San Miguel Arcángel pesando las almas en el Juicio Final
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lunes, 28 de noviembre de 2022

Cometen un pecado mortal los que acuden al Demonio para consultarlo, por diversos medios (adivinación, Tarot, etc.)

 



No tienes que maravillarte de que el demonio y sus secuaces conozcan algo del futuro. El diablo es un espíritu; por consecuencia, posee astucia y mucho más conocimiento que cualquier persona de la tierra, excepto de algunos Santos que el buen

Dios ilumina con su luz. El engaña para todo, buscando hacer el mal; ve que lo que sucede en el mundo, es a causa de su sagacidad, entonces puede preveer fácilmente las cosas que se realizan; esa es la única explicación. Ay de aquellos que se convierten en

sus esclavos al consultarlo; este es un pecado que desagrada mucho al buen Dios. (Un alma del purgatorio a Sor María de la Cruz)

lunes, 18 de marzo de 2019

10 formas en las que el diablo se está metiendo en tu vida y que tal vez no sabías

Imagen referencial / Foto: Pixabay (Dominio Público)

5 de agosto de 2018
Redacción ACI Prensa
¿Crees que el diablo solamente se mete en la vida de una persona con la posesión? Pues no. El enemigo también usa otras formas que pueden pasar desapercibidas.

La frases “no es para tanto” o “estás exagerando” son música para los oídos de Satanás. A él le gusta que la gente no descubra sus trampas, a menudo escondidas en cosas aparentemente agradables.

Por ello, presentamos una lista de 10 formas en las que Satanás podría estar ingresando en tu vida y que tal vez no sabías porque las consideras “algo normal” o inofensivo.

1.- Los Horóscopos

Puedes encontrarlos en periódicos y revistas. Cada día aseguran que te dicen lo que sucederá en tu vida de acuerdo a tu “signo zodiacal” y muchas personas lo consultan religiosamente, y creen en sus “predicciones”.

Sin embargo, está mal hacerlo porque los horóscopos reclaman tener el poder de conocer el futuro, algo que solo pertenece a Dios.

Por ello, creer en los horóscopos atenta contra el Primer Mandamiento: “Amarás a Dios sobre todas las cosas” porque no estás confiando en Él ni en los maravillosos planes que tiene para cada uno de sus hijos.

2.- Los Médiums

Los médiums son personas que dicen tener el don de la “clarividencia” y que a través de su sensibilidad paranormal pueden servir de “mediadores” para comunicarse con los espíritus o incluso manipular el mundo espiritual.

Hay que recordar que la Palabra de Dios condena el conjuro de los muertos en Dt. 18, 10-11 y en Is 19,3.

Los médiums y sus semejantes, o son estafadores u obtienen su poder del demonio.

3. - El Turismo Paranormal

Últimamente se ha popularizado la visita a las “casas embrujadas”. Se estima que en Estados Unidos unas 1.200 casas embrujadas ganan al año más de 500 millones de dólares por permitir utilizar equipos paranormales a los aspirantes a cazadores de fantasmas que se burlan de los espíritus para obtener una respuesta.

El P. Vincent Lampert, exorcista de la Diócesis de Indianápolis (Estados Unidos) explicó en una ocasión que algunos sucesos “paranormales” que se presentan en las casas pueden ser un alma del purgatorio que “está buscando oraciones e intentando llamar la atención de la gente”.

Cuando se presente esta circunstancia, sugirió comenzar a orar y “si todo se calma cuando comenzamos a rezar, entonces es un alma del purgatorio”. Pero “si es el mal, las cosas se vuelven más turbulentas porque un demonio es atormentado por la oración”.

4.- Desear que alguien se vaya al Infierno

Es probable que todos hayamos escuchado a alguien decir “que arda en el Infierno” o “vete al Infierno”. Por ejemplo, las personas a las que se les desea eso suelen ser los asesinos, abusadores de niños o alguien que haya hecho algo muy malo.

Pero hay que reflexionar sobre esto. El demonio quiere que las almas pasen la eternidad en el Infierno. A pesar de lo horrible que pueda ser esa persona, nunca debemos desear la condenación de nadie porque estamos poniéndonos del lado de Satanás y enfrentándonos a la voluntad de Dios, quien desea que todos se salven y estén con Él en el Cielo.  

