San Miguel Arcángel pesando las almas en el Juicio Final

jueves, 20 de julio de 2017

¿Sabías que hay un pecado que Dios no perdona?



“Pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo, no tendrá perdón nunca, antes bien, será reo de pecado eterno.”(Mc. 3, 29)

Hay muchos que ante esta cita bíblica quedan desconcertados y a la final, o se hacen de la vista gorda para no complicarse la existencia y continúan con su vida, o quedan con la idea de que Dios perdona todo pero que Su misericordia tiene un “límite” cuando del Espíritu Santo se trata, tirando al traste las veintiséis veces en que el Salmo 135 afirma que “(…) es eterna su misericordia”(Salmo 135, 1- 26)… seamos realistas, también habrán de los que ni sabían de la existencia de esta cita pero ya que la leyeron, pues de una vez harán el esfuerzo de informarse.

El contexto para evitar el pretexto

Para poder comprender a qué se refería Jesús con estas palabras, debemos ir hacia atrás (del texto bíblico… por favor regrese al asiento), y ver toda la historia. Cuando vemos una cita bíblica sin saber en qué momento fue dicha, a quién fue dicha y las circunstancias del evento, podemos fácilmente malentender (y malinterpretar) la cita. Revisar Marcos 3, 20-30 nos dará un contexto amplio sobre la afirmación que ha hecho Cristo. (Tal vez quieran –deban–  leerlo antes de continuar)

En Mc. 3,20 vemos a Jesús expulsando demonios aquí y allá, mientras algunas autoridades judías empezaron a decirles a los demás que era Jesús quien estaba poseído, y que era por el poder de Satanás que podía expulsar a los demonios.

Después de explicar porqué “expulsar a Satanás con el poder de Satanás” no tenía sentido (admitámoslo, debió ser más ridículo escucharlo que leerlo), Jesús pronuncia estas palabras que hemos citado al inicio, refiriéndose al pecado que no será perdonado.

Básicamente, la gente estaba diciendo que la obra del Espíritu Santo era en realidad obra de Satanás. Ahora, debemos tener en cuenta que Jesús vino exclusivamente a hacer la obra de Dios (para mostrarnos el amor del Padre y para perdonarnos por el pecado que nos mantenía separados de Él). Si fallamos en reconocer y aceptar esa obra, nos estamos cerrando a la misericordia y el perdón que Dios está tratando de darnos. Si ese es el caso, ¿cómo podremos ser perdonados?

Siendo más claros…

“(…) No hay límites a la misericordia de Dios, pero quien se niega deliberadamente a acoger la misericordia de Dios mediante el arrepentimiento rechaza el perdón de sus pecados y la salvación ofrecida por el Espíritu Santo. Semejante endurecimiento puede conducir a la condenación final y a la perdición eterna”(Catecismo de la Iglesia Católica, 1864)

No es que haya gente que vaya por la vida diciendo que las obras de Cristo en realidad son de Satanás – aunque puede que sí los haya –, sino que basta el hecho de cerrarnos a la misericordia de Dios, creyendo que nuestro pecado es más grande que Su misericordia. Básicamente se reduce a esto: cuando no creemos que Dios puede salvarnos, estamos cerrando nuestro corazón al Espíritu Santo, y por tanto Dios no nos puede salvar. No se trata de que Dios no “pueda” perdonarnos, sino que nosotros no queremos ser perdonados.

En otras palabras mis estimados, ni la misericordia de Dios tiene un límite, ni hay necesidad de inventarse “pecados imperdonables” para explicar esta cita bíblica. Sencillamente – y están en toda la libertad de ponerlo en su muro de Facebook ahora mismo – el único pecado que Dios no puede perdonar, es aquél por el cual nos rehusamos a pedir perdón.

¡Dios los bendiga!

Publicado originalmente en el blog de Steven Neira.
(http://es.churchpop.com/2016/04/30/sabias-que-hay-un-pecado-que-dios-no-perdona/)

Siete pecados “pasados de moda” que te pueden llevar al infierno



El mundo actual con su ritmo vertiginoso de vida, con un mayor acceso a la información y con las nuevas tendencias, parece haber dejado de lado la contrición y considera que el pecado y el infierno están “pasados de moda”. Pero así no es.

