San Miguel Arcángel pesando las almas en el Juicio Final

miércoles, 29 de octubre de 2014

El rock satánico no es pura imagen comercial... ¡es satánico en serio!


Lo mejor es no infravolar esta subcultura y ayudar a los jóvenes evitarla (lo mismo se diga de la cumbia villera, del rap, del cuarteto, y de los géneros "musicales" similares, que exaltan el hedonismo, el alcoholismo, la violencia, y el desenfreno de las pasiones, porque el satanismo persigue precisamente eso: el desenfreno de las pasiones. N. del R.)

JULIO DE LA VEGA-HAZAS 
El diablo fascina, sobre todo al ignorante o al malvado. Siempre ha sido así, esto no es una novedad. La mezcla de poder oculto, poder al servicio del mal, y la posibilidad fácil de compartirlo, siempre han sido tentadores. Al fin y al cabo, el demonio se dedica a tentar, y si su propia figura sirve al caso, pues estupendo para él.

Lo que es novedoso en la actualidad es la extensión de los medios de comunicación, y la libertad para transmitir los contenidos que se quieran.

Vemos así desde hace años la proliferación de una especie de subcultura de símbolos, imágenes y referencias satánicas. Aquí nos fijaremos solamente en la música.

No se limita al rock –está también, por ejemplo, la música gótica-, pero éste, y en particular el heavy metal (rock duro), se llevan la palma, con numerosos jóvenes, y algunos no tan jóvenes, en un auténtico éxtasis coreando letras de canciones con títulos tan explosivos como “autopista al infierno” (highway to hell).

Hay autores famosos que difunden una imagen de devoción al diablo. Los veteranos Rolling Stones se hacen llamar “sus satánicas majestades”, aunque sus letras no contengan apenas referencias sobre tal patrocinio –eso sí, están llenas de vacío moral-.

Pero quizás la figura más representativa sea la del cantante Brian Hugh Warner, que se hace llamar Marilyn Manson en honor a Marilyn Monroe y a Charles Manson, el satanista que asesinó a la actriz Sharon Tate. Hay, desde luego, bastantes más, y alusiones satánicas en canciones de estilos diferentes al rock & roll.

¿Va en serio, o es pura imagen comercial y filón de ventas? No es nada fácil dar una respuesta precisa. Las entrevistas personales al mencionado Manson revelan más a un cínico más interesado en aprovechar de la imagen que se ha creado que a un auténtico adorador del diablo. Pero esto no se puede generalizar, y, siendo arriesgado precisar, no lo es decir que hay de todo.

Algo parecido puede decirse del público, aunque aquí son gran mayoría los que son arrastrados por una moda de mal gusto sin que su satanismo vaya más allá del puro desenfreno.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que el demonio existe, y donde se mueve más a su gusto y tiene más posibilidades de actuar es precisamente en un ambiente de desenfreno en el que además, se le invoca con reverencia.

Para un público joven –en realidad, para cualquiera- un ambiente así es ya algo necesariamente nocivo, sin necesidad de echar incienso a un bafomet –esa especie de cabra que representa al demonio- o pintar estrellas invertidas de cinco puntas –otro símbolo satánico-.

A fin de cuentas, el diablo mismo a veces se deja ver y otras muchas parece considerar más rentable llevar a los hombres a su terreno sin que se aprecie su presencia.

Y lo que no debe dudarse es que una atmósfera de invocaciones a Satanás es, y se entiende así a cualquier edad, una invitación a la inmoralidad. Éste es el peligro más extendido, y razón más que suficiente para evitar e invitar a evitar ese tipo de ambientes.

Ahora bien, resulta que si a la música “diabólica” le sumamos internet, la cosa se puede poner más fea. Especialmente entre un público joven, toda esta simbología del mal suscita curiosidad, y en la red hay material de sobra para satisfacerla.

De quien va más en serio, y quien va menos; de satanistas individuales, y de grupos –sectas- satánicos. Los textos –libros, revistas- y la parafernalia están a disposición del consumidor.

Cualquiera puede leer lo que escribió Aleister Crowley, un psicópata satánico que vivió hace un siglo y es el principal inspirador del satanismo actual; o puede dejar guiarse por alguien que convierte a una chica en bruja “de verdad” o se adentra en los secretos de Satán; o puede crear un grupo satánico con unos amigos, solicitando por correo materiales y rituales por un precio razonable.
Evidentemente, no todos los asistentes a conciertos de heavy metal de, pongamos por ejemplo, ACDC, acaban así, pero hay un porcentaje que sí se adentra en ese mundo tan poco saludable. Y conviene no tener la ingenuidad de ignorarlo. 

