San Miguel Arcángel pesando las almas en el Juicio Final

jueves, 30 de abril de 2020

Santa Verónica Giuliani y el Infierno

Infierno - Wikipedia, la enciclopedia libre

" ...En un momento, me encontré en un lugar oscuro, profundo y pestilente; escuché voces de toros, rebuznos de burros, rugidos de leones, silbidos de serpientes, confusiones de voces espantosas y truenos grandes que me dieron terror y me asustaron. También vi relámpagos de fuego y humo denso. ¡Despacio! que todavía esto no es nada.

Me pareció ver una gran montaña como formada toda por mantas de víboras, serpientes y basiliscos entrelazados en cantidades infinitas; no se distinguía uno de las otras. Se escuchaba por debajo de ellos maldiciones y voces espantosas. Me volví a mis Ángeles y les pregunté qué eran aquellas voces; y me dijeron que eran voces de las almas que serían atormentadas por mucho tiempo, y que dicho lugar era el más frío. En efecto, se abrió enseguida aquel gran monte, ¡y me pareció verlo todo lleno de almas y demonios! ¡En gran número! Estaban aquellas almas pegadas como si fueran una sola cosa y los demonios las tenían bien atadas a ellos con cadenas de fuego, que almas y demonios son una cosa misma, y cada alma tiene encima tantos demonios que apenas se distinguía. El modo en que las vi no puedo describirlo; sólo lo he descrito así para hacerme entender, pero no es nada comparado con lo que es.

Fui transportada a otro monte, donde estaban toros y caballos desenfrenados los cuales parecía que se estuvieran mordiendo como perros enojados. A estos animales les salía fuego de los ojos, de la boca y de la nariz; sus dientes parecían agudísimas espadas afiladas que después reducían a pedazos todo aquello que les entraba por la boca; incluso aquellos que mordían y devoraban las almas. ¡Qué alaridos y qué terror se sentía! No se detenían nunca, fue cuando entendí que permanecían siempre así. Vi después otros montes más despiadados; pero es imposible describirlos, la mente humana no podría nunca nuca comprender.

En medio de este lugar, vi un trono altísimo, larguísimo, horrible ¡y compuesto por demonios! Más espantoso que el infierno, ¡y en medio de ellos había una silla formada por demonios, los jefes y el principal! Ahí es donde se sienta Lucifer, espantoso, horroroso. ¡Oh Dios! ¡Qué figura tan horrenda! Sobrepasa la fealdad de todos los otros demonios; parecía que tuviera una capa formada de cien capas, y que ésta se encontrara llena de picos bien largos, en la cima de cada una tenía un ojo, grande como el lomo de un buey, y mandaba saetas ardientes que quemaban todo el infierno. Y con todo que es un lugar tan grande y con tantos millones y millones de almas y de demonios, todos ven esta mirada, todos padecen tormentos sobre tormentos del mismo Lucifer. Él los ve a todos y todos lo ven a él.

Aquí, mis Ángeles me hicieron entender que, como en el Paraíso, la vista de Dios, cara a cara, vuelve bienaventurados y contentos a todos alrededor, así en el infierno, la fea cara de Lucifer, de este monstruo infernal, es tormento para todas las almas. Ven todas, cara a cara el Enemigo de Dios; y habiendo para siempre perdido Dios, y no tenerlo nunca, nunca más podrán gozarlo en forma plena. Lucifer lo tiene en sí, y de él se desprende de modo que todos los condenados participan de ello. Él blasfema y todos blasfeman; él maldice y todos maldicen; él atormenta y todos atormentan.

- ¿Y por cuánto será esto?, pregunté a mis Ángeles.

Ellos me respondieron:

- Para siempre, por toda la eternidad.