5.- Supersticiones como “Tocar madera” o “No pasar debajo de una escalera”

Hay católicos que lo hacen. Por ejemplo, cuando arrojas una moneda a la fuente para pedir un deseo, cruzas los dedos, evitas que un gato negro cruce en tu camino, que se caiga la sal, etc.

Pueden parecer cosas inofensivas –como tener amuletos de buena suerte o los pies de conejo– pero en verdad estás buscando poderes que no son de Dios. En vez de tocar madera o pedir un deseo, haz una oración.  

6.- Leer la palma de la mano o las cartas del tarot

Puedes encontrar en la calle o en las ferias adivinos que te leen la mano o tu destino en las cartas del tarot. Al escuchar sus predicciones estás dejando entrar al demonio en tu vida, porque ellos buscan manipular el mundo conocido al aprovechar un poder que no es Dios.

Y no te dejes engañar por alguien que quiere leerte la mano y usa una cruz, un rosario o porta otro símbolo cristiano.

7.- Comprar productos que “tienen poderes”

Con esto nos referimos a los cristales, piedras o aceites que son utilizados y vendidos por las compañías afirmando que tienen poderes sobrenaturales.

Para un poder real, habla con el Creador del Universo y recibe de Él gracias sobrenaturales a través de los sacramentos.

8.- No perdonar

Jesús repitió en diversas ocasiones la importancia de perdonarnos los unos a los otros. Eso no significa que estés obligado a ser amigo o amiga de esa persona.

Orar por alguien y dejar ir el rencor y la ira con el auxilio de Dios ayuda a que sanes tus heridas. No querer perdonar es apoyar al demonio e ir contra la voluntad divina.

9.- La Pornografía

Incluso dentro del matrimonio, la pornografía es una forma de maldad que está muy enraizada en nuestra cultura.

El Arzobispo de Pamplona y Tudela (España), Mons. Francisco Pérez advirtió que “los frutos que conlleva esta dependencia (la pornografía) son desastrosos y el alcance de violencia que engendra son desbordantes”.

También aseguró que “mata al amor” porque “estudios recientes han encontrado que después que un individuo ha estado expuesto a la pornografía, se califican a sí mismos con menor capacidad de amor que aquellos individuos que no tuvieron contacto con la pornografía”.

10.- Creer en apariciones condenadas por la Iglesia

El National Catholic Register recogió en un artículo la explicación del P. Auguste Poulain, un teólogo que afirma que a veces el diablo puede valerse de las “revelaciones privadas” para “atrapar a los católicos”.

“El diablo puede, por un ardid, fingir alentarlos por un tiempo por el bien para después arrastrar a su víctima en exageraciones y extravagancias. Siempre que el fin sea malo, el camino que conduce a este le importa muy poco a él”, indicó el sacerdote.

Por ello, es recomendable consultar las apariciones aprobadas por la Iglesia y acudir a un sacerdote experto en caso de tener algunas “visiones”.

Traducido y adaptado por María Ximena Rondón. Publicado originalmente en el National Catholic Register.
(https://www.aciprensa.com/noticias/10-formas-en-las-que-el-diablo-se-esta-metiendo-en-tu-vida-y-que-tal-vez-no-sabias-39662?fbclid=IwAR3o1_4JU6QtZYg3j4WAC3rx3D1DpV80tduPDooeWYC8dcJ-oY7ANeFcCpU)

lunes, 30 de abril de 2018

Rich Mauro, cineasta de Hollywood, pasó por la New Age, y el tarot: «En un sueño vi mi lugar en el infierno, y entonces la Virgen dijo "él es mío"; ella me salvó»


Rich Mauro cuenta su historia de conversión gracias a la intervención de la Virgen María


J.Lozano/CariFilii/HMTV
28 abril 2018


Rich Mauro tenía una vida envidiable a los ojos del mundo, con un gran trabajo en Hollywood, preparando producciones propias y ganando bastante dinero.

Pero la infelicidad que arrastraba desde niño, por la soledad con la que creció en una familia desestructurada y los excesos en la universidad, le impedían ser feliz. Y fue en Medjugorje, en un viaje que nunca pensó que haría, donde su vida empezó a dar un giro de 180 grados, y donde ahora sí que ha encontrado esa plenitud.