A la vez, sería un error pensar que una vez que alguien cae en las redes del diablo ya no puede desenredarse. A Satanás le gusta presentarse como un rey que todo lo puede en este mundo –con esa actitud intentó tentar al mismo Jesucristo- pero es mentira. Ya ha sido vencido.

Y, en realidad, la mayor parte de estas seducciones diabólicas son bastante efímeras. Es muy común ver gente que, tras una loca adolescencia y primera juventud, acaba sentando la cabeza.

El terreno que aquí se contempla no es una excepción. Las sectas satánicas mismas a que suele dar lugar no duran mucho por lo general.

No son esos grupos que meticulosamente preparan misas negras, sino jóvenes irresponsables con afán de experimentar sensaciones nuevas que cometen algún acto de vandalismo satánico, como profanar alguna tumba, y no suele pasar mucho tiempo antes de que se hastíen, o se den cuenta de la estupidez en la que se han metido, y se disuelvan con la misma rapidez con la que se han formado.

De todas formas, también sería un error pensar que al abandonar ese ambiente todo queda en un recuerdo que no ha dejado huella. Tanto el bien como el mal dejan poso en el hombre.

Remontar desde más abajo siempre costará más que ascender desde más arriba. De ahí que no sea bueno trivializar esa subcultura con un “son cosas de jóvenes, ya se les pasará”.

Es algo nocivo, que hay que ayudar a evitar. Aunque a veces pueda acabar sirviendo para bien, pues cuando uno se ha asomado a los abismos del mal es cuando más atractiva puede surgir la figura de Dios, un Padre, un Hermano –Cristo-, un amigo que nos quiere y ha dado su vida por nosotros, que tantas veces hemos sido ingratos, en ocasiones hasta el punto de jugar a venerar a quien le odia y nos odia. 
(artículo extraído de: http://www.aleteia.org/es/arte-y-espectaculos/articulo/el-rock-satanico-va-en-serio-o-es-pura-imagen-comercial-5902844280438784?page=2)

Papa Francisco a exorcistas: acoger en la Iglesia a los que sufren por mano del diablo


El Pontífice ha enviado un mensaje a la Asociación Internacional de Exorcistas que se ha reunido recientemente en Roma

ARY WALDIR RAMOS DÍAZ 
La misiva del Papa Francisco ha sido dirigida al Presidente de la Asociación, Padre Francesco Bamonte, en ocasión del XII Convenio mundial que ha reunido a  300 exorcistas representantes de una realidad cada vez más internacional y que ha recibido en junio la aprobación pontificia de la 
Congregación para el Clero.  El encuentro ha tenido lugar en Roma del 20 al 25 de octubre. 

El Papa Francisco en su mensaje “animó a manifestar en este especial ministerio” del exorcismo “ejercitado en comunión con los propios Obispos” para que se manifieste “ el amor y la acogida en la Iglesia de quienes sufren debido a la obra del maligno (el demonio)”. 

El portavoz oficial de la Asociación, el psiquiatra, Valter Cascioli entrevistado por Radio Vaticano ha alertado sobre las consecuencias del  ocultismo, satanismo y el esoterismo.  “Estas prácticas abren el camino a la actividad demoniaca”. 

“El numero de las personas que han hecho estas practicas sufren  graves daños sociales, psicológicos, espirituales y morales”. El psiquiatra admite que la  Asociación de Exorcistas ha constatado un aumento preocupante de la actividad del demonio, llamada “extraordinaria” que se manifiesta en ‘ obsesiones, vejaciones y posesiones demoniacas”. 

Los riesgos de la actividad del demonio, según Cascioli aumentan debido al momento histórico. “El  individualismo, la superficialidad, la secularización, parecen dominar nuestra sociedad”. Es en estos síntomas, el experto, considera que se encierra una lucha entre el bien el mal. “La lucha contra el maligno que se está convirtiendo en una emergencia”. 

La fuerza del mal, la oposición al bien de Dios, aumenta debido a “l a debilidad de la fe, a la falta de normas, a la falta de valores, y al relativismo cultural” señaló. Esta cultura del mal se difunde a través de “libros, programas de televisión, películas” que esconden mensajes ‘sensacionalistas’ pensado para llegar a las nuevas generaciones para llevarlos a la “practica del ocultismo, el satanismo, y muchas veces a practicarlo” directamente. 