¡Oh Dios! No puedo decir nada de aquello que he visto y entendido; con palabras no se dice nada. Aquí, enseguida, me hicieron ver el cojín donde estaba sentado Lucifer, donde eso está apoyado en el trono. Era el alma de Judas. Y bajo sus pies había otro cojín bien grande, todo desgarrado y marcado. Me hicieron entender que estas almas eran almas de religiosos; abriéndose el trono, me pareció ver entre aquellos demonios que estaban debajo de la silla una gran cantidad de almas. Y entonces pregunte a mis Ángeles:

- ¿Y estos quiénes son?

Y ellos me dijeron que eran Prelados, Jefes de Iglesia y de Superiores de Religión.

¡Oh Dios!!!! Cada alma sufre en un momento todo aquello que sufren las almas de los otros condenados; me pareció comprender que ¡mi visita fue un tormento para todos los demonios y todas las almas del infierno!

Venían conmigo mis Ángeles, pero de incógnito estaba conmigo mi querida Mamá, María Santísima, porque sin Ella me hubiera muerto del susto. No digo más, no puedo decir nada. Todo aquello que he dicho es nada, todo aquello que he escuchado decir a los predicadores es nada. El infierno no se entiende, ni tampoco se podrá aprender la acerbidad de sus penas y sus tormentos. Esta visión me ha ayudado mucho, me hizo decidir de verdad a despegarme de todo y a hacer mis obras con más perfección, sin ser descuidada. En el infierno hay lugar para todos, y estará el mío si no cambio vida.

¡Sea todo a gloria de Dios, según la voluntad de Dios, por Dios y con Dios!"
(http://www.jesustebusca.com.ar/ES/santa-giuliani.aspx)

jueves, 9 de abril de 2020

Para la Masonería, Lucifer es el Portador de la luz


Il “Luzifer” di Br. Peter Stiegnitz (1936-2017) per Massoni austriaci
08 Aprile 2020 - 10:57

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(P. Paolo Siano) Dopo il mio articolo sul libro Gott ohne Kirche (2003), ho appreso che il massone Peter Stiegnitz ha scritto anche un libro che non conoscevo prima e che non compare su wikipedia né su Freimaurer-wiki.de.

Stiegnitz è iniziato massone nel 1970 a Vienna nella Loggia Humanitas della Großloge von Österreich (GLvÖ), fa parte di altre Logge (GLvÖ) e ricopre vari incarichi a livello di Gran Loggia. Nella vita profana è docente universitario a Budapest e funzionario presso la Cancelleria Federale d’Austria. Nel suo 80° compleanno (2016) Stiegnitz riceve una Decorazione al Merito dalla GLvÖ, dunque dal Gran Maestro Georg Semler che l’anno seguente (al discorso funebre) lo definirà «un Grande» massone («ein Großer unseres Bundes»).

Passo ora a quel libro di Br.·. Stiegnitz, Die Luzifer-Methode (Edition Va Bene, Wien-Klosterneuburg 2009) che è tutto un elogio a LUCIFERO. Il libro è stato stampato con il sostegno del Ministero Federale della Scienza e della Ricerca in Vienna e del Dipartimento Culturale della Città di Vienna, Promozione della Scienza e della Ricerca: «Gedruckt mit Unterstützung des Bundesministeriums für Wissenschaft und Forschung in Wien und der Kulturabteilung der Stadt Wien, Wissenschaft- und Forschungsförderung» (p.4). Lo stesso Kulturabteilung der Stadt Wien (MA7) ha sostenuto anche il recente libro filo-massonico di mons. Michael H. Weninger, Loge und Altar, Erhard Löcker GesmbH, Wien 2020 (cf. p. 4).