Este estadounidense, actualmente padre de tres hijos, cuenta en una entrevista en el pr Cambio de Agujas de Euk Mamie que sus padres y sus abuelos estaban divorciados por lo que no sabía lo que era la familia. 

“Me crié en bastante soledad”, recuerda él, que no tenía amigos y que fue realmente educado por la televisión, y más concretamente por la cadena MTV.

“Mi vida familiar estaba en ruinas”
“En el colegio público, la gente estaba obsesionada con tener éxito. Como mi vida familiar estaba en ruinas yo quería forjarme una vida exitosa. Y no había sitio para Dios”, prosigue Rich.




Contra la opinión de sus padres, decidió estudiar cine en la Universidad de Nueva York. “En el ámbito creativo era estimulante pero en el ámbito espiritual era mucho peor, me hundí más en el pecado y llegué a pensar que la Iglesia era bastante intolerante”.

Su experiencia con la New Age
En este tiempo de universidad se fue introduciendo en la New Age, “bastante influyente en aquella época”. Relata que en ese momento “participé en muchas cosas como el tarot, iba a tiendas New Age y leía sus libros. Esto se convirtió en una religión para mí, porque uno podía hacer lo que le apeteciera y no pasaba nada”.

Además, se vio involucrado –agrega Rich- en “cosas como la droga, violencia y relaciones que no eran buenas para mí. No conseguía mantener relaciones estables con las novias que tuve porque ni siquiera llegaba a entender qué era una relación”.



Empezó a recibir premios e incluso fue contratado por la MTV, “el santo grial” para él. Su vida era “hacer vídeos para raperos, vivir una vida de opulencia, sexo y drogas”. Y aunque tenía éxito no era feliz. “Iba de fiesta en fiesta, en el colegio nunca había sido de los populares y ahora hacía amigos pero no me llenaba”.

La peregrinación a Medjugorje, un punto de inflexión
Y entonces llegó el cambio. Acababa de terminar su primera película cuando su madre y su padrastro le invitaron a ir a Medjugorje, porque para aquel entonces su madre había encontrado a Dios.

Sorprendentemente accedió a ir y una vez allí pensaba que le habían “timado” hasta que subió a la colina de las apariciones. “Una vez allí se me cayó una venda de los ojos. Era algo en mi interior que se revolvía. Y entonces tuve la necesidad de ir a confesar. No me había confesado desde que se había confirmado”, explica Rich.

Fue a confesar y cuando dijo sus pecados y “tuve la certeza de que era Dios quien me hablaba” a través de ese sacerdote, llamándole a cambiar de vida. Además, otro hecho le marcó profundamente pues asegura haber sido testigo del milagro del baile del sol.

Volvió a Estados Unidos y siguió en la industria audiovisual, con sus proyectos. Y aunque pretendía ser el mismo de siempre, algo había cambiado en su interior en aquella peregrinación a Medjugorje.

Su dilema en su vuelta al trabajo
“Era cada vez más consciente de que tenía que cambiar de vida así como la necesidad de vivir en gracia”, explica. El sacerdote con el que se confesó le había hablado de San Maximiliano Kolbe y quedó tan impresionado que propuso hacer una película de este santo, pero fue tildado de loco.


Medjugorje –agrega- “había cambiado mi forma en la que veía las cosas. Y fue trabajando en un rodaje me advirtieron de que no podía hablar de Dios a los actores. Y entonces vi que tenía que tomar ciertas decisiones”.

Empezó a sentir la hostilidad de la industria del cine y aunque había cambiado algo en su interior ni siquiera sabía rezar así que un día decidió entrar en una iglesia y pedir ayuda a un sacerdote.

El sueño en el que la Virgen le rescata del infierno
Se resistía a dejar atrás su vida, y su carrera, pero Dios quería otra cosa. 

Además, le diagnosticaron un cáncer. Y se acababa de casar. Aun así, no quería renunciar a este trabajo. Entonces tuvo un sueño.

“En el sueño vi mi lugar en el infierno”, asegura este hombre. Con todo detalle. Y cuando le iban a cortar la cabeza “la Madre intervino por mí. Ella dijo: ‘él es mío’. Oí el estruendo de la caída de las cadenas. Se desplomaron y se hicieron mil pedazos. Y entonces me desperté. Supe que había sido la voz de nuestra Madre”.