El pecado es algo serio, el infierno existe y es el destino de los pecadores. San Pablo dijo: “¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? Que no te engañen…”(1 Corintios 6,9).

Sin embargo, ¡hay esperanza!, pues por la gracia de Dios podemos apartarnos de nuestros pecados y encontrar la salvación en Jesucristo.

Pero primero necesitamos reconocer nuestros pecados y que necesitamos ser salvados. Una vez que tengamos una vida nueva en Cristo, la vida cristiana comienza y estamos llamados a cooperar con la gracia de Dios para crecer en santidad.



Por ello, te presentamos una lista de los pecados que el mundo actual considera “normales”, pero a los que se debes tomar en serio:

1) La mentira

“¿Qué pasaría si la persona nunca lo descubre? ¿Qué tal si es sólo por conveniencia? ¿O qué tal si sirve para lograr un bien mayor?”

No. Mentir es mentir y está mal.

Mentir es decir una falsedad con la intención de engañar y siempre está mal porque es una ofensa contra la verdad, que es Cristo (Juan 14,6).

Recuerda, la mentira es la lengua nativa del demonio, a quien Jesús llama “el padre de la mentira” (Juan 8,44). El libro de la Sabiduría advierte: “la mentira destruye tu alma” (Sabiduría 1,11).

2) Inmoralidad sexual

“¡Huye de la inmoralidad sexual!” (Corintios 6,18).

¿Pero por qué no podemos hacer lo que queramos con nuestros cuerpos? Mientras una persona está de acuerdo, todo vale, ¿no?

No. San Pablo dice: “Eviten la fornicación. Cualquier otro pecado cometido por el hombre es exterior a su cuerpo, pero el que fornica peca contra su propio cuerpo. ¿O no saben que sus cuerpos son templo del espíritu Santo, que habita en ustedes y que han recibido de Dios? Por lo tanto, ustedes no se pertenecen, sino que han sido comprados, ¡y a qué precio! Glorifiquen entonces a Dios en sus cuerpos”. (1 Corintios 6,18-20)

Nosotros podemos pecar contra nuestros propios cuerpos. Dios nos ha hecho a nosotros y a nuestra sexualidad con dignidad, valor y orden, que debe ser respetado y querido.

Recuerden que Cristo predicó sobre la lujuria en el corazón: “No cometerás adulterio. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer con lujuria ya ha cometido adulterio con ella en corazón”.

3) Robo

“No robarás”. (Éxodo 20,15)

Robar es tomar algo que no te pertenece. Eso incluye a todo el material que tenga copyright. Robar no se vuelve aceptable sólo porque estás en Internet. Todo el mundo lo sabe, pero igual lo hacemos. Aun así es un pecado grave.

4) Alcoholismo

El alcohol es un maravilloso don de Dios. Jesús convirtió el agua en vino y los monjes cristianos solían hacer la mejor cerveza del mundo.

Pero beber demasiado hasta el punto de emborracharse y perder el control es un pecado: “No se engañen…los bebedores…no entrarán en el Reino de Dios”. (1 Corintios 6,9-10) “No se emborrachen con vino, porque eso es libertinaje”. Ante esto, San Pablo nos ofrece una alternativa: “Llénense del Espíritu”. (Efesios 5,8).

5) Gula

Algunos se han referido a la gula como el vicio olvidado.

Obviamente necesitamos comer, hay un tiempo para festejar y la comida puede disfrutarse maravillosamente. Pero, al igual que el alcohol, todo debe disfrutarse con moderación. La gula es un amor inmoderado a la comida y no sólo puede traer serias consecuencias a tu salud, sino también para tu alma.

“Porque ya les advertí frecuentemente y ahora les repito llorando: hay muchos que se portan como enemigos de la cruz de Cristo. Su fin es la predicción, su dios es el vientre, su gloria está en aquello que los cubre de vergüenza, y no aprecian sino las cosas de la tierra”. (Filipenses 3,18-19).

