San Miguel Arcángel pesando las almas en el Juicio Final
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miércoles, 23 de enero de 2013

Los terrores del Infierno






"Así será el fin del mundo; los ángeles saldrán y sacarán a los malos de entre los justos, y los arrojarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el crujir de dientes".
San Mateo 13:49-50 


La doctrina del infierno es una de las más olvidadas de toda la Escritura. Cuando hoy se menciona el infierno, generalmente es ridiculizado, como si toda la idea del infierno estuviera tan pasada de moda que sólo los ingenuos e ignorantes pudieran creer que un lugar así realmente exista. Esto no es difícil de entender. El hombre natural aborrece la idea de tener que dar cuenta de su vida delante de un Dios santo, él (el hombre natural), ama el pecado y no quiere vivir sin él. La mente no regenerada presenta una objeción tras otra con tal de no encarar la realidad del infierno.

El ser humano vive su vida pensando que si ignora una dificultad por un determinado tiempo puede que ésta desaparezca. Hasta los líderes religiosos tenidos por conservadores comienzan ahora a atacar la idea del infierno. Dejemos que los hombres hagan lo que les plazca, seguros de que las frívolas objeciones de los necios no conseguirán destruir la realidad del infierno. En medio del clamor que busca aniquilar el infierno están aquellos que creen que la Biblia es verdad, estos deben pararse y hablar. Meditar en los terrores del infierno puede ser uno de los ejercicios mas importantes que puedas hacer en esta vida. Si "el que oye el sonido de la trompeta no se da por advertido, y viene una espada y se lo lleva, su sangre recaerá sobre su cabeza" (Ezequiel 33:4). Pido el favor de que el lector se tome el tiempo de leer este librito hasta el final.

¿Por qué debería uno preocuparse por el infierno? ¿Por qué gastar tiempo leyendo sobre el infierno? Son varias las razones que nos muestran el beneficio de hacerlo: Oír de los terrores del infierno puede chocar a la consciencia y despertarle de su falsa seguridad. Saber del infierno contribuye a detener al hombre de su camino de pecado. Tanto el piadoso como el malvado son persuadidos de no pecar cuando recuerdan regularmente los terrores del infierno.
Conocer los terrores del infierno puede ayudar a despertar a aquellos que piensan que son salvos sólo porque creen en Cristo o en los hechos del Evangelio, pero que no son realmente salvos sino que están camino del infierno, sin saberlo. Predicar la doctrina del infierno es beneficioso tanto para creyentes e incrédulos por igual, como será demostrado.


¿Por qué las personas no tienen miedo del infierno?
Parece que hoy hay una real carencia de miedo a la realidad del infierno. Esto afecta tanto a aquellos que asisten a la iglesia como a los que viven en el mundo. La gente no teme el infierno, ¿por qué? Una persona no tendrá miedo de un león cuando es un cuadro en la pared. ¿Cómo es esto? 
Bueno, se trata sólo de una pintura. Sabe que no es real. Pero si esa persona fuera dejada sola en la jungla y se topara cara a cara con una león real, rugiendo ferozmente, entonces se llevaría un susto de muerte.
La consciencia del ser humano tocante al infierno es semejante a la del hombre que sólo ve un león pintado en un cuadro. Sin embargo, oímos del infierno en la Biblia. Sabemos que el Señor Jesús habló del infierno. De hecho, Cristo habló más del infierno que de ninguna otra cosa en las Escrituras. ¿Cómo es que los hombres no creen que el infierno es real? Porque no han escuchado lo suficiente sobre él. No han estudiado todo lo que la Biblia enseña sobre el tema.

No es lo que oímos solamente lo que contribuye a forjar nuestra creencia, lo que no oímos también contribuye a formar nuestro sistema de creencias. Únicamente el Espíritu Santo puede presentar a nuestros corazones los terrores del infierno de tal modo que los sintamos tan reales como nunca antes. 
La doctrina del infierno ha sido usada por Dios en la conversión de pecadores más que ninguna otra de las Escrituras.
Ora para que, mientras lees este tratado, el Espíritu Santo pueda mostrarte el infierno tan auténticamente real como es. 





LA NECESIDAD DEL INFIERNO

Muchos de los que hoy día se burlan del infierno, probablemente lo hacen por varias razones. Primariamente se trata de un deseo de estos de continuar en sus propios caminos de pecado sin tener sus conciencias preocupadas con la idea de las consecuencias de sus acciones. No quieren oír que lo que están haciendo está mal. No quieren oír que sus pecados serán castigados. Alguien pudiera objetar:

"El tormento eterno en el infierno, ¿no es inconsistente con un Dios misericordioso y amante?
¿Cómo puede un buen Dios castigar a la gente en el infierno para siempre?"

Un malentendido del carácter de Dios y de la naturaleza del pecado puede llevar fácilmente a este tipo de preguntas. ¿Por qué es necesario el infierno? Examinemos algunas razones que nos hablan de su necesidad. La pecaminosidad del pecado y la santidad de Dios. La dificultad que la mayoría de la gente tiene a la hora de comprender la necesidad del infierno está relacionada con su incompleto e inadecuado entendimiento de lo terrible que es el pecado y de lo glorioso que es Dios.

No vemos el mal tan grande que hay en el menor de los pecados ni entendemos la santidad de Dios, su justicia y su ira. Si viéramos el pecado como la maldad más grande en el mundo y nos diéramos cuenta de que cada pecado es un rechazo del gobierno de Dios sobre nosotros, una burla, una bofetada en su rostro, lanzarle estiércol a Él, comenzaríamos a comprender un poco de lo que nuestro pecado representa para Dios. Cada vez que pecamos erigimos un dios rival en nuestro corazón, en la forma de nosotros mismos o de nuestro vicio más querido. El pecado rechaza al Creador como Dios y pone la criatura en su lugar. Si pudiéramos entender la santidad de Dios y lo que significa ser santo, puro, perfecto, justo, incontaminado, limpio hasta del menor pecado, tendríamos una idea mejor de por qué Dios aborrece tanto el pecado. La santidad absoluta no puede tolerar el menor de los pecados. "Muy limpio eres de ojos para ver el mal, ni puedes ver el agravio" (Habacuc 1:13).

Si pudiéramos comprender la gloriosa santidad de Dios y su pureza, así como la abominable naturaleza del pecado, entonces no tendríamos problemas con la necesidad absoluta del infierno. "Más engañoso que todo, es el corazón, y sin remedio; ¿quién lo comprenderá?" (Jeremías 17:9). El corazón humano está enfermo, es malvado, engañoso. La corrupción del corazón hace que el ser humano sea engañado respecto a la fealdad del pecado y muchas otras cosas más.

La naturaleza infinita de Dios. Para entender lo que el pecado es realmente tenemos que verlo a través de los ojos de Dios. Dios es un ser infinito y eterno. Cada acto pecaminoso es cometido contra un Dios infinito y santo.
Con cada pecado destronamos a Dios y nos colocamos a nosotros mismos por encima de Él. En cada pecado se encierra esta cuestión: "¿Cuál es la voluntad a cumplirse, la de Dios o la del hombre? Mediante el pecado, el hombre coloca su voluntad por encima de la del Señor, de tal modo que pone a Dios como basura bajo sus pies". Un solo acto pecaminoso cometido contra un Dios santo e infinito merece castigo infinito. Es un mal infinito ofender a un Dios infinito, incluso una sola vez. La justicia divina. Un solo pecado contra Dios obliga a Dios a vindicar su nombre y su justicia mediante un castigo tan completo como sea debido. Dios puede y quiere vindicar su justicia. Lo promete en Romanos 12:19, donde se dice: "Amados, nunca os venguéis vosotros mismos, sino dar lugar a la ira de Dios, porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor".

Uno de los predicadores más grandes que jamás haya existido, Jonathan Edwards, escribió: "La gloria de Dios es el mayor bien; es el fin supremo de la creación, es de más importancia que cualquier otra cosa. Pero hay un modo mediante el cual Dios se glorificará a si mismo, a saber, la destrucción eterna de los impíos, que glorificará Su justicia. Entonces se presentará como un gobernador justo de este mundo. La justicia vindicativa de Dios se presentará estricta, puntual, asombrosa, terrible y por tanto gloriosa".





UNA DESCRIPCIÓN DEL INFIERNO

El infierno es un horno de fuego inextinguible, un lugar de tormento eterno, donde sus víctimas son atormentadas tanto en sus cuerpos como en su mentes, conforme a sus naturalezas pecadoras, los pecados actuales cometidos y la cantidad de luz espiritual ofrecida y rechazada por ellos. El infierno es un lugar de donde la misericordia y la bondad de Dios han sido retiradas; donde la ira de Dios es revelada como un fuego consumidor, terrorífico; donde los impíos viven con sus vicios sin poder realizarlos en un tormento sin fin.