Por último, el portavoz de la  Asociación Internacional de Exorcistas anota  que “ el diablo – no sólo nos separa de Dios- sino que también  separa las personas, las familias; separa además de la realidad porque, lamentablemente, a veces existen situaciones de alienación mental, que siguen a las actividades secundarias del demonio” llamadas extraordinarias.
sources: ALETEIA
(artículo extraído de: http://www.aleteia.org/es/religion/noticias/papa-francisco-a-exorcistas-acoger-en-la-iglesia-a-los-que-sufren-por-mano-del-diablo-5842817247084544?utm_campaign=NL_es&utm_source=daily_newsletter&utm_medium=mail&utm_content=NL_es-29/10/2014)

lunes, 27 de octubre de 2014

Las Dominicas de Lerma explican qué es Halloween: no es cristiana; culto a Satanás; brujería...



Las Dominicas de Lerma son religiosas contemplativas que viven en ese pequeño pueblo de Burgos (España). Cada día envían lo que ellas llaman: un "reto del Amor", que es una reflexión espiritual dirigida sobre todo a los seglares.

Estas monjas de clausura suelen recibir muchas preguntas e inquietudes, y entre ellas está el llamado "asunto Halloween", que en los últimos años ha disparado la preocupación de muchos fieles que ven en esta fiesta pagana una connotación anticristiano..



¿Que es esta fiesta de Halloween? 
Las Dominicas de Lerma responden a lo que muchas personas les preguntan: "¿Debemos o podemos celebrar esta fiesta?". Y esta es la respuesta de las religiosas:

«Primero habría que preguntarse: ¿Pero en realidad que es esta fiesta de Halloween? ¿Quien se esconde detrás de ella?

»1. NO es una actividad cristiana. Ninguna iglesia de denominación cristiana celebra esta fecha. Ni católicos, ni evangélicos, celebramos y nunca celebraremos una noche dedicada a la exaltación de la brujería en ninguna de sus formas.

»2. Va contra las enseñanzas de Jesús. Jesús está en contra de la brujería en todas sus formas: espiritismo, hechicería, adivinación, lectura de cartas, horóscopos, astrología y tantas máscaras con que se encubre la maldad. Estas han sido declaradas enemigas de la Palabra de Dios desde tiempos muy remotos y van contra todas las enseñanzas de nuestro Señor, quien dice claramente que "el que no está conmigo está contra mí". Hay innumerables referencias bíblicas donde se condena el uso de toda estas clases de mal.

»3. Sirve para rendir culto a satanás. Aunque en apariencia es una actividad recreativa y muy llamativa, sobre todo para los niños, su verdadero significado sigue oculto a nuestros ojos. En muchos países, incluyendo el nuestro, los grupos satánicos usan esa noche para un "culto" especial dedicado a satanás y en muchos países alrededor del mundo, se hacen sacrificios humanos, sobre todo de niños que han sido secuestrados de sus hogares y que son ofrecidos como víctimas inocentes en una noche de lujuria, drogas, alcohol y toda clase de desenfrenos, en las llamadas "misas negras".

»4. Se opone al primer mandamiento. Este tipo de actividades, ni exalta el nombre de Jesús, ni tiene nada que ver con su Padre Celestial y mucho menos con el Santo Espíritu del Dios Altísimo. Por lo tanto, va en contraposición al primer mandamiento de amar a Dios con toda nuestra alma, nuestra mente, nuestro corazón, con todas nuestras fuerzas, en fin con todo nuestro ser.

»5. Participar es olvidarse de Dios. Participar quiere decir "ser parte de": si tu participas estsá siendo parte de esta tremenda responsabilidad espiritual: No sólo se está alejando u olvidando de la adoración al Dios Eterno e Inmortal, sino que está siendo parte de una actividad que glorifica a las brujas y a su padre satanás.

»6. Contamina y esclaviza a nuestros niños. No hay magia blanca y magia negra, no hay brujas buenas y brujas malas. Toda la actividad demoníaca se disfraza y se oculta para ganar adeptos y así muchas veces "vestimos" a nuestros niñitos como "brujitas" y "diablitos". Jesús dijo: "Dejad que los niños vengan a mí y NO SE LO IMPIDÁIS, porque de los tales es el Reino de los Cielos". Jesús necesita a sus niños libres de toda clase de máscaras y limpios de toda contaminación.



»Ahora deja que tu amor al Señor decida sobre esta fiesta y realmente si quieres vivir de Cristo no le sustituyas por nada. Feliz domingo. VIVE DE CRISTO

»Otros nexos evidentes entre Halloween y el ocultismo son los siguientes:

1• Lámparas dentro de calabazas: Representan imágenes demoníacas.