Presento alcuni punti del Die Luzifer-Methode di Stiegnitz il quale ringrazia Lucifero, Portatore di Luce e Avversario di Dio: «Dank Luzifer, dem Lichtbringer. […] Luzifer, Gottesgegenspieler» (p.11). Stiegnitz afferma che Lucifero, Diavolo («Teufel»), Stella del Mattino («Morgenstern») e Portatore di Luce («Lichtbringer»), era la figura preferita da sua madre («die Lieblingsgestalt meiner Mutter»: p.12). Secondo Stiegnitz, Lucifero è il figlio più giovane del Diavolo ed è fratello di «Beelzebub», ma mentre Beelzebub dirige il male, Lucifero invece, per incarico ricevuto da Dio, è il diffusore della Luce e della Conoscenza tra gli uomini (cf. p.16). Inoltre, Stiegnitz afferma che «Beelzebub» è maschio, invece «Luzifer» è versatile («vielseitig»: p. 18), «è bello come una donna o almeno come un giovane greco omoerotico» («Er ist schön wie eine Frau, aber zumindest wie ein homoerotischer griechischer Jüngling»: p.18). Secondo Stiegnitz «gli ottusi satanisti» («Die dumpfen Satanisten») non hanno nulla in comune con Lucifero (cf. p.18). Gli uomini hanno demonizzato Lucifero invece di vederlo come strumento di Dio; lo hanno visto come principe delle tenebre invece che come Luce, Luce di Dio e Luce della Conoscenza. Lucifero adora Dio, ama l’Uomo, ed insegna il suo Metodo che è la Dualità, ossia la necessità degli Opposti che consente la Conoscenza e lo Sviluppo (cf. p.19). Gli Opposti, cioè Luce-Tenebre, Bene-Male, Uomo-Donna, ecc. (cf. p.20). Lucifero è Portatore di Luce e Motivatore della Conoscenza («Luzifer, der Lichtbringer und Erkenntnismotivator»: p. 24). Stiegnitz afferma di essere massone (cf. p.25) e che la Luce e le Tenebre hanno bisogno l’una dell’altra (cf. p.26). L’Uomo ha acquistato la Conoscenza grazie a Lucifero per volere di Dio (cf. p.82, p.114). Stiegnitz elogia il pensiero panteista di Giordano Bruno indicando quel frate eretico come uno dei prediletti di Lucifero, un martire, uno spirito luminoso (cf. pp.116-117). Stiegnitz afferma che «Luzifer» non è il principe delle tenebre ma, come indica il suo nome, è una forma dello Spirito che dà agli uomini il piacere e la Luce («Wie schon sein Name sagt, eine Gestalt des Geistes, der den Menschen Lust und Licht beschert»: p.164). Secondo Stiegnitz è stato Aronne ad inventare la storia del Serpente della Genesi per demonizzare il dio dei Cananei, perciò il Dio biblico non c’entra niente. Così Stiegnitz vuole riabilitare sia Lucifero che Dio (cf. pp.166-167)… Stiegnitz, se da un lato non vuol identificare Lucifero con Satana, però dall’altro riconosce che Lucifero è Diavolo (cf. p.59) e che il Diavolo è Satana (cf. p.167). Stiegnitz ritiene che la Religione è un’opera puramente umana e che le Religioni monoteiste temono Lucifero (cf. p.175). Stiegnitz lamenta che non solo nell’Islam ma anche nel Cristianesimo, principalmente in quello cattolico, c’è un assurdo pregiudizio verso gli adoratori del Diavolo («das absurde Vorurteil gegenüber den „Teufelsanbetern”») e anche verso Lucifero (cf. p.180). A questo riguardo Stiegnitz dice che nel 1886 l’ex massone Leo Taxil accusava i massoni di essere adoratori del Diavolo, o Luciferiani, venerando Satana come Dio di Luce (cf. p.180). Eppure Br.·. Stiegnitz ammette che Taxil non aveva tutti i torti poiché il Massone e Lucifero hanno molte somiglianze tra loro (cf. pp.180-181)!


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Stiegnitz si lamenta del fatto che per Papa Leone XIII, non «Luzifer», bensì la Chiesa è il modello di Luce, e così i sostenitori della Libertà di Pensiero vengono ritenuti agenti di Tenebre (cf. p.181). Secondo il massone Stiegnitz, la Chiesa, la Civiltà e il Progresso hanno bisogno di «Luzifer», «Lichtbringer» (cf. p.182).