En Mateo 13:47-50, el Señor Jesús narró una parábola sobre el juicio. En los versículo 49 y 50, el Señor describe el destino de los malvados: "Así será el fin del mundo; los ángeles saldrán y sacarán a los malos de entre los justos, y los arrojarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el crujir de dientes".

Al examinar las palabras del Señor lo primero que deberíamos notar es que el infierno se describe como un horno de fuego. El horno de Nabucodonosor (del que se nos habla en el Antiguo Testamento) fue calentado siete veces más de lo acostumbrado y es descrito como "un horno de fuego ardiente" (Daniel 3:23). Juan el Bautista habló de "fuego inextinguible" (Lucas 3:17) y Apocalipsis describe el infierno como "lago de fuego que arde con azufre" (Apocalipsis 19:20).
¿Podemos, realmente, imaginarnos el horror del cual hablan estas palabras? Imagina cada parte de tu cuerpo expuesta al fuego al mismo tiempo, de modo que cada fibra de tu ser sienta el intenso tormento de ser quemado.
¿Cuánto tiempo aguantarías semejante castigo? Cristo dice que "allí será el llanto y crujir de dientes". Los impíos llorarán y crujirán los dientes al tener que soportar el dolor y el sufrimiento más intenso que jamás hayan sentido de unas llamas que les consumen constantemente cada parte de su cuerpo. No habrá alivio.
Jonathan Edwards describe en lenguaje gráfico como serán las llamas del infierno: "Algunos de ustedes han visto edificios incendiados; imaginen, por lo tanto, cuán poca ayuda a la hora de sofocar las llamas podrían ofrecen si se encontraran en medio de tan grande y voraz fuego. Han visto a menudo una araña o cualquier otro insecto arrojado en pleno fuego y observado lo rápido que sucumbe a la fuerza de las llamas. No se presenta una larga batalla, no hay lucha contra el fuego, ninguna fuerza puede oponerse al calor o escapar de él, el insecto inmediatamente se rinde y cede, el fuego toma posesión de él, y enseguida se convierte en una chispa de fuego.
Aquí tenemos una pequeña imagen de lo que tú serás en el infierno, a menos que te arrepientas y acudas a Cristo.
Consolarte a ti mismo imaginando que podrías soportar los tormentos del infierno tanto como puedas sería como si un gusano, a punto de ser arrojado a un horno candente, se preparara y fortaleciera a sí mismo, dispuesto a combatir las llamas".

El infierno también se describe como un lugar de tinieblas. El Señor Jesús habla de un invitado que se presentó a una boda sin traje y fue arrojado a "las tinieblas de afuera" (Mateo 22:13). Judas escribe de aquellos que están en el infierno, "para quienes la oscuridad de las tinieblas ha sido reservada para siempre" (Judas 13). Christopher Love dice en su libro Hell's Terrors (Los terrores del infierno): "La oscuridad es terrible y los seres humanos están preparados para temer más las tinieblas que la luz: el infierno, por consiguiente, es descrito con esta imagen terrible para hacer que los corazones tiemblen, pues se trata no sólo de tinieblas, sino de la más oscura de las tinieblas".

El infierno es comparado a Tofet en Isaías 30:33. Tofet era el lugar donde los judíos idólatras sacrificaban a sus hijos al dios pagano Moloch, arrojándolos al fuego dispuesto para ello. Día y noche se oían en ese lugar quejidos y lamentos, como día y noche se oirán quejidos, lamentos y llanto en el infierno. Isaías habla de "el soplo del SEÑOR, como torrente de azufre" encendiendo el infierno. Hay suficiente evidencia en la Escrituras para demostrar que Dios mismo será el fuego del infierno. Hebreos 12:29 dice: "Nuestro Dios es fuego consumidor". Los impíos de la tierra ignorantemente bailan de alegría cuando el predicador habla del amor y misericordia de Dios, pero no se beneficiarán ni de lo uno ni de lo otro si no se arrepienten. Para ellos Dios será fuego consumidor. Hebreos 10:30-31 advierte: "Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza, yo pagaré. Y otra vez: El Señor juzgará a su pueblo. ¡Horrenda cosa es caer en las manos del Dios vivo!" ¡Es horrendo, terrible, caer en las manos del Dios vivo!
Pecador, tú no escaparás del infierno. Dios será tu infierno y su ira te consumirá y será derramada sobre ti todo el tiempo que El exista. "¿Quién conoce el poder de tu ira?" (Salmos 90:11). Por cuanto Dios mismo será el fuego del infierno, las palabras no pueden expresar los terrores de los condenados al infierno. "No hay razón para temer que, quizá, los ministros del Evangelio expongan este asunto más allá de lo que realmente es; semejante posibilidad no es tan temible como se pretende... Más bien, tenemos motivos para suponer que después de haber dicho todo lo que es posible, todo lo que hemos dicho o pensado no es sino una pálida sombra de la realidad".

En Lucas 16:19-26 Cristo habla de dos hombres. Uno de ellos era rico (tradicionalmente conocido por Divas o Epulón); el otro era pobre (por nombre Lázaro). Ambos murieron. El pobre fue llevado por ángeles al cielo y el rico fue al infierno. El rico no fue a tal lugar por ser rico, ni el pobre al cielo por ser pobre. El Señor muestra mediante esta historia de contrastes que nuestras circunstancias pueden cambiar drásticamente cuando pasamos del tiempo a la eternidad. No debemos ser tan tontos como para pensar que porque Dios no nos haya tratado duramente en esta vida no lo vaya a hacer después de la muerte. El lugar de morada eterna de ambos hombres fue el resultado de la condición de sus corazones delante de Dios mientras vivían en la tierra. Lázaro fue un verdadero seguidor de Dios, no así Divas.

Queremos notar cuidadosamente lo que la Escritura dice acerca de Divas y su condición, pues tenemos mucho que aprender de él sobre el infierno. Los versículos 23 y 24 indican que Divas estaba "en tormento". ¿Cuál es el significado de estar en tormento? Este tormento, se refiere por igual al tormento padecido por el cuerpo como por el alma. Como hemos visto, el cuerpo humano será atormentado en un horno de fuego. Cada parte del cuerpo sentirá el dolor ocasionado por ese fuego.
Personas con fuerte dolor de estómago pueden sentir gran agonía debido a ello, pero el dolor del infierno será mucho más grande. Se dice que a veces la muerte por cáncer causa dolor supremo en el cuerpo, pero el dolor en el infierno será peor todavía. Si tu cuerpo padeciera varios y dolorosos males al mismo tiempo, aún no comenzarías a acercarte al dolor de los condenados en el infierno.

La consciencia del ser humano también será atormentada en el infierno. La consciencia es el gusano que no muere, del cual habla la Escritura (Marcos 9:48; Isaías 66:24). A Divas se le dice: "recuerda que durante tu vida". Los hombres serán atormentados físicamente con un dolor intenso, pero también serán atormentados por su propia memoria. Recordarán las veces que escucharon la alarma y, no haciéndole caso, se burlaron de ella. Recordarán las veces que fueron advertidos y llamados a arrepentirse, o que se les dijo que era imposible recibir las bendiciones del cielo sin someterse a Cristo como Señor, pero no hicieron caso. Serán atormentados al ver, a distancia (tal como lo hizo Divas), las glorias del cielo y saber que están condenados para toda la eternidad. Serán atormentados por deseos insatisfechos (Divas no puede recibir ni siquiera una gota de agua que refresque su lengua). Serán atormentados por el hecho de saber que nunca escaparán del infierno (a Divas se le dice: "de modo que los que quieran pasar de aquí a nosotros no puedan"). Serán atormentados por los gritos, lamentos y maldiciones de los condenados a su alrededor. El tormento más cruel que un hombre pueda experimentar aquí en la tierra es como la picada de una mosca comparado a los tormentos del infierno.
Jonathan Edwards, en un sermón sobre El castigo futuro de los impíos, habla de cómo éstos son incapaces de encontrar un solo momento de descanso en el infierno:

"No hallarán nada que alivie sus penas en el infierno. Nunca encontrarán un lugar de reposo allí; ningún rincón secreto que sea más fresco que los demás, donde puedan tener un poco de reposo, una pequeña reducción de la gravedad de su tormento. Jamás encontrarán un arroyo o fuente de agua fría en ninguna parte de aquel mundo de tormento; no, ni siquiera una gota de agua que calme sus gargantas. No tendrán compañero que les dé un mínimo de consuelo, u ofrezca un mínimo bienestar. No encontrarán lugar donde puedan estar y descansar y tomar aliento, siquiera por un minuto, porque serán atormentados con fuego y azufre. No tendrán descanso ni de día ni de noche por los siglos de los siglos".





