"El infierno consiste en la condenación eterna de quienes, por libre elección, mueren en pecado mortal" (Catecismo de la Iglesia Católica, Compendio, 212)
San Miguel Arcángel pesando las almas en el Juicio Final
viernes, 8 de enero de 2021
La Beata Sor María Serafina del Sagrado Corazón de Jesús vio a Lutero en el Infierno
Beata Sor María Serafina del Sagrado Corazón de Jesús
(en el siglo Clotilde Micheli), fundadora del
Instituto de las Hermanas de los Ángeles
En 1883 la beata Sor María Serafina Micheli (1849-1911), fundadora del Instituto de las Hermanas de los Ángeles, pasaba por Eisleben, ciudad de Sajonia, lugar donde nació Lutero.
Ese día se celebraba el cuarto centenario del nacimiento del gran heresiarca (10 noviembre de 1483), que dividió a Europa y a la Iglesia, causando grandes guerras. Con motivo de la celebración las calles estaban adornadas y de los balcones colgaban banderas. Entre las autoridades presentes se esperaba, de un momento a otro, la llegada del emperador Guillermo I, que debía presidir las celebraciones.
LUTERO
La beata miraba el gran tumulto y agitación, pero no estaba interesada en saber por qué ocurría. Su interés era ir a una iglesia para orar y hacerle una visita a Jesús Sacramentado. Finalmente, halló una, pero las puertas estaban cerradas, pero se arrodilló en las escleras de acceso para hacer sus oraciones. Por la oscuridad, no advirtió que estaba arrodillada delante de un templo protestante.Mientras oraba, se apareció el Ángel de la Guarda y le dijo: “Levántate, porque esta es una iglesia protestante”. Y añadió: “Yo quiero que veas el lugar donde Martín Lutero está condenado y la pena que paga en castigo de su orgullo”.
Entonces tuvo la visión de un horrible abismo de fuego, en el cual eran atormentadas una innumerable cantidad de almas. En el fondo vio a un hombre, Martín Lutero, que se distinguía entre los demás condenados pues estaba rodeado de demonios que lo obligaban a estar de rodillas y todos (los demonios), armados de martillos, mientras se esforzaba en vano, le clavaban en la cabeza una gran clavo.
La monja meditaba que si las personas que participaban en la fiesta vieran esta escena dramática, ciertamente no rendirían honores, ni memoria, ni conmemoraciones ni celebraciones a tan funesto personaje.
Desde entonces, cuando se le presentaba la oportunidad, recordaba a sus hermanas de religión sobre el deber de vivir en la humildad y el abandono de sí. Estaba convencida firmemente que Martín Lutero estaba condenado en el infierno sobre todo por el primer pecado capital: LA SOBERBIA. El orgullo lo hizo caer en pecado mortal, y lo condujo a la rebelión abierta contra la Iglesia Católica. Su conducta, su posición para con la Iglesia y sus herejías fueron determinantes para engañar y conducir a muchas almas superficiales e incautas a la perdición eterna.
Como en Alemania celebrarán en el 2017 el 500º aniversario del nacimiento del protestantismo y como consecuencia se realizarán homenajes a Martín Lutero, se habla ya de que algunos sectores "católicos" participarían en los mismos. Sepan éstos, desde ahora, que estarían homenajeando no sólo a un heresiarca sino también a un réprobo, si nos atenemos a las visiones de Sor María Serafina.
EL PADRE PÍO SOSTUVO QUE LUTERO ESTABA CONDENADO
Por su parte, el padre Stefano Manelli -fundador de los Franciscanos de la Inmaculada- ha recordado -en Il Settimanale di Padre Pio del 20 de Enero de 2013, p.1- que lo mismo señalaba el Padre Pío sobre la condenación eterna de Martín Lutero. Explicó que el P. Pío advertía que aquellos que creen poder comunicarse directamente con Dios -como Lutero-, también están en camino al infierno. El final de Lutero fue horrible y angustioso, escribió el P. Manelli, y señaló -fundamentándose en lo dicho por el padre Pío- que quienes lo siguen se arriesgan a ir al infierno como Lutero, por no escuchar las enseñanzas de la Iglesia Católica.
