miguel Arcángel


Oh gloriosísimo príncipe de las milicia celestial, Arcángel San Miguel, defiéndenos en la lucha que mantenemos combatiendo “contra los principados y las potestades, contra los caudillos de este mundo tenebroso, contra los espíritus malignos esparcidos por los aires”. Ven en auxilio de los hombres que Dios ha creado inmortales, que formó a su imagen y semejanza y que rescató a gran precio de la tiranía del demonio.

Combate en este día, con el ejército de los santos ángeles, los combates del Señor como en otro tiempo combatiste contra Lucifer, el jefe de los orgullosos, y contra los ángeles apóstatas que fueron impotentes de resistir y para quien no hubo nunca jamás lugar en el Cielo.

Sí, ese monstruo, esa antigua serpiente que se llama demonio y Satán, él que seduce al mundo entero, fue precipitado con sus ángeles al fondo del abismo. Pero he aquí que ese antiguo enemigo, este primer homicida ha levantado ferozmente la cabeza. Disfrazado como ángel de luz y seguido de toda la turba y seguido de espíritu malignos, recorre el mundo entero para apoderarse de él y desterrar el Nombre de Dios y de su Cristo, para hundir, matar y entregar a la perdición eterna a las almas destinadas a la eterna corona de gloria. Sobre hombres de espíritu perverso y de corazón corrupto, este dragón malvado derrama también, como un torrente de fango impuro el veneno de su malicia infernal, es decir el espíritu de mentira, de impiedad, de blasfemia y el soplo envenado de la impudicia, de los vicios y de todas las abominaciones.

Enemigos llenos de astucia han colmado de oprobios y amarguras a la Iglesia, esposa del Cordero inmaculado, y sobre sus bienes más sagrados han puesto sus manos criminales. Aun en este lugar sagrado, donde fue establecida la Sede de Pedro y la cátedra de la Verdad que debe iluminar al mundo, han elevado el abominable trono de su impiedad con el designio inicuo de herir al Pastor y dispersar al rebaño.

Te suplicamos, pues, Oh príncipe invencible, contra los ataques de esos espíritus réprobos, auxilia al pueblo de Dios y dale la victoria. Este pueblo te venera como su protector y su patrono, y la Iglesia se gloría de tenerte como defensor contra los malignos poderes del infierno. A ti te confió Dios el cuidado de conducir a las almas a la beatitud celeste. ¡Ah! Ruega pues al Dios de la paz que ponga bajo nuestros pies a Satanás vencido y de tal manera abatido que no pueda nunca más mantener a los hombres en la esclavitud, ni causar perjuicio a la Iglesia. P resenta nuestras oraciones ante la mirada del Todopoderoso, para que las misericordias del Señor nos alcancen cuanto antes. Somete al dragón, la antigua serpiente que es diablo y Satán, encadénalo y precipítalo en el abismo, para que no pueda seducir a los pueblos. Amén.

He aquí la Cruz del Señor, huyan potencias enemigas.
Venció el León de Judá, el retoño de David.
Que tus misericordias, Oh Señor se realicen sobre nosotros.
Como hemos esperado de ti.
Señor, escucha mi oración
Y que mi clamor se eleve hasta ti

Oremos.

Oh Dios Padre Nuestro Señor Jesucristo, invocamos tu Santo Nombre, e imploramos insistentemente tu clemencia para que por la intercesión de María inmaculada siempre Virgen, nuestra Madre, y del glorioso San Miguel Arcángel, te dignes auxiliarnos contra Satán y todos los otros espíritus inmundos que recorren la tierra para dañar al género humano y perder las almas. Amén.