San Miguel Arcángel pesando las almas en el Juicio Final
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domingo, 12 de enero de 2020

El psiquiatra que presenció más de 100 exorcismos desvela todo sobre posesiones

"Tengo a mucha gente orando por mí". El psiquiatra Richard Gallagher lleva toda una vida dedicándose a luchar contra Satanás y ha sacado un libro en el que lo cuenta
Foto: Richard Gallagher, un hombre experto en demonios. (Disclose.tv)
Richard Gallagher, un hombre experto en demonios. (Disclose.tv)
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E. ZAMORANO
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TIEMPO DE LECTURA7 min
23/06/2018 05:00 - ACTUALIZADO: 24/06/2018 16:12
"Son ángeles caídos. Esto es lo que creo. Son mucho más listos que los humanos. Llevan milenios sobre la Tierra". Todos hemos temblado al ver la terrorífica y soberbia película de William Friedkin, 'El Exorcista'. Su mito se extiende a lo largo del tiempo a pesar de que pasen los años y se vea más el cartón en los efectos especiales, muy adelantados para su época pero que ahora con todos los avances cinematográficos quedan ya algo obsoletos. Quizás, la parte que más pavor suscita entre los espectadores es la posibilidad y seguridad de que existen casos reales y no es otra de esas ficciones inventadas por Hollywood hechas simplemente para aterrorizar.

El psiquiatra Richard Gallagher podría ser perfectamente la versión real del padre Damien Karrax, interpretado a la perfección por el actor Jason Miller. Como él, Gallagher ha atendido más de 100 casos de posesiones demoníacas en los últimos 25 años. Estas bodas de plata luchando contra el demonio en el corazón del mundo occidental, Nueva York, se han visto reflejadas en un nuevo libro que acaba de sacar titulado 'Demonic Foes: Experiences of a Psychiatrist in the World of Exorcism'.

Hay muchas historias de personas santas que tenían muchos problemas con demonios

A lo largo de su dilatada carrera como psiquiatra y hombre de ciencias, ha tratado a casi 25.000 pacientes cuyos síntomas no tenían nada que ver con Satanás y sí con el cerebro o las enfermedades mentales. Sin embargo, muchos de los casos de sospechosa posesión demoníaca han sido transferidos a él por sacerdotes y hombres de fe. Como el padre Karrax, Gallagher es una persona que pulula en ambos terrenos: el de la psiquiatría y el de la fe. "Nunca me ofrecí voluntario para desempeñar este trabajo", reconoce en una entrevista a 'The Daily Mail'. "Tal vez, pensaron que era una persona de mente abierta o lo que sea. Probablemente, aquellos curas sabían que yo era un católico creyente y poco a poco comencé a pensar que era una especie de experto en casos así".

Gallagher establece dos tipos de casos relacionados con el asunto. Están las "posesiones", en las que "un espíritu maligno controla a una persona", y las "opresiones", en la que "dicho espíritu maligno ataca y sabotea a su presa, pero nunca toma su personalidad". Pero lo que todo el mundo seguramente se esté preguntando: ¿Cómo se llega hasta ahí? ¿Cuál es la causa? "No es aleatorio, en absoluto: siempre hay una causa discernible. La más común es que hayas recurrido al mal o al ocultismo. Y, de forma paradójica, cuando intentas alejarte de ello, el mundo demoníaco ya tiene una influencia directa sobre ti. Incluso puedes haber hecho un pacto con Satanás y al intentar salir, eres castigado. Esta es la razón más común por la que las personas son atacadas por algo así", sentencia.

En muchos casos, creer férreamente en Dios no te salva; al contrario. "Hay muchas historias de personas santas que tenían muchos problemas con demonios", avisa. El exorcista pone de ejemplo a una mujer de mediana edad que se dedicaba a las labores benéficas, tenía fe y ayudaba a los más necesitados. "Precisamente porque era muy santa y realizaba obras caritativas para los demás, estaba poseída", relata. "Creo que fue atacada porque al demonio no le hacía gracia su nivel tan alto de santidad. Todas sus pruebas médicas fueron negativas, sus análisis de sangre revelaron que estaba todo bien. No parecía tener ninguna otra enfermedad médica o psiquiátrica. Tenía hijos, una familia normal, pero todo se fue al traste cuando Satanás entró en su cuerpo".

Richard Gallagher creció como un devoto católico en el seno de una familia de cinco hijos formada por un abogado irlandés y un ama de casa. Desde muy pequeño, asistió a la misa dominical y estudió en el reconocido instituto católico Regis en la ciudad de Nueva York antes de ser aceptado en Princeton. "No sabía lo que quería hacer. Pensaba en ser abogado, profesor o alguna cosa por el estilo. Me gustaba ayudar a la gente, así que cuando estaba en Princeton y conocí a unos cuantos compañeros que querían ser médicos, comencé a interesarme por el tema. Por esa época me encantaba leer y eso me llevó a interesarme en las ideas psicoanalíticas. De ese modo, junté mi afán por ayudar a las personas con mi interés por la psiquiatría, y conseguí hacerme médico psiquiatra", relata.

Sienten un placer sádico a la hora de destruir a aquellos que todavía pueden salvarse

Sin embargo, a medida que su carrera avanzaba, se intensificó su conocimiento por el mundo de los espíritus malignos. Asegura que ha viso alrededor de cuatro casos por año, pero ha oído hablar de cientos más, especialmente en las reuniones de la Asociación Internacional de Exorcistas con sede en Europa. Su prueba de fuego iniciática fue una mujer que había incurrido en rituales satánicos durante su juventud y que afirmaba sentirse atraída por el Maligno desde siempre. "Ella hizo algunas cosas espeluznantes, en las que no quiero entrar. Cuando el demonio entró en su cuerpo, fue realmente violento. Le bloqueó muchos de los sentidos, sobre todo el oído y teníamos que comunicarnos con ella con papel y bolígrafo", menciona.