LA ETERNIDAD DEL INFIERNO

El aspecto más terrorífico del infierno es el de su duración. El infierno es eterno, es decir, para siempre, sin fin. ¿Puedes entender la eternidad? Ninguna fórmula o ecuación matemática puede explicarla. Tu mente no puede concebir la eternidad, y, sin embargo, es real a pesar de todo. Este solo aspecto del infierno debería hacer que los hombres gritaran en arrepentimiento. No es extraño que los escépticos de todos los tiempos hayan atacado la naturaleza eterna del infierno, sustituyéndola por doctrinas como la aniquilación de los incrédulos. Echemos una mirada más a las Escrituras para verificar la naturaleza eterna del infierno y tratar de entender mejor la eternidad. Después miraremos por qué tiene que ser eterno el infierno.

"Y el diablo que los engañaba fue arrojado al lago de fuego y azufre, donde también está la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos" (Apocalipsis 20:10). Este versículo nos muestra con claridad la duración del infierno. El infierno es por los siglos de los siglos. ¿Podría usarse una afirmación más tajante que esta? Si el Espíritu de Dios quiso comunicar a los seres humanos la naturaleza eterna del infierno, ¿que puede comunicar esto mejor que la expresión "por los siglos de los siglos"? La Escritura no contiene otra mayor expresión que denote eternidad sino "por los siglos de los siglos", porque es la misma afirmación que se aplica a la existencia eterna de Dios mismo: "Al que está sentado en el trono, al que vive por los siglos de los siglos" (Apocalipsis 4:9). ¿Hay quien dude de que Dios vivirá por toda la eternidad? ¿Por qué, entonces, dudas que el infierno permanecerá toda la eternidad siendo que se utiliza la misma expresión para ambos?

No es mucha la idea que podemos hacernos de esta cuestión, pero, para ayudarles en su manera de concebirla, imagínense en medio de una hoguera o de un gran horno, donde su dolor sea mucho más grande que el ocasionado por el roce accidental de un carbón ardiendo, puesto que su calor es superior. Imaginen también que sus cuerpos sean retenidos en ese lugar durante un cuarto de hora, en plena consciencia, ¡cuán grande el horror de entrar en semejante horno! ¡Y que largo les parecería ese cuarto de hora! Después de haberlo soportado durante un minuto, que insufrible sería pensar que todavía faltaban otros catorce. Pero, ¿cuál sería el efecto producido en sus almas, si ustedes supiesen que tendrían que permanecer en ese tormento durante veinticuatro horas... o un año entero... o miles de años? Oh, entonces, cómo se hundirían sus corazones si supieran que habrían de sufrirlo año tras año, ¡qué no habría final! ¡Sin llegar nunca al final! ¡Que después de un millón de millones de siglos, su tormento no estaría más cerca de su final que al principio, y que nunca serán liberados! Pero el tormento en el infierno será inmensamente superior a lo que esta ilustración representa.

"El Señor Jesús, describiendo el día del gran juicio final, se refiere a la separación de los impíos de los justos con estas palabras: "Y éstos irán al castigo eterno, pero los justos a la vida eterna" (Mateo 25:46).

¿Hay alguien que niegue que el cielo exista eternamente? ¿Tendrá fin algún día futuro, la bendición de los justos en el cielo?
Naturalmente que no; sin embargo, la misma palabra griega empleada en este versículo para la vida eterna de los justos es la que se utiliza para el castigo eterno de los injustos. El infierno durará tanto como el cielo.

En el infierno habrá diferentes grados de castigo determinado para cada ser humano según indican algunos pasajes de la Escritura. Lucas 12:47-48 dice: "Y aquel siervo que sabía la voluntad de su señor, y que no se preparó ni obró conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes; pero el que no la sabía, e hizo cosas que merecían castigo, será azotado poco. A todo el que se le haya dado mucho, mucho se demandará de él; y al que mucho le han confiado, más le exigirán".

En Mateo 11:24 Cristo dice: "Os digo que en el día del juicio será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma que para ti". Los versículos de Mateo indican que la gente de Cafarnaúm recibirá mayor castigo en el día del juicio que aquellos que vivieron en la depravada Sodoma. Los versículos de Lucas hablan de una distinción en el juicio basada en la cantidad de luz recibida: algunos recibirán muchos azotes mientras que otros recibirán pocos. Quienes cometen mayores o más pecados que otros recibirán mayor castigo en el infierno (Juan 19:11). Los hipócritas religiosos, aquellos que profesan la fe cristiana, pero no son realmente cristianos, serán más severamente castigados que el resto (Mateo 23:14-15). El Señor dijo de Judas Iscariote: "Mejor le fuera a ese hombre no haber nacido" (Mateo 26:24). ¿Cómo se podrían hacer estas afirmaciones si fuera cierto que la aniquilación es lo único que hay después de la muerte? La presencia de diferentes grados de castigo sólo tiene sentido a la luz de la capacidad de sentir el castigo. ¿De qué modo puede decirse que hubiera sido mejor para Judas no haber nacido si la aniquilación es todo lo que le esperaba? La aniquilación o extinción no es castigo en absoluto. Cada vez que el incrédulo peca aumenta el nivel de su tormento en el infierno. La persona que peca el doble que otra con similar luz, recibirá el doble de castigo. Cada día que el pecador continúa viviendo y respirando aquí en la tierra sin arrepentirse añade a su castigo en el infierno. Romanos 2:5 dice: "Mas por causa de tu terquedad y de tu corazón no arrepentido, estás acumulando ira para ti en el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios". El Señor Jesús exhortó a los justos a hacerse tesoros en el cielo antes que en la tierra. Los impíos aumentan su ira y tormento futuro en el infierno cada momento que continúan pecando. Añaden a su castigo diariamente.
En el infierno los hombres desearán no haber nacido. Charles Hitón Surgen dijo: "En el infierno no hay esperanza. Ni siquiera la esperanza de morir: la esperanza de ser aniquilados. ¡Están perdidos por los siglos de los siglos! En cada eslabón de la cadena del infierno está escrito: "para siempre". En las llamas del infierno se iluminan estas palabras: "para siempre". Encima de sus cabezas ellos pueden leer: "para siempre". Su mirada está desencajada y sus corazones doloridos con la idea de que es "para siempre". Oh, si pudiera decirles esta noche que el infierno se apagará un día y que aquellos que están perdidos podrán ser salvos, habría una verdadera fiesta en el infierno de sólo el pensarlo. Pero no puede ser; es "para siempre" que han sido arrojados a las tinieblas de afuera".

Christopher Love emplea una ilustración para tratar de ayudarnos a entender lo que significa la eternidad: "Supongan que todas las montañas de la tierra fueran montañas de arena, y que más y más montañas fueran añadidas hasta alcanzar el cielo, y que un pajarito puede tomar un grano de arena cada mil años de esa gigantesca montaña. Serían necesarios innumerables millones de años antes de que toda esa masa de arena desapareciera, y aun así este proceso de tiempo llegaría a un final, y sería una dicha para el hombre si el infierno no durara más que ese tiempo; pero esta es la miseria del hombre en el infierno, no tendrá más oportunidad de salir después de haber transcurrido millones de años que cuando fue arrojado allí al principio; porque su tormento se prolongará por la eternidad, sin fin, por cuanto el Dios que castiga es eterno".

Anteriormente consideramos la necesidad del infierno o la razón de que tuviera que existir un lugar como ése. Ahora analizaremos la razón por la que el infierno no sólo tiene que existir sino que debe existir eternamente. ¿Cuál es la necesidad por la que el infierno tenga que ser eterno? Son varias las respuestas que podemos explorar brevemente. La primera razón a considerar es la que Christopher Love acaba de mencionar. El Dios que condena es un Dios eterno. "La eternidad del infierno se basa en la naturaleza de Dios".
¿Es eterna la Palabra de Dios? ¿Es la naturaleza de Dios eterna? La Escritura dice: "Jesucristo es el mismo, ayer, hoy y por los siglos" (Hebreos 13:8). "Esplendor y majestad es su obra, y su justicia permanece para siempre" (Salmo 111:3). "La Palabra del Señor permanece para siempre" (1 Pedro 1:24). Si la Palabra de Dios es eterna, si la justicia de Dios es eterna y si Dios mismo es eterno, ¿por qué, entonces, no va a ser eterna su ira también? Como eternamente existente, todos los atributos de Dios son eternos e inmutables; por consiguiente, el infierno, como expresión de la ira divina, debe ser eterno. El infierno debe ser eterno porque la justicia de Dios nunca quedaría satisfecha por el castigo finito de los pecadores, no importa lo mucho que durara. Cristo aclara esta cuestión cuando habla de hacer las paces con el adversario antes de ir al magistrado si no serías arrojado a la cárcel y, "Te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado aun el último centavo" (Lucas 12:59).