Con el Rosario todo fue a mejor
Rich estaba convencido de que la Virgen había salvado su alma y por ello tenía que cambiar su vida de verdad, y además de manera urgente. Y justo le dijeron que una gran productora quería producir su película. Hasta un millón de dólares le daban pero renunció al proyecto.

“A partir de entonces empecé a conocer a nuestra Madre, a rezar el Rosario, y cuando practicaba estas cosas con mayor frecuencia los cambios fueron a mejor”, recuerda.

A partir de este cambio de vida, adoptando una vida de oración, las cosas cambiaron: consiguieron una casa, tuvo más hijos y se recuperó del cáncer. Es una vida reencauzada por la Virgen.

(Publicado originariamente en el portal de noticias marianas www.carifilii.es, a partir del vídeo de HM Televisión)
(https://www.religionenlibertad.com/sueno-lugar-infierno-entonces-63943.htm)

miércoles, 9 de octubre de 2013

Ana era una adivina que usaba el tarot; cuando quiso dejarlo, una voz maligna le habló de noche...

Tarot y ocultismo: la tentación de conocer sin ciencia, sin Dios y contra Dios,
aliándose con los demonios

Ana Márquez es una católica española, licenciada en filosofía, que quedó fascinada por el mundo del tarot y la advinación. Ella misma cuenta cómo le atraía, primero, conseguir "respuestas rápidas"; después, "meditar" y quizá acceder a unos "guías" con conocimiento oculto. Una vez adentrada en ese mundo, aunque veía sus daños, le costaba dejarlo. Y una fuerza oscura tiraba de ella. Lo cuenta con sus palabras en un testimonio que ha hecho llegar a ReL a través del sacerdote Enrique Cases.

La primera vez: una bruja asustada
»Recuerdo mi primer contacto con las cartas del Tarot. Era muy joven, casi una niña y me iba a casar. La “bruja” que me había “leído” la baraja española – una vecina -, se negó a “leerme” el Tarot. 

»– El Tarot me da miedo – decía. 

»Durante largos años olvidé que existía el Tarot, pero me quedó el recuerdo de que era un sistema de adivinación que pertenecía al “demonio”. Y por eso daba miedo. Sin embargo, creía en mi ignorancia, que la “baraja española” podía ser usada sin peligro. 

El deseo de respuestas rápidas
»Todos queremos respuestas rápidas, aquí y ahora, una solución universal a todas y cada una de las dificultades que nos agobian. Así que, olvidada mi primera idea – que el Tarot era diabólico – acudí, “bien aconsejada”, a una “bruja” especialista en este lenguaje. 



»La sesión fue curiosa, no me ayudó en lo más mínimo, salí con la cabeza llena de insensateces y el bolsillo vacío. Pero me había fijado en las láminas, había perdido el miedo y me atraían con una seducción que no era de este mundo. 

»Miraba la carta de la muerte, del diablo, del amor…. Esas cartas…. ¡esas láminas eran mágicas y hablaban solas! Seductor y atrayente. Estaba orgullosa de mí misma, por haber perdido el miedo. No entendía que lo que había perdido, en realidad, era la razón y el sano temor de Dios.

Las primeras tiradas: dotada para ello
»Creía que las láminas expresaban el mismísimo lenguaje de los ángeles, que los “guías” acudían a desvelar arcanos, a resolver problemas, a “ayudarnos” con su sabiduría. Mi personalidad, imaginativa por naturaleza, no tardó en verse involucrada en el lenguaje de las láminas. Intenté “hacer tiradas yo misma” y no tardé en darme cuenta de que era una “dotada”. 

»Sin embargo, sentía un freno interno hacia la práctica de la adivinación, en raras ocasiones la practicaba, sólo como juego entre amigos. 

»El raciocinio me decía: "¿cómo puedes atribuir ningún poder a una imagen? Estás, decididamente loca". Y así cerré el capítulo, expulsé de mi casa todo tipo de barajas y quedé en paz.



"No adivinamos, sólo meditamos"
»Años más tarde fui a parar a una “escuela” donde enseñaban “tarot meditativo”. 

... Aquí nadie “adivina” nada, sólo “meditamos con las imágenes de perfección que los “guías espirituales” han vitalizado para instrucción de la humanidad”...