6) Venganza

La justicia es importante y cualquier justicia que no ha sido dada por el gobierno será rectificada por Dios al final. Pero a nosotros ahora, Dios nos llama a un plano superior:

“No devuelvan a nadie mal por mal. Procuren hacer el bien delante de todos los hombres. (…) Queridos míos, no hagan justicia por sus propias manos, antes bien, den lugar a la ira de Dios. Porque está escrito: Yo castigaré. Yo daré la retribución, dice el Señor. Y en otra parte está escrito: Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber. Haciendo esto, amontonarás carbones encendidos sobre su cabeza. No te dejes vencer por el mal. Por el contrario, vence al mal, haciendo el bien”. (Romanos 12. 17, 19-21)

También mantén en mente las enseñanzas de Jesús respecto al perdón: “Si perdonan sus faltas a los demás, el Padre que está en el cielo también los perdonará a ustedes. Pero si no perdonan a los demás, tampoco el Padre los perdonará a ustedes”. (Mateo 6,14-15)

7) Asesinato

“¡Por favor, actualmente nadie comete asesinatos!”. ¿Estás seguro?

El asesinato es la muerte voluntaria y directa de una vida humana inocente. Incluso si la persona es pequeña y está en desarrollo en el vientre de su madre. Incluso si la persona está en desventaja. Incluso si la persona está enferma y es difícil de cuidar. Incluso si la persona es vieja y puede morir pronto de todos modos. El aborto y, cada vez más, la eutanasia es ampliamente aceptada y practicada en toda nuestra sociedad.

El asesinato es una ofensa contra Dios porque los seres humanos fuimos hechos a Su imagen y semejanza. (Génesis 1,27)

Si has cometido alguno de estos pecados arrepiéntete y acógete a la misericordia de Dios.
(http://es.churchpop.com/2016/05/09/siete-pecados-pasados-de-moda-que-te-pueden-llevar-al-infierno/)

Los santos y el Infierno



Muchos santos afirmaron haber tenido sobrenaturales visiones del infierno. Y, aunque la iglesia no se basa en ellas para formular doctrina, estas visiones deben recordarnos lo que nuestra fe ya enseña: el infierno es un lugar real y terrible, y la gente realmente puede llegar allí.

Santa Faustina, una gran santa del siglo XIX, dijo acerca de una sus visiones:

“Lo que he escrito no es más que una pálida sombra de las cosas que vi. Pero me di cuenta de una cosa: que la mayoría de las almas que hay no creían que hubiera un infierno. ¡Cuán terriblemente sufren las almas allí!  En consecuencia, pido aún más fervientemente por la conversión de los pecadores“

Así que arrepiéntete de tus pecados, vuelve al Señor y ayuda a otros a volver a Él.

1) Beata Ana Catalina Emmerich: “Nadie podría contemplarlo sin temblar”

La Beata Ana Catalina Emmerich vivió a final del siglo 18 y principios del siglo 19 en el Sacro Imperio Romano. Fue una mística que afirmó haber tenido visiones de todo tipo de cosas espirituales. He aquí un extracto de una de sus visiones del infierno:

“El exterior del Infierno era horrible y espantoso; era un inmenso edificio de aspecto pesado, y el granito del que estaba formado, aunque negro, era de brillo metálico; y las puertas oscuras y pesadas fueron aseguradas con muchos cerrojos tan terribles que nadie podría contemplarlos sin temblar.

Gemidos profundos y gritos de desesperación pueden distinguirse claramente incluso cuando las puertas estaban bien cerradas; pero, ¡Quién puede describir los gritos y chillidos que estallaron uando se soltaron los tornillos terribles y las puertas se abrieron!; y, oh, ¡quién puede describir el aspecto melancólico de los habitantes de este lugar miserable! […]

Todo dentro de él es, por el contrario, cerrado, confuso, y lleno de gente; cada objeto tiende a llenar la mente con sensaciones de dolor y pena; la desesperación, como un buitre, roe cada corazón, y la discordia y miseria reinan alrededor. […] En la ciudad del Infierno no hay nada que ver, solo mazmorras sombrías, oscuras cavernas, desiertos espantosos, pantanos fétidos llenos de todas las especies imaginables de reptiles venenosos y repugnantes. […]