Los hombres no pueden dar nada a cambio de su pecado. Ninguna cantidad de castigo en el infierno, no importa lo mucho que dure, puede nunca expiar los pecados. Es imposible, por tanto el infierno debe ser eterno. En tercer lugar, el infierno ha de ser eterno porque las Escrituras dicen que el gusano que corroe la consciencia del hombre en el infierno nunca muere. "Su gusano no morirá, ni su fuego se apagará" (Isaías 66:24).
Si el gusano nunca muere, entonces aquellos que son atormentados por el gusano nunca morirán. Por último, el infierno será eterno porque los hombres continuarán pecando en el infierno.
Aumentarán y agravarán su culpabilidad allí. El infierno es un lugar donde los condenados maldecirán a Dios y a ellos mismos, y se quejarán y lamentarán con lenguaje blasfemo de los hombres alrededor de ellos. Los malvados se aumentarán el tormento entre si, al acusarse y condenarse unos a los otros. Los hombres no se arrepentirán en el infierno porque el carácter de los pecadores no cambia. Continúan siendo pecadores todavía. Pecarán durante toda la eternidad, por tanto Dios los castigará eternamente. 





APLICACIÓN PARA LOS CREYENTES Y LOS NO CREYENTES

Los profetas del Antiguo Testamento nos avisan constantemente de los peligros del infierno: "¿Quién de nosotros habitará con el fuego consumidor? ¿Quién de nosotros habitará con las llamas eternas?" (Isaías 33:14). "En presencia de su indignación, ¿quién resistirá? ¿Quién se mantendrá en pie ante el ardor de su ira? Su furor se derrama como fuego" (Nahum 1:6). Pecador, ¿eres tan arrogante como para pensar que puedes soportar la ira de Dios cuando sea derramada en toda su capacidad sobre ti? Es posible que pienses que el infierno no es tan caliente como se pinta y que podrás soportarlo bastante bien.
Si crees esto eres algo más que un necio. Los terrores del infierno hacen que hasta los mismos demonios tiemblen, ¿eres tú tan necio como para permanecer inmóvil ante estos o tomarlos a la ligera? Tú, que dices ser cristiano pero que no lees mucho la Biblia y oras poco: ¿cómo piensas escapar del castigo del infierno? Tú, que no te preocupas mucho de los pequeños pecados ni de los pensamientos vanos y sucios que te pasan por la mente: ¿estás preparado para ir al infierno? Tú, que piensas que el reino de Dios consiste en una confesión verbal de fe en Cristo o aceptación intelectual de que Jesús murió por tus pecados, pero que no te interesas por llevar una vida santa, piadosa, ni dedicar algún pensamiento a Dios durante la semana: ¿estás preparado para soportar los tormentos del infierno, día y noche, por los siglos de los siglos? Deberías estarlo, pues si estas cosas son ciertas de ti, estás en camino derecho al infierno, a menos que te arrepientas. ¡No te engañes a ti mismo!

El cristianismo no consiste en palabras o afirmaciones piadosas o creencias intelectuales, sino en un corazón nuevo y una nueva vida apartada del pecado y dedicada a la gloria de Dios. Si tu corazón y tu vida no han sido cambiados por Dios, aún estás en tus pecados. Si estás viviendo en abierta desobediencia a la Palabra de Dios y eres indiferente a ello, no tienes ningún derecho a creer que vas a ir al cielo, por el contrario, estás en camino del infierno. Arrepiéntete de todos tus pecados y vuélvete a Jesucristo y ríndete a Él como Señor. Presta atención a las palabras de Cristo: "Si tu ojo te es ocasión de pecar, arráncatelo y échalo de ti. Te es mejor entrar en la vida con un ojo, que teniendo dos ojos, ser echado en el infierno de fuego" (Mateo 18:9). "Nada menos que el negarse por completo a uno mismo, abandonar el ídolo más acariciado, abandonar el hábito pecaminoso más acariciado -figurativamente representado como cortar la mano o arrancar un ojo- es lo que Cristo exige de todo aquel que quiere tener comunión con él". Recuerda que la dificultad que conlleva abandonar todo por Cristo no es nada comparada con pasar toda la eternidad en el infierno.

No creo que nadie se espante por la idea de ir al cielo, pero sí de ir al infierno, de tal modo que pudiera comenzar a buscar a Dios de todo corazón y a implorar la misericordia divina. El ser humano está en el borde mismo del abismo del infierno, pronto a caer precipitado en él, y aún así, completamente inconsciente de semejante peligro. Si oír hablar del infierno puede conseguir que personas insensibles a su real situación consideren las verdades eternas, entonces, predicar sobre el infierno es bastante beneficioso. Es mejor considerar ahora el infierno, mientras vivas; y ser aterrorizado por esto, que no tener que soportarlo luego.
No quisiera que estuvieras más atemorizado del infierno como de pecar. El pecado es tu real enemigo. El pecado es peor que el infierno porque el pecado dio a luz el infierno. ¿Estás dispuesto a ir al infierno por toda la eternidad a cambio de unos cuantos placeres y lujuria aquí en la tierra?
¡Huye del pecado! Deja de vivir para el yo y la autogratificación y acude a Jesucristo. Cuando mueras será demasiado tarde. Toda oportunidad de arrepentimiento se limita a la vida en la tierra. Esta doctrina es tan beneficiosa para el justo como para el injusto. La doctrina del infierno debería llevar al justo a temer a Dios. Un temor santo es útil de muchas maneras. Aquel que teme a Dios en su corazón tiene un mayor respeto por los mandamientos de Dios. Quien realmente teme a Dios no temerá a los hombres y preferirá enemistarse con los hombres que con Dios (Isaías 8:12-13). Esta doctrina debería aumentar la fidelidad y el gozo del justo en Cristo, puesto que ha sido salvado de los tormentos del infierno y, del mismo modo, debería aumentar su amor por Cristo que soportó la ira de Dios en la cruz en su lugar. La doctrina del infierno tendría que producir en ti temor al pecado. Tendría que hacer que temieras hasta los pecados más pequeños y ser diligente de confesarlos, tanto de corazón como de pensamiento y vida. Deja que la doctrina del infierno te guarde de practicar el pecado. La doctrina del infierno debería ayudar al creyente a ser paciente en los días de aflicción. No importa lo grande que sean tus tribulaciones en este mundo, son mucho más pequeñas que los tormentos del infierno, de los cuales el Señor ha salvado a los santos.
Puede que tengas que atravesar tormentos menores en este mundo, pero recuerda que son meramente temporales y que has sido liberado del más grande de todos ellos de modo que puedas regocijarte aún en el tiempo de la aflicción. Esta doctrina ayuda a motivarte a testificar a otros de Cristo y su mensaje. Eryl Davies escribió en su libro The Wrath of God (La ira de Dios): "La eternidad de los sufrimientos del infierno deberían hacernos más celosos y prontos a hablar a la gente del Único que puede salvarles.
¿Rehuimos declarar estas solemnes verdades? ¿Nos disgusta la idea del infierno? Recuerda que Dios será glorificado incluso por medio de los castigos eternos de los incrédulos en el infierno. Su majestad ofendida será vindicada... Lo que es supremo en el propósito de Dios a la hora de elegir y reprobar a los hombres es su propia gloria, y el infierno también glorificará su justicia, su poder y su ira por toda la eternidad. Mientras tanto es nuestra responsabilidad orar y procurar la salvación de los pecadores antes que castigo tan horrendo caiga sobre ellos".