¿Qué razones hay detrás de que Satanás entre en tu cuerpo? "Los espíritus malignos se apoderan de las personas porque odian a Dios y a los humanos", señala Gallagher. "Tenemos la capacidad de amar y volvernos hacia Dios; ellos no. Tomaron sus decisiones y odian la imagen de Dios en los seres humanos. A decir verdad, odian a los humanos, es decir, no solo quieren destruirnos espiritualmente, alejarnos de Dios, sino que parecen sentir un placer sádico a la hora de destrozar a las criaturas que todavía pueden volverse hacia Dios, su mayor enemigo. Criaturas que pueden amar. Han rechazado la idea de la bondad y el amor de una forma perversa", puntualiza.

Perfecto día para un exorcismo. (Fotograma promocional de 'El Exorcista', 1973)
Perfecto día para un exorcismo. (Fotograma promocional de 'El Exorcista', 1973)
Los demonios, según Gallagher, exhiben poderes extraordinarios tales como el conocimiento de la vida personal y la clarividencia divina. En una ocasión, uno de los poseídos le reveló la enfermedad por la que su madre murió: cáncer de ovario. "Ese espíritu malvado sabía cómo murieron los padres de otras 15 personas, no solamente cómo lo hicieron los míos", arguye.

Otro caso: una mujer de 30 años que era miembro de un asociación de ritos satánicos y que estaba pensando en retirarse. Fue en ese momento cuando el demonio actuó y entró en su cuerpo. "Estaba en la parte de atrás del coche cuando entró en trance y empezó a vomitar insultos y cosas muy crueles. Al cabo de unos minutos, cayó inconsciente y cuando despertó, no recordaba nada. Después de unos meses, estaba hablando por teléfono y de repente me saltó su voz diciendo: '¡Déjala en paz, cura putero!'. Fue horripilante", explica Gallagher.

Mucha gente ora por mí. No veo al demonio por todas partes, pero el diablo existe

"En general, no es una creencia marginal dentro de la sociedad estadounidense", analiza el psiquiatra. "Es más bien popular. Las encuestas muestran que probablemnete cerca del 60% de la población cree en el demonio. Entiendo que creer en Satanás no es una creencia muy reconfortante que se diga. Existen teorías alternativas. Cuando he visto alguno de estos casos, te das cuenta de que esto claramente no es algo que pueda ser explicado por la psicopatología ni nada de eso", sostiene.

Y a pesar de haber sido testigo del mal durante tantos años, no afirma estar especialmente preocupado de que un día el diablo venga a por él. Se escuda en su fé y en la fe de los demás. "Tengo mucha gente que ora por mí", concluye. "Así como estoy harto de negar que el diablo no existe, no veo al demonio en todas partes".
(https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2018-06-23/nuevo-libro-exorcismo-psicologo-son-reales_1581499/?fbclid=IwAR2YB5-py3IpmPAWhpoMZeJy1splZfxGrYS5OvsPn3cokkr3TqRJA2GGETs)

jueves, 14 de enero de 2016

Si llamas al demonio, él viene luego a cobrar la factura



Acaba de estrenarse la película: “Exorcismo en el Vaticano”, una película en la que se habla de comportamientos demoníacos y se muestran supuestas posesiones o “infectaciones”.

¿Es esto real? ¿Ocurre tal y como lo cuenta la película? En el programa “Fin de Semana” de la Cadena COPE entrevistaron al sacerdote José María Muñoz Urbano, exorcista oficial de la diócesis de Córdoba quien explicó cómo los exorcismos se siguen solicitando, incluso “cada vez más”: “La gran razón es la crisis espiritual que tenemos, cada vez se trata menos el tema de Dios y hoy en día en las Redes Sociales encontramos el tema del espiritismo muy a mano”.

Las consecuencias de todo este juego con lo demoníaco son las posesiones o infectaciones y el sacerdote explica que en Internet se puede encontrar fácil información para güiras y rituales satánicos: “Esto lo tiene un joven a mano y esta jugando con el demonio”.

Se trata de cosas muy serias: La güija es bastante peligrosa. “Un 70% de casos que me encuentro de posesiones o personas infectadas por el demonio es por jugar con la Güija”, explica este sacerdote que muestra que muchas veces se realiza por curiosidad: “por intentar hablar con un difunto…se juega con esto y luego en la casa suceden cosas extrañas… o personas que de repente comienzan a tener un malestar o cosas que no funcionan”.

“Cuando se llama al demonio, él viene a cobrar la factura”, afirma muy serio el sacerdote que muestra que la tarea del exorcista es, en primer lugar: “poner a la persona en gracia de Dios”. “Esto no es magia. Para que Dios pueda curarte y echar los demonios tú tienes que estar cerca de Dios”.

José María Muñoz Urbano explica que con el tema de la “güija” o Charli-charlie…con estas películas la gente se acerca por curiosidad y luego llega la factura. No obstante para saber si hay una posesión o acción demoníaca él recomienda tres criterios: Primero acercarse al párroco que conozca, luego pasar por un psicólogo y finalmente ir al exorcista, si ni el párroco ni el psicólogo ven nada raro. “Algunos ven demonios en lo que son problemas humanos”, concluye el exorcista oficial de Córdoba.
(http://es.aleteia.org/2016/01/13/si-llamas-al-demonio-el-viene-luego-a-cobrar-la-factura/)

domingo, 3 de noviembre de 2013

Sacerdote exorcista dijo que está viendo nuevos tipos de posesiones que antes no veía




Las posesiones no son como las pinta Hollywood.

Un sacerdote católico, compartiendo sus experiencias sobre exorcismos y los enfrentamientos con la realidad del mal en el campus de la Universidad de Illinois, dijo que ha experimentado un comportamiento inusual en los últimos años.