È bene sapere che il Luciferismo intellettuale di Br.·. Stiegnitz non è un caso isolato nella Massoneria austriaca, ma è una sorta di tradizione iniziatica che di tanto in tanto emerge dalla stampa massonica. Troviamo un elogio a Lucifero già su Der Zirkel (Nr. 13-14 del 1° luglio 1875), rivista della Loggia Humanitas di Vienna, dove il massone Br.·. Dr. Jos. Wagner accusa i Gesuiti di essere Nemici della Ragione, Nemici della Luce e della Conoscenza. Poi Br.·. Wagner afferma che in fondo «il loro principale nemico è Lucifero Portatore di Luce» che essi condannano nell’abisso dell’Inferno («ist ja doch der Lucifer (Lichtbringer), ihr Hauptfeind, den sie von jeher in den Abgrund der Hölle verwünschten»: p.100). Wagner definisce i massoni quali “Figli della Luce” («Kinder des Lichtes»: p. 100).

Nel 1922, a Vienna, il celebre conte Richard Nikolaus Coudenhove-Kalergi (1894-1972) viene iniziato nella Loggia Humanitas e si unisce anche alla «Kapitolloge Mozart» del Rito Scozzese Antico e Accettato (cf. E. Semrau, Erleuchtung und Verblendung, Innsbruck 2012, p.95). Kalergi, filosofo e politico austriaco, ha fondato il Movimento Pan-Europa sostenuto sin dall’inizio da massoni tra cui il Gran Segretario della Großloge von Wien Wladimir Misar (cf. O. Zuber, Richard Graf Coudenhove-Kalergi als Freimaurer, in Jahrbuch der Forschungsloge Quatuor Coronati Nr. 32, Bayreuth 1995). Kalergi auspicava la realizzazione degli Stati Uniti d’Europa.


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Nel suo libro Praktische Idealismus. Adel–Technik–Pazifismus (Pan-Europa Verlag, Wien-Leipzig 1925), il massone Kalergi afferma che nella mitologia giudaica lo Spirito Europeo corrisponde a Lucifero, in greco Prometeo, al Portatore di Luce che porta la scintilla divina sulla terra, il principe di questa Terra, il Padre della lotta, della tecnica, dell’Illuminazione («In der jüdischen Mythologie entspricht der europäische Geist Luzifer – in der griechischen Prometheus: dem Lichtbringer, der den göttlichen Funken zur Erde trägt, […] der Vater des Kampfes, der Technik, der Aufklärung und des Fortschrittes […]»: p.83). Lo Spirito dell’Europa («Der Geist Europas») ha infranto il dispotismo politico e il dominio delle forze della Natura (cf. p.83). Ancora secondo Kalergi, solo con l’emancipazione dal Cristianesimo l’Europa ha trovato se stessa (cf. pp.84-85).

Ho riportato solo tre casi in cui «Luzifer», o «Lucifer», viene elogiato da massoni austriaci, filantropi ed europeisti. Anche il caso Stiegnitz, dignitario della Massoneria regolare austriaca, conferma l’incompatibilità tra Chiesa e Loggia. 
(https://www.corrispondenzaromana.it/il-luzifer-di-br-peter-stiegnitz-1936-2017-per-massoni-austriaci/)

martes, 24 de marzo de 2020

Primer muerto por Coronavirus asistió a concierto con Ritual Satánico



Más de 20,000 personas se dieron cita en el concierto de la banda sueca de metal "Ghost", al que acudió el primer fallecido por coronavirus en México.

El concierto tuvo lugar en El Palacio de los Deportes en la Ciudad de México y se realizó el pasado 3 de Marzo, aunque más que un concierto, la presentación se trató de una especie de ceremonia ritual donde ungieron a un "cardenal satánico" como el "papa satánico" Eméritus IV.

La banda había tenido ya tres integrantes que eran presentados como "cardenales satánicos" que fueron "ungidos" como Papa, y este fue el cuarto, "entronizado" en la Ciudad de México.