En el Infierno, hay escenas perpetuas de miserable discordia, y toda clase de pecado y corrupción, ya sea bajo las formas más horribles imaginables, o representadas por diferentes tipos de tormentos espantosos. Todo en esta morada triste tiende a llenar la mente de horror; ni una palabra de consuelo se escucha y ninguna idea consoladora es admitida; el único y tremendo pensamiento es la justicia que un Dios todopoderoso otorga a la nada maldita, acompañado de la convicción absorbente de que ellos la han merecido plenamente y esto agobia cada uno de sus corazones.

El vicio aparece en su verdadero aspecto, colores repugnantes y sombríos. Se despojó de la máscara bajo la cual se ocultaba en este mundo, y la víbora infernal es vista devorando los que lo han querido o fomentado. En una palabra, el Infierno es el templo de la angustia y la desesperación…”

2) Santa Teresa de Ávila: “En el fuego, y despedazada”

La gran mística del siglo 16 y Doctora de la Iglesia, afirma haber tenido esta experiencia del infierno:

“La entrada parecía ser un estrecho pasaje largo, como un horno, muy baja y oscura. El suelo parecía estar saturado con lodo, muy sucio, emanando olores pestilentes, y cubierto de bichos repugnantes. Al final era un lugar vacío en la pared, como un armario, y en éste me vi encerrada. […]

Sentí un fuego en mi alma. […] Mis sufrimientos corporales eran insoportables. He padecido los sufrimientos más dolorosos en esta vida… sin embargo, todos estos eran nada en comparación con lo que sentí entonces, sobre todo cuando vi que no habría ninguna interrupción, ni ningún fin a ellos. […]

No vi quién era el que me atormentaba, pero me sentí en el fuego, y me parecía estar como despedazada. Y lo repito, este fuego interior y la desesperación son los mayores tormentos de todos. […]

Yo no podía sentarme ni acostarme: no había espacio. Me pusieron como en un agujero en la pared; y esas paredes, terribles por sí mismas, me cercaban por todas partes. Yo no podía respirar. No había luz, todo era oscuridad. […]

Estaba tan aterrorizada por esa visión – y siento el terror en mí incluso ahora mientras estoy escribiendo – que a pesar de que esto tuvo lugar hace casi seis años, el calor natural de mi cuerpo se enfría por el miedo, incluso ahora, cuando pienso en ello […]

Fue esa visión que me llenó de la gran angustia que siento al ver a tantas almas perdidas, sobre todo las de los luteranos que fueron una vez miembros de la Iglesia por el bautismo – y también esta visión me dio los deseos más vehementes por la salvación de las almas; porque ciertamente creo que, para salvar aunque sea a un alma de esos tormentos abrumadores, yo de muy buena gana resistiría muchas muertes”.

3) San Juan Bosco: “Terror indescriptible”

En 1868, San Juan Bosco afirmó que había tenido un sueño sobre el infierno. Su narración completa es bastante larga, así que aquí compartimos sólo un breve fragmento:

“En cuanto crucé el umbral, sentí un terror indescriptible y no me atreví a dar un paso más. Delante de mí pude ver algo así como una inmensa cueva que desapareció gradualmente en huecos hundidos profundamente en las entrañas de la montaña. Todos estaban en llamas, pero el suyo no era un fuego terrenal con lenguas de fuego, sino que toda la cueva – paredes, techo, piso, hierro, piedras, madera y carbón – todo era un blanco resplandeciente a temperaturas de miles de grados. Sin embargo, el fuego no se incineraba, no se consumía. Yo simplemente no puedo encontrar palabras para describir el horror de la caverna.[…]

Mi guía tomó mi mano, me obligó a abrirla, y la apretó contra la primera de las mil paredes. La sensación era tan absolutamente insoportable que salté hacia atrás con un grito y me encontré sentado en la cama.