2 Media Luna: Representa la magia

3 Manzanas: Para adivinar suertes.

4 Murciélagos y lechuzas: Asociadas a la creencia de comunicación con los muertos.

5 Fantasmas y duendes: Mensajeros privilegiados "especiales" para transitar entre los paganos.

6 Gato negro: Reencarnación de los muertos malvados.

7 Pentagrama con un círculo: Símbolo de protección.

8 Escobas: Ejercitan la energía liberada.

9 Esqueletos: Abundan entre el anochecer y las tinieblas de Halloween.

10 Estrella de cinco picos con media luna: Representa la magia.

11 Los disfraces de Halloween: Podrían proceder de la idea de los druidas célticos, según se cree, los participantes en una ceremonia usaban cabezas y pieles de animales para adquirir la fuerza del animal que representaban.

12 La costumbre del "regalo o travesura": Proviene de la tradición irlandesa en que un hombre conducía Iuna procesión para recoger contribuciones de los labradores, para que los cultivos no quedaran malditos por los demonios.

13 Pescar manzanas en un tonel con agua: Viene de una antigua práctica de adivinación del futuro. El participante que lograba agarrar una manzana con los dientes podía contar con que le saldría bien su romance con la persona de su elección.

14 Las avellanas: Se usaban para la adivinación de asuntos amorosos.  Algunas golosinas de Halloween tenían objetos adentro que servían para adivinar el futuro».
(artículo extraído de: http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=38336)

sábado, 25 de octubre de 2014

La visión de un pastor protestante sobre el Infierno


Hay un muro de fuego con el exterior.

Este es un testimonio de un pastor evangélico, Lorne F. Fox, que fue llevado al infierno mientras estaba enfermo y yacía en la cama, y los enviados de Dios le mostraron las secciones del mismo y los castigos que recibían las almas.

 Algunas personas no creen que haya un infierno literal pero otros si, como el pastor de este caso, que creen en primer lugar, porque la Biblia enseña enfáticamente que existe, y, en segundo lugar, a causa de la experiencia milagrosa que Dios le envió, y que no puede negar.

Este material es para su discernimiento.

SU ESTADO DE TRANCE

Mientras yacía postrado sobre mi espalda por más de tres horas, una tarde, el Señor me dio una visión. Me sacudió para ver algunas de las glorias del cielo, y entonces Él me permitió ver algunos de los horrores y lo terrible del infierno.

Yo no morí, quiero que entiendan claramente. Yo simplemente caí en un trance, como lo hizo el apóstol Pedro (Hechos 10:10). Yo no soy una persona dada a los sueños y visiones, pero ese día Dios retrató la terrible realidad del infierno en mi mente de tal manera que no puedo olvidar.

EL DESCENSO

Vi la foto delante de mí el alma de un hombre no salvo para la eternidad, al mismo tiempo de su muerte física. Esa alma dejó su tabernáculo mortal, el cuerpo terrenal, y salió de la habitación de enfermo, al espacio. Comenzó a descender. Abajo, abajo, abajo, yendo a las regiones inferiores y todo se oscureció. Pronto fue tan negro que no se podía ver una pulgada de distancia de los ojos, aunque tenía la vista más aguda. Pero, aún así, el movimiento o la sensación de descenso continuó, y después de un tiempo comenzaron a aparecer, débilmente al principio, luces y sombras extrañas y fantásticas. Era como una luz del fuego parpadeante, que fue creciendo más y más brillante.

La atmósfera, que había sido tibia, de repente se convirtió en un calor sofocante y casi insoportable, y el descenso cesó por un poco de tiempo. Desde las regiones más bajas subió una criatura de aspecto extraño que había sido enviada, evidentemente, para guiar a aquella alma perdida en el resto del viaje al reino más bajo. Juntos, el alma perdida y la extraña criatura continuaron el descenso, y en una distancia corta se me permitió, en la visión, descender y ver de nuevo.

UNA ESFERA DE FUEGO

Muy por debajo de nosotros, por este tiempo, las cosas comenzaron a tomar forma definida. Apareció, muy por debajo, una gran esfera brillante. Esa fue la fuente de la luz del fuego parpadeante que había visto. Se hizo más y más grande, mientras que se acercaba, hasta que finalmente fue muy grande, una persona no podría ver a su alrededor. Todo lo que podía ver era una pequeña porción situada en su visión. Quiero decir esto: el gran astro estaba cubierto de llamas de fuego literal – no, yo creo que sería más exacto si dijera fuego líquido, porque así es como apareció.

Las lenguas de fuego líquido cubrieron cada parte de este astro, y lamían a la lengua de fuego en su parte superior. Por último, el descenso cesó, mientras vinimos a la derecha en contra de este gran orbe. Había evidencia de una lucha feroz contra el conductor que había llegado. Entonces, de repente, con un grito salvaje, el alma se cayó de cabeza en el muro de llamas. Luego todo quedó en silencio, excepto por el lamido de las llamas del fuego.