No puedo terminar sin una palabra final dirigida a aquellos que se creen convertidos pero que no lo están, y también para aquellos que saben que no están convertidos.
¿Puedes concebir la eternidad? Detente un momento y trata de imaginar ser atormentado incesantemente, para siempre, sin final.
¿Esto no te aterroriza? Jamás una oportunidad de descanso; o una gota de agua fría que refresque la garganta.
Piensa de nuevo la duración de la eternidad. Trata de imaginártela: día y noche, por los siglos de los siglos, ardiendo con fuego como una araña en una hoguera. Gritos, lamentos, dolor, maldiciendo el día de haber nacido; y siendo maldecido eternamente por los demonios y condenados alrededor.
Recordando, siempre recordando las veces que fuiste advertido en la tierra y cómo ignoraste todos aquellos avisos: autosatisfecho y autoengañado, creyendo que todo estaba bien con tu alma. La mujer de Job le dijo a éste que maldijera a Dios y muriera. A no ser que te arrepientas y vayas a Cristo, quien es tu única esperanza, serás maldito por Dios y eternamente atormentado por Él en su presencia, en la terrible plenitud de su ira, sin que nunca puedas morir. Nunca morirás. ¡Tú no morirás jamás! ¡La eternidad es para siempre! 

jueves, 15 de noviembre de 2012

Los inicuos no serán aniquilados: sufrirán tormento eterno





Los Muertos Inicuos ¿Experimentarán Aniquilación o Tormento Eterno? 


Como con cualquier punto doctrinal, debemos buscar cuidadosamente en las Escrituras la respuesta a esta importante pregunta (2 Tim. 3:16, 17). No podemos subrayar esto demasiado, porque sólo en las Escrituras aprendemos las verdades de Dios. Esto quiere decir que debemos ir primero a la palabra escrita de Dios para entender lo abstracto. Por ejemplo, si la Escritura directamente declara que los muertos inicuos serán eternamente atormentados, entonces debemos interpretar que la misericordia, el amor, la gracia y la justicia de Dios, permiten esto. En contraste, lo siguiente es un ejemplo de cómo la antagonista Ellen G. White, fundadora del Adventismo del Septimo Día (ASD), ve esta doctrina:
Cuán repugnante a toda emoción de amor y misericordia, y aún a nuestro sentido de justicia, es la doctrina de que los muertos inicuos son atormentados con fuego y azufre en un infierno eternamente incendiado; que por los pecados de una breve vida terrenal vayan a ser torturados mientras Dios viva.(1)
Los Testigos de Jehová (TJ) han escrito algo similar:
El infierno no podría ser un lugar de tormento porque una idea así nunca vino a la mente ni al corazón de Dios. Además, para atormentar a una persona eternamente porque hizo mal en la tierra por unos pocos años es contrario a la justicia (itálico de ellos).(2)


¿Querría un Dios amoroso verdaderamente atormentar a la gente para siempre?(3)
No debemos nunca recurrir a razonamientos humanos aparte de las Escrituras, como los antes mencionados, si queremos conocer la verdad. De hecho, las Escrituras establecen el engaño que puede resultar de este tipo de pensamiento errado:
Mirad que nadie os engañe por filosofías y vanas sutiliezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los elementos del mundo, y no según Cristo. (Col. 2:8).
E. G. White continuó haciendo otras extremas, acusaciones no escriturales acerca de esta doctrina y aquellos que la abrazan:
Está más allá del poder de la mente humana el calcular el mal que ha traído la herejía del tormento eterno.(4)