Las cosas que suceden en los exorcismos en que él ha participado no son como los de las películas dice, pero últimamente se está encontrando con fenómenos más extraños.
SU TRABAJO COMO EXORCISTA
El reverendo Vincent Lampert, pastor de la Iglesia católica de San Francisco y Santa Clara en Greenwood, Indiana, es uno de las aproximadamente 50 exorcistas en los Estados Unidos. Fue entrenado como exorcista en el Vaticano.
Lampert, de 50 años, que recibe alrededor de 10 llamadas o correos electrónicos a la semana preguntando sobre exorcismo, dijo que éstos siguen siendo relevantes en los tiempos modernos.
“El objetivo de un exorcista es ayudar a la gente ver el rostro de Dios en sus vidas”, dijo.
Dijo que más de la mitad de las personas que entran en contacto con él acerca de cómo obtener un exorcismo no son católicos.
Lampert dijo que cada obispo está autorizado para realizar el rito de exorcismo y puede otorgar a los sacerdotes la autoridad para llevar a cabo el rito.
Y añadió Lampert que pedía a su arzobispo en Indianapolis, que antes de realizar un exorcismos, el arzobispo rezara por él y la persona que recibe el rito.
LAS DIFERENCIAS CON HOLLYWOOD
Durante el rito del exorcismo, Lampert ordena al demonio se aparte de la víctima.
A diferencia de exorcistas retratados en películas como “El Exorcista” o “The Rite”, dijo Lampert, que él no lleva a cabo exorcismos de personas poseídas en casas abandonadas en la medianoche, sino que a menudo lo lleva a cabo en una capilla, y que no ha visto las cabezas de las personas poseídas dando vueltas o vomitando sustancias verdes.
“Y los demonios no saltan de un cuerpo a otro como se ve en las películas”, dijo.
Sin embargo, quienes participaron en el exorcismo real que dio lugar a la película “El Exorcista”, se encontraron con fenómenos que Lampert dice que no ha encontrado o que recién ahora ve, ver aquí y aquí.
Cuando se llevan a cabo exorcismos, dijo, se convoca al poder de Dios para que llame al espíritu malo para que deje el cuerpo de la persona poseída.
ALGO NUEVO QUE ESTÁ VIENDO
El exorcista del Vaticano dijo que ha experimentado un comportamiento inusual en los últimos años.
Él describió la realización del rito en una mujer con una voz profunda que dijo estar poseída por el demonio Leviatán, quien exhibió un comportamiento animal, incluyendo aullidos y gruñidos.
“Ella se abalanzó sobre mí como un perro salvaje”, dijo.
Cuando Lampert completó el exorcismo, la voz de la mujer cambió de grave a aguda mientras recitaba las palabras: “Dios te salve María, llena eres de gracia”.
“La mujer cambiaba frente a mí más rápido de lo que podía chasquear los dedos“, dijo.
Dijo que una vez vio a una mujer poseída sacudirse violentamente antes de que comenzara a levitar unos 4 o 5 centímetros por encima de una silla durante un exorcismo.
“El diablo, el padre de todas las mentiras, utiliza el ilusionismo o el engaño”, dijo.
Lampert dijo que también ha visto a la gente hablar y comprender idiomas que no habían conocido anteriormente.
Una persona poseída, le arrancó la estola que el sacerdote llevaba en su cuello y la pisoteó, presentando lo que Lampert describió como “una fuerza sobrehumana”.
Y otra persona experimentó lo que Lampert llama percepción elevada: conocer información no conocida previamente.
DISCERNIMIENTO DE LA POSESIÓN DE LA ENFERMEDAD
Aunque algunas personas creen que los exorcismos son reliquias de la época medieval. Lampert dijo que la Iglesia Católica sigue creyendo que el mal existe. El Rito de exorcismo revisado de la iglesia entró en vigor, dijo, en 1999, en sustitución de un texto que había estado en uso desde 1614.
“El tema principal del Nuevo Testamento es el choque entre el reino de Dios y el reino del mal”, dijo.
Lampert añadió que la mayoría de las personas que experimentan una crisis espiritual no están siendo poseídas por un demonio.
Dijo que muchas de las condiciones físicas o mentales, como la epilepsia, el síndrome de Tourette y la esquizofrenia, pueden imitar los síntomas de posesiones demoníacas.
Y él siempre exige que la víctima tenga una evaluación con un profesional de salud mental, y luego se reúne con el profesional acerca de si en él o en ella hay una causa médica o si pasa algo que no se puede explicar, antes de proceder. Dijo que el objetivo general es dar a la persona la ayuda que él o ella realmente necesita.
“La psicología y la religión no deben estar en contradicción entre sí debido a que el objetivo general es proporcionar ayuda a la persona”, dijo.
Fuentes: News Gazette, Signos de estos Tiempos

sábado, 19 de octubre de 2013

Los medios para liberarse de los demonios



El padre Ángel Peña O.A.R., en su libro “Líbranos del Maligno” menciona las cosas que los cristianos y la Iglesia deben hacer para librarse del maligno, así como las cosas que más le disgustan, y por lo tanto que son efectivas contra él.