... “un preso que se encontrase solo en una isla desierta, si tuviese una baraja de tarot podría conocer toda la ciencia”...

... “todas las soluciones a todos los problemas están en las claves del Tarot”... 

»Esos eran los mensajes que como buena adepta de la New Age tragué sin pensar. 

»Le llamaban el “Sagrado Tarot”, que unido a la “Santa Kabbalah” te llevará poco a poco a ser “más que humano”, “conocer los secretos de la vida y la muerte” e incluso “más allá”. Era la pretensión por antonomasia del mundo de los ocultistas. 

De todo, menos adivinar
»Mi percepción de las imágenes había cambiado. Ya no eran las terribles expresiones que daban miedo sino que las contemplaba, dormía con ellas, las visualizaba, les hacía preguntas… todo menos “adivinar”. Eso era tabú. Por consejo de mi “instructor” tenía que “hacer el amor con las claves”, es decir, dejarme llevar por el simbolismo y anotar a cada momento que me decían.

»Dentro de mí vive una artista soñadora… la pretensión de la Magia es una tentación frecuente en este mundo confuso. Pretendía cambiar mi realidad práctica meditando con estas láminas. Evidentemente, el principio de realidad había huido de mí y el sentido común también. Es una fase muy conocida dentro de los adeptos a las sectas. 

»El mensaje “Ud. puede cambiar su realidad sólo contemplando las claves y trabajando con ellas” cae de lleno bajo lo que conocemos como Ocultismo práctico. Y las “escuelas” que imparten estas supuestas enseñanzas no lo niegan.

Permiso de adivinar "para ayudar"
»Pero un día todo cambió. El gurú de la “escuela” expresó que los “altos adeptos” -que éramos nosotros- podíamos usar el “ad-divinum” – la adivinación - bajo ciertas condiciones, siempre para ayuda del prójimo y sin interés crematístico. 

»Así que, ya lanzada y sin precaución, empecé a trabajar a fondo con las imágenes. Ya no me daban miedo. Eran mis “amigas” partes de mi “consciencia”, expresiones de “mi ser profundo”… ¡Estas maravillosas láminas me darían la solución universal que buscaba!

El poder de la Biblia, el retorno a Dios
»Pero en este país de las maravillas había una piedra en el zapato, en forma de una lectura que efectué hace años, el episodio de la “Pitonisa de Endor” del Antiguo Testamento sobre la estricta prohibición de todo tipo de mancias y consultas a un “más allá”, hipotético o no.

»El Saúl bíblico me perseguía y el texto del Deuteronomio (“cuando llegues a la tierra que Dios te dio no dejarás con vida hechicera") también. Ya no tenía tan claro que las “claves del Tarot” fuesen mis “amigas”. Empecé a mirarlas de reojo y después las deseché. Y decidí volver a casa, volver a mi Dios. 

»No podía llegar a entender cómo podía haber sido tan ilusa y haber perdido tanto tiempo. Así que, un buen día abandoné todo tipo de prácticas. Pero ellas no me abandonaron a mí tan fácilmente. 



»Cuando ya ni me acordaba de ellas y había sacado de mi vida todo tipo de artilugios esotéricos, me encontré con una buena sorpresa.

Una voz en la noche
»Una noche, soñando, oí una voz potente, una voz que no me llamó por mi nombre, sólo se limitó a gritarme: "¡Mira! ¡Aquí está la solución a todos tus problemas!" Y apareció ante mi conciencia una clave del Tarot. La voz siguió: “¿Lo ves? Y ahora, ¡levántate y da las gracias!" 

»Me levanté medio dormida y di gracias con una reverencia a “lo que fuese” que me había hablado. Después seguí durmiendo.

»A la mañana siguiente mis buenos propósitos de conversión se habían prácticamente esfumado.

Recaída y autoengaño
»Subyugada por la voz que había oído, intenté poner en marcha un grupillo esotérico con estudio de claves del Tarot y demás. Intentaba pensar que el lenguaje del Tarot era válido por su sabiduría simbólica, por su ancestral conocimiento, y no sé cuantas cosas más.

»Estaba en lo que llaman el “error del inversionista”: había invertido tanto tiempo y esfuerzo en esta seudociencia que parecía que debía “recuperar lo invertido”, por decirlo de alguna manera. 