La teoría del tormento eterno es una de las falsas doctrinas que constituyen el vino de la abominación de Babilonia, del cual ella hace que todas las naciones beban ... Lo recibieron de Roma ... Si nos tornamos del testimonio de la Palabra de Dios, y aceptamos falsas doctrinas porque nuestros padres las enseñaron, caemos bajo la condenación pronunciada sobre Babilonia; estamos bebiendo el vino de su abominación.(5)
¿Es Su Alma Eterna?
¿Es ese verdaderamente el mensaje de la Escritura que Dios desea que la humanidad conozca acerca de la muerte de los inicuos? Busquemos en el registro eterno nosotros mismos, como lo hicieron los de Berea (Hechos 17:11). El primer pasaje que debemos observar es Apoc. 20:10:
Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos (RV).
La palabra estaban en ese versículo se refiere al diablo, a la bestia (o anticristo) y al falso profeta. En otras palabras, el diablo y algunos humanos sufrirán este destino eterno. Así, según la Escritura, su destino eterno será tormento día y noche por los siglos de los siglos. De esto podemos también concluír que las almas del anticristo y del falso profeta son eternas, ya que no van a ser aniquiladas o eliminadas de la existencia. Esta misma verdad es repetidamente sustanciada a través de la Escritura.
Más aún, la palabra Griega traducida como atormentados en Apoc. 20:10, en su significado, es:
basanizo, bas-an-id'-zo; del G931; torturar:--dolor, fatiga, tormento, arrojar, vejar.
Basanizo(6) aparece en otro lugar:
Y clamaron [los demonios] diciendo: "¿Qué tienes con nosotros, Jesús, Hijo de Dios? ¿Has venido acá para atormentarnos antes de tiempo?" (Mt. 8:29, RV).
Ese versículo revela que los demonios conocían ya cuál sería su futuro destino, esto es, tormento no aniquilación. Consecuentemente, este versículo y Apoc. 20:10 juntos nos brindan una idea más clara acerca del fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles:
Entonces dirá también a los de la izquierda: "Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles" (Mt. 25:41, RV).
Este fuego eterno del que habló el Señor en Mt. 25:41 fue especialmente preparado para que seres espirituales fueran atormentados para siempre (Apoc. 20:10; Mt. 8:29). De acuerdo a este verso, Apoc. 20:10 y Mt. 25:46 personas irán también a este fuego especial.
E irán éstos ["cabritos"] al castigo eterno: pero los justos a la vida eterna (KJV).
La palabra Griega para "castigo" en este versículo también significa tormento:
kolasis, kol'-as-is; del G2849; imposición penal:--castigo, tormento.
De nuevo, la evidencia demuestra que los muertos inicuos van al "tormento eterno", según las enseñanzas de Jesús y no pueden interpretarse como aniquilación.(7) (Si fueran aniquilados, no podrían experimentar tormento eterno.) Todas las personas semejantes a los cabros serán lanzados en el mismo fuego preparado para el diablo y sus ángeles, lo cual va de acuerdo con la clara enseñanza de Apoc. 20:10.
Geenna o Gehenna
Como los ASD, los agresivos TJ también se oponen a la doctrina de un tormento eterno y consciente para los muertos. Dos de las Escrituras mal interpretadas por ellos para esto son Mt. 10:28 y Luc. 12:4, 5:
Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruír el alma y el cuerpo en el infierno [geenna] (RV).
Mas os digo, amigos míos: No temáis a los que matan el cuerpo, y después nada más pueden hacer. Pero os enseñaré a quién debéis temer: Temed a aquel que después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en el infierno [geenna]; sí, os digo, a éste temed (RV).
El aniquilacionista Clark Pinnock, también cita Mt. 10:28 en forma similar:
Nuestro Señor habló claramente del juicio de Dios como la aniquilación de los inicuos cuando advirtió de la capacidad de Dios para destruír al cuerpo y el alma en el infierno (Mt. 10:28).(8)
(La palabra Griega traducida como Infierno en Mt. 10:28 y Luc. 12:5 es geenna. Otros versículos en los que esta palabra se encuentran son: Mt. 5:22, 29, 30; 18:9; 23:15, 33; Marc. 9:43, 45, 47; Sant. 3:6. Jesús fue el único que utilizó el término geenna, excepto Santiago en ese único versículo.)
Los TJ erróneamente entienden geenna (o gehenna) como:
También hemos aprendido que Gehenna no significa un lugar de tormento, sino que en la Biblia se utiliza como un símbolo de destrucción eterna.(9)
Destruye No Aniquila
De Mt. 10:28 y Luc. 12:4, 5, podemos concluír que aquellos que son lanzados en el infierno (geenna) tienen tanto sus almas como sus cuerpos destruídos allí. Sin embargo, la palabra traducida como destruír (apollumi), como se utiliza en Mt. 10:28, no significa aniquilar. Además de Apoc. 20:10 como prueba de esto, podemos fácilmente deducirlo si examinamos otros dos versículos donde esta misma palabra Griega es utilizada, pero queriendo decir perderse y perdido respectivamente:
ni echan vino en odres viejos; de otra manera los odres se rompen, y el vino se derrama, y los odres se pierden [apollumi]: pero echan el vino nuevo en odres nuevos, y lo uno y lo otro se conservan juntamente (Mt. 9:17, RV).
"Porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido [apollumi] y es hallado. Y comenzaron a regocijarse" (Luc. 15:24, RV).
De nuevo, esta palabra Griega no puede significar aniquilar. Sabemos esto porque las botellas de vino que se perdieron estaban todavía en existencia, pero arruinadas para el propósito para el cual fueron creadas. Todavía más, el hijo pródigo no fue aniquilado cuando se perdió, sino que estaba completamente consciente en aquel estado espiritual.
Aún más, si uno fuera aniquilado en el geenna no podría experimentar "tormento" por los siglos de los siglos, como claramente expresa Apoc. 20:10. Todavía más, ese mismo pasaje es mucho más claro cuando lo consideramos junto a Apoc. 19:20. Aquí los presentamos unidos:
Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia, y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego que arde con azufre (Apoc. 19:20, RV).
Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta ; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos (Apoc. 20:10, rv).
Claramente entonces, el diablo, el falso profeta y el anticristo experimentarán todos el castigo eterno, esto es, tormento sin fin para siempre, pero no destrucción total, como algunos enseñan. Esto es aún más claro cuando observamos que "la bestia y el falso profeta" fueron lanzados en el lago de fuego y azufre 1,000 años antes de que el diablo llegara allí, y aún así, estos humanos no fueron aniquilados en el lago de fuego.
Recuerde también que este fuego fue preparado para seres espirituales, y es algo nunca visto y de lo que no sabemos nada, excepto lo que aparece revelado en la Biblia. Entonces, argüir que este mismo fuego no puede ser literal, porque del fuego emana luz y lo opuesto, esto es, la más densa oscuridad está reservada para los que se pierden (2 Ped. 2:17; Judas 13, RV) no tiene sentido, ya que ese argumento está basado en lo que conocemos acerca de un fuego que no puede atormentar a seres espirituales. ¿No será acaso posible que de un fuego que atormente por los siglos de los siglos pueda emanar oscuridad?
Jehová Se Venga y Guarda Su Enojo
Considere las siguientes verdades acerca de Dios, las que muy pocas veces son mencionadas:
Jehová es Dios celoso y vengador; Jehová es vengador y lleno de indignación; se venga de sus adversarios y guarda su enojo para sus enemigos (Nahum 1:2, RV).
Apoc. 14:9-12 añade a todo esto al establecer:
Y el tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, el también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentedo(10) con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero; y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre. Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios en la fe de Jesús (RV).
El Señor Reserva a los Injustos para Ser Castigados
Observe, además 2 Ped. 2:9:
...sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio (RV).
La palabra Griega traducida como "reservar" (RV) aparece definida a continuación:
tereo, tay-reh'-o; de teros (vigilia; tal vez relacionado a G2334); guardarse (de pérdida o daño), a base de mantenerse alerta; distinto a G5442, que significa evitar escapar; y a G2892, en donde se implica una fortaleza o una línea completa de aparato militar), observar (una profecía; fig. cumplir una orden); por impl. detener (en custodia; fig. mantener); por extensión, retener (para fines personales; fig. mantenerse soltero):--aguantarse, tener, (ob-, pre-, re) servar, vigilar.
En el contexto de 2 Ped. 2:8-10, los Sodomitas son los injustos reservados bajo castigo. Esto quiere decir que han pasado miles de años desde la destrucción de Sodoma (Gen. 19:24) hasta el día de hoy y todavía ellos están reservados o preservados(11) esperando el día del juicio mencionado en Apoc. 20:11-15. Sus almas no han sido aniquiladas a lo largo de milenios. Considere este significativo dato.
Sufriendo es en Contínuo Presente
Judas comenta acerca de la misma gente inmoral de los que Pedro estableció que están reservados:
como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquellos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno (Judas 7, RV).
La palabra Griega traducida como sufriendo es un participio presente activo, que expresa una acción contínua o repetida. Utilizar el tiempo contínuo sufriendo para ellos sería imposible si fueran aniquilados de la existencia.
Observe también la palabra castigo en el relato de Judas. Recuerde a Nahum 1:2 cuando lo analice. Aquí está otra vez:
Jehová es Dios celoso y vengador; Jehová es vengador y lleno de indignación; se venga de sus adversarios y guarda su enojo para sus enemigos.
Aniquilación, una imposibilidad
Este es otro versículo que contradice la aniquilación de los inicuos y que muchas veces es ignorado:
A la verdad el Hijo del Hombre va, según está escrito de él, más ¡ay de aquel hombre [Judas] por quien el Hijo del Hombre es entregado! Bueno le fuera a ese hombre no haber nacido (Mrc. 14:21, RV).
Claramente ese es un lenguaje de condenación. Más aún, Jn. 17:12 es explícito en cuanto a que el apóstol Judas Iscariote murió en una perdida condición espiritual, aún cuando antes había sido salvado (Mt. 10:1-4 cf. 12:49,50).(12) El Señor dijo de Judas que él estaría peor después de muerto que antes de haber nacido. Antes de nosotros haber nacido no conocíamos nada. En otras palabras, estabamos en una condición similar a la de ser aniquilados. Sin ambargo, eso no es lo que Judas y otros muertos inicuos van a conocer, según Jesús.
Mayor Condenación
En forma similar, la aniquilación de los inicuos es desmentida en esta Escritura:
¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque devoráis las casas de las viudas, y como pretexto hacéis largas oraciones; por esto recibiréis mayor condenación. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas! porque recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho le hacéis dos veces más hijo del infierno, [geenna] que vosotros (Mt. 23:14, 15, RV).
¡Va a haber una mayor condenación en el geenna para unos que para otros! ¡Esto sería imposible si todos los inicuos fueran aniquilados. Si todos ellos fueran aniquilados, entonces todos recibirían la misma "condenación." Ninguno podría recibir una mayor condenación.
Otros Pasajes Relacionados sobre el Infierno
Considere estos otros pasajes acerca de aquellos que no entran en el Reino de Dios:
Si tu mano te fuere ocasión de caer, córtala; mejor te es entrar en la vida manco, que teniendo dos manos ir al infierno [geenna], al fuego que no puede ser apagado, donde el gusano de ellos nunca muere, y el fuego nunca se apaga. Y si tu pie te fuere ocasión de caer, córtalo; mejor te es entrar a la vida cojo, que teniendo dos pies,ser echado en el infierno [geenna], al fuego que no puede ser apagado, donde el gusano de ellos nunca muere, y el fuego nunca se apaga. Y si tu ojo te fuere ocasión de caer, sácalo; mejor te es entrar en el reino de Dios con un ojo, que teniendo dos ojos ser echado en el infierno [geenna], al fuego que no puede ser apagado, donde el gusano de ellos nunca muere, y el fuego nunca se apaga (Mrc. 9:43-48, RV).
Y ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado al fuego (Mt. 3:10 RV).
Su aventador está en su mano, y limpiará su era; y recogerá su trigo en el granero, y quemará la paja en fuego que nunca se apagará (Mt. 3:12 RV).
Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno [geenna] de fuego (Mt. 5:22 RV).
Todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado en el fuego (Mt. 7:19 RV).
De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo (Mt. 13:40 RV).
Así será al fin del siglo; saldrán los ángeles, y apartarán a los malos de entre los justos, y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes (Mt. 13:49, 50 RV).
Por tanto, si tu mano o tu pie te es ocasión de caer, córtalo y échalo de ti; mejor te es entrar en la vida cojo o manco, que teniendo dos manos o dos pies ser echado en el fuego eterno. Y si tu ojo te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti; mejor te es entrar con un solo ojo en la vida, que teniendo dos ojos ser echado en el infierno[geenna] de fuego (Mt. 18:8, 9 RV).
Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera. Allí será el lloro y el crujir de dientes (Mt. 25:30, RV).
Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua (Dan. 12:2, RV).
Sobre los malos hará llover calamidades Fuego, azufre y viento abrasador será la porción del cáliz de ellos (Psa. 11:6, RV).
en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; los cuales sufrirán de pena eterna de perdición, excluídos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder (2 Tes. 1:8, 9, rV).
Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios. El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o tres testigos muere irremisiblemente. ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado(13), e hiciere afrenta al Espíritu de gracia? (Heb. 10:26-29, RV).
Tanto los Justos como los Inicuos Han Descendido al Sheol
En el AT, tantos los justos como los inicuos descendían al sheol. Sheol es el equivalente al hades en el AT. Sabemos esto porque en Hechos 2:27 se cita el Sal. 16:10 y se utiliza hades en Hechos, pero sheol en Salmos, para la misma palabra. Antes de que Jesús resucitara de su tumba, ambos, los justos (Gen. 37:35) y los inicuos (Sal. 9:17; Prov. 7:27) iban a ese lugar. Asombrosamente, aún Jesús, después de su muerte redentora y antes de su resurrección corporal, fue al hades (Hech. 2:31). Fue en ese momento que le predicó a los "espíritus encarcelados que desobedecieron" en tiempos de Noé (1 Ped. 3:19, 20, RV). El hecho de que Jesús predicara desde el hades a los muertos inicuos contradice la idea del sueño del alma, porque eso hubiera sido imposible si Jesús y su audiencia hubieran estado inconscientes en aquel momento.
Ecl. 9:5,10
Ecl. 9:5,10 ha sido erróneamente utilizado para sustentar el concepto equivocado del "sueño del alma." Desafortunadamente, estos versículos han sido sacados del contexto correcto, creando confusión. Por favor, observe los versículos 3-10:
Este mal hay entre todo lo que se hace debajo del sol, que un mismo suceso acontece a todos, y también que el corazón de los hijos de los hombres está lleno de mal y de insensatez en su corazón durante su vida; y después de esto se van a los muertos. Aún hay esperanza para todo aquel que está entre los vivos; porque mejor es perro vivo que león muerto. Porque los que viven saben que han de morir; pero los muertos nada saben, ni tienen más paga; porque su memoria es puesta en olvido. También su amor y su odio y su envidia fenecieron ya; y nunca más tendrán parte en todo lo que se hace debajo del sol. Anda, y come tu pan con gozo, y bebe tu vino con alegre corazón; porque tus obras ya son agradables a Dios. En todo tiempo sean blancos tus vestidos, y nunca falte ungüento sobre tu cabeza. Goza de la vida con la mujer que amas, todos los días de la vida de tu vanidad que te son dados debajo del sol, porque esta es tu parte en la vida, y en tu trabajo con que te afanas debajo del sol. Todo lo que te viniere a la mano hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el Seol, adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría (Ecl. 9:3-10).
El "único evento que todos," experimentaremos "debajo del sol" es la muerte física. Vea también Heb. 9:27. Esto explica el significado de los muertos nada saben, esto es, los físicamente muertos no saben lo que ocurre "debajo del sol" donde los físicamente vivos están. No tienen nada que ver con los vivos más, como una vez tuvieron. Además, en la tumba [sheol] no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría, todas ellas tareas y deberes comunes a los vivos "debajo del sol." Otra vez, 1 Ped. 3:19 refuta claramente la idea del sueño del alma.
En Luc. 16:19-31, Jesús dio algunos detalles acerca del lugar de los muertos, con sus dos compartimientos separados por un gran abismo insalvable, cuando enseñó acerca de dos personas que murieron y dónde estaban después. Los aniquilacionistas, como los TJ, intentan explicar este pasaje diciendo lo siguiente:
El texto que queda en el que se utiliza el término Hades se encuentra en Luc 16:22-26 en el relato del "hombre rico" y "Lázaro." El lenguaje a lo largo del relato es sencillamente parabólico y no puede ser interpretado literalmente dados los texto que le preceden. Nota, sin embargo, que del "hombre rico" de la parábola se dice que fue "enterrado" en el Hades, presentando evidencia adicional para sustentar que el Hades significa la tumba común de la humanidad.(14)
Aquí está el pasaje acerca de Lázaro y el hombre rico que fue al hades:
Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez. Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquel, leno de llagas, y ansiaba saciarse de las migajas que caían sobre la mesa del rico; y aún los perros venían y le lamían las llagas. Aconteció que murió el mendigo y fue llevado al seno de Abraham; y murió también el rico y fue sepultado. Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que me moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama. Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado. Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá. Entonces le dijo: Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento. Y Abraham le dijo: A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos. El entonces dijo: No, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán. Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos (RV).
No Es Una Parábola
Más allá de la muerte física, Lázaro se reunió con Abraham en un lugar agradable. Ya que Abraham fue un personaje real del AT, sabemos que esta historia no puede ser una parábola, como los TJ quieren hacernos pensar. Más aún, este pasaje no aparece identificado como una parábola ni bajo la descripción de parábolas, como aparecen las demás en los Evangelios (Mt. 13:3, 10, 13, 18, 24, 31, 33, 34, 35, 36, 53; 15:15; 21:33, 45; 22:1; Marc. 3:23; 4:2, 10, 11, 13, 30, 33, 34; 7:17; 12:1, 12; Luc. 5:36; 6:39; 8:4, 9, 10, 11; 12:16, 41; 13:6; 14:7; 15:3; 18:1, 9; 19:11; 20:9, 19; 21:29).
Finalmente, aceptar la enseñanza del hombre rico y Lázaro como una parábola, como los TJ quieren que hagamos, es también darle una muy extraña interpretación que no puede ser verificada. Lo siguiente es lo que la Sociedad Atalaya enseña:
El hombre rico en la ilustración representa los líderes religiosos importantes que rechazaron a Jesús y finalmente le mataron. Lázaro representa la gente común que aceptaron al hijo de Dios. La muerte del hombre rico y de Lázaro representa un cambio en su condición. Este cambio ocurrió cuando Jesús alimentó espiritualmente a la gente olvidada como Lázaro, para que ellos pudiesen así recibir el favor de Abraham del Abraham Mayor, Jehová Dios. Al mismo tiempo, los falsos líderes religiosos "murieron" con respecto a obtener el favor de Dios. Habiendo sido descartados, sufrieron tormentos cuando los seguidores de Cristo expusieron sus malas obras. (Hechos 7:51-57) Así, esta ilustración no enseña que algunas personas muertas son atormentadas en un infierno de fuego literal..(15)
No hay ninguna Escritura que llame a Dios el Abraham Mayor. Es vitalmente importante recordar que la Sociedad Atalaya es Bíblicamente-definida como falso profeta. (Tiene en su haber una larga lista de profecías falsas.) Por esto, su extraña interpretación de Luc. 16:19-31 debe reconocerse como proveniente de una fuente oscura. Observe: mientras que ellos dicen que ese pasaje no enseña que algunas personas son atormentadas en un infierno de fuego literal, el Señor Jesucristo enseñó otra cosa.
El Fuego Del Hades
El hombre rico de Lucas 16:19-31 también murió y su cuerpo fue enterrado. El fue a un lugar de tormento en fuego:
Y en el Hades alzó los ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que me moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama. (Luc.16:23, 24, RV).
Recuerde que el cuerpo humano no es lo mismo, obviamente, que el alma. Jesús enseñó en Mt. 10:28 que hay una diferencia entre el cuerpo del hombre y su alma, por la palabra y. Por lo tanto, después que una persona muere físicamente, su alma seguirá viviendo, como lo confirman los pasajes antes mencionados. Aquí vemos una vez más que los TJ están en un error cuando enseñan lo siguiente:
... Dios creó al hombre con un alma. El hombre es un alma.(16)
La palabra Griega traducida como atormentados (basanizo) en Apoc. 20:10 proviene de la palabra (basanos) interpretada como tormentos en Luc. 16:23 y tormento en el v. 28. Esto nos ayuda a entender cómo el fuego del Hades (Luc. 16:23, 24) puede seguir atormentando, pero no aniquila a las personas que mueren en una condición espiritual sin salvación. Nos ayuda también a comprender el siguiente pasaje que establece que el Hades entregó los muertos que había en él y será al final lanzado en el lago de fuego:
Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda (Apoc. 20:13, 14, KJV).
Observe: los muertos en el hades, aún después de miles de años, no fueron aniquilados ni sacados de la existencia, porque fueron entregados para ser juzgados, antes de ser lanzados al lago de fuego (v. 15).
Además, la muerte segunda es otro nombre para el lago de fuego. La muerte en ese contexto significa separación no destrucción por aniquilación. Recuerde que cuando el hijo pródigo estaba muerto estaba separado del Padre. Para las personas experimentar muerte segunda significa que estarán separados de Dios en un lugar de fuego y azufre donde serán atormentados para siempre.
El mismo hombre rico de Luc. 16:19-31 que estaba siendo atormentado en fuego podía recordar su vida terrenal y estaba completamente consciente mientras oía y hablaba con Abraham, podía ver a Lázaro y deseaba agua. Por lo tanto, las enseñanzas de los ASD y TJ sobre el sueño del alma, son antibíblicas. Vea también Apoc. 6:9-11(17) y 1 Ped. 3:19, 20.(l8) Esto también contradice claramente esta creencia de los TJ:
Así que los sentidos humanos del oído, la vista, el tacto, el olfato y el gusto, los cuales dependen, de su capacidad para pensar, todos dejarán de funcionar. De acuerdo a la Biblia, los muertos entran en un estado de completa inconsciencia.(19)
Jonás Oró desde el Sheol
Recuerde también que Jonás estaba totalmente consciente cuando oraba a Dios desde el sheol (Jonás 2:2). Que embarazoso resulta este evidente hecho para la siguiente enseñanza de los TJ:
En todos los lugares en los que el Sheol aparece en la Biblia nunca se asocia con vida, actividad o tormento. Más bien se vincula a muerte e inactividad.(20)
En contraste, vemos ambas, vida y actividad en la oración de Jonás a Dios (Jonás 2:1-9). También vemos tormento en 2:2:
Y dijo: invoqué en mi angustia [tsarah] a Jehová, y él me oyó; desde el seno del Sheol clamé, y mi voz oíste (RV).
La palabra Hebrea traducida como aflicción se define a continuación:
tsarah, tsaw-raw'; fem. de H6862; aprieto (i.e. fig. problema); trans. un rival femenino:--adversario, adversidad, aflicción, angustia, malestar, tribulación, dificultad.
Claramente, Jonás sufrió tormento si sufrió lo mencionado arriba. Más específicamente, la Escritura continúa diciendo lo siguiente acerca de su malestar dentro del gran pez:
Las aguas me rodearon hasta el alma, rodeóme el abismo; el alga se enredó a mi cabeza. Descendí a los cimientos de los montes; la tierra echó sus cerrojos sobre mí para siempre. Mas tú sacaste mi vida de la sepultura, oh Jehová, Dios mío. Cuando mi alma desfallecía en mí, me acordé de Jehová, y mi oración llegó hasta ti en tu santo templo. (2:5-7, rV).
Aunque la Sociedad Atalaya hace declaraciones autoritarias en cuanto a lo que la Biblia enseña, no debemos dejarnos engañar por ellos. Por lo general está equivocados, como hemos demostrado.
Lloro y Crujir de Dientes
Este destino para los malos en el fuego, también será acompañado de lloro y crujir de dientes, parecido a lo que podemos esperar del hombre rico en el hades:
Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad, y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes (Mt. 13:41, 42, RV).
Cuán contrario es el verdadero mensaje de la palabra de Dios a lo que los TJ enseñan acerca del lago de fuego y la aniquilación de los muertos inicuos:
es, de todas formas, claro, que Jesús usó Gehenna queriendo decir destrucción total resultante del juicio adverso de Dios, haciendo así imposible su resurrección a la vida como alma. (Mat. 10:28; Luc 12:4, 5).(21)