EXORCISMOS
El exorcismo es una oración por la que, en el Nombre de Jesús, se ordena al demonio para que se aleje de una persona que está endemoniada o tiene un fuerte influjo del maligno. Para hacer exorcismos públicos y solemnes, con el ritual establecido, hace falta que lo haga un sacerdote con permiso del obispo del lugar. Pero hay muchas influencias maléficas como obsesiones, opresiones, o algunos problemas producidos por haber asistido a una reunión satánica o espiritista, en los que la persona no está poseída y, en ese caso, cualquier cristiano, en Nombre de Jesús, puede hacer una oración de liberación. Y ordenar al diablo que se vaya, con tal de que no use el ritual de exorcismo ni interrogue directamente al diablo. Para hacer exorcismo u oración de liberación es recomendable que se haga en equipo y que haya alguna mujer.
Evidentemente, en estos casos hay que discernir si no se trata de una enfermedad sicológica, pues hay personas que se creen poseídas y no lo están en realidad. Las verdaderas posesiones son muy raras. Por eso, es bueno hacer oraciones de liberación y los casos más difíciles, en los que se ve que hay algo más que simple influencia, se los encomienden a los sacerdotes exorcistas.
A este respecto, Monseñor Andrea Gemma, dice que desde el principio de su trabajo pastoral organizó todos los viernes en la noche, en la catedral, una reunión para hacer oraciones de liberación. Al orar por liberación, algunas personas se manifestaban de modo violento o muy extraño y, a estas personas, las atendía personalmente en la sacristía más privadamente. Estas reuniones tenían tanto éxito que la catedral estaba totalmente llena los viernes por la noche.
El mismo obispo Andrea Gemma escribió a todos sus feligreses una carta pastoral el 29 de junio de 1992, estableciendo que en todas las misas de la diócesis, antes de la bendición final, se hicieran oraciones de liberación, que son verdaderos exorcismos.
Mandó que se recitaran las siguientes oraciones:
En comunión con el Papa y con el obispo, recordando agradecidos nuestro bautismo y confirmación, renunciamos a Satanás y a todas sus obras y seducciones.
- Oh María, sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos.
- San Miguel arcángel, defiéndenos del enemigo y ampáranos de todas las asechanzas del maligno. Que Dios te reprima espíritu maligno y tú, príncipe de la milicia celestial, arroja con el divino poder a Satanás a lo más profundo del infierno y también a los otros espíritus inmundos, que vagan por el mundo buscando la perdición de las almas.
Todos sabemos que, en las misas de antes del concilio, se decía al final esta oración a san Miguel arcángel, que es un verdadero exorcismo, y que tiene su origen en una visión que tuvo el Papa León XIII. Vio a la Iglesia amenazada por el diablo y tuvo la inspiración de mandar rezar esta oración como una defensa contra la avalancha del maligno, que ahora vemos cómo ha invadido la cultura occidental en el siglo XX y no sabemos hasta cuándo.
Sobre los exorcismos debemos anotar que nunca han hecho daño a nadie: ni al paciente ni a sus familiares. En cambio, muchas curas médicas son y han sido perniciosas. La influencia o posesión diabólica no son contagiosos. Por tanto, los familiares pueden sentirse tranquilos, si alguien de su familia manifiesta estos síntomas o, incluso, si en su casa se dan fenómenos raros de la presencia del maligno.
Ciertamente que no hay que acusar al diablo de cualquier problema que haya en la familia. Hay que evaluar el caso, pueden ser fenómenos parapsicológicos o producidos por fuerzas ocultas. Por ejemplo, si alguien de la familia ha acudido a reuniones espiritistas o satánicas o se ha iniciado en grupos ocultistas o de magia, podríamos tener un buen indicio del origen diabólico de estos fenómenos.
Durante los exorcismos, se ven cosas increíbles que sobrepasan las fuerzas naturales. Por ejemplo, los ojos de las personas quedan totalmente en blanco y, después, no se acuerdan de nada; sus brazos y piernas pueden doblarse más allá de lo normal. El padre Amorth cuenta el caso de un poseído que subió hasta el techo y se quedó allí durante varios minutos. Algunos dan saltos de varios metros hacia atrás sin hacerse daño. No olvidemos que son fenómenos preternaturales producidos por el poder del demonio y que, por tanto, van más allá de nuestras posibilidades e, incluso, de nuestra imaginación.
El padre Cándido, maestro del padre Gabriele Amorth, dice que en una ocasión invitó a un siquiatra para que le ayudara en un exorcismo. El siquiatra, después de hablar con la joven que iban a exorcizar, escribió una receta y le dijo que tomara esas medicinas. En ese momento, ante la mirada atónita del siquiatra, la joven estiró su brazo, que alargó más de dos metros, agarró la receta y le dijo: Esto no me sirve. Y lo tiró a la papelera. Está demás decir que el siquiatra quedó espantado, ante aquel fenómeno preternatural e insospechado. El padre Cándido se reía de gusto y, a continuación, hizo el exorcismo para poder sacar el demonio. A veces, puede ocurrir que un enfermo siquiátrico esté también endemoniado. Entonces, se necesita del exorcista para sacar el demonio y después del siquiatra para ayudarle en su enfermedad. Otras veces, lo que parecía ser una enfermedad siquiátrica se cura con el exorcismo, pues todo su raro comportamiento se debía al influjo del demonio. Por eso, se cuenta en la vida del beato Francisco Palau, carmelita, que siendo capellán de un hospital de dementes, los exorcizaba a todos; los que tenían influjo satánico, se curaban, y los otros quedaban como estaban.
El obispo Andrea Gemma en su libro Yo, obispo exorcista, afirma que su ministerio de exorcista ha sido de grandes bendiciones para él. Dice: Puedo decir que el ministerio de exorcista me ha dado un gran renovamiento espiritual y la alegría de pertenecer a Cristo y a su Iglesia. Y creo que esto podrían firmarlo todos los exorcistas.
El padre Gabriele Amorth, decía que no le tenía miedo al diablo, sino que era el diablo quien le tenía miedo a él, pues actuaba con el poder de Jesús. Por ello, nunca había recibido daños de parte del demonio.
Es bueno recordar aquí que el patrono de los exorcistas es san Benito de Nursia, declarado así por el Papa Honorio III. La medalla de san Benito es muy poderosa también para protegerse del demonio.
Andrea Gemma cuenta el caso de un millonario industrial de Turín que creía sólo en la fuerza de su inteligencia para sus negocios. Un día comenzó a desvariar y a no darse cuenta de lo que decía ni de lo que hacía. Despreciaba a Dios y a la Iglesia y a todo lo sagrado en general. Buscó en magos y brujas de todo el mundo la manera de curarse, pero solo consiguió que le fueran sacando millones y millones de su gran riqueza, mientras él estaba cada día peor, más arrogante, soberbio y egoísta. No quería saber absolutamente nada de sacerdotes ni de bendiciones. Su rostro, a veces, aparecía terriblemente feo con ojos llenos de odio y a veces tenía una fuerza de león que nadie podía contener. Sus negocios empezaron a venir a menos y todo iba de mal en peor. Un día, al entrar en su fábrica, empezó a gritar como un cerdo y a berrear con un elefante, blasfemando contra todos y tratando de hacer daño a sus 300 obreros. Fue entonces cuando ellos entendieron que su patrón estaba endemoniado… No digo más. Pero me lo trajeron once hombres robustos después de muchas peripecias. Apenas me vio con la estola empezó a amenazarme diciendo: Te la haré pagar, te destrozaré. Comencé a hacerle exorcismo con fervientes oraciones… Finalmente, después de largos sudores, el demonio lo dejó y cayó a tierra con desmayo e inerme, vencido. Nadie se había dado cuenta de que mientras hacía el exorcismo, se habían filmado algunas escenas, grabando su voz y las blasfemias y palabrotas. Cuando despertó, no se acordaba de nada, había olvidado todo y se encontró delante del sacerdote a quien había odiado tanto y amenazado. Estalló en llanto y comenzó a ser desde ese día un corderito y un cristiano totalmente practicante y un verdadero apóstol de Cristo.
Cuando vio las escenas grabadas y se dio cuenta hasta qué punto la soberbia y el orgullo de Satanás le habían llevado, vendió todo y con su familia se fue a un país de África a ayudar a los misioneros y pobres del tercer mundo donde vive ahora.
El ministerio de los exorcistas es tan importante en el mundo actual que en algunas universidades eclesiásticas como el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum de Roma, se han organizado ya varios cursos sobre exorcismos para sacerdotes y seminaristas. No olvidemos que el demonio puede manifestarse de cuatro maneras: posesión (se apodera del cuerpo), vejación (hace sufrir desde el exterior), obsesión (con ideas fijas mentales) e infestación (en cosas, lugares o animales).