Mi mano estaba lastimada y seguí frotando para aliviar el dolor. Cuando me levanté esta mañana me di cuenta de que estaba hinchada. Tener mi mano apretada contra la pared, aunque sólo en un sueño, se sentía tan real que, más tarde, la piel de la palma de mi mano se peló.

Tenga en cuenta que he intentado no asustarte mucho, y por eso no he descrito estas cosas con todo su horror como las vi y como me impresionaron. Sabemos que Nuestro Señor siempre representó el infierno con símbolos porque, si hubiera descrito como realmente es, no lo habríamos comprendido. Ningún mortal puede comprender estas cosas”.

4) Sor Lucía de Fátima: “Gritos y gemidos de dolor y desesperación”

Sor Lucía de Fátima no es santa (ya que murió recientemente, en 2005), pero fue una de las videntes de Fátima en el siglo 20, una aparición aprobada en la Iglesia. Como parte de esa visión, ella dice que vio el infierno:

“Vimos, por decirlo así, un vasto mar de fuego. Sumido en este fuego, vimos a los demonios y las almas de los condenados.

Estos últimos eran como brasas transparentes en llamas, todos de bronce ennegrecido o bruñido, que tienen formas humanas. Ellos estaban flotando alrededor de un incendio, siendo elevadas en el aire por las llamas que de ellas mismas salían, juntamente con nubes de humo. Luego, ellos se replegaron por todos lados como las chispas producidas en los grandes incendios, sin peso ni equilibrio, entre gritos y gemidos de dolor y desesperación, que nos horrorizaron y nos hicieron temblar de miedo (esta debe haber sido la visión que me hizo gritar, según afirma la gente que me escuchaba).

Los demonios se distinguían de las almas de los condenados por sus formas horribles y repugnantes de animales espantosos y desconocidos, negros y transparentes como carbones ardientes”.

5) Santa María Faustina Kowalska: “Un lugar de gran tortura”

Santa María Faustina Kowalska, a menudo conocida simplemente como Santa Faustina, fue una monja polaca que afirmó tener un gran número de experiencias místicas en la década de 1930. He aquí un extracto de su diario acerca de una de sus visiones:

“Hoy he estado en los abismos del infierno, conducida por un ángel. Es un lugar de grandes tormentos, ¡qué espantosamente grande es su extensión! Los tipos de tormentos que he visto: el primer tormento que constituye el infierno, es la pérdida de Dios; el segundo, el continuo remordimiento de conciencia; el tercero, aquel destino no cambiará jamás; el cuarto tormento, es el fuego que penetrará al alma, pero no la aniquilará, es un tormento terrible, es un fuego puramente espiritual, incendiado por la ira divina; el quinto tormento, es la oscuridad permanente, un horrible, sofocante olor; y a pesar de la oscuridad los demonios y las almas condenadas se ven mutuamente y ven todos el mal de los demás y el suyo; el sexto tormento, es la compañía continua de Satanás; el séptimo tormento, es una desesperación tremenda, el odio a Dios, las imprecaciones, las maldiciones, las blasfemias. Estos son los tormentos que todos los condenados padecen juntos, pero no es el fin de los tormentos.

Hay tormentos particulares para distintas almas, que son los tormentos de los sentidos: cada alma es atormentada de modo tremendo e indescriptible con lo que ha pecado. Hay horribles calabozos, abismos de tormentos donde un tormento se diferencia del otro. Habría muerto a la vista de aquellas terribles torturas, si no me hubiera sostenido la omnipotencia de Dios. Que el pecador sepa: con el sentido que peca, con ése será atormentado por toda la eternidad. Lo escribo por orden de Dios para que ningún alma se excuse diciendo que el infierno no existe o que nadie estuvo allí ni sabe cómo es. […]

He observado una cosa: la mayor parte de las almas que allí están son las que no creían que el infierno existe. Cuando volví en mí no pude reponerme del espanto, qué terriblemente sufren allí las almas”. (Diario de Santa Faustina, 741)
(http://es.churchpop.com/2016/06/05/5-santos-que-tuvieron-aterradoras-visiones-del-infierno/)

martes, 11 de julio de 2017

Emma Watson, ex-actriz de Harry Potter, adoradora del Demonio


#Emmawatson en el Harper ' S Bazar Women of the year awards con un vestido de #christiandior. Una mirada más de cerca revela una gran cabeza de baphomet y la inscripción " las diable " o " el diablo ".

domingo, 9 de julio de 2017

Firma para evitar monumento satánico en Minnesota (EEUU)


julio 09, 2017
La ciudad de Belle Plaine, Minnesota, ha votado para permitir que un monumento satánico se alce junto a un monumento a veteranos en propiedad pública.