NOTA DE CATOLICIDAD: Luego, el verdadero ecumenismo es el que caritativamente busca solamente la conversión de los protestantes a la verdadera y única Iglesia de Cristo: la Católica romana. Nada tiene que hacer un católico -¡sea quien sea!- en un homenaje a quien con sus herejías desgarró miles de almas de la verdadera Arca de Salvación. Homenajearlo sería -aunque ello no se pretendiera- confirmar en el error a tantos errados, y tal acto constituiría un falso ecumenismo y una grave falta de caridad, aunque hipotéticamente se tuvieran las mejores -pero equivocadas- intenciones.
martes, 15 de diciembre de 2020
Madres subversivas y la Iglesia de Satán coinciden en una misma brutalidad: el aborto
martes, 8 de diciembre de 2020
“Medita en las postrimerías y no pecarás jamás” (Ecl 7, 40)
Dijo el Padre del desierto Evagrio: “Sentado en tu celda, concentra tus pensamientos. Recuerda el día de tu muerte, el día de la muerte de tu cuerpo. Aleja del espíritu la infelicidad, sobreponte a la pena y condena la vanidad del mundo a fin de vivir todo el tiempo en la paz que te propusiste, sin debilidades. Recuerda a los que están en el infierno: piensa en el estado de esas almas allí abajo, en el penoso silencio, en los amargos tormentos, en el temor, en el combate, en la espera; piensa en su dolor sin fin y en las lágrimas que vierten eternamente esas almas. Pero preserva también el recuerdo del día de la resurrección y de la presentación ante Dios. Imagina ese juicio horroroso y temible. Pon atención a la suerte reservada a los pecadores, la vergüenza frente a Dios, frente a los ángeles, los arcángeles y a todos los hombres. Piensa en los castigos, en el fuego eterno, en la miseria sin descanso, en la oscuridad, en el rechinar de los dientes, en los temores y en los suplicios. Reflexiona, también, acerca de los bienes que se reservan a los justos: la familiaridad con Dios Padre y con su Hijo Jesucristo, con los ángeles y los arcángeles y con todo el pueblo de los santos. Piensa en el reino de los cielos y en los presentes de ese reino, en la alegría y en la beatitud. Recuerda permanentemente estas dos realidades. Llora sobre el juicio de los pecadores y aflígete ante el temor de estar, tú también en medio de esas penas. Pero regocíjate y permanece en la alegría de la suerte reservada para los justos, esforzándote por obtener su mismo goce. En el interior o en el exterior de tu celda, vela para que no se te borre jamás la imagen de estas cosas, de tal manera que, gracias a su recuerdo huyas de los pensamientos inadecuados y nocivos” (Cfr. Apotegmas de los Padres del desierto, Editorial Lumen, Buenos Aires 1979, 73.).
sábado, 7 de noviembre de 2020
Belphegor, otra banda blasfema
Sacrílegos, blasfemos, adoradores del Ángel caído. Eligen ofender a Dios Trino y al mismo tiempo rendirle honores a Satanás. Conviértanse, aléjense del camino de la perdición en el que se encuentran, antes de que sea demasiado tarde. Blasfemos, arrepiéntanse, todavía tienen tiempo, Dios es Misericordioso en esta vida, pero en los umbrales de la eternidad es sólo Justicia Divina. Y de Dios nadie se burla.
El cantante y satanista Behemoth blasfema nuevamente contra Dios, llamándolo "perro"
Pon atención, blasfemo: si tú le dices "perro" a Dios, entonces yo te digo "perro" a ti, porque los enemigos de Dios son mis enemigos. No se puede permitir que se ofenda a Dios de un modo tan cruel, despiadado y blasfemo. Arrepiéntete, mientras tengas vida, porque esta vida es para recibir a la Divina Misericordia. Si no te arrepientes de tus blasfemias, cantante sacrílego, ladrarás de dolor por la eternidad.
jueves, 5 de noviembre de 2020
La banda satanista "Behemoth" edita una canción blasfema llamada "Misa negra"
La "misa negra" es no solo una alabanza al demonio, sino una blasfemia a la Trinidad y al Cordero de Dios. Nadie que ame a Dios Trino puede cultivar el gusto por este tipo de música blasfema. Hay un tema de este grupo satánico que se llama: "A la izquierda de Dios": pues bien, allí, "A la izquierda de Dios", estarán los condenados, los que serán destinados al Infierno por la eternidad. Allí no habrá canto, sino "llanto y rechinar de dientes" para siempre. Arrepiéntanse, abandonen el camino de la maldad y de la blasfemia, dejen esta música que ofende a Dios Trino, conviértanse, antes de que sea demasiado tarde.