De repente, una extraña sensación me invadió. Un mensajero enviado por el Señor estuvo a mi lado y dijo: “No tengas miedo. He sido enviado por el Señor para sostenerte y fortalecerte.”

DENTRO DE LA ESFERA

A continuación, una sensación rara y extraña pasó a través de mi propio ser, y de repente sentí que me caí de cabeza hacia ese fuego. No me quemó o lastimó. En un instante, en un abrir y cerrar de ojos, me encontraba en otro reino. Era como estar en otro mundo. Y en ese mundo oí los gritos y gemidos de las almas contadas por miles.

Oí una risa irónica y sarcástica. Oí llantos y lamentos, oí gritos y maldiciones. Instintivamente, el conductor celestial me dijo, que yo estaba en las regiones de los perdidos, el lugar de la que se habla como el infierno. Permítanme detenerme un momento decir esto: yo creo en el infierno de fuego literal, porque la Biblia dice que es literal, y también porque lo he visto.

Yo sé que existe. No sólo las almas de los hombres y mujeres perdidos serán atormentadas eternamente por fuego literal, sino que también serán atormentados por los pecados y los vicios que causaron al ser perdidas. Para mi descubrimiento, ya que mi guía conductor me llevó el a través de diversas cavernas y corredores, el infierno se divide en secciones.

EL LUGAR DE LOS JUEGOS DE AZAR

Más allá, vi a los mejores juegos de azar que jamás se podría imaginar. Me estremecí. Había dispositivos de juego que estoy seguro nunca han sido perpetrados en la faz de la tierra. Había grandes montones de oro y plata y piedras preciosas, y estas almas perdidas jugaban con ellos. Jugaban con furia. Cada vez que tocaban los dispositivos, cada vez que tocaban el dinero, se quemaban, y se echaban hacia atrás y, sin embargo una fuerza irresistible les llevaba a jugar de nuevo. Lo odiaban, lo odiaban, querían alejarse de él, pero no podían. Ellos eran llevados al lugar como por una fuerza magnética.

No hace mucho, cuando me dirigían a Boise, Idaho, tuve una experiencia extraña. Leímos los carteles de publicidad a lo largo de la carretera de un lugar de juego en Reno, Nevada. Nos detuvimos en Reno por sólo unos instantes, y yo dije: “Yo quiero ir a ese lugar de juegos de azar y ver lo que pasa.” Ya era la hora de la tarde. Nosotros entramos y caminamos a través de algunos de los corredores. Cientos de personas participaban en los juegos de azar de todas las formas. De repente, mi sangre se heló. Me volví hacia mi esposa y le dije: “Oh, por favor, vamos a salir de aquí. He visto este lugar antes, y yo no me quiero quedar por aquí.” Fuimos al aire libre, y fue muy bueno obtener una bocanada de aire fresco de nuevo. Yo había visto algo como eso, sólo que peor, en el reino de los perdidos.

UNA DANZA ETERNA

En otra sección del infierno vi un una danza eterna llevándose a cabo. A medida que me acercaba, y miraba los rostros de aquellas almas perdidas, mi corazón se compadecía de ellos con una gran lástima, porque estaban completamente fatigados y cansados. Y decían: “¿Oh, no podemos dejar por un momento?” Pero no había ninguna parada. La eterna danza seguía y seguía, al igual que un gran caldero hirviendo.

Yo nunca pasé mucho tiempo predicando en contra de las diversiones mundanas, porque creo que, cuando la gente realmente consigue salvarse, el Señor va a quitar el deseo de estas cosas fuera de sus corazones. Pero me voy a detener el tiempo suficiente para decir lo siguiente: el salón de baile moderno es una de las puertas de la mayor trampa del diablo que conduce directamente al infierno.

LA BEBIDA

En otro lugar una fiesta de eterno beberaje estaba sucediendo. He sido testigo de algunas escenas de libertinaje por ebriedad en esta vida que han sido horrible, pero nada es comparable a las orgías salvajes, borracheras que suceden eternamente en el infierno.

Y ellos no lo pueden detener. Esa cosa, que los llevó al infierno, los atormenta continuamente a través de toda la eternidad.