Esta banda sueca fue formada en 2010, aunque ya había tenido un precedente en el 2006, pero con otro vocalista, y sus integrantes no tienen empacho en afirmar que su mensaje es abiertamente satánico. 

Uno de los integrantes afirmó durante una entrevista: "el primer álbum trata sobre la próxima llegada del Demonio, hablando mucho en términos bíblicos, algo como que la Iglesia diga que el Día del Juicio Final se acerca. Infestissumam es acerca de la presencia del Demonio y el Anticristo".

El mexicano que acudió a su concierto radicaba en el Estado de México, tenía 41 años de edad y padecía diabetes, padecimiento, que a decir de los expertos, incrementa las probabilidades de ser contagiado por Covid-19 y presentar síntomas agravados. 

Las autoridades sanitarias han pedido a todos los que acudieron a este concierto estar alerta de cualquier síntoma. 
(https://conocenoticias.blogspot.com/2020/03/primer-muerto-por-coronavirus-asistio.html?fbclid=IwAR1DcimB2vf69AjCwzB0i4t7S-8e1Q2eCnB3vlYEDI-wn1t2EsSq6WbRY3Q)

sábado, 21 de marzo de 2020

El Infierno, por Ludwig Ott

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EL INFIERNO

Tomado de Manual de Teología Dogmática

por Ludwig Ott

I. La Realidad del infierno

Las almas de los que mueren en estado de pecado mortal van al infierno (de fe).

El infierno es un lugar y estado de eterna desdicha en que se hallan las almas de los réprobos. La existencia del infierno fue impugnada por diversas sectas, que suponían la total aniquilación de los impíos después de su muerte o del juicio universal. También la negaron todos los adversarios de la inmortalidad personal (materialismo).

El símbolo Quicumque confiesa: "Y los que (obraron) mal irán al fuego eterno"; Dz 40. El Papa Benedicto XII declaró en su constitución dogmática Benedictus Deus: "Según la común ordenación de Dios, las almas de los que mueren en pecado mortal, inmediatamente después de la muerte, bajan al infierno, donde son atormentadas con suplicios infernales"; Dz 531 ; cf. Dz 429, 464, 693, 835, 840.

El Antiguo Testamento no habla con claridad sobre el castigo de los impíos, sino en sus libros más recientes. Según Dan 12, 2, los impíos resucitarán para "eterna vergüenza y oprobio". Según Judith 16, 20s, el Señor, el Omnipotente, tomará venganza de los enemigos de Israel y los afligirá en el día del juicio: "El Señor omnipotente los castigará en el día del juicio, dando al fuego y a los gusanos sus carnes, para que se abrasen y lo sientan para siempre"; cf. Is 66, 24. Según Sap 4, 19, los impíos "serán entre los muertos en el oprobio sempiterno", "serán sumergidos en el dolor y perecerá su memoria" cf. 3, 10; 6, 5 ss.

Jesús amenaza a los pecadores con el castigo del infierno. Le llama gehenna (Mt 5, 29 s; 10, 28; 23, 15 y 33; Mc 9, 43, 45 y 47), gehenna de fuego (Mt 5, 22; 18, 9), gehenna donde el gusano no muere ni el fuego se extingue (Mc 9, 46 s), fuego eterno (Mt 25, 41), fuego inextinguible (Mt 3, 12; Mc 9, 42), horno de fuego (Mt 13,42 y 50), suplicio eterno (Mt 25, 46). Allí hay tinieblas (Mt 8, 12; 22, 13; 25, 30), aullidos y rechinar de dientes (Mt 13, 42 y 50;24, 51 ; Lc 13, 28).

San Pablo da el siguiente testimonio: "Esos [los que no conocen a Dios ni obedecen el Evangelio] serán castigados a eterna ruina, lejos de la faz del Señor y de la gloria de su poder" (2 Tes 1, 9; cf. Rom 2, 6-9; Heb 10, 26-31). Según Ap 21, 8, los impíos "tendrán su parte en el estanque que arde con fuego y azufre"; allí serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos" (20, 10; cf. 2 Pe 2, 6; 7).