OTROS  MEDIOS  DE  LIBERACIÓN
Para liberar a los oprimidos por el diablo tenemos a disposición algunos medios que la Iglesia nos propone.
Para librarse del poder del demonio, dice el exorcista de Roma, Gabriele Amorth: Es importante la frecuencia de los sacramentos y una conducta de vida conforme con el Evangelio. Se toca con la mano el poder del rosario y, en general, del recurso a María Virgen; muy poderosa es la intercesión de los ángeles y de los santos; utilísimas las peregrinaciones a los santuarios… La palabra de Dios es de gran eficacia… Añado la importancia protectora de las imágenes sagradas, tanto sobre la persona como en los lugares: sobre la puerta de la casa, en las habitaciones, en el comedor o en el lugar en que más comúnmente se reúne la familia… He experimentado, muchas veces, la eficacia de la medallita milagrosa, difundida por el mundo en muchos millones de ejemplares, y si habláramos de las gracias prodigiosas obtenidas por esa simple medallita, no acabaríamos nunca.
El padre Mario Boretti, exorcista de la diócesis de Firenze, ha repartido más de cuatro millones de medallas milagrosas y sugiere colocarlas en el coche, en la almohada y en otras partes para que la presencia de María, a través de la medalla, nos proteja de todo poder del maligno.
Un día vino a verme Marcela, que sufría de malestares de estómago punzantes y de un comportamiento que no lograba dominar ni en casa ni en el trabajo: daba respuestas ofensivas sin poder controlarse. Para los médicos no tenía nada. Cuando le puse las manos sobre los párpados, al comienzo de la bendición, mostró los ojos enteramente blancos, con las pupilas apenas perceptibles hacia abajo y estalló en una risa irónica. Apenas tuve tiempo para pensar que allí estaba Satanás, cuando oí que me decía: “Yo soy Satanás”, con una nueva risotada. Poco a poco, Marcela intensificó su vida de oración, se hizo constante en la comunión, y en el rosario diario y en la confesión semanal (¡la confesión es más fuerte que un exorcismo!). Tuvo una progresiva mejoría y se curó sólo después de dos años.
El obispo Andrea Gemma dice: He visto, con frecuencia, cómo una gota de agua bendita, echada a la cabeza del poseído, produce una reacción furibunda con exclamaciones de intenso dolor. Y lo mismo pasa con los óleos benditos, sobre todo, los bendecidos por el obispo el Jueves Santo. Sólo con amenazar tocarlo, ya le hace gritar. He visto cómo la misma Biblia, colocada sobre el poseído, lo atormenta. Una vez, estábamos dos exorcistas rezando por Rosita y le coloqué un texto de la Biblia sobre la columna y, de repente, se tiró a tierra como si le hubiese dado un mazazo… La palabra santa, ¡qué don y qué poder, qué medio tan grande tenemos a nuestra disposición para la liberación! (de los oprimidos por el diablo)… Lo mismo digo del rosario bendito y de las reliquias de los santos. Me habían regalado un pedacito de tela con la que el santo padre Pío de Pietrelcina se había limpiado las llagas. Una vez, la coloqué sobre la columna de una paciente, sin que se diera cuenta, y, de inmediato, tuvo una rabiosa y rapidísima reacción con la acostumbrada frase: Quítamela de encima.
Mi cruz pastoral, que había recibido en mi ordenación episcopal, colocada sobre los poseídos, los hacía temblar de terror… Lo mismo pasaba con mi anillo pastoral, que me había puesto en el dedo el Papa Juan Pablo II el día de mi consagración episcopal y que había sido bendecido por el mismo Papa… Así he comprendido que la Iglesia ha hecho muy bien en multiplicar bendiciones de objetos y personas y lugares. Tenemos agua bendita, sal bendita y aceite bendito… Y ¿qué decir de la santa Eucaristía? Siempre ha sido suficiente la amenaza de ir al sagrario, para hacer temer de ira al espíritu maligno. En casos graves, el poner sobre su cabeza las hostias consagradas hacía que el paciente se arrojase a tierra y quedara inmóvil. Hacer coger al poseso el copón con las hostias consagradas era sentir unos gritos lastimeros tremendos, como si le hubieran puesto un peso enorme, del que pedía ser liberado…
El exorcismo más eficaz es siempre participar en la Eucaristía y recibirla con devoción lo más frecuentemente posible. Sobre la devoción a María, emplearé todo un capítulo. Yo siempre comienzo los exorcismos con el rezo del rosario y no llego al último misterio, cuando los posesos ya están temblando.