Pide a Belle Plaine que revoque su decisión de aceptar un monumento satánico en este link:

Ask Belle Plaine to reverse its decision to accept a Satanic monument


La ciudad de Belle Plaine ha recibido presión de ateos y satanistas para remover un monumento de guerra que incluía una cruz. Después de que sus esfuerzos fracasaron, el Templo Satánico propuso su propio monumento, llamado "Baphometic Bowl of Wisdom".

Es un cubo de acero negro. Los pentagramas invertidos (un símbolo satánico universal) están grabados en los lados del monumento con un casco de soldado, negro, en la parte superior.

Recuerda la batalla que tu y yo luchamos junto a los residentes de Belle Plaine para mantener la Cruz en el monumento a los veteranos.

Gracias a Dios, tuvimos éxito porque personas como tú levantaron su voz instando a la ciudad a hacer lo correcto al respetar a Dios y a nuestros veteranos de guerra.

Tuvimos éxito en el pasado, y sé que podemos tenerlo de nuevo.

Te ruego que firmes nuestra petición a la ciudad de Belle Plaine, pidiéndoles que reviertan su desafortunada decisión de aprobar el Monumento a Satanás.

¡Gracias!

Sinceramente,

John Horvat
Vicepresidente, Tradición, Familia y Propiedad (TFP)
Www.ReturnToOrder.org


PD También puede considerar unirse a nosotros para una protesta en oración el día 15 de este mes. Para más información sobre nuestro Rally de Rosario, y difundir la palabra a sus amigos.  LINK:


CLICK HERE for more information about our Rosary Rally, and spread the word to your friends.

viernes, 7 de julio de 2017

3 poderosos sacramentales para tener en casa


PHILIP KOSLOSKI 

El uso de los sacramentales es una de las prácticas más malinterpretadas de la Iglesia católica. Son parte de la vida de la Iglesia desde los primeros tiempos, pero por lo general son vistos como una especie de superstición.

El motivo está, en gran medida, en el hecho de que muchos católicos a lo largo de los siglos han empleado los sacramentales de forma supersticiosa, ya que no habían aprendido a usarlos como es debido. En vez de utilizarlos con fe, algunos católicos los empleaban como amuletos mágicos más que como instrumentos de gracia.

Lo cual es una pena, ya que la función de los sacramentales es enriquecer nuestras vidas espirituales, no menoscabarlas. Han sido instituidos por la Iglesia para acercarnos a una relación más profunda con Cristo y están centrados en santificar todos los ámbitos de nuestras vidas. Los sacramentales son extensiones de los siete sacramentos y traen la gracia de Dios a todo lo que hacemos.

Un lugar donde los sacramentales son especialmente poderosos es el hogar. Si se usan con espíritu de fe, los sacramentales pueden protegernos del daño espiritual o inspirarnos para vivir una vida santa dedicada a Dios.

A continuación tienen tres de esos sacramentales que, si se usan adecuadamente, pueden ofrecer un estímulo espiritual al hogar, además de mantener a raya a los enemigos espirituales que acechan en las sombras.

Agua bendita

El agua bendita tiene un doble significado: nos recuerda nuestro bautismo y también es un símbolo de purificación espiritual.

Se dice que el agua bendita tiene un gran poder contra el diablo, ya que el diablo no puede soportar esta agua “limpia” porque él es impuro para toda la eternidad. Es un recordatorio del agua que manó del costado de Cristo, que es un símbolo del bautismo, y nos trae a la mente el día de la derrota del diablo (la crucifixión de Cristo).