... una destrucción que es eterna y que estará disponible siempre para recibir a cualquiera que en cualquier tiempo futuro ameriten la destrucción de Dios.(22)
La palabra de Dios es clara en cuanto al futuro más allá de la tumba para todos los que mueren en una condición espiritual sin salvación. Serán lanzados en el mismo lago de fuego que eternamente atormentará al diablo, al anticristo y al falso profeta (Apoc. 20:10, 15 cf. Mt. 25:41-46). Por lo tanto, además de un reino en el Paraíso Celestial que ganar (Luc. 23:43; Fil.1:21-23 cf. 2 Cor. 12:4; Apoc. 21:4), también hay un lago de fuego que evitar. Esto nos ayuda a comprender cuán importante y preciosa es la salvación. El Señor Jesucristo lo dijo de esta manera:
Porque ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma? (Marc. 8:36, 37, RV).
Un pasaje final que es necesario mencionar es Mt. 7:13, 14. Está indirectamente relacionado con el tormento de los condenados porque revela que la mayoría de la gente que ha nacido no podrán entrar en el Reino de Dios e irán a ese lugar de pesadilla. Querido lector, ¿es usted bíblicamente salvo en este momento? Si no, vuélvase de sus pecados y coloque su fe en Jesús para su salvación (Hech. 20:21). Si usted fue una vez salvo, pero perdió su salvación, arrepiéntase y regrese al Padre como el hijo pródigo (Luc. 15:24, 32). Recuerde: Porque somos hechos participantes de Cristo, con tal que retengamos firme hasta el fin nuestra confianza del principio (Heb. 3:14). Vea también Mt. 10:22 y Apoc. 2:10, 11. Al final, pasaremos toda la eternidad en el Reino de Dios con sus muchos gozos y placeres (Isa. 35:10; Mt. 25:21, 23; Rom. 2:7; 2 Cor. 12:4; Apoc. 21:4; 22:3; etc.) o continuaremos experimentando dolor y tormento en un feroz, eterno e inextinguible fuego que fue preparado para el diablo y sus ángeles, sin ser nunca aniquilados y sin esperanza de salir. La elección es suya, ya que Dios ne desea que nadie se pierda, sino que todos procedan al arrepentimiento (2 Ped. 3:9). Además, muchos serán engañados por falsos profetas (Mt. 24:11) tales como E. G. White(23) y la Sociedad Atalaya. No sea usted una de sus víctimas ni las de nadie con enseñanzas similares. 