EL LUGAR DEL MIEDO A CONFESAR A JESUCRISTO

En otro lugar en el infierno, vi la forma más cruda de miedo que jamás haya existido. Nunca hemos visto nada parecido sobre la faz de la tierra. A cada rato se oía un grito, un alarido, un gemido, o cualquier otro sonido, en cualquier momento podría oírse el crujido de las llamas del infierno; estas pobres personas, abyectamente temerosas, se lanzaban de nuevo a las sombras, temblando, horrorizadas. Y vi a más gente en esta sección que en todas las otras secciones combinadas.  Estos, dijo el mensajero  que estaba conmigo, fueron los millones de personas que tenían demasiado miedo de confesar abierta y públicamente a Jesucristo. Sus temores les habían llevado al infierno, miedo de sus familias, miedo de sus padres, miedo de la esposa o el marido, miedo de los amigos o colegas de trabajo, etc.  Allí ellos estaban perdidos, llenos de un miedo abyecto que les atormentaba, como las llamas del infierno que quemaban sin cesar.

UNA RELIGIÓN INFERNAL

Por último, usted puede quedar sorprendido cuando le diga que también fui testigo de una forma de religión en el infierno. La música que iba con ella era suficiente para que a un se le pararan los pelos. Usted ha sentido la música menor, pero que nunca había oído nada como esto. Es la peor clase de canto fúnebre que se va incrustando en los huesos, y dentro de la médula interior de los huesos.

No adoración de Dios, sino una forma de religión. Y, mientras miraba a esas multitudes, me dijo mi mensajero que eran los que alguna vez tuvieron una forma de religión, pero que negaron el poder del evangelio.

UN MURO DE FUEGO

La gente en el infierno estaba pidiendo a gritos la liberación en todas partes, pero no había ninguna ayuda, porque habían hecho caso omiso de la sangre que es el único poder para salvar. Ninguno escapó.

Ese muro de fuego que cubría la gran esfera parecía ser una barrera a través de la cual un alma perdida nunca podría pasar, una vez que habían penetrado las llamas en el momento de la muerte física.

Oh, me gustaría tener el poder de hacer el infierno real para ustedes como Dios lo hizo para mí. Daría cualquier cosa si yo pudiera ayudarles a darse cuenta de lo horrible que es. Es diez mil veces más horrible de lo que puedo describir.

Fuentes: Lorne F. Fox para The Gospel Tract Society, Signos de estos Tiempos
(extraído de: http://forosdelavirgen.org/71159/la-vision-de-un-pastor-sobre-el-infierno-2013-10-22/)

Cómo contrarrestar las maldiciones que nos hacen


Brujos abominables

Consejos prácticos.

Con el crecimiento del lado oscuro en el mundo, nos enfrentamos cada vez más a maldiciones, o sea a operaciones de maldición sobre nuestra persona, sobre nuestras familias y amigos, sobre lo que poseemos.


Los exorcistas y los expertos en Liberación ofrecen una serie de consejos para evitar y contrarrestar las maldiciones que nos llegan.

¿QUÉ ES UNA MALDICIÓN?

Según el exorcista de España, el P. José Antonio Fortea,

“Una maldición es una acción que se hace para dañar a otro con la ayuda de demonios. Hay maldiciones específicas para matar, para causar que uno sea poseído, para que las cosas vayan mal en los negocios, y para hacer que alguien se enferme, etc… Las maldiciones son eficaces sólo si Dios permite que tengan efecto. Cuanto más se reza más se estará protegido contra estas cosas“.

La maldición es muy simplemente la ausencia de Dios o de la corrupción de la creación.

“La corrupción de la procreación” define una maldición en su forma simple más operativa. Las Maldiciones son la ausencia de Dios. En la medida en que Dios está ausente es igual a la aflicción de la maldición. (Papa León XIII Institute).

¿SON LAS MALDICIONES REALMENTE EFICACES?

El P. Fortea explica:

… Lo primero que hay que decir es que quien hace la maldición-, así como la persona que pudo haber pedido que la maldición se haga – serán los primeros afectados por lo demoníaca. Sin lugar a dudas, ellos sufren algún tipo de influencia demoníaca, posesión, o enfermedad. El mal que desean sobrevendrá de nuevo a ellos. Un demonio nunca se invoca en vano. 

¿Pero es una maldición eficaz contra la persona a quien va dirigido? Esto depende de la voluntad de Dios. Es decir, es lo misma que con los accidentes, enfermedades o males. Durante nuestro tiempo en la tierra, Dios nos permite experimentar el bien y el mal, porque esta vida es un período de prueba, de purificación. Por supuesto, la persona que ora y vive en gracia de Dios está protegida. Mientras más uno reza y vive una vida espiritual, más se encuentra protegido (el padre Fortea, Entrevista con un exorcista).

¿QUÉ SE PUEDE HACER PARA CONTRARRESTAR UNA MALDICIÓN?

Fortea aconseja:

Si una persona está realmente bajo una maldición, la única forma de eliminarla es hacer justo lo contrario. Es decir, si una persona ha invocado un demonio para hacer el mal, entonces uno tiene que invocar a Dios para protegerla, ayudarla y bendecirla. El bien siempre es más fuerte que el mal.