Es una costumbre antigua tener ‘pilas’ o ‘fuentes’ de agua bendita en las paredes de una casa. Son cálices simples o elaborados que contienen agua bendita que puede usarse para bendecirse uno mismo durante el día. Es especialmente útil disponerlas junto a las puertas para salir de la casa y en los dormitorios de los familiares. De esa manera, nos mantenemos siempre fijos en Cristo y nos recordamos que hemos de permanecer puros. También nos facilita el tener el agua bendita a mano cuando es necesario repeler cualquier influencia del Maligno.

Sal bendita

Si es posible, también es bueno tener un pequeño recipiente de sal bendita en casa. Tendrías que pedírselo específicamente a tu párroco para que te lo suministrara y lo más probable es que el sacerdote no esté familiarizado con ello. Es un sacramental que a menudo se descuida y no es costumbre usarlo en las parroquias.

Sin embargo, es un arma poderosa contra el mal, como puede verse en el siguiente fragmento de una bendición dicha por un sacerdote en el Ritual Romano:

Te suplicamos, Dios todopoderoso, que bendigas (+) en tu bondad esta sal creada por ti. Tú mandaste al profeta Eliseo arrojarla en el agua estéril para hacerla fecunda. Concédenos, Señor, que al recibir la aspersión de esta agua mezclada con sal nos veamos libres de los ataques del enemigo, y la presencia del Espíritu Santo nos proteja siempre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Crucifijo

Otro sacramental muy poderoso es el que más comúnmente encontramos en los hogares: el crucifijo. El crucifijo no solo nos recuerda el gran amor de Dios hacia nosotros, sino que también tiene un poderoso efecto disuasorio contra los enemigos espirituales. El crucifijo es el flagelo de la existencia de Satán y es el signo de todo lo que desprecia.

Es beneficioso tener un crucifijo en cada habitación de la casa (o apartamento), de modo que puedas meditar frecuentemente sobre el gran sacrificio de amor de Jesús, además de tener una imagen que te recuerde mantener el centro durante los momentos de tentación.

Aquí hay dos oraciones de bendición de un crucifijo en el Ritual romano que resumen todas las razones por las que necesitamos los crucifijos en nuestros hogares:

Oh Dios Santo, Padre todopoderoso, Dios eterno, bendice esta cruz para que pueda ser de ayuda para salvar a la humanidad. Permítele ser de apoyo para la fe, un estímulo para las buenas obras, redención de las almas, consuelo, protección y escudo de los crueles dardos del enemigo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Señor Jesucristo, bendice esta cruz por la cual arrebataste al mundo de las garras del enemigo y por la cual venciste mediante tu sufrimiento al pecado, quien se regocijó en la caída del primer hombre al comer el fruto del árbol prohibido. [El sacerdote rocía agua bendiga sobre la cruz]. Santifica esta cruz en el nombre del Padre, (+) del Hijo (+) y del Espíritu (+) Santo y que todos se arrodillen y oren ante ella en honor al Señor para tener salud de cuerpo y alma. Por Jesucristo, nuestro Señor.
(https://es.aleteia.org/2017/07/07/3-poderosos-sacramentales-para-tener-en-casa/amp/)

miércoles, 5 de julio de 2017

Sacerdotes y exorcistas responden al superior de los jesuitas: «El diablo no es un símbolo»



ANTE SUS CONTROVERSIALES Y PENOSAS DECLARACIONES, ACERCA DE QUE EL DIABLO NO EXISTE, SACERDOTES Y EXORCISTAS LE RECUERDAN EL CATECISMO ELEMENTAL AL SUPERIOR DE LOS JESUITAS, ARTURO SOSA ABASCAL
Sacerdotes y exorcistas responden al superior de los jesuitas: «El diablo no es solo un símbolo»
«Quien no cree en el demonio, no cree en el Evangelio» había explicado el Papa san Juan Pablo II al fallecido y renombrado exorcista y sacerdote Gabriel Amorth.

3/06/17 4:52 PM
CNA/InfoCatólica)  En una reciente entrevista con el diario español El Mundo, Arturo Sosa dijo que «hemos hecho figuras simbólicas, como el diablo, para expresar el mal».