*Nota: Como este documento es una traducción del original en Inglés, todas las citas a continuación son de libros en inglés.
(1) Ellen G. White, The Great Controversy Between Christ and Satan (Pacific Press Publishing Association, 1950), p. 535. El énfasis en negrillas es nuestro.
(2) You Can Live Forever in Paradise on Earth (Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania, 1982), p. 89. Cuán presuntuosa resulta la Sociedad Atalaya al decir que esa una idea así nunca estuvo en el corazón de Dios, especialmente a la luz de las antes mencionadas Ecrituras.
(3) Ibid., p. 81.
(4) The Great Controversy, p. 536.
(5) Ibid., pp. 536, 537.
(6) Basanizo puede asociarse con dolor literal en el cuerpo (Mt. 8:6) y aún en el alma (2 Pet. 2:8). Compare esto con Mt. 10:28 y Apoc. 20:10.
(7) El Aniquilacionismo se conoce tambiénen Teología como "inmortalidad condicional."regrese
(8) Clark Pinnock, citó de Four Views on Hell (Grand Rapids, MI: Zondervan Publishing House, 1992), p. 146.
(9) You Can Live Forever in Paradise on Earth, p. 89. Los Aniquilacionistas están por lo general prestos para señalar que el gehenna es una alusión a un crematorio de basura fuera de Jerusalem en tiempos de Jesús, donde una vez se ofrecían sacrificios a deidades paganas. Al utilizar el mismo término para describir el lugar de fuego y de tormento reservado para los muertos inicuos, el Señor estaba simplemete diciendo que los no salvados serán lanzados en el fuego como la basura era lanzada en el fuego afuera de Jerusalem.
(10) La palabra Griega utilizada aquí es basanizo, la misma que se utiliza en Apoc. 20:10.
(11) Preservado ies uno de los significados de esta palabra Griega.
(12) La enseñanza popular de salvo siempre salvo, seguridad eterna security la perseverancia de los santos, no es Escritural, como lo demostró el Apóstol Judas Iscariote y muchos pasajes no citados aquí. Para ordenar el libro en Ingés de 801 páginas titulado, The Believer's Conditional Security [ISBN 0-9639076-0-3] con más de 650 notas al calce, envíe un cheque por $23.15 pagadero a: Evangelical Outreach, P. O. Box 265, Washington, PA 15301. Este libro es la más comprensiva y exhaustiva refutación a las enseñanzas de salvo siempre salvo, seguridad eterna y la perseverancia de los santos que ha sido publicada. No podrá ser refutado.
(13) Este pasaje sobre el infierno de fuego y condenación se refiere directamente a personas que una vez fueron salvas, pero que luego pecaron hasta el punto de convertirse en adversaries de Dios al pisotear al Hijo de Dios bajo sus pies, teniendo por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, haciendo afrenta al Espíritu de Gracia. Podemos asegurar que esa persona había sido salva anteriormente, porque establece que fue santificado por la sangre del pacto (la sangre de Jesús). Esto puede suceder cuando hay una verdadera regeneración. Heb. 10:26-29 refuta claramente la enseñanza de la seguridad eterna, también conocida como salvo siempre salvo o la perseverancia de los santos. La falacia común de que esos en realidad nunca fueron salvos se derrumba por el contexto de este pasaje. Esas personas nunca volvieron a salvarse, a diferencia del hijo pródigo (Luc. 15:24, 32) o los mencionados en Sant. 5:19, 20.
(14) Aid To Bible Understanding (Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania, 1971), p. 701.
(15) You Can Live Forever in Paradise on Earth, pp. 88, 89.
(16) Ibid., p. 78.
(17) Porque las almas hablaban y fueron capaces de recibir una túnica, sabemos que estaban conscientes.
(18) Ecl. 9:5,10 debe interpretarse teniendo a Ped. 3:19,20 en mente.
(19) Ibid., p. 77.
(20) Ibid., p. 83.
(21) Aid To Bible Understanding, p. 634.
(22) Ibid., p. 1019.