LA  VIRGEN  MARÍA
Todos los exorcistas, sin excepción, hablan en sus libros por experiencia propia que acudir a la Virgen María es fundamental en los casos de exorcismos, especialmente en los más difíciles. El poder de María sobre el demonio viene desde antiguo. Por eso, el Génesis 3, 15 dice: Ella te aplastará la cabeza. Algunos teólogos dicen que la rebelión contra Dios fue, precisamente, por tener que aceptar a Jesús como Dios, siendo a la vez hombre y, sobre todo, por tener que ser menos que María, una simple criatura humana, inferior a ellos en naturaleza. De hecho, María es el terror de los demonios y basta pronunciar su nombre, con el de Jesús, para que huyan despavoridos. Cuando se reza el rosario, se manifiestan con violencia, como si les hicieran un gran daño. Por ello, normalmente, en todos los exorcismos suele acostumbrarse a comenzar con el rezo del rosario.
San Luis Orione les decía a los miembros de su Congregación el 4 de diciembre de 1973.
Estamos en la novena de la Inmaculada. Es tan grande el privilegio de la Inmaculada Concepción que este privilegio ha desatado en el demonio una inmensa rabia y odio. Por eso, cuando se quiere saber si una persona está poseída por el demonio, un medio fácil es hacerle repetir “Oh María sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos”. Los posesos dicen el Gloria al Padre, dicen el Avemaría. Pero esta jaculatoria no la quieren repetir… Cuando estaba en América, un día vino un médico, presidente del hospital mayor de Buenos Aires, estimadísimo entre todos los médicos de la capital. Y me dijo: “Tengo una hija endemoniada, hágame la caridad de exorcizarla…” Su hija estaba verdaderamente endemoniada, hablaba en lenguas diversas, que nunca había estudiado y tenía una voz fuerte de hombre…
Me trajo el permiso del arzobispo, fui a la capilla escogida y comencé el exorcismo. La niña corría entre las bancas como una serpiente, pasaba entre los bancos con rapidez, pero no podía salir; porque las puertas estaban cerradas. La amarraron y no me fue posible hacerle decir:  “Oh María sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos”. Ella decía algunas letras: ía… cado… bida: pero no repetía la jaculatoria entera. Al fin, el Señor la liberó.
Hice otro exorcismo a una novicia convertida del protestantismo. Algunas religiosas vinieron a decirme que estaba endemoniada… Ella recibía la comunión todas las mañanas y el demonio la obligaba a tirar la hostia santa en un lugar indecente. Cuando le echaba agua bendita, gritaba como si le echara plomo fundido. Tampoco a ella pude hacerle repetir la jaculatoria de María.
Por eso, cuando seáis sacerdotes, si os llaman para hacer exorcismos, os doy una señal clara para reconocer si son o no endemoniados, pues podría ser histerismo o pueden darse extraños fenómenos nerviosos o enfermedades, que la ciencia puede explicar y, a veces, curar. La señal es: Si repite la jaculatoria: Oh María sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos, estad tranquilos, no está poseído, es una enfermedad; pero, si no la repite, estad seguros que el diablo ha tomado dominio de su cuerpo. Hay otras señales como hablar en lenguas extrañas, conocer cosas a distancia, etc.
El obispo Andrea Gemma escribe: Un día me trajeron a un jovencito de trece años, llamado Pascualino, llevado con dificultad por dos hombres robustos en un silla y acompañado por su madre. El chico no podía caminar solo, a pesar de que los médicos no habían encontrado en él nada malo. El calvario de la familia había comenzado varios años antes, desde que Pascualino estaba en el vientre de su madre. Me dijo su madre que, cuando era muy niño todavía, tenía el vientre tan hinchado y duro que parecía de piedra. Los médicos lo operaron y no encontraron nada malo. Todo estaba normal.
Era un caso de maleficio que le hicieron a su madre, cuando el niño estaba todavía en su vientre. Por eso, cuando empecé a orar por el chico, su madre comenzó también a sufrir inexplicables dolores. Así estuve rezando por él cada semana, durante algún tiempo. Después de varias sesiones de oración, parecía que no había adelanto en su curación. Hasta que llegó un día en que yo estaba en Sicilia, invitado a predicar en el santuario de Nuestra Señora de la Consolación de Paterno (Catania) y, antes de tomar el avión en el aeropuerto de Catania para regresar a mi casa en Iserna, quise visitar la Roca de Belpasso, un lugar mariano donde se cree que se apareció la Virgen María. No tenía mucho tiempo y me recogí en oración intensa. Le hablé a María de Pascualino. Mi oración estaba llena de esperanza.
Al día siguiente, después de haber descansado toda la noche en mi casa, sonó el teléfono y me dijeron con alegría que Pascualino caminaba y que estaba libre del poder del demonio. Algunos días después, Pascualino vino con sus familiares a visitarme para poder constatar personalmente el milagro realizado después de la fervorosa oración que había hecho ante la Roca de Belpasso. Fue para todos una alegría increíble y un milagro extraordinario.
El poder de intercesión de María es muy poderoso contra el poder del maligno. El mismo obispo Andrea Gemma ha afirmado en repetidas ocasiones que el demonio le ha dicho que si no fuera, porque la Virgen lo protege, lo habría aplastado hace mucho tiempo.
Un día, en pleno rito de exorcismo, el pobre paciente estaba en el colmo de su desesperación a causa de que le echaba agua bendita, lo ungía con óleo bendito y, sobre todo, invocaba a María. Entonces, empezó a llorar, gritó volviendo la cabeza hacia la imagen de María (no los ojos), y dijo con una afirmación amarguísima para él: Ella lo hace todo.
Eso es lo que muchos santos, como san Bernardo, han dicho hace siglos: Cristo ha querido hacerlo todo por María, como si dijera que Jesús se da el gusto de darnos todas las gracias y bendiciones por medio de María. Por eso, suele decirse que María es la mediadora o medianera de todas las gracias.
La historia de veinte siglos de catolicismo no es más una resplandeciente confirmación de esta soberana decisión de Dios: Todo por María. Sentirlo decir por el demonio ha sido una de las más grandes alegrías de mi vida religiosa y sacerdotal, y la confirmación de un programa de vida que es mío desde siempre.
Por eso, hay que recomendar a todos los liberados del poder del maligno que amen mucho a María y recen el rosario. El rosario, según decía el santo padre Pío de Pietrelcina, es un arma formidable contra Satanás.
María Simma, la conocida mística austriaca, que tenía el carisma de ver a las almas del purgatorio, que se le aparecían para pedirle ayuda, dice: Un día estaba sentada en mi casa en un sillón y tomé el rosario para rezarlo. Como tuve que salir un momento de la habitación, dejé el rosario sobre el sillón. Al regresar, lo encontré anudado de modo increíble. No podía quitar los nudos. Entonces, le dije a Satanás: Estúpido, o me deshaces ahora mismo los nudos o te saco inmediatamente diez almas del purgatorio. Ante mis ojos asombrados, los nudos se desataron y yo pude continuar rezando el rosario. Cuando veo alguna interferencia de Satanás en mis cosas, le ordeno en el Nombre de Jesús y me obedece inmediatamente[9].
Ciertamente, el rosario es una de las cosas que más desagrada a Satanás.