El consejo de Fortea se hace eco de la enseñanza de Cristo,

“Pero a vosotros los que oís digo Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que les odian, bendigan a quienes los maldicen, oren por quienes los maltratan”, (Lucas 6, 27-28).

El Señor nos ha dado la oportunidad de bendecir o maldecir por el poder de nuestra lengua, así que la vigilancia es necesaria.

El P. Fortea sugiere que sus feligreses utilicen las siguientes armas muy eficaces si se cree que es víctima de una maldición. Uno no puede ir mal con ellas.

Rezar el Rosario

Leer la Biblia

Hablar con Dios cada día

Asistir a misa con frecuencia, incluso a diario

Colocar un crucifijo bendecido y una imagen de la Santísima Virgen en la casa de uno.

Hacer la señal de la cruz con agua bendita todos los días.

Eliminar objetos maldecidos

La mayoría de los exorcistas están de acuerdo en que los objetos pueden ser maldecidos por algún trabajo de magia, vudú, ritos satánicos o brujería. Los objetos malditos a veces sin saberlo, se ingieren o pueden estar con la persona causando daño a través del tacto o por mantener el objeto maldito en el hogar. Los objetos malditos deben ser encontrados y destruidos, y por lo tanto la maldición se rompe.

Una cosa es dejar de comprar artefactos procedentes de países donde el vudú y la brujería son rampantes.

PROTECCIÓN ESPIRITUAL

Es importante subrayar que la vida sacramental es la protección más potente y que Dios no quiere que tengamos miedo sino que seamos sólo vigilantes, prudentes y sabios sobre la batalla espiritual. 

La carta de Pablo a los Efesios nos instruye a “ponerse al armadura de Dios” y luego confiar. En verdad, el diablo teme al cristiano que conocen su identidad en Cristo, y están llenos de su Espíritu.

El Espíritu Santo viene en nuestra ayuda y nos hace espiritualmente sensibles para discernir nuestra circunstancia espiritual y cómo protegerse o ser liberados. Dios ha dado a la Iglesia toda provisión para la guerra espiritual.

Un exorcista de Roma enseña:

“Incluso la posesión demoníaca puede convertirse en una escuela de santidad, no sólo para el alma atormentada, sino también para los amigos, que rezan, sufren y se sacrifican por la curación y la familia”.

Muchas veces Dios nos está enseñando cómo proclamar su victoria en medio de la oscuridad. Dios saca el bien de situaciones malas, pero pide nuestra cooperación en la fe, la esperanza y el amor. Él nos enseña a rezar su bendición unos sobre los otros.

Fuentes: Foundation For Priests, Signos de estos Tiempos

jueves, 23 de octubre de 2014

5 cosas que todo cristiano debe saber sobre la Guerra Espiritual


La verdadera batalla ‘no es contra la carne’.

Habitualmente informamos sobre las batallas que se suceden en el mundo a nivel de guerras, delitos, conflictos étnicos, políticos, religiosos, batallas legales, etc., pero no hay que perder de vista que todos tienen una base común, una batalla a nivel espiritual en los invisible, entre el mal y el bien, que se reproduce inclusive dentro de nosotros mismos.

Aquí traemos 5 cosas principales que todo cristiano debe saber sobre la guerra espiritual.

La guerra espiritual se refiere a la lucha espiritual diaria entre el bien y el mal.
Satanás existe:

“el mal no es una abstracción, sino que designa una persona, Satanás, el Maligno, el ángel que se opone a Dios. El “diablo” (diá-bolos) es aquél que “se atraviesa” en el designio de Dios y su obra de salvación cumplida en Cristo”. (Catecismo 2851)

Existen espíritus malignos:

“Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra las huestes espirituales de maldad en las regiones celestes” (Efesios 6: 11-12).

En la guerra espiritual, el campo de batalla es el terreno de nuestras almas. Tener un conocimiento básico de la guerra espiritual es una parte importante de conocer nuestra fe católica.