«Los condicionamientos sociales también representan esa figura, ya que hay gente que actúa así porque está en un entorno donde es muy difícil hacer lo contrario» agregó Sosa.
Rechazo del sacerdote y exorcista Santé Babolin

A estas declaraciones el sacerdote y exorcista italiano, el padre  Sante Babolin afirmó que «Satanás existe» y que «el mal no es una abstracción».

En declaraciones a ACI Prensa el 2 de junio, Babolin hizo alusión a varios lugares en documentos y declaraciones de la Iglesia que muestran la verdadera existencia del demonio.

El padre Babolin recordó los documentos del IV Concilio Ecuménico de Letrán en el año 1215, que declaró que los cristianos «creen firmemente y confiesan» que Dios creó «de la nada a una y otra criatura, la espiritual y la corporal».

«El diablo y otros demonios fueron creados por Dios en naturaleza, pero ellos mismos a través de sí mismos se han vuelto malvados», señala el texto del Concilio.
El padre Babolin, conocido como el «exorcista de Padua», también recordó dos discursos del Papa Pablo VI en 1972, que también confirman la existencia del diablo «a los fieles, que tienden a dudar de la existencia de Satanás ... su presencia y acción».

El 29 de junio de 1972, Pablo VI, aludiendo a la situación contemporánea de la Iglesia, dijo en su homilía que parecía que «el humo de Satanás» entró en el templo de Dios. Ese mismo año, el 15 de noviembre, Pablo VI advirtió que «una de las mayores necesidades de la Iglesia» es defendernos «de ese mal que llamamos Diablo».

El padre Babolin también recordó que el Catecismo de la Iglesia Católica enseña que el diablo existe en la realidad, no en el abstracto. En la sección del Catecismo con respecto a la petición «líbranos del mal» del Padre Nuestro, en el número 2851, afirma que «En esta petición, el mal no es una abstracción, sino que designa una persona, Satanás, el Maligno, el ángel que se opone a Dios. El “diablo” (diá-bolos) es aquél que “se atraviesa” en el designio de Dios y su obra de salvación cumplida en Cristo».

El presbítero recordó además que los fieles deben ver la declaración del Cuarto Concilio Ecuménico de Letrán, las afirmaciones del Papa Pablo VI y lo que se enseña en el Catecismo como «tres pruebas irrefutables» sobre la existencia del demonio.

Rechazo del padre Alexander Lucie-Smith

Fr Alexander Lucie-SmithOtro sacerdote que ha expresado su rechazo ante las declaraciones del superior de los jesuitas, es el padre Alexander Lucie-Smith, doctor en teología moral y editor-consultor de The Catholic Herald, quien ha escrito en su blog:

«Tristemente el padre Sosa acostumbra arrojar dudas sobre la credibilidad de la Escritura. Si bien es innegable que Satanás forma parte del gran cuadro que abarca la historia de la salvación de la humanidad, el padre Sosa ha afirmado que los Evangelios no pueden registrar fielmente las palabras de Jesús, porque en aquel tiempo “no había grabadoras”. No, no había grabadoras, pero eso no significa que las Escrituras no sean una fuente auténtica para conocer la enseñanza de nuestro Señor».
Luego de hacer referencia a otros hechos embarazosos que ha protagonizado el padre Sosa en el pasado, como su firma de un manifiesto elogiando calurosamente a Fidel Castro y dándole la bienvenida a Venezuela, agrega que «uno podría haber esperado alguna palabra de retractación del padre Sosa, pero no ha habido ninguna». «Quizás los superiores jesuitas no hacen retracciones. ¿Pero no sería mucho pedir que sus consejeros lo alejaran de los micrófonos en el futuro?» 

«Quien no cree en el demonio no cree en el Evangelio»

El fallecido sacerdote y exorcista Gabriel Amorth en su momento había expresado a san Juan Pablo II su preocupación de que cada vez más sacerdotes habían dejado de creer en el demonio, a lo que el Papa respondió: «quien no cree en el demonio, no cree en el Evangelio».
(http://infocatolica.com/?t=noticia&cod=29559)