¿QUÉ  DESAGRADA  MÁS  A  SATANÁS?
El padre Pellegrino Ernetti en su libro Catechesi di Satana, recomendado por el cardenal Pío Laghi, prefecto de la Congregación para la Educación católica, nos hace un resumen de lo que más desagrada al diablo. Todo ello, tomado de lo que dice el propio demonio por boca de los posesos, al realizar exorcismos y ordenarles en el nombre de Jesús que digan lo que más le desagrada. Esto ha sido registrado en grabadoras y delante de algunos de los colaboradores del padre Ernetti. El demonio dice literalmente que le desagrada:
La confesión.- ¡Qué estúpida invención! ¡Cuánto daño me hace! Me hace sufrir… Aquella sangre… Es mi dolor más atroz. Pero he encontrado sacerdotes que no creen es la confesión y mandan a los cristianos a recibir al falso Dios en pecado… ¡Cuántos sacrilegios hago cometer!
La comunión.- Aquí me encuentro desarmado. No tengo fuerzas para luchar. Los que se alimentan de esta carne y beben de esta sangre se hacen fortísimos contra mí, se hacen invencibles a mis seducciones y tentaciones. Parecen diferentes a los otros, parece que tienen una luz especial y me rechazan rápidamente y se alejan de mí y me rechazan como a un perro… ¡Qué tristeza! ¡Qué dolor! Pero yo los persigo ferozmente y muchos van a comer la hostia en pecado… ¡Qué alegría para mí!
La adoración al Santísimo.- Adorar un pedazo de pan ¡Cuántos insensatos pierden horas y horas, día y noche, de rodillas, adorando un pedazo de pan, escondido en una caja sobre el altar del falso Dios! ¡Cuánta rabia me dan estas personas! ¡Cuánta rabia me dan estas adoraciones irracionales!
El rosario.- Odio el rosario, ese utensilio gastado y podrido de aquella Mujer (se refiere a la Virgen). El rosario es para mí como un martillo que me golpea la cabeza. Es la invención de los falsos cristianos, que no me obedecen y siguen a aquella Mujer. En vez de oírme a mí, que reino en todo el mundo, se van a rezar a aquella Mujer, mi primera enemiga con esa cosa (rosario)! ¡Me hacen tanto daño!
Las apariciones de María.- Mi gran dolor de este tiempo son las continuas apariciones de esta Mujer en todo el mundo. En todas las naciones se aparece y me persigue, quitando de mis manos tantas almas, millares y millares, por oír sus falsos mensajes, por suerte me defienden algunos obispos y sacerdotes que no creen.
El Papa.- Lo que mayormente me destruye es la obediencia a aquel hombre vestido de blanco (el Papa), que manda en nombre del falso Salvador y Redentor. ¡Obedecer a un hombre que ama a aquella Mujer, que me persigue desde siempre! ¡Qué vergüenza! Parecen ovejas, conejos, asnos… ¡Qué vergüenza! Es odioso a mis seguidores el polaco que ama a la Mujer y que propaga el rosario como su oración preferida.
Religiosas contemplativas.- Me preocupan mucho aquellas siervas con la cabeza cubierta, que abandonan todo para recluirse dentro de cuatro muros y sacrificar todo por Dios.
Día y noche, ellas se mortifican, no duermen lo suficiente, no comen según las necesidades del apetito y del cuerpo, no hablan libremente en todas partes, rezan, cantan… De estas religiosas claustrales tengo miedo, un miedo terrible. Son mis enemigos más terribles y aguerridos, me quitan de las manos muchas almas de toda clase y condición. ¡Qué enemigos tan terribles! Cuando comienzan a rezar por la conversión de un alma, son tenaces.
Resumiendo, lo que más le desagrada es:
- La confesión, donde Cristo lava nuestras almas con su sangre preciosa.
- La Eucaristía, que nos alimenta con el Cuerpo y la Sangre de Jesús.
- La adoración eucarística, donde continuamos la unión con Jesús.
- El amor a María y el rezo del rosario.
- Las apariciones de la Virgen, que nos llevan a la conversión.
- La obediencia al Papa, representante de Jesús en la tierra.
- La oración de las almas contemplativas.
Por el contrario, dice el padre Pellegrino, que lo que más le agrada es:
- La profanación de las hostias consagradas.
- El aborto, que es la matanza de niños inocentes.
- La droga, que hace alocarse a los jóvenes.
- El divorcio, que destruye a las familias.
- Las faldas cortas y los vestidos indecentes de las mujeres.
- Los eclesiásticos que niegan su existencia…

viernes, 16 de agosto de 2013

Buscan exorcistas para México: cada vez hay más posesiones

Wicca y paganismo


El fenómeno está muy relacionado con el culto al ídolo demoníaco llamado "Santa Muerte", a la religión "wicca" y al esoterismo

Las posibles influencias y las posesiones diabólicas se han disparado en México.  Los diferentes encargados de oficiar los exorcismos se han visto desbordados en los últimos años por el aumento de casos en todo el país.