Los padres dan testimonio unánime de la realidad del infierno.

Según SAN IGNACIO DE ANTIOQUIA, todo aquel que "por su pésima doctrina corrompiere la fe de Dios por la cual fue crucificado Jesucristo, irá al fuego inextinguible, él y los que le escuchan" (Ef 16, 2).

SAN JUSTINO funda el castigo del infierno en la idea de la justicia divina, la cual no deja impune a los transgresores de la ley (Apol. II 9); cf. Apol. I 8, 4; 21, 6; 28, 1; Martyrium Polycarpi 2, 3; 11, 2; San Ireneo, Adv. Haer. iv, 28, 2.

miércoles, 5 de febrero de 2020

Oración de renuncia a Satanás y entrega a Jesús como Señor y Salvador

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ORACIÓN DE RENUNCIA A SATANÁS Y ENTREGA A JESÚS COMO SEÑOR Y SALVADOR
(Fuente: devoción católica)

Padre Santo, en el nombre de Jesús tu hijo amado, y con la dirección de tu Santo Espíritu, me pongo en tu presencia para darte gracias por permitirme acercarme a ti y reconocer mi estado de pecado.

Hoy, como el hijo pródigo quiero voluntariamente reconocer que he pecado contra el cielo y contra ti, que me arrepiento de haberte ofendido con la vida de miseria que llevo.

Por eso ante ti Señor confieso mi pecado, reconozco que no soy digno de ser llamado hijo tuyo, pero se y creo que por tu infinita misericordia y por la Salvación que me ha dado Jesús en la Cruz, me reconcilias contigo,

Por eso Señor, en este instante quiero renunciar públicamente a todo aquello que me ha separado de ti.

Renuncio a satanás; esto es al pecado, como negación de Dios; a la mentira, como ofuscación de la verdad; a la violencia, como contraria al amor.

Renuncio a las obras de satanás; a la soberbia, la avaricia, la envidia, la ira, la lujuria y sensualidades, la gula, la pereza, al odio, cobardía e indiferencia, la injusticia; falta de fe, esperanza y caridad.

Renuncio a todas las seducciones de satanás; a los abusos, a la discriminación, la hipocresía, el cinismo, el orgullo, al desprecio a los demás.

Renuncio a la vida materialista que me ofrece el mundo, al dinero como aspiración suprema, al placer ante todo, al provecho propio por encima del bien común.

Renuncio a todo ídolo que yo mismo me haya forjado durante mi vida, posición social, hijos, esposa, mascota, bienes, y otros; creencias opuestas al cristianismo, rosacruz, masonería, control mental, meditación trascendental, hinduismo, y demás; prácticas de ocultismo, brujería, cartas, satanismo, ouija, espiritismo, budu y otros similares.

Señor, habiendo renunciado a satanás padre y príncipe del pecado, al cual en este instante repudio y expulso de mi vida, me pongo al lado de Jesús mi Señor y Salvador para declarar públicamente con mi boca, que:

Creo en ti Dios Padre Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra,

Creo en Jesucristo tu único hijo, que nació de Santa María Virgen, murió y fue sepultado, resucitó entre los muertos, y está sentado a tu derecha Padre Santo, a quien desde ahora declaro mi Señor y Salvador, el que en la Cruz pagó con su sangre por todos mis pecados, dándome así la libertad de los Hijos de Dios.

Creo en el Espíritu Santo, mi consolador, abogado, maestro, guía, compañero y defensor, Señor y dador de vida, el intercesor que Cristo nos ha dado.

Creo en la Santa Iglesia Católica, en la comunión de los Santos, en el perdón de los pecados, la resurrección de los muertos y en la vida eterna.

Gracias Señor por perdonar mis pecados, y acogerme en tu casa como al hijo pródigo, Gloria y Honor a tu Santo Nombre;

Amén.