»Las personas que recibían mi “saber” estaban entusiasmadas. A través de mí hablaba una fuerza que me superaba. Todo el mundo contento, excepto yo. Las “cartas” hablaban. Era algo más que mi inconsciente, que el “inconsciente colectivo”. Tenía la sensación de que había “otra cosa”. No estaba segura de lo que hacía. Mi formación filosófica y teológica se rebelaba. Pero no me decidía a parar. “Es por la gente”, me decía- ellos están contentos”. Era un absoluto autoengaño. 

»Y así funcioné unos meses, entre la Iglesia y el Tarot, Dios y el Demonio.

Para pensar, fiebres y hospital
»Debo decir que fue el Señor el que tomó la decisión por mí, alabado sea, que partió una vez más a buscar la oveja perdida, antes de que se perdiera para siempre.
Un imprevisto ingreso hospitalario, entre la vida y la muerte, deshizo de golpe el nudo. Una semana de fiebres altísimas e incomunicación fue un buen momento para pensar seriamente en lo que estaba haciendo, porqué lo hacía y “quién” o “qué” era lo que estaba al cargo de mi pretendido grupillo de “estudios simbólicos”. 

»Cristo dijo: “Yo soy la Luz del mundo”. Y yo, “portadora de luz”, “maestra de Kabbalah y Tarot…estaba en un hospital, lejos de mis proyectos vitales y absolutamente sola. Genial. ¡Vaya con el “adeptado”! Al borde de la muerte física y espiritual.

»Al salir de la clínica, me planteaba: “Cristo hubiera dicho ´levántate y anda´; nunca me habría dado una orden despectiva como ´y ahora levántate y da las gracias". 

»Entonces ….. ¿Qué o quien habló entonces? Dicen que el Demonio es la “mona” de Dios porque imita Su actuar. En este caso, la barata imitación me costó verla, pero al final la vi. 

»Deshice el “grupillo de estudios” tiré a la basura cartas, árboles cabalísticos y todo lo que tuviese que ver con el tema. Después de una buena limpieza interna y externa, empecé a comprender.

¿Algo demoníaco, riesgo psíquico o ambas cosas?
»Los seres humanos somos criaturas muy delicadas. Nuestra mayor potencia es la conciencia y la razón. Estas láminas [las cartas del Tarot] apelan directamente al arsenal de recuerdos, emociones, traumas, todo lo que llevamos fijado en el inconsciente, bueno y malo, pero que desconocemos. La reacción que provocan en el ser humano es imprevisible, pueden despertar contenidos latentes, no por sí mismas – que ningún poder tienen ni nada valen – sino por el poder que nosotros les atribuimos con nuestra propia valoración.

»Apelan a lo más hondo de nuestra psique, terreno peligroso y resbaladizo. Puede llegar a ser una forma perversa de idolatría, puesto que se les atribuye “poderes” que sólo están en Dios. La persona que “juega” con ellas está en grave peligro de perder la cordura, la objetividad y el buen juicio. 

»“Yo soy la Luz del mundo”. Estas palabras resonaban una y otra vez en mi cabeza, acordándome de mi insano deseo de saber sin Dios y contra Dios. 

»Esta es la “clave” de las “claves del Tarot”. Conocimiento al margen de lo permitido por Dios, tomar el saber por asalto, sin razón, sin ciencia, sin Dios. Y con el riesgo – siempre seguro – de ser engañado sutilmente una y otra vez. Puede llevar años de vida deshacer un entuerto generado por estas “mancias”.

»No he llegado a saber nunca si están “vitalizadas” por seres de “luz” como me contaban e ingenuamente creí. Si lo están, hay que emprender la huída rápidamente, no pararse a comprobarlo. Y no mirar atrás. 

»Y si sólo son una “herramienta para la lectura del subconsciente que potencia la intuición”, la propuesta es la misma: Huyamos. La ciencia cuenta con suficientes herramientas racionales que nos capacitan para regir con dignidad nuestra vida. 

»En todo caso mi propuesta - y decisión irrevocable – es perder todo contacto con esta especie de subcultura de lo irracional. O bien, empleando una expresión más potente y clara, decir: Vade retro, Satana. Con todas las letras. Quien tenga oídos para oír, que oiga.