Por tales motivos, la arquidiócesis primada de México, que encabeza el cardenal Norberto Rivera Carrera, acaba de concluir el Décimo Congreso de Exorcistas y Auxiliares de Sanación, en donde se capacitó a sacerdotes de la propia arquidiócesis primada y de todos el país así como a fieles laicos para atender a feligreses con posibles influencias o posesiones demoníacas.

Sacerdotes expertos

El sacerdote Pedro Mendoza Pantoja, uno de los organizadores del encuentro explicó a Aleteia-El Observador  que existen tres principales campos de acción del demonio: la tentación, la influencia y la posesión. “Lo más común, puntualizó, es la tentación y la influencia demoniaca, en tanto que la posesión es rarísima”.

En los años que lleva como exorcista, el Padre Mendoza Pantoja aseguró que jamás ha realizado un exorcismo por posesión diabólica. Afirma que a los sacerdotes les falta preparación en este tema, pues deben contar con las herramientas para detectar si se trata «de una simple enfermedad, una influencia demoniaca o puede haber influencia sin que llegue a ser posesión; o si realmente hay una posesión, además de una influencia demoniaca».

Los asistentes a este encuentro trabajaron en temas como “El Diablo, realidad o superstición”, “El Maligno, fuente de todo mal, “El Magisterio de la Iglesia y el ritual del exorcismo” y “Las medicinas alternativas y la acción diabólica”. Por su parte, el religioso François Marie Dermine expuso la fenomenología de la presencia diabólica y su discernimiento, así como riesgos y errores relativos al exorcismo, entre los que destaca interrogar al demonio.

Para los sacerdotes promotores de este encuentro, “el exorcista debe tener estudios en psicología, desarrollo humano, debe ser piadosos, sabios prudente e íntegro de vida”. Indicaron que en todas las diócesis deberían tener al menos un exorcista por vicaría, pero esto no siempre sucede.  Se calcula que hay un déficit de un 50 por ciento de sacerdotes que podrían dedicarse a esta labor, lo que implica que muchos casos queden sin ser sanados.

Derrotar al maligno

El rito es relativamente breve y consiste en bendiciones con agua bendita, oraciones y un interrogatorio al diablo en el que el exorcista exige saber el nombre del demonio y cuándo saldrá de la persona a la que posee. Sólo un sacerdote autorizado por un obispo puede efectuar un exorcismo, y el derecho canónico especifica que el exorcista debe estar "dotado de piedad, conocimiento, prudencia e integridad".

A México –dijeron los organizadores del encuentro anual-- le urge tener más sacerdotes exorcistas “pues el crecimiento de cultos como el de la Santa Muerte o de prácticas como la adivinación, la brujería y prácticas esotéricas está aumentando en la sociedad, con lo cual se abren infinitas puertas para influencias o posesiones demoniacas”.

Un caso que dio la vuelta al mundo

El padre Juan Rivas, legionario de Cristo, ha contado la historia del hombre que en la Plaza de San Pedro encontró al Papa Francisco. Cuenta el Padre Rivas: “Un día  me encuentro en Morelia con un señor que yo no conocía, que nunca había visto, y me empieza a contar de sus experiencias espirituales muy fuertes, y me dice: ‘Padre, la violencia está relacionada con el aborto. La Virgen está muy triste porque en México, en la capital, donde Ella misma vino a arrojar a Satanás y a acabar con los sacrificios humanos, ha vuelto México a los sacrificios humanos’”.

Más aún, este individuo, que hoy se sabe que es el endemoniado en silla de ruedas que el padre Juan Rivas llevó al Vaticano el día de Pentecostés de 2013 y sobre el cual el Papa Francisco oró imponiéndole las manos, le hizo en 2012 esta observación: “Padre, me puse a investigar: para mayo de 2011 había habido 40 mil abortos, y el número de crímenes violentos era más o menos el mismo: por arriba de los 40 mil abortos conocidos; y va a seguir la violencia mientras no se revierta el aborto,  y va a haber tanta violencia en proporción del aborto”.

Los demonios hablan de México

Ángel es el nombre del mexicano de 43 años de edad, esposo y padre de familia, que desde hace algunos años viene padeciendo la posesión diabólica, y que ya ha sido sometido a numerosos exorcismos por distintos sacerdotes autorizados, hasta el momento sin lograr la liberación.

El cardenal emérito de Guadalajara, monseñor Juan Sandoval Íñiguez, le dio a Ángel las cartas necesarias para facilitarle el acceso al Papa y para que el más autorizado exorcista de la Iglesia, el italiano Gabriele Amorth, lo recibiera.

Y como los medios de comunicación ya sabían del caso, estuvieron muy al pendiente; de ahí que el propio padre Amorth, después de una sesión de exorcismo sobre Ángel, dijo a la prensa que son cuatro los demonios metidos en el cuerpo de este hombre, y que  durante el exorcismo  revelaron que están ahí en razón de que se aprobó en la ciudad de México  el aborto en el 2007; es decir, que esta posesión es una consecuencia y un signo de lo que está pasando en el país.

Igualmente, que Dios y la Santísima Virgen están muy agraviados por haberse aprobado la ley del aborto en la ciudad de México, y que el Cielo ha permitido que por cada aborto pueda haber un homicidio por parte del crimen organizado en el país, lo cual era la tesis del propio Padre Rivas.