Jesús ganó la victoria sobre satanás, pero nuestra lucha no ha terminado. 
Satanás ha sido derrotado pero no destruido. El enemigo ya no es una amenaza para Jesús, pero sigue siendo una amenaza para nosotros:

“La victoria sobre el “príncipe de este mundo” (Jn 14, 30) se adquirió de una vez por todas en la Hora en que Jesús se entregó libremente a la muerte para darnos su Vida. Es el juicio de este mundo, y el príncipe de este mundo está “echado abajo” (Jn 12, 31; Ap 12, 11). “Él se lanza en persecución de la Mujer” (cf Ap 12, 13-16), pero no consigue alcanzarla: la nueva Eva, “llena de gracia” del Espíritu Santo es preservada del pecado y de la corrupción de la muerte (Concepción inmaculada y Asunción de la santísima Madre de Dios, María, siempre virgen). “Entonces despechado contra la Mujer, se fue a hacer la guerra al resto de sus hijos” (Ap 12, 17). Por eso, el Espíritu y la Iglesia oran: “Ven, Señor Jesús” (Ap 22, 17. 20) ya que su Venida nos librará del Maligno” (Catecismo 2853)

El poder de satán no es infinito como el de Dios.
Dios creó a todos los ángeles, incluyendo al ángel lucifer, quien se convirtió en satanás después de rebelarse contra Dios. Satanás es poderoso, pero sigue siendo una criatura:

“Satanás, el seductor del mundo entero” (Ap 12, 9), es aquél por medio del cual el pecado y la muerte entraron en el mundo y, por cuya definitiva derrota toda la creación entera será “liberada del pecado y de la muerte” (Plegaria Eucarística IV, 123: Misal Romano). “Sabemos que todo el que ha nacido de Dios no peca, sino que el Engendrado de Dios le guarda y el Maligno no llega a tocarle. Sabemos que somos de Dios y que el mundo entero yace en poder del Maligno”. (Catecismo 2852)

El poder de Satán no es infinito, no es más que una criatura, poderosa por el hecho de ser espíritu puro, pero siempre criatura. Él no puede impedir la edificación del Reino de Dios.

No estamos solos; Dios está con nosotros cuando soportamos las pruebas que vienen con la guerra espiritual.
Dios Padre está con nosotros. Jesucristo está con nosotros: “somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó” (Romanos 8:37).

El Espíritu Santo está con nosotros. La Virgen María, los ángeles, los santos y nuestros compañeros miembros vivos del Cuerpo de Cristo están con nosotros.

El Señor ofrece la gracia y la armadura espiritual:

“Vestíos de toda la armadura de Dios, para que seáis capaces de estar firmes contra las asechanzas del diablo” (Efesios 6: 11) “Somos más que vencedores en Cristo” (Romanos 8: 37).

Debido al poder de Jesús, no debemos que tener miedo, pero debemos estar atentos:

“Sed sobrios y velad; vuestro adversario el diablo, ronda como león rugiente, buscando a quien devorar; resistirle, firmes en la fe, sabiendo que sus hermanos en la fe en todo el mundo sufren los mismos sufrimientos” (1 Pedro 5: 6-11).

La oración, los sacramentos y sacramentales son medios eficaces de permanecer íntimamente unidos a Dios y resistir la tentación, que es la táctica más común utilizada por el enemigo en la guerra espiritual.
““No entrar en la tentación” implica una decisión del corazón: “Porque donde esté tu tesoro, allí también estará tu corazón [...] Nadie puede servir a dos señores” (Mt 6, 21-24). “Si vivimos según el Espíritu, obremos también según el Espíritu” (Ga 5, 25). El Padre nos da la fuerza para este “dejarnos conducir” por el Espíritu Santo. “No habéis sufrido tentación superior a la medida humana. Y fiel es Dios que no permitirá que seáis tentados sobre vuestras fuerzas. Antes bien, con la tentación os dará modo de poderla resistir con éxito” (1 Co 10, 13). Pues bien, este combate y esta victoria sólo son posibles con la oración. Por medio de su oración, Jesús es vencedor del Tentador, desde el principio (cf Mt 4, 11) y en el último combate de su agonía (cf Mt 26, 36-44)”. (Catecismo  2848-2489)

“Los siete sacramentos corresponden todas las etapas y todos los momentos importantes de la vida cristiana: dan nacimiento y crecimiento, curación y misión a la vida de fe de los cristianos” (Catecismo 1210)

“Los sacramentales no confieren la gracia del Espíritu Santo a la manera de los sacramentos, pero por la oración de la Iglesia preparan a recibirla y disponen a cooperar con a ella. “La liturgia de los sacramentos y de los sacramentales hace que, en los fieles bien dispuestos, casi todos los acontecimientos de la vida [...] sean santificados por la gracia divina que emana del misterio Pascual de la pasión, muerte y resurrección de Cristo, de quien reciben su poder todos los sacramentos y sacramentales, y que todo uso honesto de las cosas materiales pueda estar ordenado a la santificación del hombre y a la alabanza de Dios” (SC61)” (Catecismo  1670)

Fuentes: Foundation For Priests, Signos de estos Tiempos
(extraído de: http://forosdelavirgen.org/82665/5-cosas-que-debe-saber-sobre-la-guerra-espiritual-14-10-23/)